Tánger, un viaje a la inspiración
Hay destinos a los que acudes por su oferta museística; otros por sus playas o sus montañas; otros por la energía que desprenden; y otros porque simplemente están de moda. En el caso de Tánger, es un viaje que inevitablemente va asociado a la inspiración y a la nostalgia de ese pasado como musa artística que tiene en su haber. Por esta magnífica ciudad, situada en el extremo norte de Marruecos, han pasado múltiples artistas y literatos que de algún modo fueron hechizados por sus encantos.
El Tánger de la luz y el color
El primero de los artistas en dejarse fascinar por Tánger fue el pintor francés Eugène Delacroix. En 1832 viajó allí con una delegación diplomática, y acabaría siendo seducido por su luz y su color, que quedarían magníficamente plasmados en cuadros como “Boda judía en Marruecos”.
Mariano Fortuny, pintor español, y conocedor de la obra de Delacroix, también acudió a Tánger en busca de esa magia, de la que extrajo múltiples esbozos y apuntes para sus obras de temática orientalista.
En 1912 llega Henri Matisse a Tánger. Allí no sólo se topa con "los paisajes de Marruecos exactamente como los describen las pinturas de Delacroix", tal y como él mismo diría, sino que también encuentra una nueva paleta de colores para sus cuadros. Instalado en la habitación número 35 del aún vigente Gran Hotel Ville de France, donde pintaría obras como Vu d'une fenêtre (Vista de una ventana).
Paul Bowles, Tánger y la generación beat
Tánger se convertiría en un auténtico polo de atracción de escritores, sobre todo durante la década de los 50 y parte de los años 60. Esto no fue fruto de ninguna casualidad. La ciudad entre 1923 y 1956 fue un condominio gobernado por diversos países. Su situación estratégica, en el Estrecho de Gibraltar, y las disputas internacionales por su control llevaron a la toma de esta medida. Conocida como la Zona Internacional de Tánger, era un lugar de paso para mucha gente: diplomáticos, aventureros, artistas, espías, etc. Al ser una ciudad de muchos, o si se quiere, una ciudad de nadie, gozaba de un extraño estatus de libertad y tolerancia muy difícil de encontrar en cualquier otro lugar.
Uno de sus principales habituales fue el escritor y compositor Paul Bowles, que en 1947 llegó a Tánger y quedó totalmente atrapado por sus encantos. Es aquí donde escribe su primera novela, El cielo protector, que tan bien tradujo al campo cinematográfico el director Bernardo Bertolucci. Y tras él, aterrizaron allí otras figuras del mundo de la creación como Truman Capote, Tennessee Williams o Francis Bacon. Y sí, también fue el responsable de la llegada de la generación beat: William Burroughs, Allen Ginsberg y Jack Kerouac no pudieron resistirse a un lugar donde podía dar manga ancha a su imaginación y a sus vicios, para qué negarlo.
El Tánger de ahora
¿Qué queda en la actualidad de todo este pasado? Aunque ha llovido mucho desde entonces y la ciudad se encuentra en pleno proceso de renovación, aún perduran muchos de esos lugares donde rememorar a estos artistas.
La visita al Gran Zoco es una buena forma de tomar un primer contacto con la ciudad. El buen ambiente y el colorido están asegurados. Y perderse (literalmente) por sus calles también. Sin saber cómo llegarás al Zoco Chico (Petit Socco), una plaza situada en el corazón de la medina, llena de cafés y restaurantes. Otra plaza, la de Francia, también es lugar de imprescindible visita, ya que en ella se encuentra el Gran Café de París, todo un histórico. Aquí pasaron múltiples horas nuestros protagonistas observando a la gente y charlando.
En el Museo de la Fundación Lorin, situado en una sinagoga, hay una buena colección de fotografías, documentos y carteles con los que nos podremos hacer una idea de cómo era el Tánger de la primera mitad del siglo XX. Por otro lado, el Museo del Legado Americano de Tánger es un lugar de visita obligada para los fans de Paul Bowles, pues en su interior hay un espacio dedicado al escritor, con fotos, retratos y las partituras de música marroquí que él mismo se encargó de registrar.
En Villa Muniria, actualmente transformada en el Hotel el Muniria (1, rue Magellan), fue el lugar de alojamiento favorito de la generaciónbeat, que también acogió en sus estancias a Tennessee Williams y a los mismísimos Rolling Stones. En la habitación número 9 William Burroughs escribiría la que sería su obra más destacada, Naked Lunch (El almuerzo desnudo).
Otro espacio esencial en la vida literaria de Tánger es la Librairie des Colonnes (54 del Boulevard Pasteur), que fue un centro de reunión de escritores y artistas, y que en la actualidad sigue programando actividades culturales.
¡Déjate seducir como lo hicieron en el pasado artistas y escritores y márcate una escapada de lo más inspiradora con Vueling!
Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Dieter Weinelt, Andrzej Wójtowicz
+ info
El mejor teatro con las calles del viejo Bucarest como escenario
En las calles del centro histórico de Bucarest se celebra cada año, entre finales de mayo y principios de junio, el B-FIT in the street o D'ale Bucurestilor, un gran festival gratuito con multitud de espectáculos entre representaciones de teatro, cine al aire libre, bandas de música o desfiles que son seguidos por miles de personas. Ningún otro lugar es tan evocador para disfrutar de la música folclórica y de las tradiciones medievales que se organizan durante elB-Fit festival como las estrechas callejuelas de la zona. Así que, aprovechando que nos encontramos en el bonito centro histórico de la capital rumana, vamos a hacer un recorrido por la zona para conocer sus encantos.
Una ciudad con aires parisinos
Bucarest era conocida como el “Pequeño París del Este” por su influencia francesa, que todavía se plasma en sus grandes avenidas, y por tener, al igual que la capital francesa, un impresionante arco del Triunfo que es la entrada a la Avenida Kisseleff. Esta gran vía fue un deseo megalómano de Ceauşescu, que quiso superar a los Campos Elíseos parisinos, construyéndola unos metros más larga que su modelo. Bajo su régimen, gran parte del centro fue demolido y sustituido por feos edificios comunistas.
La Piața Unirii (Plaza de la Unificación), es una de las más grandes de la ciudad, y también recuerda, por sus dimensiones, a las grandes plazas de la capital francesa. Se encuentra dividida por el Bulevar Unirii, que marca el límite entre la parte vieja y la nueva de Bucarest, por lo que se pueden apreciar los contrastes entre una zona y otra.
Lipscani, un barrio lleno de vida e historia
Al norte de la plaza Unirii, atravesando el canal del río Dâmboviţa, se encuentra Lipscani, el centrul vechi -el centro histórico- de Bucarest. Es una de las zonas más interesantes ya que, afortunadamente, quedó al margen de las ordenaciones urbanísticas de Ceauşescu. Es un lugar muy animado, lleno de bares, restaurantes y modernos pubs en los que late con fuerza una vigorosa actividad.
Con su fachada en la misma plaza Unirii destaca Hanul Manuc, una centenaria posadade arquitectura totalmente innovadora para su época. El hermoso patio interior que tenía como función albergar a la multitud de carros que atravesaban Europa a mediados del silgo XIX, ahora acoge las terrazas de coquetas cafeterías.
También recomendable es la visita al recinto arqueológico de Curtea Veche. En él se encuentra la residencia que, durante el siglo XV, mandó construir Vlad Dracul o Vlad Tepes el Empalador, el noble transilvano cuya leyenda fue inmortalizada por la novela “Drácula” de Bram Stoker. La visita a Curtea Veche pasa por adentrarse en algunas de sus salas subterráneas, curiosear su museo y sacar fotos vampíricas del busto de Vlad.
De las joyas arquitectónicas religiosas que encontramos en Lipscani destaca la preciosa iglesia ortodoxa de Stavropoleos, que se construyó por la demanda de los numerosos comerciantes griegos de Bucarest que reclamaban un lugar de culto.
Comer en restaurantes históricos y en modernas terrazas
Esta iglesia ortodoxa suelen encontrarla por azar los turistas de camino al restaurante Caru' cu bere (carro de cerveza), una auténtica institución en la ciudad. De entrada, está ubicado en un edificio clasificado como monumento histórico, de estilo neogótico, y en su interior encontramos numerosos elementos art nouveau. Aunque tenga terraza, es más interesante comer dentro para poder admirar los murales, mosaicos y vidrieras pintadas, y empaparte de parte de la historia que se ha vivido entre sus paredes. Desde su inauguración en 1899 ha sido centro de reunión de artistas y escritores rumanos.
Es necesaria una parada en Cafeneaua Veche (antiguo café) de la calle Covaci, el más antiguo de Bucarest, que data del año 1812 y es un lugar protegido por la UNESCO. Podemos aprovechar más tarde para pasar un buen rato escuchando música en alguno de los numerosos y animados pubs que se encuentran en la misma calle Covaci, como el 1974 o el Underworld.
Otro de los restaurantes tradicionales del centro histórico es Crama Domnaesca, en la strada Selari. Es un lugar para darte un auténtico banquete, probando los principales platos de la gastronomía rumana, rodeados por una decoración medieval. Los precios no suelen ser un problema; por lo general son irrisorios en comparación con los de restaurantes de otros países europeos.
Si queremos un local más moderno, una buena opción es La Copac, en Pitar Mos 23, cerca de la plazaUniversitate. Aquí se puede disfrutar de una buena comida en la terraza, en un ambiente joven y bohemio.
¿A qué esperas para descubrir Bucarest? Consulta nuestros viajes aquí.
Texto de Scanner FM
Imágenes de Jordi Joan Fabrega, Richard Mortel, fusion-of-horizons
+ infoMálaga en 7 bocados
Málaga se ha convertido en la capital cultural del momento gracias a la reciente apertura de la delegación del Pompidou parisino y el Museo Ruso de San Petersburgo, que se unen a otros ‘hits’ artísticos como el Museo Picasso (con una gran retrospectiva de Louise Bourgeois hasta el 27 de septiembre), el Thyssen, La Térmica o el CAC. Su bello centro peatonal -con la señorial calle Marqués de Larios como epicentro-, su buen clima todo el año, sus playas y su gastronomía, son otros reclamos que hacen de ella la ciudad ideal para una escapada. Te damos 7 direcciones imprescindibles para devorar Málaga:
1. El Pimpi
No te puedes ir de Málaga sin pasar por este bar emblemático. Con patios de lo más andaluces, llenos de macetas de claveles, uno de sus atractivos es ir a ver los toneles firmados por las personalidades más variopintas que han comido aquí: de Antonio Gala a Miquel Barceló pasando por Pablo Alborán. Cuenta con una terraza gigante. Y se come bien. Aprox. 30 € de media.
2. Los Baños del Carmen
Este antiguo balneario frente al mar, antaño lujoso y hoy decadente, conserva un encanto único. Transformado en un restaurante con una enorme terraza que le ha dado esplendor, es el lugar adonde ir a disfrutar el atardecer. Tienen un menú del día por 18 € y una carta muy malagueña: tapas "de la bahía", pescados espetados, carnes a la brasa... El fin de semana por la tarde suelen programar conciertos.
3. Mercado Atarazanas (Atarazanas, 10)
Este bonito mercado con techos de hierro forjado, una vidriera colorista y una entrada mudéjar de mármol, cuenta con varias paradas que ofrecen sus tapas en la calle, en mesas altas para comer de pie. Cazón, pulpo, navajas, gambas, concha fina, fritura malagueña... todo, como cabe esperar, fresquísimo y a unos precios excelentes (de media, 3,5 € la media razón). Ideal para tomar el aperitivo.
4. Andrés Maricuchi
En la Playa del Pedregalejo encontrarás una de las especialidades malagueñas más apreciadas: los espetos, especialmente los de sardinas. Los hacen a la brasa en formato pincho y en coquetas barcas situadas sobre la arena. Entre los muchos chiringuitos de ambiente alegre e informal, está Maricuchi, sin carta (te cantan los platos) y con unas sardinas crujientes por fuera y sabrosas por dentro. Unos 20 €.
5. Montana
Si buscas una gastronomía más cuidada y un local más romántico, en este palacete cuentan con un restaurante gastronómico arriba y de tapas abajo (con terraza ajardinada). Algunas de sus sugerencias: huevos rotos de chanquetes y pimientos con salsa yuzu, carpaccio de buey con helado de aceite de oliva y queso de wasabi o timbal de bacon, boletus y trufa con foie a la plancha y reducción de balsámico. Clasicismo y modernidad en uno. De media, 45 €.
6. José Carlos García Restaurante
Alta gastronomía para gourmets. El chef José Carlos García consiguió la primera estrella Michelin de la provincia con la cocina creativa de su restaurante Café París. Recientemente abrieron un local mucho más bonito y sofisticado en el puerto, con un comedor intimista de apenas seis mesas, una cocina encerrada en un cubo a la vista de los comensales, una terraza preciosa y una sala para eventos. Menú degustación: 110 €.
7. KGB
Los paladares más atrevidos pueden acercarse al Kisco García Bar, inspirado en las cocinas del mundo. Uno de sus ‘hits’ es pura fusión asiática y andaluza: el nam vietnamita de pringá (4 €). Ofrece guiños a Rusia, como la tortilla al vodka, y a otras partes del mundo, como el pan Pekín Express, aunque también encuentras propuestas cien por cien sureñas como la tortillita de camarones al estilo Ángel León. Una curiosidad: en este mismo local estaba antes el gastrobar de Dani García y, como todavía mucha gente viene a pedir su excelente hamburguesa de rabo de toro, han decidido dejarla en la carta del bar de enfrente (del mismo propietario que el KGB): Wendy Gambas.
Parece que Málaga lo tiene todo. Buen clima, excelentes museos y además, una gastronomía que no te la acabas. Ven a vivirla. Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de Isabel Loscertales (Gastronomistas)
Fotos de Isabel Loscertales, Montana, José Carlos García Restaurante
+ info10 razones que desconoces por las que quieres ir a Hamburgo
Whitney Richelle es una periodista estadounidense establecida en Florencia, Italia. Escribe artículos, edita videos y trabaja como project manager para studentsville.it. Síguela en Twitter y Facebook.
Hamburgo no se encuentra en tus planes de viaje por Europa. Nunca has visto una foto suya. Tampoco estás completamente seguro de dónde se encuentra. No, realmente no sabes nada sobre esta ciudad alemana – ni siquiera que estás deseando estar allí.
1. Te encanta el agua
Situada en el río Elba, en Hamburgo se encuentra el puerto más grande de Alemania. Eso significa mucho más que barcos, muelles y grúas – hablamos también de canales, lagos y playas. Puedes embarcarte en un crucero por canales cruzados por más de 2.300 puentes, y aunque no sea en góndola, son más que en cualquier otra ciudad del mundo – incluso Venecia. Entre las agujas de las largas y estrechas iglesias del centro de la ciudad y techos de cobre de color turquesa, los lagos rodean sus palacios. En Chicago-esque Alster, puedes deslizarte en hidropedal, kayaks, velero o en un barco turístico hacia las poblaciones costeras, balanceándote entre sauces llorones que hace difícil creer que te encuentres en el centro de una ciudad.
Más información: Parada de metro para Alster Lake & Boat Tour: Jungfernstieg Boat Rental Company List Alstertouristik Canal & Lake Boat Tours Playas de arena: Övelgönne beach, Falkensteiner Ufer, Wittenberge beach, Blankenese beach
2. Tu color favorito es el verde
Parques, jardines, reservas naturales y zonas recreativas constituyen el 20% de Hamburgo, por lo tanto tienes una posibilidad entre cinco de encontrar una zona de picnic, tumbarte en sus céspedes o pasear a lo largo de una orilla bordeada de árboles. El parque más popular es Planten un Blomen (Plantas y Flores), con 47 acres de paraíso botánico. La entrada gratuita te permite el acceso al jardín japonés y casa del té más grade de Europa; zona tropical e invernaderos de cactus; jardines de rosas; y los fantásticos espectáculos de su fuente que, con 99 inyectores, proyectan los chorros del agua hasta 36 metros de altura. Los mejores espectáculos son los Wasserlichtspiele (juegos de luz acuáticos), con los conciertos que después de anochecer, cuando todo el conjunto se ilumina con colores calidoscópicos y al ritmo de la música clásica – estilo de Bellagio.
Más información: Planten un Blomen Parada de metro: Stephansplaz Espectáculos de agua: diariamente a las 14:00 horas, 16:00 horas y 18:00 horas, desde finales de abril a mediados de octubre Water & Light & Music Shows: Nightly at 22:00 from the end of April to the end of August, and at 21:00 from September to mid-October Contact Email: plantenunblomen@hamburg-mitte.hamburg.de
3. Tómatelo con calma
Hamburgo es una de las ciudades más prósperas de Europa, pero esta riqueza no se traduce en ropas de marca o coches de lujo; más bien en el simple arte de disfrutar de la vida. Los habitantes de Hamburgo descansan a menudo en el césped con un café y parece que se encuentren siempre de vacaciones. Del mismo modo se explican los bares de playa del centro de la ciudad. No importa que realmente no se encuentren en la orilla del mar. Han traído las palmeras, los parasoles y las tumbonas para engañarte. ¿Y qué es lo que ves entre los dedos del pie? ARENA. Tómate un mojito con los pies descalzos mientras te preguntas si has subido al avión correcto. Más información: Locales de playa (entrada libre): Hamburger del Mar (mi local favorito, con excelentes vistas del puerto), Central Park (masaje con tu bebida), Strandperle (en la ribera), Strandpauli (lo más cercano a Reepherbahn, con vistas sobre el puerto).
4. Te gusta regatear
El mercado más famoso de Hamburgo que se celebra una vez a la semana. Algunos se sienten atraídos por la volatilidad del Fischmarkt (el Mercado de pescado) y sus buenos precios, otros, por el frenético movimiento de gestos de sus vendedores, pero todos se quedan por la misma razón: su brunch. En la cercana Fischauktionshalle (el hall de las subastas del pescado), apriétate entre los lugareños en una mesa compartida para el gran banquete de pescado fresco, la carne, los huevos, quesos, frutas y pastas. Con bandas de música tocando en directo, parece como si la noche del sábado no hubiera terminado (precisamente porque la mayoría de la gente ha continuado de fiesta desde entonces). A pesar de ser uno de los mercados más grandes de Europa, Isemarkt continúa siendo relativamente desconocido por los turistas. Embutidos tradicionales, marisco, pan, productos de la huerta, dulces, flores, cocina internacional, especias, artesanías y ropa repartidos en casi un kilómetro de largo que te proporcionan una gran aventura sensorial.
Más información: Isemarkt Horario: Tuesdays & Fridays 8:30 to 14:00 Parada de metro: Entre las paradas de Eppendorfer Baum y Hoheluft Fischmarkt Horario: Sunday mornings, 5:00-9:30 from mid March to mid November, 7:00-9:30 from mid November to mid March Parada de metro: Repeerbahn or Landungsbrücke (10-minute walk from either) Fischauktionshalle
Dirección: Große Elbstraße 9 Horarios de Brunch: 05:30 horas hasta el mediodía de abril a septiembre, de 06:00 horas hasta mediodía de octubre a marzo . Precio: entre 16.50€ y 21.50€ por persona. Mail de reserva: info@fischauktionshalle.de
5. No eres vegetariano
En una ciudad donde la gente se llama “Hamburguesas”, puedes apostar que encontrarás carne en el menú. Algunos dicen que la empanada de carne de vaca estadounidense se originó en Hamburgo con el nombre de Frikadelle, más grueso y sin pan, preparada del mismo modo que todavía puedes encontrar hoy en día en restaurantes y mercados de la ciudad. Labskaus es el primo de la hamburguesa, una especialidad regional elaborada con cecina, remolacha, patata y cebolla, generalmente coronada con un huevo frito. En toda Alemania, el cerdo, desde el Birnen Bohnen und Speck (judías verdes con peras y tocino) al currywurst (un perrito caliente condimentado con salsa de curry en polvo), está de moda. Pero lo que más destaca de la cocina de Hamburgo es el Pannfisch (pescado frito), muy común gracias a la fuente que provee el río de especies como la carpa, el lucio, la perca y la trucha; y pescado del mar como caballa, atún, salmón y arenque (éste último lo puedes encontrar fresco o en vinagre en prácticamente cualquier lado).
Más información *Prueba un restaurante de comida tradicional, Deichgraf (web en alemán), con sus recetas celestiales en un ambiente elegante sobre el canal: -Reservas -Address: Deichstrasse 23 -Hours: Mon – Fri, 12:00-15:00 and 17:30-22:00; Saturdays, 12:00-22:00; Sundays (July, August, and September only), 12:00-21:00 -Parada de metro: Rödingsmarkt *Para comida fusioón e un espacio moderno pruebaFillet of Soul Reservas: Dirección: Deichtorstraße 2 Horario: Lunes, 11:00-15:00; El martes – el sábado, 11:00 – 24:00 (cocina cierra a las 22:00); Domingo, 11:00-18:00 Parada de metro: Steinstraße
6. Estás cansado de los museos tradicionales
Si no te gustan los museos, vamos a ver si visitar alguno de estos te hace cambiar de opinión. Más de 5 millones de europeos zarparon desde Hamburgo destino a América y en el Museo de la Emigración BallinStadt, no sólo puedes buscar en las listas de pasajeros algún pariente lejano, puedes descubrir todo este período hablando con los maniquíes disfrazados, que tienen muchas historias que contar. En Spicy’s, puedes oler, probar y sentir más de 50 condimentos del Museo de las especias, un museo único en el mundo. Y cómo no apreciar el arte con una versión en rosa y rubio del David de Miguel Ángel en el centro de arte contemporáneo y fotografía, Diechtorhallen – el mayor de toda Europa en su estilo. Una última curiosidad, la alucinante Miniatur Wunderland, el museo del ferrocarril más grande del mundo con más de 12 km (7,5 millas) de pistas. Aquí no encontraremos únicamente trenes; literalmente hay todo un mundo en pequeña escala. Si no conoces Las Vegas, Austria, Escandinavia, o el Gran Cañón, esta es tu oportunidad de verlos en miniatura.
Más información: Parada de metro BallinStadt: Veddel Parada de metro Diechtorhallen: Steinstraße Parada de metro Miniatur Wunderland: Baumwall Spicy’s -Direccíon: Am Sandtorkai, 34 -Tickets: €3.50 -Horario: de martes a viernes, 10:00-17:00; también abre los lunes de julio a octubre -Booking: mail@spicys.de -Parada de metro: Baumwall
7. Estás listo para el siguiente nivel de ocio nocturno
Existe una calle donde la vida nocturna de la ciudad se codea con un auténtico barrio rojo y explota en una Meca de rebelde libertinaje. Se llama Reeperbahn de Hamburgo. Bares junto a clubs de striptease. Clubs de baile entre cabarets y sex-shops. Las luces de neón que con sus destellos intermitentes atraen a jóvenes y viejos, solteros y solteras (ciervos y gallinas para los ingleses), turistas y lugareños. No tienes que ser un asiduo de la vida nocturna para disfrutar de Reeperbahn, aunque ayuda a tener un amigo en el barrio. La oficina de Turismo de St. Pauli ofrece tours en inglés realizados por guías locales que comparten la inusual historia del barrio, revelan sus lugares ocultos, y te recomienda los lugares imprescindibles a los que debes ir, lo que es mejor hacer sola y te llevar a su bar favorito para tomar una copa (o tres) juntos.
Más información Parada de metro Reeperbahn: Reeperbahn St. Pauli Tourist Office Tours en inglés (viernes y sábados a las 21:30 horas)
8. Eres un Beatlemaníaco
Con el tiempo, John Lennon dijo, “he nacido en Liverpool pero me crié en Hamburgo”. Y es que una parte muy importante de los inicios en la carrera de los Beatles se desarrolló nada menos que en el barrio rojo de la ciudad. Entre 1960 y 1962, la banda realizó un total de 281 conciertos en el barrio San Pauli. Puedes visitar los lugares en los que el grupo actuó, como el Top 10 Club, el club Star, el Indra y el famoso Kaiserkeller – los dos últimos todavía funcionan como clubs de música hoy en día. En The Beatles Plaz, una plaza de la ciudad en forma de un gigantesco vinilo, ningún auténtico fan puede resistirse a tomar su foto enmarcada en el molde de los integrantes de la banda (la figura extra es la de Pete Best). Asegúrate de dar la vuelta a la plaza para que salga la colorida Reeperbahn de fondo, no los aburridos escaparates de la calle.
Más información Parada de metro Beatles Platz: Reeperbahn Todos los lugares donde tocaron los Beatles se encuentran calle Reeperbahn o cerca.
9. Crees que, casi siempre, lo grande es mejor
Entonces, te gustan las grandes ciudades, pero ¿no son un poco peligrosas, sucias y complicadas de recorrer? En Hamburgo, te sorprenderá lo abiertos que son sus ciudadanos con los extraños y la habilidad que tienen con el inglés, la única basura que verás será en la parte inferior de los contenedores de reciclaje, y te costará entender cómo recorres de forma tan rápida una ciudad que es siete veces más grande París y dos veces más que Londres. El autobús y metro siempre llegan a su parada a la hora exacta. Y aquellos que viajen sin destino fijo, pueden hacer visita turística por los barrios más populares de Hamburgo a bordo del Die Roten Doppeldecker (autobús de dos plantas). Desde los asientos del segundo piso o parando en alguna de sus 27 paradas, tendrán una visión general de esta ciudad XL en tan sólo 90 minutos.
Más información The HVV: Hamburg’s Public Transportation (Metro & Bus) Die Roten Doppeldecker Sightseeing Tour All Die Roten Doppeldecker Tours Los guías hablan tanto alemán como inglés. Diles que no hablas alemán y te lo traducirán.
10. Te gustan los precios reducidos
Hamburgo puede salirse del presupuesto de un viajero del Este de Europa, pero para ser un gran ciudad del Oeste, los precios son bastante reducidos. En comparación con otros destinos populares como París, Londres, Roma y Barcelona, el dinero te dura más y la calidad es mayor. Además, si te gusta comer marisco y beber, puedes disfrutar de ello en el centro de la ciudad a precios ridículamente bajos: unos 3,50 € por un sándwich de pescado del día en el muelle y unos 2,50 € por una cerveza en un bar. Otra gran idea es comprar la Hamburg Card; un billete de autobús con pase ilimitado durante 26 € para metro y autobús por 8,90 € y descuentos adicionales de hasta el 50% en 130 restaurantes, tours y atracciones.
Más información *Brücke 10 tiene un patio para sentarse en el muelle, posiblemente el mejor sandwich de pescado de la ciudad (web en alemán) Dirección: St. Pauli landing bridges / bridge 10 Horario: Lun – Sab: 10:00 horas-22:00 horas, domingos 09:00 horas-22:00 horas Parada de metro: Baumwall
¿Dan ganas de ir verdad? ¡Anímate! ¡Consulta nuestros precios aquí!
+ info