Temporada de Biergärten
La cerveza es la bebida más típica de la gastronomía de Múnich y para degustarla cuenta con decenas de Biergärten o jardines de cerveza repartidos por toda la ciudad, en los que se comparte espacio en enormes mesas bajo el sol, se disfruta de la alegría de vivir muniquesa y en los que se puede comer alguna especialidad bávara o traerte tu propia comida pero nunca la bebida.
La temporada de biergarten en Múnich es entre la primavera y el otoño, mientras el sol permite disfrutar de estos tradicionales jardines y otras muchas terrazas al aire libre, que ofrecen alrededor de 180.000 plazas para compartir a cielo abierto.
Entre los más grandes cabe citar las 8.000 asientos del Hirschgarten, con 5.000 el Augustiner en la calle Arnulf y el Paulaner en Nockherberg con 4.000.
Otros puntos de encuentro muy apreciados son los biergarten de la plaza Viktualienmarkt, el que hay junto a la Torre China en el Jardín Inglés o el Waldwirtschaft, donde la música de jazz anima el ambiente.
Augustiner-Keller
Este biergarten lleno de tradición, con más de 5.000 plazas a la sombra de 100 espléndidos castaños, garantiza una experiencia de lo más auténtica. 45 de esos árboles son ejemplares protegidos y están debidamente numerados. El actual Augustiner-Keller aparece citado como almacén de cerveza en un mapa de la ciudad de Múnich que data de 1812. La bodega pertenece a la fábrica de cerveza más antigua de la ciudad, y es un perfecto ejemplo de la tradicional sociabilidad muniquesa y su proverbial hospitalidad.
www.augustinerkeller.de
Arnulfstraße 52 80335 Múnich
Biergarten de la plaza Viktualienmarkt
Puedes comprarte lo que te apetezca para la merienda y consumirlo de inmediato, acompañado de una cerveza de las grandes marcas muniquesas, que se turnan en el suministro de este biergarten situado en el corazón de la capital bávara.
www.biergarten-viktualienmarkt.de
Viktualienmarkt 80331 Múnich
Biergarten de la Torre China
Después de tomar el sol o disfrutar del paseo por el Jardín Inglés, la visita al parque se puede completar junto a la Torre China con una merienda, acompañada de una buena cerveza a la sombra de los castaños, y ambientada los domingos por una banda de viento en directo. www.chinaturm.de Englischer Garten 80538 Múnich
Biergarten de la Staatliches Hofbräuhaus
Sorprende este ameno biergarten de la Hofbräuhaus, alejado del barullo de la gran ciudad, donde disfrutar de la mundialmente famosa cerveza y las delicias culinarias de Múnich en un ambiente muy acogedor.
www.hofbraeuhaus.de
Platzl 9 80331 Múnich
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La magia de Lanzarote
Lanzarote es un lugar espectacular, casi mágico con sus paisajes volcánicos que parecen de otros planetas, sus tranquilas playas de arena blanca y aguas transparentes, las pequeñas calas y los oasis de palmeras. Declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO por su protección y conservación de la naturaleza y el medio ambiente, posee espacios naturales de gran belleza e interés, como el Parque Nacional de Timanfaya, el Parque Natural de los Volcanes o el Parque Tropical Guinate.
Una interesante opción es acercarse un día hasta la Graciosa, desde la que se pueden realizar excursiones a los islotes que pertenecen a la Reserva Marina y sus maravillosos fondos submarinos. También se puede recorrer la isla en bicicleta y atravesar senderos que nos llevarán hasta los rincones más extraordinarios.
¡Con 21 grados centígrados de media anual y 4.800 horas de luz al año! Es que en Lanzarote se goza durante casi todo el año de temperaturas agradables que invitan a disfrutar del mar y de la práctica de numerosos deportes acuáticos como el surf y el windsurf. También descubrirás su hospitalaria gente –antiguamente llamados conejeros debido al gran número de conejos que había en la isla- y sus costumbres más arraigadas.
César Manrique, reconocido artista internacional, ha aprovechado los encantos de la isla para convertirlos en obras de arte. En Lanzarote se ha reconocido como debía su obra, y cuenta con laFundación César Manrique que se encuentra en Taro de Tahiche. Se trata de la antigua vivienda del artista – que él mismo diseñó- en la que se pueden ver, además de obras representativas de la trayectoria de César Manrique, su colección privada que reúne a autores de la importancia de Pablo Picasso, Miró, Chillida o Klee.
¡No te olvides de su gastronomía! Si visitas Lanzarote tienes que probar -aparte de sus riquísimos quesos y vinos- algunos de los platos más tradicionales como el Sancocho – a base de pescado, las papas arrugadas, churros de pescado o el bienmesabe -postre tradicional a base de almendras, bizcochos, huevo, azúcar y limón.
Descárgate aquí el mapa de Lanzarote y empieza a preparar tu viaje a esta isla mágica.
Imagen de Pedro caba
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+ infoBARCELONA PARA FOODIES CON EL MORRO FINO
Sin lugar a duda, si buscas un destino foodie, Barcelona es el lugar. Pan con tomate (“pan tumaca” que lo llaman algunos para imitar la pronuncia catalana), tapas que son una bomba, bocatas deliciosos y rincones donde degustar un buen café… Todo eso, sin olvidar la cocina tradicional catalana e internacional.
+ info8 terrazas imprescindibles de Marrakech
La más top
La Mamounia es uno de los hoteles más míticos del planeta, donde se han hospedado actores, la realeza, políticos y un sinfín de rostros famosos. Con sus aires de palacio majestuoso y sus jardines imperiales de más de 8 hectáreas, es un enclave de ensueño que parece sacado de Las mil y unas noches. Aquí encontrareis lujo y esplendor en estado puro, un espacio dedicado a la gastronomía y a la coctelería y un trato exclusivo. Atreveos a cruzar su puerta, eso sí, elegid vuestras mejores galas para no parecer un bicho raro entre tanto glamour, y disfrutad de la terraza del bar, con vistas a un majestuoso oasis natural. La mejor hora para disfrutar de un cóctel (rondan los 15 euros, pero vale la pena el capricho) es cuando finaliza la tarde y la temperatura y luz del atardecer hacen aun más agradable este instante que enamorará a los más hedonistas.
La más popular
Una escalera roja empinada (agarraros a la barandilla para no tropezar y cuidado con la cabeza) lleva de la plaza Bab Ftouh a la azotea del edificio nº 21. Chez ZaZa es un garito popular y de buen ambiente, frecuentado por los marrakechíes. En su pequeña y colorida terraza podréis probar platos tradicionales sabrosos y bien presentados: pastilla de pollo, carnes a la brasa, tajines variados y ensaladas de verduras calientes condimentadas, por un precio medio que no llega a los 10 euros. De día, la terraza os permitirá descubrir desde arriba la divertida agitación del zoco; de noche, disfrutaréis de la puesta de sol sobre las azoteas de la Medina.
La más internacional
Si lo que buscáis es un paraíso en plena agitación, este es el lugar. El Palais Lamrani es un riad rehabilitado por una pareja de franceses que acoge a los visitantes en un entorno exclusivo. Los bonitos jardines de su patio interior son una de las más encantadoras terrazas de la ciudad, donde podréis disfrutar de una comida relajada, romántica y llena de encanto entre plantas y el agradable sonido de la fuente central. Sirven comida internacional y marroquí elaborada con productos frescos (la carta cambia cada semana). También podéis acudir a tomar un café, un cóctel o una copa. Este local es conocido como La Table du Palais y os enamorará.
La más auténtica
La plaza Jemaa-el-Fna se convierte cada noche, y especialmente los viernes, sábados y domingos, en un hervidero. Un inmenso escenario en el que se dan cita los autóctonos y los turistas para disfrutar de un rato festivo, escuchando y viendo los grupos de música y de danza folclórica; comprando ropa y todo tipo de objetos a los vendedores ambulantes; participando en familia en juegos improvisados; o rindiéndose con los cuentacuentos, encantadores de serpientes, curanderos... Pero también para pegarse el festín semanal entre amigos y familiares, alrededor de grandes mesas compartidas entre desconocidos. Hay decenas de puestos de comida donde probar especialidades nacionales como la cabeza de cordero a la barbacoa, entrañas a la brasa, sopa de legumbres, mariscos o repostería árabe. Pero ojo, aunque este lugar seduce por su buen ambiente y su autenticidad, requiere de un estómago todoterreno.
La más solidaria
La Asociación Amal es una organización sin ánimo de lucro que lucha por la integración profesional y la autonomía de las mujeres marroquíes que se encuentran en condiciones precarias. Su sede en Marrakech, en el barrio de Semlalia, sirve de escuela de hostelería a las mujeres que integran su programa, donde aprenden a cocinar y servir de forma profesional. Cuenta con una bonita terraza con jazmines y naranjos cuyas flores desprenden un perfume embriagador, donde probar creaciones marroquíes (mechoui, tajin, couscous…) y de inspiración internacional. ”Todo es casero menos el agua”, según explican. El precio es de 8 euros por persona.
La más famosa
El Hôtel de France es una auténtica institución en la ciudad. Desde su terraza, donde se dan cita locales y turistas, hay magnificas vistas panorámicas a la plaza Jemaa-el-Fna y al conjunto de la Medina. Sentaos aquí, sin prisa, y tomad uno de sus tés a la menta dulcísimos, mientras observáis con toda la tranquilidad el fascinante ambientazo de la plaza, acompañado del son de los tambores y de los cantos coránicos que suenan a la hora del rezo.
La más íntima
En esta terraza, con piscina y tumbonas incluidas, solo pueden acceder los huéspedes del Riad Abracadabra, tanto para desayunar como para tomar una copa o descansar. Y solo por ello vale la pena alojarse en este establecimiento cuyo interiorismo podría protagonizar una editorial de revista de diseño. Todo es paz y buen gusto. Una dirección imprescindible en plena Medina.
El más relajante
Frente a las Tumbas Saadíes, en un marco típicamente marroquí, la terraza del Café Kasbah es perfecta para disfrutar de una agradable comida al aire libre con vistas al impresionante Minarete de la Koutoubia. Simpática y cercana, la atención recibida en este local os dejará tan buen recuerdo como su gastronomía, simple, ligera y tradicional. El lugar ideal para hacer una pausa entre las distintas visitas a los lugares de interés cercanos: el palacio de la Bahía, el de El Badi, las Tumbas Saadíes o el barrio judío.
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Texto y fotos de Laia Zieger de Gastronomistas
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