5 planes imprescindibles si viajas en otoño a Madrid
Lo tengo comprobado. Estos últimos años, por una circunstancia u otra, me ha tocado viajar a Madrid en otoño, y el resultado siempre ha sido igual de reconfortante. La temperatura aún es agradable para hacer actividades en el exterior, y en el caso de que el tiempo no acompañe, hay opciones más que suficientes donde refugiarse del frío y de la lluvia con aliciente incluido. Y es que aunque parezca increíble, esta ciudad apenas deja espacio para la melancolía y si para el disfrute. Aquí van mis recomendaciones básicas para el otoño madrileño:
1. Ir a ver caer las hojas a alguno de los numerosos parques de la ciudad
Madrid cuenta con un buen número de parques donde disfrutar de los últimos coletazos del buen tiempo, empaparse del aroma a hojas secas y disfrutar de algún que otro atardecer. Están los grandes clásicos como el Retiro, donde además de pasear en busca de la popular estatua del Ángel Caído, se puede practicar deporte, intentar no acabar en el agua en el Estanque Grande, ver alguna exposición en el Palacio de Cristal o en el de Velázquez e incluso comprarse un libro en la cuesta de Moyano antes de acceder al parque. Y todo esto a dos pasos del centro.
La Casa de Campo, el gran pulmón de Madrid, es otra buena opción, donde además de espacios donde practicar deporte y disfrutar de la naturaleza, incluye el Parque de Atracciones, el Zoológico y un imprescindible, el Teleférico, al que os recomiendo subir para poder disfrutar de las vistas de Madrid.
Cerrando la tanda de clásicos está el Real Jardín Botánico, donde te esperan aproximadamente unas 5.000 especies diferentes de árboles y plantas capaces de transportarte a cualquier punto del planeta.
Como sé que a algunos os va la marcha y necesitáis poner un toque melancólico y especial en vuestra vida, el Jardín el Capricho es vuestro lugar. En este jardín romántico construido entre 1787 y 1839, encontrarás estanques, embarcaderos, un laberinto, conjuntos escultóricos y hasta los restos de un refugio antiáereo de la Guerra de Civil. Está situado en la Alameda de Osuna y se llega fácilmente con el metro (L5 parada el Capricho).
2. Reponerse de los primeros fríos a base de cocido
¿Con mono de cocido? El otoño trae de vuelta un clásico en la gastronomía de Madrid, el cocido, la mejor manera de reponerse y protegerse de la llegada de los del frío a la capital. Entre mis locales favoritos están clásicos como el del Lhardy (Carrera de San Jerónimo 8), el de Malacatín (Ruda 5) y el de La Bola (Bola 5). El cocido de la castiza Taberna J.Blanco (Tabernillas, 23) nos vuelve locos a mi y a mi familia por lo original del lugar y por la simpatía de sus dueños.
3. A nadie le amarga un buen dulce
Hay una tarde en la que de repente el helado pierde el protagonismo para cedérselo a los pasteles. Ese es el momento de acercarse a la Puerta del Sol, entrar en la Mallorquina, y darse un homenaje a base de alguno de sus numerosas variedades de pasteles, entre las que destacan la napolitana de crema y la de chocolate. También puedes acercarte al Horno de San Onofre para tomar huesos de santo y buñuelos, dulces típicos de Todos los Santos.
Los aficionados al cruasán no os perdáis los del Pomme Sucre, donde además tienen el detalle de servirte el café y el chocolate en tazas de porcelana inglesa, ¡el triunfo está asegurado! Para los amantes de las nuevas sensaciones están el Moulin Chocolat, que se atreve a darle un toque especial a la repostería francesa, y el Mama Framboise, que apuesta por la alta repostería en un espacio moderno y acogedor.
Y sí, no puedo finalizar esta sección sin citar el popular chocolate con churros de San Ginés, unmust en toda regla que no pierde ni lustre ni calorías con los años.
4. Cultivar la mente
¿El día ha amanecido lluvioso? Es el momento de enriquecer la mente y el alma con la oferta artística de la ciudad, y dejarse caer en alguna de las numerosas exposiciones programadas. Este otoño, entre otros, se podrá disfrutar de la obra de Edvard Munch en el Museo Thyssen, profundizar en la obra de “El Divino Morales” y dejarse cautivar por las curvas de las Odaliscas de Ingres en el Museo del Prado. En el Museo Reina Sofía tendremos la oportunidad de conocer la obra de Nasreen Mohamedi, una de las primeras artistas indias que abrazó la abstracción, y la Fundación Juan March ha programado la primera retrospectiva del artista suizo Max Bill.
5. El Rastro, plan dominguero donde los haya
Una jornada en el Rastro suele ser el broche de oro a cualquier visita que se haga a Madrid. Con la excusa de ir a ver los puestos y las tiendas en busca de gangas, antigüedades, ropa, libros, discos y cualquier cosa imaginable, uno acaba callejeando y dejándose llevar por el buen ambiente reinante. Como no podía ser menos, la ruta tiene que acabar en alguno de los múltiples bares de la zona, caña en mano, acompañada de la correspondiente tapa. Entre la múltiple oferta, no os perdáis las sardinas del Bar Santurce los caracoles de Casa Amadeo (Plaza de Cascorro 18), las tostas del Capricho Extremeño (Carlos Arniches 30) y las tapas del Museo de la Radio (Santa Ana 8).
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Texto de Isabel Lucia de ISABELYLUIS Comunicación
Fotos de Felipe Gabaldón, Juan Antonio F. Segal, mcxurxo, pegatina1, Fernando Bueno
+ infoLas mejores playas de la Costa del Sol
Nada más y nada menos que con 161 kilómetros de costa cuenta la provincia de Málaga. Todo un buen trozo de litoral bañado por las -casi siempre calmadas- aguas del Mediterráneo y con un clima que prolonga sus buenas temperaturas más allá del verano, convirtiéndose en el lugar perfecto para refugiarse y desconectar en cualquier momento del año. Conocida por todos como la Costa del Sol, pues éste es capaz de brillar hasta 300 días al año, amaga un extenso número de playas aptas para todos los gustos: recónditas, urbanas, con largas extensiones de arena, pequeñas calas, más o menos masificadas… Toda una amalgama de opciones entre las que escoger en las que difícilmente no hallarás un espacio a tu medida en el que plantar tu toalla y tu sombrilla, y darte un refrescante chapuzón. A continuación viajamos desde Manilva a Nerja, que son las dos poblaciones que delimitan la Costa del Sol, en busca de sus mejores playas.
Playa de Guadalmar, Málaga
Esta bella playa se encuentra ubicada en una de las principales rutas de migración de aves, entre el campo de golf y la urbanización Guadalmar, y el Paraje Natural de la Desembocadura del río Guadalhorce. En verano se puebla de hamacas y sombrillas de alquiler con las que disfrutar aún más si cabe de la experiencia. Es la playa nudista más próxima a la ciudad de Málaga, y además está recomendada como destino LGTB.
Playa de la Malagueta, Málaga
Situada a tan solo diez minutos del centro de Málaga se encuentra la famosa playa de la Malagueta. Perfecta para aquellos que estén de visita por la ciudad por unos días y quieran darse un chapuzón, disfrutar del buen ambiente y darse algún capricho gastronómico en forma de espeto de sardinas, que es una de las especialidades de la ciudad, en alguno de los múltiples chiringuitos que pueblan sus blancas arenas.
Playa de Artola – Capobino , en Marbella
Ubicada en la zona protegida de las Dunas de Artola, junto al puerto de Cabopino, se encuentra la que es una de las mejores playas no solo de Marbella, sino de toda la Costa del Sol. De arena fina y dorada, cuenta con algunos tramos para los amantes del naturismo. En este precioso entorno natural además se halla un elemento de elevado interés histórico como es la Torre Ladrones, una torre defensiva de época romana declarada Bien de Interés Cultural.
Playa del Duque, Marbella
Marbella, punto de atracción del turismo de alto standing, también cuenta con una playa en la que dejarse ver o donde ir a ver. Este es el caso de la playa del Duque, una fantástica playa de arena dorada con un espectacular fondo de palmeras en la que abundan los beach clubs y los chiringuitos solo aptos para gente acaudalada. Al lado se encuentra Puerto Banús, donde brillan los grandes yates, el glamour y las tiendas de lujo.
Playa del Bil-Bil, en Benalmádena
En pleno corazón de Benalmádena se encuentra esta playa de carácter urbano perfecta para aquellos que viajan en familia ya que ofrece todo tipo de servicios. Destaca la presencia del Castillo de Bil-Bil, responsable de la denominación de esta playa, de inspiración árabe, construido en 1927 y transformado en la actualidad en espacio expositivo.
Playa de Maro, en Nerja
En el área de Nerja, en la Costa del Sol Oriental, se encuentran varias calas que reúnen las condiciones perfectas para los amantes de los espacios más tranquilos en los que disfrutar tanto del sol como de la naturaleza. Este es el caso de la playa de Maro, ubicada en la población del mismo nombre. La mejor de las formas de disfrutar de esta zona de la Costa del Sol es recorriéndola en kayak, ya que solo desde el mar se puede acceder a espacios como la Cueva del Lobo Marino, o la cascada de la Doncella, un espectacular manantial de agua dulce que cae al mar.
Aventúrate a disfrutar al máximo de la rica oferta de playas de la costa malagues o menos masificadas, s, accesibles, urbanas, magueos.yas de ña, reserva tu Vueling a Málaga aquí.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Fotos de Hernán Piñera
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Como declarar tu amor en Roma y no morir en el intento
¿Qué mejor contexto que Roma para una escapada romántica? En ella abundan los rincones donde acercarte a tu amado/a y decirle todo lo que sientes por él/ella, anillo en mano, si eres de esos. Pero no todo vale y no siempre es fácil escoger el lugar adecuado. A continuación te echamos un cable con una selección de posibles espacios en los que dar ese “gran paso” o en los que simplemente disfrutar de una agradable escapada en pareja.
Calentando motores: un paseo romántico por el centro histórico
Lo bueno se hace esperar, así que te recomendamos estirar el tiempo y disfrutar paseando con tu amado/a. En el centro histórico de Roma abundan las callejuelas donde perderse y las plazas donde dejarse sorprender ya sea por la fachada de alguna iglesia o de algún palacio, o en las que asombrarse con alguna magnífica fuente.
El atardecer transforma a Roma en un paraíso para los románticos. Es el momento de desplazarse hasta las orillas del Tíber y deleitarse con el juego de luces resultante de la puesta de sol.
La Fontana di Trevi. O como transformar tu declaración en una comedia romántica
A muchos os habrá extrañado lo de la comedia romántica, pero eso es básicamente lo que acaba pasando en este escenario único de Roma. Quitémonos de la cabeza la idílica imagen de Marcello Mastroianni y Anita Ekberg de la Dolce Vita. Ellos estaban solos, tú estarás rodeado de turistas. De muchísimos turistas. Y lo que es peor, de vendedores de rosas y palos de selfie que están al acecho de todas las parejas que campan en este precioso rincón. Por no hablar de que no le habrás puesto el anillo a tu amado/a que ya habrá alguien pidiéndote que le hagas una foto mientras lanza la moneda a la fuente. Así que te recomendamos ser raudo y veloz, buscar una zona aislada, declinar la opción de arrodillarte, a no ser que quieras un aplauso generalizado y la consecuente avalancha de vendedores, y mucho, mucho sentido del humor. Para nosotros es la opción más desenfadada de todas.
Los jardines de Roma. Para los amantes de la naturaleza
Roma cuenta con varios espacios verdes donde adquirir otra perspectiva de la ciudad, tomar un respiro del ajetreo de la ciudad y dar un precioso paseo con tu enamorado. Nuestra primera opción son los jardines de Villa Borghese, a los que os recomendamos acceder desde la Piazza del Popolo, desde la que hay unas vistas fantásticas de San Pedro del Vaticano y de la ciudad. Si sois amantes del arte, no olvidéis entrar en la Galería Borghese y ver cómo se detiene el tiempo ante la increíble estatua de Apolo y Dafne de Bernini. ¡Quién iba a decir que una historia de amor tan triste podía dar lugar a una escultura tan bella!
Menos popular es nuestra segunda opción, el Parco Savello. Más conocido como el Giardino degli Aranci – el Jardín de los Naranjos – está situado en la Via di Santa Sabina, y es el lugar perfecto para disfrutar de las vistas que desde él se obtienen. Si lo visitáis en primavera os acompañará el increíble aroma de las flores de los naranjos que allí se encuentran.
Cena romántica. El clásico que nunca falla
Otra cosa no, pero restaurantes en Roma hay para aburrir. De todos los tipos, calidades y precios. Pero para una ocasión como esta hay que esmerarse en la selección, y a ser posible, invertir un poco de dinero. Tras una buena cena en un lugar especial es prácticamente imposible que tu pareja no te responda un “sí quiero” y caiga rendido/a a tus pies. Aquí nuestras sugerencias:
- Casa Bleve. En un incomparable marco como es el del antiguo Palazzo Medici Lante della Roverese está este magnífico local donde tomar un buen vino acompañado de excelentes embutidos, quesos, pastas y platos con un toque refinado.
- Osteria del Sostegno. Escondida en un callejón cercano al Panteón se encuentra esta osteria donde deleitarte con comida típica italiana en un espacio más que acogedor. Perfecto para los amantes de las cosas buenas y sencillas.
- Il Convivio Troiani. Una ocasión tan especial bien merece hacer un esfuerzo económico para probar los platos de este excelente dos estrellas Michelin. Deliciosa cocina moderna a cargo de los hermanos Troiani, en un espacio elegante y acogedor situado en el centro de Roma. Para los amantes más caprichosos.
- Spirito DiVino. Localizado en el popular barrio del Trastevere se encuentra este restaurante, que cuenta con una imponente bodega. El vino es uno de sus puntos fuertes, pero también los son sus platos realizados a base de alimentos orgánicos de procedencia local. Si eres de los que te va el slow food, este es tu local.
¡Saca su vena romántica, coge tu Vueling a Roma y disfruta del amor!
Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de François Terrier, Juan Llanos, brunifia
+ infoPaisajes de postal en el Lago de Como
En medio de tantas iglesias y museos, capillas, esculturas, mármoles y bronces (parte fundamental de las visitas a Italia) va bien hacer una jornada de paisajes montañosos y abruptos. A la sombra de los nevados Alpes Réticos y encajado entre empinadas laderas boscosas, el Lago de Como (también conocido como el lago Lario) es el más espectacular de los tres grandes lagos. Tiene forma de “Y” invertida y en sus sinuosas orillas aparecen pueblos diseminados como el exquisito Bellagio, erigido en un pequeño collado en el centro de la horquilla. En el punto de encuentro entre las costas sur y oeste se halla la principal ciudad de la zona, Como. Su lago es sin duda uno de los espacios más bellos de toda Lombardía. Este lago pre-alpino rodeado de una corona de montañas con picos de hasta 2.700 metros de altura, es rico en historia y tradición. El lago es perfecto para gente ávida de hacer todo tipo de actividades pero también hará las delicias de quien busque sosiego y sobretodo relax. Destacan las espléndidas villas del siglo XVII con sus hermosos jardines, las innumerables iglesias románicas rurales o las cimas de las montañas con magníficas vistas del lago.
Si quieres ampliar territorio a explorar es muy recomendable hacer un viaje hacia el sur, donde se da paso al paisaje verde de la zona denominada Brianza, con pueblos, castillos y colinas marcadas por el flujo de los ríos Adda y Lambro.
Un viaje por el lago
El Lago de Como está situado a menos de una hora en coche de Milán, y también está cerca de la frontera con Suiza. Sus aguas cristalinas son de hasta 400 metros de profundidad, por lo que es uno de los lagos más profundos de Europa. Recomendamos atravesarlo en ferry o hidroplano. La compañía Navigazione Lago di Como dispone de vehículos acuáticos que surcan el lago durante todo el año y zarpan del muelle situado en el extremo norte de Piazza Cavour. Desde Como, también se puede tomar un vaporetto (tipo de embarcación con motor, usada habitualmente en los canales de Venecia) y dejarse llevar por el lago parando, eso sí, en los pueblos para pasear por sus vetustas calles. El vaporetto va costeando en las dos orillas del lago y parando en varias localidades: Cernobbio, Tremezzo, Cadenabia, Menaggio, etc. No dejes de tomar un capuccino con brioche en una de sus cafeterías. Comer un buen plato de pasta (en Italia se come a las 12 h.) en algún restaurante y dejarse llevar, mirando el paisaje y la grandiosidad de la naturaleza circundante es el mejor de nuestros consejos.
Paseo por Como
Tras la excursión por el lago os recomendamos hacer un poco de turismo cultural. Y nada mejor para ello que darse una vuelta por Como. Esta población de apenas noventa mil habitantes, es elegante y próspera con un pintoresco centro histórico y un cinturón de murallas del s. XII. Levantada sobretodo gracias a su industria sedera, continúa siendo el principal centro productor europeo de artículos de este material. Aquí se pueden comprar pañuelos y corbatas de seda por mucho menos de lo que cuestan en otros sitios. Su ubicación a orillas del lago es impresionante, y además en primavera y verano hay un manto de flores que hacen más agradables, si cabe, las caminatas. En la oficina de turismo te podrán dar información para hacer planificar excursiones en bicicleta o a pie. Pero si te quedas en la villa, empieza visitando el Duomo (en la plaza del mismo nombre), que cuenta con una magnífica fachada gótica de mármol. Dentro encontrarás rasgos típicos de otros periodos artísticos como el barroco, el románico y el renacentista. Luego date una vuelta por el barrio de los alrededores. Allí encontrarás dos basílicas muy bien conservadas. Por un lado la Basílica di Sant’Abbondio, ubicada a poco más de medio kilómetro al sur de las murallas de la ciudad, detrás del Viale Innocenzo XI. Se trata de una basílica románica del s. XI. Destaca un conjunto de frescos en el interior de su ábside que representan escenas de la vida de Jesucristo. Por el otro está la Basílica di San Fedele, una construcción muy primitiva (data del s. VI), con tres naves y tres ábsides. Su rosetón del s. XVI y los frescos son un plus para el visitante.
Comer comer
Muy recomendable es el Ristorante Sociale, junto al teatro de la ciudad. Es muy conocido en la ciudad, y en su comedor con paredes de ladrillo visto puedes admirar varios frescos alegóricos mientras disfrutas de la comida. Como curiosidad cuenta con una chimenea barroca. A la hora de pedirte plato no dejes escapar la oportunidad de probar su excelenterisottocon achicoria. El precio medio por persona es de 25-30 euros.
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Texto de Isabel y Luis Comunicación
Fotos: Italia Agenzia Nazionale del Turismo
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