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Una Barcelona de miedo

Barcelona es una ciudad pequeña pero matona, con una oferta de entretenimiento que poco tiene que envidiar a la de urbes que la superan en espacio y habitantes. Buena prueba de ello es la multitud de actividades prevista para el día de Halloween. Sí, el 31 de octubre la Ciudad Condal se transforma en una de las capitales europeas de las brujas, las calabazas y los monstruos. Una noche que, ojo, también se puede combinar con la ya tradicional Castanyada, una fiesta popular catalana en la que se consumen castañas, boniatos, panellets y vino moscatel en familia. A continuación, van cinco planes ideales para vivir el mejor Halloween posible en Barcelona.

Ruta Vampírica y otras leyendas

Una ciudad milenaria como Barcelona tiene en su historia toda clase de leyendas relacionadas con lo sobrenatural. Pues bien, hay una ruta organizada por la gente de Go Bcn que repasa algunas de ellas. Y lo mejor de todo es que se puede realizar el día 31 de octubre por la noche. La historia de Enriqueta Martí (protagonista de la crónica negra barcelonesa de principios de siglo pasado), o el significado telúrico de algunos edificios y espacios de Barcelona, son solo algunos de los atractivos de esta ruta de dos horas ideal para Halloween que te llevará, principalmente, por la zona centro y el casco antiguo de Barcelona.

Hotel Krüeger en el Tibidabo

Situado dentro del recinto del Tibidabo, el emblemático parque de atracciones de Barcelona (con unas vistas privilegiadas de la ciudad), el Hotel Krüeger es uno de los pocos pasajes del terror que aún siguen activos en tierras españolas. Una experiencia de miedo en directo, divertida y trepidante, donde actores disfrazados de famosos personajes del cine de terror asustan al personal. Para Halloween siempre preparan situaciones y sustos nuevos, así que una visita al Hotel Krüeger el día 31 de octubre es más que obligada.

Maratón de terror en el Phenomena

Un Halloween sin películas de terror, no es un Halloween como dios manda. Y eso en el Phenomena, uno de los mejores cines de la ciudad, lo saben muy bien. Por eso han preparado una maratón para el día 31 de octubre en la que se aconseja venir disfrazado y con chucherías para hacer el imprescindible truco o trato. Las películas que protagonizarán la noche son un par de clásicos de los ochenta, El muñeco diabólico y El cementerio viviente, más una película sorpresa que se anunciará minutos antes de la proyección. Por cierto, el cine está casi al lado de la Sagrada Familia, así que antes puedes aprovechar para visitar la obra maestra de Gaudí.

Razzhalloween

Razzmatazz no necesita presentación, pues el club de baile más famoso de la Ciudad Condal y centro neurálgico del pop-rock independiente y la música dance más actual y fresca. Esta discoteca situada en el Poblenouse transformará el 31 de octubre en el Razzhalloween, una noche donde los diferentes espacios que la forman presentarán decoraciones que celebrarán los motivos de Halloween y las películas de terror. Dos ejemplos: la emblemática sala Lolita tendrá el nombre de Horror Camp, y el Pop Bar el de Psycho Fan.

Cementerios de Poblenou y Montjuïc

Están separados por varios quilómetros pero unidos en antigüedad y encanto. Uno cercano al mar (Montjuic) y otro en uno de los barrios emblemáticos de la ciudad (Poblenou). En ellos encontrarás lápidas, mausoleos y nichos centenarios que repasan la historia de la ciudad. Ambos cementerios están abiertos al público (la entrada es gratuita) y… ¡atención!: el cementerio de Poblenou ofrece una visita guiada la noche del 1 de noviembre para celebrar el Día de Todos los Santos. El tour es gratuito y lo realizan actores disfrazados de famosos personajes históricos de Barcelona.

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Texto de Xavi Sánchez para Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de Laurabtanti, Sarah_Ackerman, Nikodem Nijaki, Leticia Manzano, Rober

 

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Saborear Argentina en Barcelona

Por Eddy Lara Brito de www.DestinosActuales.com

El barrio del Eixample tiene múltiples caras. Entre sus infinitas retículas que desde el cielo parecen infinitas, emergen rincones que muestran el lado más travieso y multicultural de la ciudad.

Los small food corners de Barcelona se podrían contar por miles y sus nacionalidades por decenas. Uno de ellos es Kuks, un minúsculo rincón ubicado – por decirlo de alguna manera - fuera del mainstream barcelonés, que ofrece a sus visitantes los sabores más tradicionales de la lejana Argentina: las empanadas.

El éxito y secreto de este lugar proviene de la forma casual de cómo surgió. Flor, una porteña con algunos años en la ciudad decide elaborar empanadas para el famoso Bar Absenta, que ofrecían como acompañante para un show de tango.

En poco tiempo, los pasos de tango cedieron protagonismo a las empanadas que empezaban a ser míticas.

Un éxito improvisado hizo que por unos cuantos meses Flor se convirtiera en una estrella gastronómica clandestina. Preparó empanadas en su casa e incluso le tocó subalquilar el sótano de un Frankfurt para elaborarlas. Hasta que logró alquilar un espacio en condiciones, un pequeño local ubicado en la calle Roger de Flor 167, con una decoración sencilla pero acogedora.

Sus empanadas, pizzas y quiches hacen el resto de la decoración del lugar.

Cualquiera que entra al lugar se imagina que allí detrás está la abuelita preparando decenas de empanadas, pero no, es la joven y radiante Flor, que con su acento y sonrisa porteña nos hace sucumbir a las tentaciones provenientes del Sur del Sur.

Por Eddy Lara Brito de DestinosActuales.com

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Barcelona es vintage

El que aterrice por primera vez en Barcelona sabe que tiene una cita obligada con el diseño. La Ciudad Condal se caracteriza desde hace décadas por su apertura hacia las nuevas tendencias y por su vínculo con la modernidad. Y es precisamente ese amor por lo moderno el que ha hecho que, a lo largo y ancho de la capital catalana, florezcan decenas de tiendas especializadas en objetos y mobiliarios vintage.

De un aparador escandinavo de teca a mesas de cocina de fórmica, lámparas de todo tipo, sillas de jardín francesas u objetos y muebles de autor desconocido, estas tiendas esconden verdaderos tesoros que no puedes perderte en tu visita en Barcelona.

Seguro que en Gracia lo encontrarás

Una de las zonas en las que hay una mayor concentración de tiendas de muebles retro es en el animado barrio de Gracia. Entre comercios de toda la vida, cines de barrio y talleres de artistas y diseñadores, el distrito se ha convertido en uno de los centros de ocio de los barceloneses. Con sus plazas pintorescas y sus calles estrechas, Gracia derrocha encanto por los cuatro costados y es uno de los mejores sitios para respirar la auténtica vida de la ciudad. Aquí hace más de una década abrió las puertas Alzira (C/ Verdi, 42). Mónica, su propietaria, restaura personalmente los muebles y se ha convertido en todo un referente en la zona con una selección que abarca desde carritos industriales a mesas de comedor con patas bambi, lámparas psicodélicas o vajillas francesas. No os perdáis tampoco su colección de broches de entre los años 20 y 70. A pocos pasos de Alzira, cerca de la famosa Plaza del Diamante encontraréis La Mueblerí (C/ Topazi, 17), un templo desde el que Aurora y su hijo traen piezas de distintos países para mezclarlas con muebles de tradición española. En este antiguo taller reconvertido en tienda nunca faltan mapas escolares vintage, espejos sol, sillas de todo tipo, vitrinas de médico de los años 50 y muebles midcentury. Además, desde su tienda online puedes adquirir muchos de sus productos y también ofrecen servicio de restauración. Coco, su perro jack russell, estará encantado de que vayáis a hacerle una visita.

Y, antes de dejar Gracia, no os podéis perder Topitos Furniture (C/ Torrent de l’olla, 30), un espacio que en pocos metros abarca una de las mejores selecciones de lámparas de la ciudad. David es un enamorado de la iluminación y entre sus tesoros no faltan diseños de Lumica, lámparas seta de colores de los 60, opalinas de los años 40 y lámparas de Manises. Además, sobre sus mesas de jardín y muebles encontrarás una cuidada selección de animales de bronce y cerámica, vajillas y vasos de colores y todo tipo de objetos decorativos.

De tiendas vintage por el Raval y el Born

Y de un barrio con sabor a otro. El Born es una de las zonas con más marcha de Barcelona. Sorteando restaurantes, terrazas bulliciosas, edificios históricos y turistas, encontramos Gidlööf (Passatge Mercantil, 1), parada obligada para los amantes de lo escandinavo. Aquí la diseñadora textil sueca Sofia Gidlööf y el arquitecto barcelonés Guim Costa han creado un espacio en el que venden mobiliario y elementos del siglo XX que traen del norte de Europa y que mezclan con sus propios diseños.

Sin salir del centro de la ciudad, en un encantador pasaje cercano a La Rambla, se esconde El Changuito (Passatge de la Pau, 13), especializado en mobiliario de jardín retro, arte, espejos vintage e iluminación. Un local amplio y con piezas muy bien seleccionadas en el que os podréis perder durante un buen rato. Y desde El Changuito podéis adentraros hasta El Raval, uno de los barrios más variopintos de Barcelona, dando un breve paseo. Allí es donde se ubica Fusta'm (C/ Joaquim Costa, 62). La preciosa tienda de Lidia y Oriol mezcla objetos y muebles originales con remakes vintage. Además, Oriol, que es carpintero, realiza unos muebles a medida chulísimos.

Ahora solo te queda encontrar tu pieza. ¿A qué esperas para ir a Barcelona a buscarla? Consulta nuestros vuelos aquí.

 

 Texto e imágenes de Aleix Palau para ISABELYLUIS Comunicación

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Vermuteando por Barcelona

Que “salir a tomar el vermut” en Barcelona está de moda, eso ya nadie lo duda. Este ritual previo a la comida cuyo principal protagonista es esta agradable bebida elaborada con hierbas, y cuyos secundarios son clásicos gastronómicos como las olivas, las patatas fritas, los mejillones, las banderillas, lasGildas, las anchoas y un sabroso etcétera, al que se le han ido incorporando variedadesgastrode última generación y reinterpretaciones de los clásicos.

A la antigua y tradicional oferta de locales donde darse a este placer no tan oculto, se han ido uniendo nuevas propuestas, convirtiendo a Barcelona en un auténtico paraíso para la práctica de este “deporte gastronómico”. Prácticamente se podría recorrer la ciudad yendo de bodega en bodega, eso sí, no nos hacemos responsables de la más que probable resaca y atracón resultantes. A continuación hemos hecho una selección de espacios donde entregarte a este placer para el paladar.

Senyor Vermut

Con poco más de dos años de funcionamiento, este espacio ha logrado hacerse un hueco más que respetable en la ciudad. Uno de sus secretos, su extensa carta de vermuts, con hasta 40 opciones donde escoger, de entre las que destaca el elaborado por ellos mismos. Otra de las claves de su éxito son sus tapas, entre las que debes probar sus papas bravas, que son un auténtico manjar.

El Xampanyet

Situado en el número 22 de la calle Montcada, en pleno corazón del Born, es un clásico de los clásicos, en el que se funden turistas y locales en una peculiar armonía. Esta pequeña bodega de aire clásico, se suele abarrotar, así que merece la pena ir temprano para coger sitio. Sus anchoas son de lo mejor que hay, y el jamón es una auténtica delicia.

Vermuteria el Tano

Todo un clásico en el barrio de Gracia, con decoración al uso incluida: barriles, neveras a la antigua usanza,  e innumerables objetos del pasado. Acompañando el vermut o la caña está su magnífica oferta de tapas frías. En este local se respira ambiente de barrio, siempre animado por el trato amable del Tano, su actual propietario.

Morro Fi

Este pequeñísimo local situado en Consell de Cent esconde uno de esos placeres máximos, como es el de tomarse una caña bien tirada. Y es que Manel, la figura más visible de este local, no sólo se preocupa de darte bien de beber –su vermú de elaboración propia procede de Reus, lugar clásico donde los haya en el mundo de la preparación de esta bebida- sino que también te proporciona unos buenos acompañantes, como sus patatas fritas con mejillones y olivas y su toque de salsa picante, que están de infarto. En los últimos años la familia ha crecido, de modo que los fans de este local cuentan con dos alternativas más por Sant Gervasi, el Mitja Vida y el Dalt de Tot. ¡Ah! Y siempre te puedes llevar de recuerdo un kit de aperitivo embalado en un original y sencillo diseño.

Bodega 1900

Como bien hemos dicho al principio, algunos locales han incorporado las nuevas tendencias en las tapas, y ese es el caso de esta bodega, que bajo el mando de Albert Adrià, le ha sabido dar un toque de actualidad a este ritual. Su vermú, La Cala, es de fabricación propia, y sus tapas reúnen innovación y calidad. Eso sí, toda esta novedad contrasta con lo clásico de la decoración del local. 

Gran Bodega Saltó

El Poble Sec, otra zona a tener en cuenta si te gusta esto del picoteo, es el lugar donde se encuentra situada esta peculiar bodega. Nada más entrar no dejará de sorprenderte su decoración, en la que contrastan los antiguos barriles con la multitud de objetos dispares allí presentes, abarrotando las vitrinas y la zona del fondo del local. Pero no sólo por su estrambótica decoración hay que venir aquí, sino porque en él puedes acompañar el vermú y las tapas con su programación de música en directo.

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Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

 

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