5 días en Jordania – Ruta para no perderse
Vueling estrena ruta a Amán, ciudad que nos servirá como puerta de entrada a un país fascinante del que vamos a enamorarnos desde el primer momento. ¡Volamos a Jordania!
+ infoUn paseo por los canales de Ámsterdam
La imagen de Ámsterdam va ineludiblemente ligada a la de sus canales, esto es un hecho. Como buenos protagonistas que son, en tus paseos por la ciudad los cruzarás en más de una ocasión por el buen número de puentes que los atraviesan, y bien seguro que acabarán retratados en alguna de las múltiples fotos que hagas de tu viaje. Y es que la capital holandesa cuenta con una red conformada por más de 100 kilómetros de canales, de los cuales, los que se encuentran dentro del área delimitada por el canal Singelgracht fueron declarados en 2010 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pero, ¿sabes qué historia se encuentra tras ellos?
Los orígenes
Esta fabulosa red de canales tiene sus orígenes en el siglo XVII, época en la que se produjo un fuerte aumento de la población producido por la llegada de inmigrantes a la ciudad, lo que hizo necesaria la construcción de un ensanche de la ciudad. Hay que tener en cuenta que por aquel entonces Ámsterdam era una de las ciudades más ricas del mundo gracias a su puerto, desde el que se movía un elevado volumen de mercancías procedentes de buena parte del planeta.
Para la edificación de esta ampliación de la ciudad se llevó a cabo un elaborado proyecto urbanístico en el que lo que se hizo fue ganar tierra al mar mediante el drenaje de las marismas. Dispuestos siguiendo una estructura de arcos concéntricos, los canales se construyeron en dos fases. En la primera fase, que tuvo lugar entre 1613 y 1625, se construyó el sector noroccidental. Los canales Herengracht, Keizersgracht y Prinsengracht se dedicaron a la construcción de viviendas mientras que el de Singelgracht, el más exterior, tenía un papel defensivo y de control del agua. En la segunda fase, que tu lugar a partir de 1660, se llevó a cabo la construcción de la zona sur a partir de Leidsegracht.
Para aquellos que quieran profundizar en el tema, les recomendamos la visita al Museo Grachtenhuis Amsterdam, dedicado a los canales de Ámsterdam.
Paseos en barca por los canales
Desplazarse en barca por los canales de Ámsterdam puede ser una opción estupenda para hacer un reconocimiento de la ciudad, en la que además de disfrutar de la vista de las bellas casas que los flanquean, podrás ver un buen número de sus espacios más relevantes, como el Rijksmuseum, la Casa Museo de Rembrandt, la Casa de Ana Frank, o el Bloemenmarkt (el Mercado de las Flores) -compuesto por embarcaciones donde se venden flores y plantas-, y todo ello desde una nueva perspectiva. Existen múltiples opciones para recorrerlos que van desde la clásica barca turística con audioguías en diversos idiomas, hasta el alquiler de toda una embarcación para un pequeño grupo. Uno de los momentos más mágicos para desplazarse por sus aguas es al atardecer, que ofrece el mejor juego de luces y por tanto, las imágenes más bellas de la ciudad.
Anímate a disfrutar de Ámsterdam y de sus canales, reserva tu Vueling aquí.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Per Salomonsson
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Holanda el paraíso de las bicicletas
La bicicleta es indudablemente una de las señas de identidad de los Países Bajos, al igual que los son los canales, los molinos y los tulipanes. Su llano relieve, con apenas desniveles, y las fabulosas infraestructuras con la que cuenta para desplazarse con este ecológico medio de transporte, lo convierten en un terreno perfecto para la práctica del cicloturismo. A continuación hemos realizado una selección de cuatro recorridos que te permitirán conocer Holanda desde una perspectiva más saludable tanto el medio ambiente como para tu cuerpo.
Ruta por Ámsterdam
Una forma cómoda y divertida de recorrer la capital holandesa es hacerlo como la mayor parte de sus habitantes, pedaleando sobre dos ruedas. Al ser una ciudad plenamente concienciada y preparada para el uso de la bicicleta, no encontrarás ningún problema para desplazarte por sus calles con total comodidad. Eso sí, hay que ser respetuoso con las normas existentes al respecto y moverse por los carriles y las áreas dedicadas a estos vehículos, ya que en caso contrario, es más que probable que te caiga alguna que otra reprimenda.
Además de moverte por su centro histórico a la caza de sus monumentos, te recomendamos que te acerques al Amsterdamse Bos (el bosque de Ámsterdam), donde te espera una buena dosis de naturaleza. Situado a 4 kilómetros, este gran parque ejerce de pulmón verde de la ciudad y de espacio de ocio para los amsterdameses. ¡Toma nota!
Ruta de los tulipanes
¿Qué mejor manera de disfrutar de la primavera holandesa que pedaleando por sus floridos campos de tulipanes? De abril a mayo tiene lugar uno de los momentos más espectaculares a nivel de atracción de turistas, como es el proceso de floración de los tulipanes. En esta ruta, con la salida y la llegada a Ámsterdam, podrás disfrutar al máximo de todo el esplendor de la naturaleza. Consta de un total de 305 kilómetros a realizar en unos 8 días. El trayecto incluye las poblaciones de Gouda, popular por su queso, Delft, famosa por su cerámica azul, Leiden, ciudad que vio nacer a Rembrandt, y Haarlem, donde no debes de dejar de visitar el museo dedicado al pintor Franz Hals. El plato estrella de este recorrido es Keukenhof, un extenso parque, posiblemente uno de los más bellos de Europa, situado entre las localidades de Leiden y Haarlem.
Ruta de los molinos
Otro de los iconos clásicos de los Países Bajos, los molinos, también tiene su propia ruta a realizar en bicicleta. Con el punto de partida y de llegada en Bunnik, que está situado al lado de Utrecht, consta de un total de 200 kilómetros a hacer en unos 6 días. El punto más relevante de este recorrido es Kinderdijk, un pólder situado en la confluencia de los ríos Lek y Noord, drenado por un sistema de 19 molinos de viento que fue construido alrededor de 1740. Por el camino también te cruzarás con Dordrecht, una de las ciudades más antiguas de Holanda, y Gorcum, y gozarás de unos paisajes fantásticos.
Ruta por el mar del Norte
La costa del mar del Norte esconde suficientes atractivos como para marcarse una pequeña escapada en bicicleta para disfrutarla en su máximo esplendor. En este caso te proponemos un recorrido de menos de 50 kilómetros que va desde La Haya hasta Zandvoort, y en el que hallarás unas hermosas vistas al mar y unas preciosas playas.
En la oficina de turismo de Holanda se pueden adquirir los mapas con estas y otras muchas rutas en las que vienen incorporados todos los detalles del itinerario. Reserva tu Vueling aquí y aventúrate a recorrer los Países Bajos con el que es su medio de transporte “estrella”, la bicicleta.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
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Mulhouse la gran desconocida de Alsacia
Dos ciudades alsacianas acaparan la mayoría de visitas: Estrasburgo, sin duda una de las urbes más bonitas de Francia, y Colmar, la capital vinícola de esta zona. Pero si hay una gran olvidada en la nueva región del Gran Este, ésta es Mulhouse una antigua república independiente situada en un vértice en el que confluyen tres países europeos: Francia, Alemania y Suiza. Es quizás por esta ubicación privilegiada que Mulhouse es en la actualidad una de las poblaciones francesas con mayor proyección cultural y creativa gracias en parte a la importancia que tuvo en el siglo XIX el sector textil que la ha dotado de un interesante patrimonio industrial.
Mulhouse es Ciudad de Arte y de Historia, primera población alsaciana en recibir esta distinción, y uno de sus puntos de referencia es la plaza de la Réunion, su centro histórico, muy fácilmente reconocible por su antiguo Ayuntamiento pintado en tono rosado. En este lugar se alza el templo protestante de Saint-Étienne, a cuyo campanario se puede subir previa petición y descubrir unas vistas impresionantes de la ciudad.
Mulhouse fue uno de los primeros núcleos industriales de Francia donde sobresalió la industria textil. Muestra de este pasado son el Museo de la Impresión de Telas, que acoge cada año una exposición temática vinculada siempre a un diseñador conocido, o el Parque de Wesserling – Ecomuseo Textil en el que se hacen visitas teatralizadas y muestras de modistos. Mención aparte merecen los ejemplos de arquitectura industrial (antiguas fábricas de ladrillo rehabilitadas), de street art y de arte contemporáneo que hay por el centro de la ciudad.
Otro de los lugares a visitar es la Cité de l’Automobile (Collection Schlumpf), ubicada a unos cinco minutos del centro. Este espacio, considerado uno de los principales museos del automóvil del mundo, reúne más de 400 vehículos y en él destaca una más que importante colección dedicada a Bugatti. La Ciudad del Automóvil, que está dividida en cinco espacios diferenciados, es un verdadero museo interactivo en el que se proyectan interesantes audiovisuales sobre la industria del motor, además de tener varios simuladores con los que experimentar las sensaciones que tiene un piloto de carreras.
A las afueras de Mulhouse, en la localidad de Ungersheim, se encuentra el Ecomuseo de Alsacia, el más importante de Francia de este tipo. Es ideal para ir en familia porque los niños pequeños se lo pasarán fenomenal. Aquí tanto se puede saber más de las tradiciones regionales de Alsacia como conocer, por ejemplo, cómo eran las antiguas escuelas de esta región o cuáles eran los oficios más importantes que se desarrollaron, entre los que destacaban los herreros, los carpinteros de carros o los alfareros. También es curioso ver cómo se destilaban por aquel entonces los aguardientes locales o cómo se cocinaba. Además se pueden degustar recetas tradicionales y auténticas como la gelatina de apio, las patatas con ortigas, o el sorbete de albahaca.
Por último, para probar la gastronomía alsaciana os recomendamos que os dirijáis a un winstub, que es el equivalente al pub en Alsacia (el Restaurante Le Cellier es una opción perfecta), donde se pueden degustar especialidades locales como el fleischschnakas, una exquisita carne guisada envuelta en una pasta de harina, el flammkuchen o tarte flambée, una fina masa de pan sencilla sobre la que se colocan otros alimentos como cebolla cruda, panceta y nata líquida, o el chucrut, acompañadas por deliciosos vinos alsacianos. Y para salir por la noche la mejor opción es dirigirse a Le Gambrinus donde se respira muy buen ambiente y donde elaboran una excelente cerveza artesanal (Bière du Bollwerk).
Mulhouse es una ciudad perfecta para recorrer en un fin de semana. El aeropuerto internacional Basilea-Mulhouse-Friburgo, que comparten Francia, Alemania y Suiza, está a tan solo 30 minutos del centro. Más información sobre los vuelos aquí.
Texto de Tusdestinos.net
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