La Palma. Fuente de vitalidad inagotable
La Palma es sobre todo conocida por contar con un legado natural intacto, puro y bien preservado. Pero no todo acaba ahí. La isla ofrece infinidad de posibilidades que la convierten en un destino atractivo más allá del ocio activo. Sin duda, una de sus características principales es la belleza de sus paisajes, y la infinidad de espacios recónditos donde perderse y experimentar una comunión total con esa naturaleza bien preservada de la que hablábamos. Son muchos pues, los que vienen a esta maravillosa isla para desconectar de la estresante rutina de la gran ciudad. Nosotros lo hicimos y la experiencia fue del todo satisfactoria.
Retorno a los orígenes
La biodiversidad en La Palma es casi infinita. Cuando uno visita por primera vez la isla (conocida como Isla Bonita) lo primero que siente es una explosión de olores, que van de los aromas salados costeros a los frescores de los pinares. En sus campos no faltan los bálsamos variados que percibimos a través de la brisa. En definitiva, uno disfruta de todo un catálogo de fragancias diferentes, fruto de una evolución vegetal al margen de la continental.
Además, se trata de un territorio con varios microclimas que hacen que la variedad de especies vegetales esté bien nutrida. Uno de los aspectos que más nos llamó la atención en nuestra visita fue el senderismo. Unas veces daba la sensación de estar en un entorno prehistórico, otras el paisaje tenía similitudes con el trópico. La Palma es el paraíso de los caminantes, de eso no hay duda. En la isla existe una vasta red de senderos que cubre todo su territorio. Cabe destacar que están muy bien señalizados mediante balizas de color, paneles informativos y señalización vertical.
Con estos senderos se pueden visitar prácticamente todos los rincones de la isla, desde la Ruta de los Volcanes hasta el Camino de la Costa que sigue el perímetro insular, o la Ruta de los Puertos, que une Santa Cruz de La Palma con el Puerto de Tazacorte. Más información sobre los senderos aquí.
Estos maravillosos paseos nos sirvieron para descubrir algunas de las especies autóctonas. Nos llamó la atención que aves, reptiles e invertebrados concentran la mayor parte de las especies endémicas. Aunque hay que tener en cuenta que la fauna palmera es rica, sobre todo, en especies de invertebrados. La razón por la que esto ocurre tiene que ver con la condición de insularidad, que ha supuesto el aislamiento genético de sus poblaciones animales, facilitando así la conservación de formas arcaicas o la aparición de especies nuevas por evolución local.
Es un deleite perderse por sus bosques a través de sus numerosos senderos, y buscar alguna de las especies autóctonas. Entre las especies endémicas destaca la paloma Rabiche, que puede encontrarse mayoritariamente en los bosques de laurisilva de La Palma y la paloma Turqué. El lagarto canario es la especie más difundida entre los anfibios y reptiles.
Caminata entre volcanes
Está claro que La Palma cuenta con una vasta oferta relacionada con el ocio acuático. Sin duda es el paraíso para los amantes del piragüismo, el buceo, etc. Pero el interior de la isla también tiene su encanto. Se puede hacer de todo. Desde rutas en quad y mountainbike a observación de las estrellas y senderismo. En la zona centro y sur de la isla, puedes hacer la ya mencionada ruta de los Volcanes, la cual ofrece un trekking natural a lo largo de lo que en su día fue una importante vía de comunicación entre algunas comarcas. Este pasaje natural transcurre a través de los municipios de El Paso, Mazo y Fuencaliente, dentro del Parque Natural de Cumbre Vieja, destaca por lo bien acondicionado y señalado que está. Se hace un poco duro, sobretodo debido a que la vegetación, a lo largo del mismo, es un tanto escasa. Preparaos porque las pendientes son un poco pronunciadas. Así que se aconseja ir con un equipo adecuado y sobretodo llevar agua y alimentos suficientes para un trayecto que se prolonga unas seis horas y media si se opta por finalizarlo en Los Canarios u ocho horas y media si se hace en su totalidad, acabando en el Faro de Fuencaliente.
Con una longitud de 30,9 kilómetros, el itinerario de la ruta de los Volcanes tiene un desnivel de 1.207 metros. Su recorrido natural oscila entre los 725 metros de altitud mínima en Fuencaliente y los 1.932 metros máximos que se alcanzan en la cresta de la cumbre. Su superficie combina sendero, pista forestal y asfalto. El trekking permite contemplar las dos vertientes insulares y, con un poco de suerte, especies animales endémicas como la graja y el cernícalo.
Ven a recargar las pilas en La Palma. Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto y fotos del Patronato de Turismo de La Palma
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5 playas de Olbia que debes disfrutar
La costa de Olbia, desconocida para muchos, se extiende varios cientos de kilómetros, y contiene un sinfín de playas y acantilados de gran belleza. Incluye un Área Marina Protegida en el que destaca, a 500 m. de altura, el macizo de Tavolara. Pero si por algo destaca Olbia es por sus playas. Las de Pittulongu, Bados, Marinella, Lo Squalo y Mare Rocce por un lado, caracterizadas por su fina arena blanca y aguas cristalinas; y por otro, las playas de Salinas, Costa Romantica, Poltu Casu y Porto Istana, ubicadas en el sur.
Además también está, Porto Rotondo, uno de los destinos más frecuentados por el turismo de lujo. En cuanto a la población, más allá de su cinturón industrial hay una atractiva localidad con un centro histórico lleno de boutiques, bares de vinos y plazas ribeteadas de cafeterías. Pero, por encima de todo, Olbia es una alternativa auténtica y económica a los artificiales centros turísticos del norte y el sur. Turquesa, esmeralda, azul celeste y azul ultramar son los colores de las aguas que bañan esta costa; con innumerables variedades de peces, moluscos y mejillones que hacen las delicias de los exploradores submarinos y pescadores deportivos. Aquí encontrarás una inmensa variedad de flora marina de colores brillantes, la cual conforma un pedazo de naturaleza apenas contaminada.
Las cinco playas más caribeñas del Mediterráneo
En Olbia predominan las playas de arena blanca, pero también cuenta con un límite costero de roca erosionada, que oscila entre los picos y acantilados y que cae de manera espectacular hacia el mar, haciendo de esta zona un verdadero paraíso en la Tierra. Os proponemos cinco de sus playas más exquisitas.
Pittulongu
También conocida localmente como "La Playa", es, sin duda, la favorita de los olbiesi. La arena aquí es toda de grano fino, muy blanca, y rica en pequeñas conchas. Tiene forma de media luna y está equipada con todo tipo de servicios. Hay típicos chiringuitos de playa que conviven con otros espacios mucho más sofisticados. Está muy bien comunicado a través de transporte público con la ciudad - a unos 5 km a lo largo de la carretera provincial número 82. Hay hoteles, restaurantes, pizzerías y algunos pequeños mercados cercanos. En esta playa además se puede realizar submarinismo, tomar clases de windsurf, navegar en bote o canoa. O sea, un auténtico paraíso para el ocio costero.
Porto Istana
Porto Istana es en realidad la suma de 4 playas, separadas, eso sí, por pequeños afloramientos rocosos. La orilla se compone de arena blanca y fina, contando con una suave pendiente hacia el agua de color esmeralda que hará las delicias de los más avispados instagramers. Al ser de escasa profundidad es ideal para disfrutarla con niños. Situada frente a la zona marina protegida de Tavolara, atrae a surfistas y amantes de los deportes subacuáticos. Dispone de un abanico amplio de servicios que incluye alquiler de equipos y de embarcaciones. No faltan los hoteles y residencias turísticas cercanas. Está muy bien comunicado y cuenta con un gran aparcamiento gratuito.
Marinella
Situado en el golfo del mismo nombre, a tan sólo 4 km del famoso Porto Rotondo. La arena aquí también es fina y blanca. Os recomendamos esta playa porque no suele estar tan saturada como las demás. Se trata de una playa de poca profundidad por lo que también es ideal para ir con niños. Además incluye instalaciones para jugar con ellos en la playa. Para llegar desde Olbia uno debe ir al norte hacia Palau, a unos 7 km de la entrada de la carretera provincial 73 en dirección a la Costa Esmeralda. Hay que girar a la derecha en el primer cruce en dirección a Porto Rotondo y después de 4 kilometros tomar la desviación hacia el Golfo de Marinella.
Bados
Situado en la frontera con el municipio de Golfo Aranci, se puede llegar tomando la SP82, girar a la derecha cerca de la señalización de la carretera y continuar durante otros 500 metros. La orilla es enorme, con arena muy fina de un color ocre gris. Es una de las playas más populares, por lo que se aconseja madrugar para coger un buen sitio. Además dispone de varios balnearios con ofertas para todos los bolsillos. El fondo del mar, poco profundo, hace de esta playa un lugar adecuado para el baño y los juegos infantiles. Hay varios mercados de la zona.
Mare Rocce
La playa de Mare Rocce es otro de los caprichos que te debes dar durante tu estancia en Olbia. Su orilla se compone de agua transparente y arena fina con una tonalidad gris. Está muy bien comunicado por carretera, con un buen servicio de transporte público. Se puede llegar tomando la SP82 durante aproximadamente 7 km, girar a la derecha y seguir la carretera durante 1 km. Además, si vienes en coche también dispone de parking gratuito.
Y ya, solamente te falta coger el bronceador. Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de City of Olbia, Ross Huggett, Michele Testini, damn_unique
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Sueños de hielo y lava en las Highlands islandesas
En Islandia abundan los topónimos difíciles de pronunciar, de recordar y, por supuesto, de deletrear. Landmannalaugar es uno de ellos, pero una vez has viajado hasta este oasis oculto entre montañas multicolor de las que manan aguas termales, vapores sulfurosos y fumarolas que funden el hielo, esta sonora palabra de quince letras se convierte en un simple vocablo que jamás olvidarás. Al contrario, siempre que lo enuncies, lo oigas o lo leas, te guiará mentalmente hasta aquel paraíso de la naturaleza que sin remedio pasó a formar parte de tu propia existencia.
Paisajes de otro planeta
En este lugar apartado de todo, al que sólo se puede acceder en vehículo todo terreno –en verano, varios autobuses 4x4 cubren a diario el trayecto desde Hella–, comienza una de las rutas de senderismo más espectaculares y populares del país y del planeta.
Su nombre oficial es Laugavegur, lo que se podría traducir como "la ruta de las aguas termales". El itinerario se suele hacer de norte a sur, y suma 56 km hasta Þórsmörk, donde se puede continuar caminando otros 26 km hasta Skógar, por la ruta conocida como Fimmvörðuháls. Durante el recorrido, que se suele completar en 4, 5 o 6 días, descubriremos un sinfín de sorprendentes paisajes, desde montañas de riolita de colores indescriptibles a campos de fumarolas, glaciares, cascadas, desiertos de lava y volcanes todavía activos.
Etapas asequibles
Laugavegur es el segmento más popular de la travesía y se divide en cuatro cómodas etapas de entre 12 y 15 km, haciendo escala en los refugios de Hrafntinnusker, Álftavatn, Emstrur y Þórsmörk. Los caminantes mejor preparados pueden doblar etapas gracias a los escasos desniveles y la gran cantidad de horas de luz del verano austral. En Þórsmörk hay estación de autobuses 4x4, de manera que se puede regresar hasta Hella.
Si seguimos por la ruta de Fimmvörðuháls, a partir del valle de Þórsmörk encontraremos más desniveles y algunas zonas más aéreas y expuestas. Este sector se puede dividir en dos espectaculares etapas, haciendo escala en el refugio de Fimmvorduhals. Este tramo es posiblemente uno de los más asombrosos del trekking, pues pasa entre los glaciares de Mýrdallsjokull y Eyjafjallajokull, cruza un campo de lava fruto de la famosa erupción de 2010 –la que dejó en tierra tantos vuelos– y culmina con un largo descenso en el que se pueden admirar un total de 24 espectaculares cascadas, con la mítica Skógafoss como colofón final.
Guía práctica
Fechas: Se puede realizar de junio a septiembre.
Dificultad: Con buen tiempo, la ruta es fácil hasta Þórsmörk, y moderada en el tramo hasta Skógar.
Meteorología: Incluso en verano, en las Highlands islandesas las condiciones meteorológicas pueden cambiar drásticamente en pocas horas. Hay que consultar los partes en los refugios y obedecer las advertencias de los rangers y los guardas de los refugios.
Orientación: A principios de verano, el itinerario se baliza con estacas amarillas cada pocos metros. En caso de ser sorprendidos por la niebla o el mal tiempo, siempre es útil disponer de un GPS con el track de la ruta, pero hay que tener en cuenta que puede sufrir ligeros cambios de un año a otro, especialmente en los vados de los ríos.
Equipo: Es imprescindible utilizar calzado y ropa de abrigo de montaña.
Comida: No hay ni restaurantes ni tiendas de comestibles en todo el recorrido (ni siquiera en los refugios sirven comidas, aunque sí podrás pagar la estancia o la acampada con tarjeta de crédito), por lo que es obligado ser completamente autosuficiente y cargar con toda la comida que vayas a necesitar durante la marcha (calcula un mínimo de 1 kg por persona y día).
Dormir bajo techo: En los refugios de la ruta sólo se puede dormir con reserva, trámite que para ciertas fechas del verano requiere varios meses de antelación y las agencias de trekking suelen copar la mayor parte de las plazas disponibles.
Camping: Alrededor de los refugios hay zona de acampada, siempre de pago. Para el camping no hay que reservar. Algunas cuentan con duchas y recogida de basuras. En otras sólo hay agua potable y WC. Es aconsejable llevar una tienda de camping ligera, pero que resista fuertes vientos.
Ríos: Hay que evitar cruzarlos por donde son más estrechos, pues es donde el cauce es más profundo. Es recomendable llevar unas sandalias de río que queden bien sujetas, para no perderlas con la corriente.
Viajes guiados: Si se prefiere caminar más ligero –sin cargar comida ni equipo de camping-, tener plaza en los refugios de la ruta y disfrutar de la compañía de un guía, la agencia especializada Tierras Polaresofrece la ruta completa en los meses de julio y agosto, en un viaje de ocho días que dedica seis jornadas a este trekking. Desde 1.595 euros.
Tour de un día, todo el año: También se puede visitar Landmannalaugar en un tour en súper jeep –un vehículo todo terreno de ruedas inmensas con el que se puede acceder a las Highlands durante todo el año–, que te recoge en el hotel de Reikiavik. Precio por persona: 35.000 ISK (250 euros).
Aventúrate a conocer las maravillas que se esconden en las Highlands islandesas, reserva tu Vueling a Reikiavik aquí.
Texto y fotos de Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker de Con un par de ruedas
+ info5 terrazas con mucho encanto en la Ruta de los Vinos de Alsacia
En familia, pareja o amigos, en la Ruta de los Vinos de Alsacia además de encontrar numerosas bodegas donde catar las reputadas variedades de caldos de esta región francesa y realizar actividades lúdicas para descubrir el mundo vinícola, en el corazón de pueblos y ciudades con mucho encanto –numerosos de ellos clasificados como los más bonitos de Francia– podréis dar con un sinfín de restaurantes: desde establecimientos con estrella Michelin hasta las típicas winstubs, una especie de bistrot donde probar la cocina más tradicional y los productos locales en un entorno distendido. Y encima, sentados en terraza. Apuntad estas direcciones que os recomendamos.
La Nouvelle Auberge
Antigua oficina de correos situada entre las ciudades de Colmar y Munster, en la planta baja cuenta con un bistró donde se puede disfrutar de una cocina de mercado a precio moderado. En la primera planta, el restaurante gastronómico es reputado y premiado por la sutil creatividad del chef que combina su técnica con recetas alsacianas simples que solo se rigen por el respecto de las temporadas, en línea con el movimiento slow food al que se ha adherido La Nouvelle Auberge. Hay cuatro menús degustación con platos que cambian cada día según los productos frescos procedentes de productores cercanos. Alguna de las especialidades son la sopa de caracoles con ajo y perejil, el caldo de buey, el filete de pescado de río ahumado con salsa de vino tinto y la tostada de paté de caracoles. Todo ello siempre acompañado de vinos locales. Además, este establecimiento cuyo interiorismo es el de una típica casa alsaciana (con sus vigas de madera a la vista), cuenta con una agradable terraza, tranquila, sombreada y rodeada de naturaleza.
Avenue 294
Un establecimiento con decoración depurada, cómoda y muy acogedora donde el chef elabora cada día nuevas sugerencias, además de una carta de inspiración contemporánea y tradicional a la vez. Mención especial a los postres de elaboración casera –ojo, por ejemplo, con las tartas de frutas de temporada-, y a la bodega, muy amplia y con referencias de la zona muy preciadas. En cuanto salen los primeros rayos de sol, abren una terraza detrás de la bonita casa roja donde está el Avenue 294 que deslumbra con cómodos butacones y que además cuenta con una zona rodeada de plantas donde tomar una última copa, por ejemplo. Todo ello con la compañía de un agradable hilo musical. Una dirección gourmet en un marco perfecto que no querréis abandonar.
Hôtel Beauséjour
A cinco minutos a pie del centro de esta ciudad tan magnifica que es Colmar, que también se la conoce como ‘La Pequeña Venecia’ por sus canales, es interesante relajarse en la terraza-jardín de este establecimiento propiedad de la familia Keller, quinta generación de hosteleros. La cocina, elaborada con productos de temporada, es refinada y muy alsaciana, como se observa en especialidades como el foie gras casero con gelatina de vino Gewurztraminer o la chucrut bio con cinco carnes. Pero si por algo destaca este hotel-restaurante es por su terraza interior situada en un jardín lleno de flores y árboles, totalmente aislado del resto de la ciudad.
Wistub Brenner
He aquí un winstub alsaciano de toda la vida, situado en pleno centro de Colmar. En la mesa os encontraréis con los platos más auténticos –y contundentes– de la zona: chucrut, tarta de cebolla, ensalada con queso Munster y magret de pato, queso fresco con patatas, tripas de ternera con vino Riesling... Nos encanta su bonita terraza urbana llena de flores, donde no dudaréis en daros al placer de una larga sobremesa tomando uno de estos fabulosos vinos blancos de Alsacia que se sirven en copas de cristal con pie de color verde.
Le Cerf
Marlenheim, el primer pueblo de la Ruta de los vinos de Alsacia (si iniciáis el road trip desde Estrasburgo) esconde, además de grandes bodegas, un gran restaurante: Le Cerf. Desde el año 1930 la Familia Husser regenta este establecimiento (que también cuenta con un hotel) que combina un interiorismo rústico con una cocina de vanguardia reconocida con una estrella Michelin. Se trata de una gastronomía de nivel, con platos regionales elaborados con técnicas contemporáneas, como el chucrut o las bouchées à la reine (volovanes de hojaldre rellenos) y otros de inspiración internacional, como el ravioli de foie gras o el caldo de sashimi de buey, por ejemplo, pero siempre con productos de temporada. Le Cerf es un valor seguro de la gastronomía alsaciana, rodeado de viñedos, cuya terraza se ubica en su patio central, en que los típicos geranios rojos de la zona dan el toque de encanto.
Reserva tu Vueling a Basilea, que está a una hora y media del inicio de la ruta del vino de Alsacia, y no dudes en disfrutar de las vistas en alguna de estas magníficas terrazas y probar sus delicias gastronómicas.
Texto de Laia Zieger de Gastronomistas
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