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Helsinki Gastronomistas

Por Ana Sánchez de Gastronomistas

Literalmente, ¡no paran!, son conscientes del privilegio de los largos días soleados que les brinda el verano y su agenda está repleta de eventos por toda la ciudad. La mejor opción si vas a Helsinki, acércate a la oficina de turismo y pregunta por las actividades programadas de la semana. Nosotros no nos podíamos perder el Restaurant Day, el día en que los finlandeses de a pie ponen a prueba su creatividad y juegan a ser chefs, montando sus puestos callejeros por toda la ciudad.

Se trata de uno de los eventos de streetfood más importantes del planeta que, aunque tuvo su origen en Helsinki donde a día de hoy está más consolidado, tiene vocación internacional y cualquier ciudad puede animarse y participar. Se celebra cuatro veces durante el año y si tienes planeada una escapada a Helsinki en verano toma nota, porque el próximo Restaurant Day es el 17 de agosto. Encontrarás puestos de comida por toda la ciudad, pero si realmente quieres empaparte de toda una variedad de delicias caseras no dejes de visitar la Esplanadi, una de las Avenidas principales de la ciudad.

Déjate llevar por los olores en el Restaurant Day, ten en cuenta que pocas veces podrás disfrutar de comida auténticamente casera haciendo turismo, así que prepárate, cuchara en mano, a recorrer puestos para todos los gustos. Encontrarás no sólo la comida tradicional, como diversos tipos de empanadillas rellenas de arroz, de pescado o de frutos rojos ylos deliciosos rollitos de canela; también montan parrillas de carne, puestos de comida oriental e hindú, cupcakes y tartas.

Cuatro rutas imprescindibles por la  ciudad

No se puede hacer turismo con el estómago vacío, por eso te proponemos cuatro rutas diferentes por Helsinki con paradas obligatorias para reponer fuerzas.

Arquitectónica: A 15 minutos del centro, puedes comenzar un recorrido por el puerto hasta llegar a la península de Katajanokka, uno de los distritos con mayor encanto de Helsinki, y perderte por sus calles que todavía conservan muestras de la arquitectura del modernismo de principios de siglo XX. Si eres un coleccionista de experiencias y todavía no has estado entre rejas te proponemos un alojamiento de lo más auténtico en la península, el Best Western Premier Hotel Katajanokka (Merikasarminkatu, 1), una prisión reconvertida en hotel en 2007. Bordeando la península encontrarás Johan&Nyström (Hamringevägen, 1) donde podrás recargar las pilas con su gran variedad de cafés étnicos y ecológicos que ellos mismos seleccionan de diferentes partes del mundo.

Frente al café verás un impresionante edificio de ladrillo rojo y cúpula verde, uno de los más destacados de la ciudad, la Catedral de Uspenski, la catedral ortodoxa más grande de Europa Occidental y principal legado de la invasión rusa. Toma la calle Aleksanterinkatuy llegarás a la Plaza del Senado donde encontrarás la catedral luterana de San Nicolás, que se erige blanca e impresionante. En su interior observarás la gran diferencia de la decoración austera nórdica en comparación con la decoración dorada e iconoclasta rusa de la catedral ortodoxa.

Si todavía no has tenido suficiente y sigues ávido de cultura finlandesa, remata la ruta probando su gastronomía tradicional en Savotta (Aleksanterinkatu, 22). En este restaurante apuestan por los sabores centenarios lapones y la cocina vinculada a la naturaleza de los bosques y los lagos de Finlandia. Aquí podrás probar las tradicionales sopas de pescado finlandesas (normalmente de salmón), de textura cremosa y servidas con pan negro típico del país. Otro de los platos estrella es el reno, servido con verduras y salsa de arándanos. Pero si te consideras un curioso de los sabores y no tienes reparos, en Savotta podrás probar la carne de oso. Nosotros hemos apostado por el pescado en este plato de varias exquisiteces finlandesas: lucio ahumado, mus de huevas de trucha arco iris, pan de centeno relleno de arenques y pastel de centeno relleno de patata y arándano rojo.

Alternativa: No sé qué opinas de los barrios alternativos emergentes, a nosotros nos encantan. La cara B de Helsinki se llama Kallio y es un distrito obrero que está surgiendo con fuerza de la mano de los estudiantes, repleto de boutiques, bares, tiendas de discos, de segunda mano y salas de ensayo. Que no te extrañe entrar a un bar y encontrarlo repleto de finlandeses, chaqueta de cuero negro y cerveza en mano, no te has teletransportado a un bar de moteros de la ruta 66, es que los finlandeses son muy metaleros. Probablemente, estén viendo un partido de hockey.

Te recomendamos que hagas una paradita o un bruchen la GalleriaKeidas (Fleminginkatu, 7), donde además de servir un café orgánico increíble, exponen obras de artistas locales. Para comer, no dudes en ir al restaurante de moda Sandro (KolmasLinja, 17) que te cautivará, no sólo por su decoración sino también por sus elaborados platos de comida marroquí.

Pero si realmente quieres encontrar un espacio único para el paladar de lo más alternativo tendrás que ir a Teurastamo. Fuera de Kallio, hacia el norte, en la calle Työpajankatu se encuentra el antiguo matadero de Teurastamo totalmente reconvertido en un espacio dedicado a la cultura gastronómica.Dentro del matadero hay diferentes actividades, ente ellas la escuela de cocina y coctelería Flavour Studio, un jardín de agricultura urbana en el patio y una barbacoa gratuita para uso de cualquiera. En el restaurante B-Smokery, decorado con antigua maquinaria del matadero, podrás degustar la mejor carne a la brasa, costillas y hamburguesas. Y si te quedas con hambre, tómate el postre en Jädelino, una heladería especializada en helados artesanales italianos para todos los gustos (los tienes con leche de soja, sin azúcar y edulcorados con estevia). El nuestro lo pedimos de grosella y coco.

Cosmopolita: Todos conocemos la fama del diseño sueco, pero el diseño nórdico no empieza ni acaba en la estantería Expedit. Por si no lo sabías, Helsinki fue elegida capital mundial del diseño en 2012 y es la responsable de grandes iconos del diseño de interiores, como el jarrón curvo de iittala (diseño de Alvar Aalto) o el puppy y la silla bola de EeroAarino. Si te gusta recolectar de tus viajes souvenirs realmente especiales, te recomendamos que te des una vuelta por el DesignDistrict, un área próxima al centro que aglutina la mayoría de las tiendas de decoración, joyas y moda finesa. Nuestra favorita, el DesignForum Shop (Erottajankatu, 7) donde además de encontrar verdaderos objetos de deseo podrás disfrutar de un café y una amplia selección de tartas en su cafetería.

Para poner el broche final a una tarde de compras, nada mejor que tomarse un respiro contemplando el atardecer en el mirador con las mejores vistas de la ciudad: el Ateljee Bar (Yrjönkatu, 26) del Hotel Torni. Entre su variedad de cócteles nosotros nos hemos decantado por un AAlto, en homenaje al máximo exponente de la arquitectura finesa, compuesto por vodka de arándano, cointreau, soda y zumo de limón con arándano.

Dominguera: Uno de los pasatiempos de los finlandeses cuando empieza el buen tiempo es disfrutar al máximo del aire libre y Helsinki tiene la suerte de contar con un transporte marítimo inmejorable que conecta con las principales islas cercanas. Así que, no lo dudes y cógete un barco. Nosotros te proponemos una visita a la isla-fortaleza de Suomenlinna, los barcos salen cada media hora del puerto y disfrutarás de unas vistas increíbles de la ciudad durante el trayecto. La isla es una antigua fortaleza sueca que ha conservado hasta nuestros días su singular arquitectura y a día de hoy es uno de los principales lugares de recreo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

En la isla hay restaurantes pero, como buen dominguero, sabemos que te encantan los picnics, por eso te proponemos que encargues un picnic en Sunn (Aleksanterinkatu, 26). El nuestro se componía de varios platos: salmón braseado, ensalada de brócoli y patatas, ensalada de canónigos y mozzarella de búfala, empanada de pollo y una selección de frutas y pastelillos.

Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.

 

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78 horas degustando Lanzarote

Por Isabel Loscertales de gastronomistas

¿Nostalgia por el fin del verano? A escasas tres horas de vuelo desde Barcelona, Lanzarote se presenta como una solución cercana y accesible para volver a disfrutar de buen tiempo durante un fin de semana largo. Aunque no debería ser la primera razón para tu visita. La singular belleza de su paisaje volcánico, el arte de César Manrique y la gastronomía de la isla te fascinarán más que su clima. Y al ser de dimensiones tan reducidas (unos 60 kilómetros de largo por unos 20 de ancho), pocos días bastan para quedarte con buen sabor de boca y romper con la rutina. Te sugerimos una ruta idónea para visitarla en tres días:

DÍA 1. CENTRO DE LANZAROTE

Entre las muchas opciones que tienes para hospedarte en la isla, la turística Costa Teguise concentra un sinfín de hoteles. Uno económico y familiar es el Barceló Lanzarote Resort (Av. del Mar, 5. Tel. 928 591 329. www.barcelo.com). En pleno proceso de renovación, cuenta con habitaciones amplias y confortables, tres piscinas para adultos y dos para niños, muchas actividades infantiles, instalaciones deportivas (rocódromo, mini-golf, pista de tenis...), centro wellness, desayuno buffet, y -entre toda su oferta gastronómica- un restaurante con pasta casera y una cuidada selección de vinos, el Mediterráneo.

Ya aposentados y relajados, un buen plan podría ser ir a explorar la zona de La Geria, por donde se extiende el peculiar paisaje de los viñedos lanzaroteños. Al tener suelo volcánico y fuertes vientos, las cepas se plantan en hoyos parapetados por muros circulares de piedra que las protegen. Cultivo de enarenado, se llama. La panorámica de esas extensiones de vides con esos tabiques perfectamente ordenados y las peladas montañas al fondo es única en todo el mundo y vale mucho la pena disfrutarla. Mejor aún si es con una copa de vino en la mano. El bueno aquí es el blanco y, más específicamente, el de malvasía volcánica, la variedad estrella en la isla. En cuanto lo pruebes, no beberás otra cosa. Para conocer más, puedes visitar alguna bodega como El Grifo (Teguise-Uga, LZ-30, km. 11. San Bartolomé. Tel. 928 524 036. www.elgrifo.com). Luego, se puede visitar el Monumento al Campesino y la Fundación César Manrique, muy cerca.

En la zona central de la isla y en la costa sur se ubica la capital, Arrecife. Su zona más encantadora, que por cierto está bastante de moda y cuenta con mucho ambiente, es el Charco de San Ginés. Tras un paseo, podéis cenar en un restaurante recién abierto, con un rollete 'cool' y bonitas vistas a la laguna: Naia. Tras los fogones está el chef mitad vasco mitad canario Mikel Otaegui, que ofrece una cocina mediterránea y actual con toques divertidos, como el foie micuit a modo de crema catalana o el arroz meloso de chipirones. Av. César Manrique, 33. Tel. 928 805 797. www.restaurantenaialanzarote.com).

DÍA 2: SUR DE LANZAROTE

El Parque Nacional de Timanfaya es una de las joyas imprescindibles de la isla. Justo a la entrada se encuentra la turística opción de dar un paseo en dromedario, que podéis hacer... o no. Lo verdaderamente espectacular es realizar el recorrido en autobús por el centro del parque, de un paisaje lunar sobrecogedor: un terreno desértico plagado de volcanes, rastros de lava, tonalidades ocres, rojizas y naranjas con el mar azul al fondo, que casi te hacen entender como sería la vida en otro planeta. Acabado el recorrido podéis tomar algo en el peculiar restaurante El Diablo, diseñado por César Manrique (el artista omnipresente que ha intervenido muchos puntos de la isla) y con mirador al parque. Acercaros a la parrilla gigante donde hacen la carne: ¡la cocinan directamente con el calor geotérmico de la tierra, a 600 grados!

Muy cerca, el pueblecito costero de El Golfo ofrece diversas opciones de cocina marinera autóctona. Entre ellos, el restaurante Bogavante (Av. Marítima, 39. El Golfo. Tel. 928 173 505), con una terraza a muy poca distancia del mar. Es el momento de probar los diferentes pescados y mariscos de Lanzarote. Con el sabor intenso y tosco que les otorga el Atlántico, bocinegro, cabrilla, bocinegro, salmonete, lapas, puntillas, cherne (mero)... se cocinan de forma sencilla, a la parrilla, y acompañados de las imprescindible papas arrugás con su mojo picón (el verde, más cítrico, y el rojo, ligeramente picante). Otros productos lanzaroteños en la carta: el queso, también servido frito con dulce de higo, y el gofio escaldado (el gofio es una harina de cereales tostados que se amasa con agua y sal que viene a sustituir el pan en algunos casos y, en otros, sirve para preparar diversos postres). Para acabar, hay que probar el bienmesabe, un dulce -muy dulce- típico de la zona, elaborado con almendras, miel, yema de huevo y azúcar.

Por la tarde, podéis visitar la Laguna Verde o de los Clicos y los Hervideros, con el curioso desgaste que el mar ha originado en las rocas volcánicas. Más abajo, las Playas de Papagayo, situadas en un parque natural (por lo que hay que pagar unos 3 € para dejar el coche) y con paradisíacas calas para relajarte tomando el sol.

Y para que sea un día redondo, nada como reservar en el restaurante La Tegala, en el pueblo de Mácher, encima de Puerto del Carmen. Un lugar muy especial y romántico recomendado en la Guía Michelin y que combina magníficamente tradición y modernidad en la arquitectura y en el plato. Situado en una pequeña atalaya, surge de la unión entre una casa típica campesina y un anexo vanguardista a base de grandes cristaleras. La cocina de autor del chef Germán Blanco utiliza cada vez más ingredientes locales -ecológicos en la medida de lo posible- para darles un giro contemporáneo y divertido, sin perder de vista el sabor. Mejor descubrirla a través de la experiencia del menú Estela, que cambia varias veces al año y que cuesta unos más que razonables 42 €.

DÍA 3: NORTE DE LANZAROTE

De camino hacia el norte, es recomendable una parada en el pintoresco pueblo de Teguise. Si vais en domingo, celebran un mercado muy popular con un pequeño apartado gastronómico donde comprar algún queso, mojo picón artesano, vino... A pocos kilómetros, la Playa de Famara, con un impresionante acantilado y favorita de los surfers (aquí el viento sopla a lo grande) y, luego, el pueblo de Haría y su valle de las mil palmeras.

Otro de los grandes 'hits' de Lanzarote es el Mirador del Río, un proyecto de César Manrique enclavado -y perfectamente integrado- en la cima del Risco de Famara, con impresionantes vistas de sus laderas volcánicas y del archipiélago Chinijo, con la isla Graciosa a la cabeza. Se puede tomar algo en la bonita cafetería-restaurante, con amplios ventanales para disfrutar mientras de la panorámica. Después, toca visitar la Cueva de los Verdes, en un tubo volcánico que se prolonga bajo el mar. Y a continuación, otra de las grandes obras del artista lanzaroteño César Manrique, el precioso conjunto de Jameos del Agua, un tubo volcánico abierto que acoge un lago natural. Observad atentamente los pequeños cangrejos albinos que habitan en él, se trata de una especie endémica llamada jameítos. También cuenta con cafetería-restaurante.

Podéis comer en el pueblo costero de Arrieta para continuar degustando las delicias marinas de la isla. Si buscáis algo económico, el chiringuito La Casa de la Playa, en la playa La Garita ofrece mariscos y pescados a un precio medio de 15-20 € (Tel. 928 173 339). Y si os queda tiempo, no dudéis en contratar una excursión a la isla Graciosa para visitar alguna de sus playas desiertas. Normalmente salen barcos desde el municipio de Órzola. La pequeña isla sólo tiene un par de municipios y cero asfalto, por lo que los amantes de la naturaleza más virgen la van a disfrutar, y mucho, a ritmo de pedales.

Nosotros nos apuntamos, si quieres venirte consulta nuestros vuelos aquí.

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Atenas contemporánea

La primera edición se celebró el año 1955, desde entonces cada cinco años Kassel alberga la Documenta. Llegando a su decimocuarta edición, el acontecimiento de cultura moderna hace las maletas y por primera vez en su historia se traslada hasta Atenas. Bajo el título de Learning from Athens y destacando aquellas propuestas con connotaciones políticas, este 2017 la capital griega comparte titularidad con la ciudad alemana y desde el 8 de abril y hasta el 16 de julio acoge el mayor y más importante certamen de arte contemporáneo de Europa. Coincidiendo con el aterrizaje de la Documenta en latitudes helenas, nos olvidamos de la Acrópolis para perdernos por la Atenas más actual.

Museo de Arte Contemporáneo
Inaugurado el 2014, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo (EMST), será la sede de la muestra central de la Documenta. Una exposición que recogerá obras de más de 80 artistas, siendo el eje central un viaje de tintes oscuros desde el colonialismo hasta el pragmatismo económico actual. El museo, una de las principales y más interesantes galerías de Grecia, se encuentra ubicado en la antigua sede de la Cervecería Fix (edificio erigido en 1962 sobre los planos trazados por el arquitecto Takis Zenetos en colaboración con Margaritis Apostolidis). Desaparecida en 1982, durante décadas fue la cerveza más popular del país. Avenida Kallirrois y Calle Amvr. Frantzi

Exarchia
Si lo que te interesa es la contracultura debes visitar sí o sí el barrio de Exarchia. Bastión anarquista ateniense, fue el escenario de las principales manifestaciones que vivió la ciudad en los momentos más difíciles de la crisis económica; Exarchia es lo más parecido a una interminable galería de arte al aire libre. Impresionante muestra de cultura callejera, aquí todo trozo de fachada es un lienzo en potencia, imposible encontrar un pedazo de pared que no esté cubierta de grafitis. Versión ateniense del Raval barcelonés, Malasaña madrileño, Camden londinense o Kreuzberg berlinés, en Exarchia también encontraréis algunos de los mejores cafés de la capital griega así como las más recomendables librerías y tiendas de cómics, discos y ropa de segunda mano. 

Technopolis
En el barrio de Gazi, en pleno corazón de Atenas, daréis con este antiguo complejo industrial reconvertido en un inmenso centro cultural nacido con la finalidad de dar impulso a la escena artística, así como la promoción de la herencia industrial (desde 2013 acoge el Museo de gas Industrial) y la concienciación de la gente en temas de carácter social. Construida en 1857, originalmente este complejo fue una fábrica de gas. Hoy en día, entre chimeneas, hornos y enormes depósitos de gas que dan testimonio de su pasado, Technopolis acoge, casi a diario, imperdibles eventos  de música, cine, teatro, artes plásticas... como la Semana de la Moda o el Festival de Jazz de Atenas. Calle Pireos, 100

Teatro Embros
Teatro autogestionado con una de las agendas culturales más efervescentes de Atenas. Encontraréis el Teatro Embros en lo que en el pasado fue el edificio de una de las editoriales más potentes de Atenas. Pero cuando el negocio se fue a pique, se vieron obligados a vender el inmueble. Lo compró una muy popular compañía teatral que hizo del local una de las salas más concurridas de la capital ateniense. La aventura, sin embargo, no duró demasiado. La compañía se dividió en dos, y el edificio cayó en desuso. En 2010 la sala fue adquirida por el ayuntamiento de Atenas, pero frente a una actividad nula un grupo de actores decidió ocupar el teatro. Desde entonces la sala acoge todo tipo de actividades artísticas y culturales a la vez que también funciona como centro social. Calle Riga Palamidou, 3

Antigua prisión de la Gestapo
Sorprende que un lugar del peso histórico de esta antigua prisión sea ignorado por la gran mayoría de guías turísticas. Tenéis que dirigiros hasta la calle Korai, justo frente a la estación de metro de Panepistimio. Ahí podréis adentraros en lo que amagó una prisión clandestina de la Gestapo nazi. Presidio subrepticio, actual y oficialmente denominado Lugar de Memoria Histórica, en el que durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial se encerraba a comunistas y demás miembros y representantes de la izquierda griega. Visita de alta carga emotiva, destaca la galería de pinturas y tallas realizadas por los revolucionarios durante su confinamiento. Calle Korai, 4

Booze Cooperativa
Uno de los locales favoritos por el moderneo local. Espacio multiusos, por la mañana reluce como un café de especialidad, refugio de barbudos trabajando con sus portátiles. Tras la hora de comer, concepto que en Grecia puede ir de las tres del mediodía a las cinco de la tarde (por cierto, muy recomendable la cocina del Booze Cooperativa) se convierte en un bullicioso bar hasta bien entrada la madrugada. Pero el gran atractivo del Booze Cooperativa es la sala de exposiciones que esconde en su sótano, galería que cobija las obras de algunos de los nombres más sugestivos de la escena artística alternativa local, y la sala de teatro que asoma en el piso de arriba, primera alternativa para los jóvenes dramaturgos atenienses. Calle Kolokotroni, 57

Αvli
Tras tanta visita cultural y artística siempre es necesario reponer fuerzas con una buena comida, más tratándose de una gastronomía como la griega. De locales donde degustar las mejores recetas tradicionales locales hay unas cuantas decenas en Atenas, pero entre todas ellas destaca el Avli, uno de los mejores rincones de la ciudad en los que degustar las especialidades griegas caseras. Y entre raciones de keftedakia, loukaniko y musaca atreveros a darle un sorbo a suouzo. De producción propia, se trata de uno de los licores  griegos más populares, característico por su alta graduación (entre 37 y 50 grados) y su fuerte sabor y olor a regaliz. Calle Agiou Dimitriou, 12

Mercadillo de Monastiraki
Todo viaje hay que completarlo con una ronda de compras. Y realizando una visita por la Atenas más alternativa, estas se deben de realizar en el Mercadillo de Monastiraki. Monastiraki es conocido como uno un de los epicentros comerciales de Atenas, núcleo de numerosas boutiques. El domingo, sin embargo, el barrio, muy especialmente la calle Ermou, se convierte en un inmenso mercado de pulgas en el que comprar desde antigüedades a libros descatalogados, vinilos, ropa de segunda mano, muebles, etc. Tras un copioso desayuno a base de tarta de queso o espinacas bajada con un Milko (el Colacao griego) o un inmenso café frappé (aunque ésta sea un especialidad de Tesalónica) el plan perfecto para un domingo por la mañana en Atenas.

Reserva tu Vueling a Atenas y anímate a conocer su escena contemporánea.

Texto de Oriol Rodríguez

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El mejor pescado y marisco de Vigo

Cualquier visita a Vigo tiene premio: su gastronomía. Además de comer ostras en la calle de la Pescadería o ir de vinos y tapas por la plaza de la Constitución (en el casco viejo), hay restaurantes que trabajan muy bien y con muy buenos ingredientes (sobre todo pescado y marisco), alguna que otra receta original y sabrosa, y precios contenidos. Hemos visitado cinco locales de la ciudad y, tras una interesantísima escapada a la fábrica de conservas La Brújula, en Ribadumia (a media hora larga de Vigo y Santiago de Compostela), hemos encontrado un establecimiento cercano en Oubiña para chuparse los dedos.

The Othilio Bar 
Toda la informalidad que respira el interiorismo de este restaurante (esa bici presidiendo el restaurante desde lo alto, esas raquetas vintage colgadas de la pared) se convierte en pasión y seriedad en la cocina y en la sala, siempre exactas, impecables. De ahí que siempre esté lleno. Y no porque a los clientes les haga gracia ver a dos gemelos, Carlos y Pablo, en acción, sino porque su trabajo es espectacular: qué decir de los tacos de salmón marinado, del delicado carpaccio de lubina, de la vieira de Cambados con carabinero a la plancha, del lechazo hecho a baja temperatura durante 10 horas... Producto top elaborado con técnicas modernas que Carlos aprendió en El Celler de Can Roca cuando estuvo comostage. Y todo a precios populares, lo cual tiene aún más mérito. Si fueran a por la estrella Michelin, seguro que la conseguirían. Tienen talento, conocimiento y ganas. Y son hermanos, ¡como los Roca y los Torres! Pero casi mejor que sigan así porque nuestro presupuesto nos permitirá disfrutar de ellos más veces.

María Manuela
A quien le guste sentirse como en casa pero probando cosas que nunca será capaz de probar en su dulce hogar, que vaya a María Manuela. Una vinoteca pequeñita, elegante, cálida, donde le servirán tapas que han ganado el concurso de Mejor Tapa de Vigo dos años seguidos, catará buenos e interesantísimos vinos y le tratarán con un cariño nada empalagoso. Imprescindibles: la crema de langostino y pimiento de piquillo asado con reducción de cítricos, las anchoas de Málaga, el tartar de atún con aguacate y manzana y el saquito de pollo con crema de queso (una empanada redonda). Imaginación, pasión y buen producto, a menudo gallego, pero también de otras zonas, en raciones generosas. Plaza de Compostela, 31.

Detapaencepa
Si visitas Vigo en plan turista será difícil que pases por delante, ya que está en una zona de oficinas a un cuarto de hora del casco viejo. Pero merece la pena hacer un alto y sentarse a comer en Detapaencepa, ya sea en la planta baja, con mesas altas, o en el primer piso, más tranquilo y con mesas bajas. Es difícil no encontrar algo que no te guste porque tiene una carta extensísima, en la que sobresalen las tapas que casi son raciones para dos o tres personas. Platos que vale la pena pedir: pulpo con espuma de cachelos, más ligeros que los tradicionales a feira ya que la patata se convierte en crema; hojaldre de sardina ahumada y pisto; minisandwich de foie y manzana, y almejas al vapor con aceite de oliva. Tienen, atención, 300 referencias de vinos, de los cuales una decena se pueden beber a copas.

Las Barricas
Uno de los restaurantes más populares de una de las zonas de ocio más concurridas de Vigo, las playas de Bao. Allí a menudo se forman colas de gente en busca de sus empanadillas, que además de ser enormes probablemente están entre las mejores de la ciudad. Las hay de pulpo, de chorizo, de carne, de setas con jamón, de atún, de calamares, de lomo… Pero no solo de empanadillas viven Las Barricas y sus fieles clientes. También de platos divertidos y populares, como la tosta de bacalao con confitura de tomate, la de pulpo con queso tetilla y las miniburgers con queso brie y cebolla caramelizada que vienen acompañadas de salsa de ketchup y de salsa miel mostaza. Atención a la carta de vinos, con muchas referencias gallegas (un par de albariños los elabora el dueño del restaurante, Pablo Rey). El nombre Las Barricas está más que justificado y si alguien tiene dudas, que mire al suelo, hecho con cajas de madera de los vinos.

O Rei Pescador
Quien vaya en busca de buen pescado y marisco, quien quiera recetas gallegas con productos gallegos, que se asome a O Rei Pescador, en la bonita plaza de Compostela, junto al puerto y el casco viejo. Allí disfrutará a rabiar con un rape a la gallega canónico, que se le deshará en la boca, y con los pescados al horno (rodaballo, lubina, palometa roja…); pedirá otra ración de croquetas de choco, tan gruesas y crujientes por fuera como densas por dentro; aplaudirá el pulpo a feira, tiernísimo y sabrosísimo, y preguntará si se puede llevar a casa alguna de las finísimas empanadas -atención a la de mejillones, que llevan un poquito de chorizo, y a las de souba (sardina pequeña), bacalao y zamburiña-.

Fábrica La Brújula (Ribadumia)
Y si sales de Vigo o Santiago de Compostela en busca de un plan gastronómico, ¿por qué no hacer 'conservaturismo'? Coge el coche con rumbo a Ribadumia, a media hora larga de ambas ciudades, y visita la flamante y modernísima fábrica de conservas gourmet La Brújula, abierta a principios de 2016. Durante el recorrido gratuito por sus instalaciones descubrirás el trabajo y el mimo que ponen en cada lata, aprenderás 'palabros' como líquido de gobierno (el que se pone para que el producto se conserve mejor) y esmocado (el corte y limpieza de cada pieza), y entenderás que las almejas están más ricas cuantos más años pasan enlatadas, aunque cueste creerlo. La mejor manera de comprobarlo es degustándolas, así que os recomendamos llamar para concertar día y hora de visita y acordar una cata que, en este caso, será de pago. Con ese sabor de boca se puede deambular luego por el casco antiguo de la vecina Cambados y/o visitar alguna de las bodegas de la zona, que pertenecen a la DO Rías Baixas.

Casal do Umia (Oubiña)
Apunta una escapada para disfrutar de un pulpo que en la comarca de Solnés, a media hora de Vigo y Santiago de Compostela, está considerado casi de leyenda. Por allí se acerca hasta el presidente de la Xunta, así que poca broma con este sencillo restaurante que forma parte de una casa rural en Ribadumia, el rincón donde Mariano Rajoy veranea y camina rápido. Cocina casera la que hace Lourdes, que antes trabajaba de pescantina (vendía el pescado en la plaza), y que sirve el bueno de Emilio, antes pescador. Cuesta arrancarle la receta del pulpo, que se cuece con una patata que se oscurece por compartir olla con el octópodo, así que mejor concentrarse en su sabor y ternura, y acompañarlo con muxicu, una especie de pulpo a feira muy especial, con patatas vacías y fritas con su piel, y rellenas de salsa fina de allioli y pulpo con pimentón de la Vera. Si te queda sitio para un plato más, mejor unas empanadas con bonito de La Brújula. Para acompañar el ágape, un vino que elaboran ellos mismos con uvas de sus viñas. De postre, flan casero, sin duda. ¡Qué espesura y qué sabor!

Texto de Ferran Imedio de Gastronomistas.com

 

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