100 años de historia de Alemania sobre ruedas
A lo largo de este año el grupo BMW celebra su 100º aniversario. El Museo BMW, en Múnich conmemora este aniversario con una exposición temporal que presenta la historia de la empresa desde 1916 hasta la actualidad a través de 100 “obras maestras”. La excusa, esta vez, para visitar Múnich fue la inauguración de tan importante exposición. Nos sirvió para aprender sobre la historia de la emblemática marca, pero también sobre la historia de Alemania y sobre la evolución de la tecnología durante el último siglo.
El edificio
El museo se encuentra dentro un complejo futurista llamado BMW Welt, el cual está muy bien situado, cerca de la ciudad olímpica. El lugar no solo satisfará a los apasionados de los coches. Aquí encontrarás exposiciones que cambian regularmente, y temas relacionados con la tecnología, el diseño y la innovación. Diseñado por el estudio de arquitectos austriacos, Coop Himmelb(l)au, la construcción tardó cuatro años en realizarse. En principio tenía que inaugurarse con motivo de la fase final del Mundial de Alemania en 2006 pero no se llegó a tiempo y finalmente se abrieron sus puertas un año después. El edificio está muy vivo, ya que ofrece muchas posibilidades. Puede funcionar como mercado y centro de comunicaciones, pero también como lugar de encuentro para el intercambio de ideas.
Es una edificación moderna diseñada para ser experimentada con los cinco sentidos. Aquí la tecnología y el diseño, se pueden ver, oír y sentir. Entre otros contenidos cuenta con una exposición permanente de automóviles. Destaca también el Campus Junior, lugar donde a los niños se les enseña como entender la tecnología de una manera educativa y divertida.
El Museo
El Museo BMW se encuentra en un multi espacio en el que también se dan lugar las presentaciones de los nuevos modelos de automóviles de la marca. Dentro del museo, los puntos clave de BMW se agrupan en siete grandes áreas temáticas, ubicadas, cada una en su propio espacio, y presentando una estética diferenciada. Nos cuentan en el museo que la idea principal, a la hora de concebir el espacio museístico, fue la de usar la historia de la marca como excusa para expresar su carácter moderno y sofisticado, en el que la tecnología innovadora cuenta con un protagonismo principal y en el que los diseños buscan fascinar a primera vista. Pero no solo verás coches en la exposición, también se incluyen motocicletas y todo tipo de tecnología aplicada a los deportes de motor. Además, podrás ver la última invención a motor de la marca de Baviera
100 obras maestras
BMW celebra su 100º aniversario este mes. Y uno de sus actos de festejo principal será la exposición100 Masterpieces,una exposición temporal que presenta la historia de la compañía desde 1916 hasta la actualidad. Para este propósito, 100 obras han sido seleccionadas para servir de testimonio de una de las empresas más innovadoras del mundo. Se trata pues de un recorrido a través de diferentes épocas. Lo cierto es que la puesta en escena es espectacular.
Las obras se exhiben en un total de cinco plataformas dentro del edificio semiesférico, las cuales representan cinco periodos concretos, a través de los cuales se presenta la historia de la empresa. La muestra comienza, como no podía ser de otra manera, con la primera “masterpiece” de BMW: la fundación en 1916 de la Bayerische Motoren Werke (traducido como Fábricas Bávaras de Motores). A partir de ahí, el viaje a través del tiempo se realiza entre carteles de diferentes épocas, en los que se refleja una gran consonancia con las vanguardias artísticas de cada momento. La siguiente sección está dedicada a la plantilla de la empresa. De esta manera se le da el protagonismo que es debido a la legión de trabajadores que han aportado su granito de arena al monstruo alemán. En este apartado se tocan tangencialmente aspectos como la salud, la arquitectura, el internacionalismo, la producción, la cultura corporativa y la sostenibilidad. El recorrido es cronológico, y se nos van mostrando, poco a poco, logros de todo tipo; desde motocicletas (la increíble R35, la casi pionera R12, la impactante K1, la GS ganadora del Dakar… o la novedosa retro Nine-T) y automóviles (El último Serie 7, el mítico Z8 de James Bond, el MINI Cooper más icónico, el increíble Isetta que marcó una época, los futuristas i3 e i8) que han hecho historia en BMW, así como también los motores de aviación. Hay cabida para todo tipo de hitos legendarios en las carreras automovilísticas. Nos llamó mucho la atención la exposición de maquetas, películas y fotografías poco conocidas, así como varios bocetos de prototipos de fantasía. Lo cierto es que se trata de una expo que va más allá de complacer a los fanáticos de las cuatro ruedas. Se trata más bien de una lección de historia, estética, diseño y sociología presentada de una manera muy atractiva.
¿A qué esperas para descubrir lo que ha dado de si uno de los iconos del automovilismo internacional? Consulta nuestros vuelos aquí. La exposición estará abierta hasta el 30 de septiembre del 2017.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Germany Travel
+ infoUna ruta por Bilbao
Empezamos la ruta por las Siete Calles, por sus calles peatonales que alternan los comercios más clásicos con los más innovadores y con gran cantidad de bares y restaurantes en los que probar la mejor gastronomía vasca.
Este conjunto urbano tiene un destacable patrimonio arquitectónico y monumental, con edificios civiles y religiosos de gran interés y en la que se respira una gran vitalidad por sus bares y comercios. El Arenal bilbaíno es la mejor puerta de entrada a las Siete Calles y su puente, una atalaya sobre el Teatro Arriaga, un gran centro de la vida cultura bilbaína, obra de Joaquín Rucoba y Octabio de Toledo, quienes se inspiraron en la Ópera de París para su creación.
Entramos a las Siete Calles por el Arenal, y en la calle Fueros, 2 encontramos Lautxo, una pequeña tienda especializada en croquetas y canelones de todo tipo para llevar. Entre las croquetas las tienes de bacalao a la vizcaína, de gambas y setas, de chipirón encebollado o de chorizo, y canalones de puerro, de Idiazabal o de champiñón.
Para comer nos han recomendado el Kasko, un restaurante colorido con columnas de roble que ofrece una cocina moderna combinada con productos vascos. Tienen diferentes menús que se adaptan a todos los bolsillos.
Paseando por Las Siete Calles encuentras tiendas interesante como lu:la, en la plaza santiago s/n, que tienen zapatos monísimos, la última moda y los complementos más originales. Otra de las tiendas que nos ha llamado la atención en el Casco Viejo es La Casa del Yogur de Bilbao. Se encuentra en la calle Víctor, 2 y venden productos lácteos de Cantabria hechos 100% con yogur natural.
La plaza Nueva de estilo neoclásico muy definido y con 64 arcos sostenidos por columnas dóricas, está repleta de bares. Nos ha gustado mucho Víctor Montes, con su gran surtido de deliciosos pintxos pero puedes perderte por los numerosos locales de la plaza y entre el animado gentío que allí se reúne.
En las Calzadas de Mallona, 2 tienes el Museo Arqueológico que recoge la historia viva de Bizkaia en un recorrido cronológico que discurre desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna.
Subiendo los 213 escalones de Mallona que se inician en la plaza Unamuno, se llega a la Basílica de Begoña, pasando por el cementerio de Mallona. Este tramo forma parte del Camino de Santiago por el Camino de la Costa. Desde el mirador tienes las mejores vistas del casco antiguo. Y para los más perezosos, tienes la alternativa de subir arriba cogiendo el ascensor de Begoña.
En el Parque de Etxebarria llama la atención la vieja chimenea que se conserva de la fábrica de Aceros Echevarría. Es debido a que antiguamente, muchas de las industrias se encontraban en el interior de la ciudad.
Descendiendo se llega a la ría, y te encuentras con el Mercadillo del Nervión, una curiosa tienda de artículos de segunda mano, antigüedades, rarezas y un poco de todo. Si te gusta la moda vintage, acércate el primer sábado de cada mes al mercado de la calle Dos de Mayo, donde encontrarás ropa de segunda mano y de nueva creación, vinilos, mobiliario vintage y mucho más.
Bordeando la ría nos encontramos con Zubizuri, que significa “puente blanco” en euskera, también conocido como Puente Peatonal del Campo de Volantín o puente de Calatrava, que constituye un símbolo del nuevo Bilbao.
Siguiendo el paso por campo Volatinse se llega hasta la plaza del Funicular donde puedes cogerlo para subir a Artxanda. El funicular fue construido en el año 1913 y durante el trayecto que dura unos pocos minutos, se pasa por encima de Ciudad Jardín, una zona de bonitas casas con jardines muy floreados. A Artxanda se le ha considerado siempre el pulmón de Bilbao porque antiguamente la villa era un lugar con mucha industria y el aire no tan limpio como ahora.
Una vez arriba te encuentras un parque con césped, zona de juegos para niños y zona de picnic a la que los bilbaínos acuden a tomar el sol para después comer en alguno de los asadores. Hay tres buenos restaurantes en los que comer, la Sidrería Artxanza con menú sidrería de tortilla de bacalao, bacalao frito y chupetón a 28 euros, el restaurante Txacolí con menú bilbaíno y el restaurante Antón.
Imagen de kurtxio
Te han entrado ganas de ir a Bilbao? Consulta aquí nuestros vuelos!
+ infoLa ruta del esmorçaret en Valencia
Para todo aquel viajero que recala en la ciudad del Túria, parece que sus paradas turísticas están escritas: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, La Catedral, El Miguelete, La Lonja de la Seda, El Mercado Central, Las Torres de Serrano, Las Torres de Quart, el puerto, el Bioparc —si hay niños— y, por supuesto, La Albufera. Todo ello sin olvidar disfrutar de una buena paella para comer y una horchata para merendar.
Pero Valencia es mucho más. De hecho, existe una costumbre que es casi una religión: el almuerzo, más conocido como el esmorçaret, en el que junto al apetecible bocadillo con pan recién horneado, podréis degustar el platito de aceitunas o frutos secos, la cervecita, y el café, y todo, por menos de cinco euros.
Os sugerimos 8 bares de peregrinación obligada que os convertirán en adeptos a esta sana costumbre que suele hacerse entre las 10 y las 12 de la mañana.
Para los amantes de la tortilla
Bar Alhambra. En este pequeño local en la zona de Juan Llorens, cada día su dueño, Benito, cocina de media unas seis tortillas, de 2 kilos y medio de peso cada una. La principal sería la de patata, pero podemos elegir también entre la de patata y cebolla, de patata y ajos tiernos, la de patata y sobrasada, de patata y morcilla, entre otras. Otra de sus especialidades que te harán salivar es el bocadillo de lomo apaleao.
Bar Rojas Clemente. Escondido en uno de los mercados más pequeños de la ciudad, su barra es un espectáculo con múltiples variedades de tortillas, revueltos, embutidos y los clásicos pasteles salados tan característicos del local. El de queso de cabra, tomate confitado y espinacas es menester probarlo.
Bajo el sol de Valencia
Kiosco La Pérgola. Situado en el tranquilo y codiciado Paseo de la Alameda, es uno de los grandes clásicos de la ciudad, no sólo por su comida, sino por su soleada terraza. El ‘bombón’ es el bocata estrella: con lomo, champiñones, queso y salsa especial. Pero también podemos pedirnos uno solo con champiñones, o con mero, o con hígado, que en La Pérgola se convierte en todo un manjar.
El tamaño sí importa
Bodega La Pascuala. El local más solicitado por los amantes del almuerzo ubicado en el barrio marinero de El Cabañal y a tan sólo unos metros de la Playa de la Malvarrosa. Su ‘hit’ es el ‘Súper’, un descomunal bocadillo de barra entera con carne de caballo, cebolla, bacon, queso y el pan con tomate a la catalana. Los cacahuetes y aceitunas corren a cuenta de la casa.
Almuerzo con Estrella Michelín
Central Bar. Almorzar con Estrella Michelín también es posible. Este bar regentado por el reconocido chef Ricard Camarena, se encuentra ubicado en el increíble Mercado Central en el Barrio del Carmen, el casco antiguo de la ciudad. El bocadillo estrella lleva el nombre del propio Ricard Camarena y está elaborado con lomo, cebolla, mostaza y queso. ¡Un festival de sabor!
Un clásico: bocadillo de calamares
Casa Mundo. Fundado en 1953 por el mítico jugador y máximo goleador de la historia del Valencia C.F. Edmundo Suarez "Mundo”, este bar situado en el centro de la ciudad resiste cuál fortín ante la invasión de las franquicias. Destaca el bocadillo de calamares (el más famoso), pero también el blanco y negro con habas, el chivito y el pepito de pisto, tal y como se hacían hace más de 50 años.
La Piulà. Abundantes bocadillos con suculentos calamares rebozados arropados por un par artesanal y crujiente. El condimento opcional: la suave mahonesa. No os perdáis tampoco ‘el ciclista’, con jamón, tortilla y tomate como ingredientes principales.
Un lugar escondido en el casco antiguo
Tasca Ángel. La última parada de esta ruta es un recóndito local situado cerca del Mercado Central de Valencia, a escasos metros de la Lonja. Posiblemente sea el bar que mejor prepara las sardinas, su reclamo y auténtica especialidad, pero no es la única delicia que podemos probar. Desde unas verduritas a la plancha, hasta tapas muy difíciles de encontrar en otros locales como los riñoncitos, o la lleterola (mollejas), muy valorada en la huerta valenciana. Todo ello sin olvidarse de su ajo arriero.
Consulta tu Vueling aquí y conviértete a la cultura del ‘esmorçaret’.
Texto de Laura Llamas para Los Viajes de ISABELYLUIS
+ infoLanzarote comer como reyes entre volcanes y palmeras
Lanzarote saber, lo que es saber, sabe muy bien. En su haber cuenta con rincones alejados del turismo de masas en los que comer platos maravillosos que hacen las delicias de cualquier moderno urbanita en busca de autenticidad, calidad y buen gusto. Aquí van cinco espacios que hay que visitar sí o sí.
Sol
En la preciosa Caleta de Famara, una localidad surfera y una de las poblaciones con más ambiente de la isla, cuya arquitectura y espíritu te recordarán inmediatamente a los pueblos blancos de Cádiz, se encuentra este restaurante cuya terraza está ubicada en plena arena de la playa. Aquí se practica una cocina casera en el mejor de los sentidos, un soplo de aire fresco para todos aquellos que están hartos del moderneo imperante en prácticamente todos los rincones de las grandes capitales. Sol es el lugar en el que reservar mesa frente al mar y degustar una parrillada de pescados frescos, acompañada de algún plato típico de Lanzarote. En el caso de que busques cocina creativa canaria y algo más de sofisticación, a pocos metros hallarás El Risco -¿inminente estrella Michelin?-.
Lost Paradise
Si lo que buscas es un plan mágico y alternativo no puedes dejar de ponerte en contacto con Bruno, alma mater de Lost Paradise, una pequeña compañía con sede en Lanzarote que organiza actividades a medida. Te llevará a navegar por las hermosas playas de El Papagayo y te invitará a pescar con él. Más tarde, encenderá su barbacoa, preparará unas ensaladas de escándalo, abrirá unos vinitos o unas cervezas y cocinará lo pescado durante la jornada. Una experiencia inigualable que te permitirá degustar un producto que se deshace en el paladar y disfrutar de una siestecita en alta mar.
El Fondeadero
Lo primero que te lleva a sospechar que El Fondeadero de Teguise debe de ser the place to be es que está frecuentado por lugareños, fundamentalmente trabajadores de la zona. Y cuando ves salir de la cocina sus espectaculares pescados a la brasa, sus cazuelitas de gambas y sus numerosas tapas elaboradas con productos recién llegados del mar, no te cabe duda, has acertado. Ocupas mesa en este local sin pretensiones estéticas, bonito, alegre y soleado, y echas un vistazo a una carta que además te sorprenderá por sus precios, ajustadísimos. Avenida Los Corales 22 (Teguise)
El Caletón
Y seguimos con el pescado recién llegado del mar y con un local, como el anterior, frecuentado por los autóctonos, escondido en un rincón de la isla, El Golfo, y con hermosas vistas al mar. El secreto del Caletón consiste en ofrecer materia prima de gran calidad, pescados y mariscos fresquísimos que conviven con entrantes típicos, ensaladas y otras propuestas, buenos vinos locales y un servicio que rebosa hospitalidad y cercanía. Su gran patio abierto al mar permitirá a los que vayan con niños pasar la tarde copa en mano escuchando el rumor de las olas mientras los más pequeños disfrutan, entre otras cosas, de las estupendas temperaturas que hallamos todo el año en Lanzarote. Avenida Marítima, n º 66 (El Golfo)
Jameos del Agua
La propuesta mainstream de este listado, pero no por ello la menos seductora, la encontramos en los Jameos del Agua, atracción turística número uno de la isla, con el permiso del magnífico Parque Nacional de Timanfaya. Se trata de una intervención espacial creada a partir de una serie de jameos naturales por el artista lanzaroteño César Manrique, localizada en el interior de un túnel volcánico producido por la erupción del Volcán de la Corona. Cuenta con una cafetería hermosísima en medio de un paisaje lunar, bello e inquietante, el lugar ideal para hacer un alto en el camino y disfrutar del silencio y las vistas.
¿Dónde dormir?
Spice
Los más liberales pueden reservar una habitación en el único hotel de Europa destinado al intercambio de parejas. ¿Que qué requisitos se necesitan? Que las personas que reserven habitación sean una pareja mixta (hombre y mujer), que tengan los 300 € por noche que cuesta la habitación y que no se escandalicen por nada. Porque cuando preguntas a los responsables qué hace la gente una vez cruza el umbral de Spice son categóricos: "de todo". ¿Cómo que de todo? "De todo en todas partes. Siempre que sea consentido".
Ahora que te hemos abierto boca con estas magníficas propuestas, sólo te queda coger tu Vueling y experimentarlas.
Texto y fotos de Laura Conde de Gastronomistas.com
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