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Estocolmo: ciudad abierta al mar

El museo Vasa de Estocolmo bien podría servir para plasmar lo que ahora le sucede a España: un país que se hunde por haber descuidado lo más importante, cómo sostenerse. El buque de guerra Vasa no consiguió salir ni del puerto. Cargado con 700 esculturas, 64 cañones, 300 soldados y 130 marineros arrancó su primer viaje para dominar el mar Báltico un 10 de agosto de 1628. Y no hizo falta disparar ningún cañón contra ellos, ni tan siquiera cruzarse en su camino. El viento golpeó sus velas a escasos metros del puerto y lo hundió en cámara lenta ante la mirada de todo el pueblo y del rey Gustavo II Adolfo que encargó su construcción. 333 años después lo encontraron intacto abrazado por el lodo y todavía sonrojado por las burlas de todos los enemigos de Suecia y la ira que provocó en la familia real. Ahora descansa en el mismo lugar que comenzó todo en el puerto, Smörland, siendo el único buque de guerra que se conserva en el mundo del siglo XVII y una escusa perfecta para conocer la capital de Escandinavia. En Piedra de Toque viajamos hasta allí para descubrir la otra cara de las capitales europeas con My Vueling City.

Estocolmo es la ciudad de los tres tercios: un tercio de agua, otro de mar y otro de ciudad. Formado por 14 islas cuenta con más de 100 museos y entre ellos destaca el del buque Vasa: constuido para dominar el Báltico y hundido por su propio peso el mismo día de la botadura.

Imagen de Holger.Ellgaard

Por Iñaki Makazaga de Piedra de Toque