A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Ocho cosas que hacer en Londres si vas con niños

No nos engañemos: un viaje con niños nunca será como un viaje sin ellos. Esos largos paseos descubriendo tiendas de diseño en Shoreditch, el gin-tonic nocturno en el nuevo bar de moda en Dalston o las interminables mañanas destinadas a probarnos gafas vintage en Spitalfields pasarán a convertirse en actividades como dar migas de pan a nuestros amigos los patos. A continuación te mostramos esas otras cosas que podemos hacer si el destino nos lleva hasta Londres en compañía de los más pequeños del hogar.

Comer en La Roma Bella

Justo enfrente del British Museum, un imprescindible si nuestros acompañantes son menores de edad –y si no también, qué demonios–, encontramos este restaurante que se define como "the most family friendly place in London" (el mejor lugar de Londres para las familias). Aquí los peques podrán disfrutar de unos platos de pasta muy buenos –y consistentes–, el servicio les hará monerías y les dará papel y colores para pintar, para luego colgar el dibujo en la pared principal del restaurante. Su precio es moderado y constituye una alternativa a los precios desorbitados de la ciudad.

Una visita al Zoo

Llegar al Zoo puede constituir una travesía por el desierto si nos encontramos en el centro -las distancias en Londres son enormes-, pero el esfuerzo merece la pena ya que se trata del zoológico más antiguo del mundo –data de 1828– tras el de Viena, con una increíble zona de reptiles, con especies que probablemente toda la familia vaya a ver por primera vez y con numerosos rinconcitos donde descansar. Recomendamos acceder al zoo atravesando el hermoso Regent's Park, uno de los parques que más nos gustan de Londres para ir con niños pues, además de estar siempre muy animado, cuenta con un gran lago habitado por unos amigables patos de diferentes especies con los que los más pequeños acabarán echando la mañana. Por si fuera poco, tiene un enorme parque infantil y un hermoso restaurante con una apacible terraza.

Una incursión a la juguetería más grande de Europa

En Piccadilly, donde las luces, el jolgorio y los escaparates multicolores son una atracción en sí mismos para pequeños y mayores, es fundamental detenerse en Hamley's, unos grandes almacenes increíbles dedicados exclusivamente a la venta de juguetes, donde continuamente tienen lugar las más variopintas presentaciones de productos. No saldrás con las manos vacías y le dedicarás más tiempo del que habías previsto, pero la cara de tus mini-acompañantes no tendrá precio.

La casa de Sherlock Holmes

No hace falta saber nada sobre Sherlock Holmes para pasarlo en grande en la casa de este investigador huraño, listo y con ciertas adicciones. En el número 11 de la archifamosa Baker Street se encuentra una recreación perfecta del que podría haber sido el supuesto hogar del detective de ficción más famoso de la historia, donde los pequeños se quedarán con la boca abierta ante la cantidad de objetos allí presentes.

Una tarde en el London Transport Museum

En Covent Garden encontramos este museo que acoge más de 80 vehículos, a los que los más pequeños se podrán subir y disfrutar a su antojo, además de numerosos dispositivos interactivos ubicados por toda la sala.

Una comida en el Union Street Cafe, de Gordon Ramsay

No es un restaurante exclusivamente para niños, pero sí un sitio de lo más agradable en el que disfrutar en familia de la cocina de uno de los chefs más mediáticos de Reino Unido (con permiso de Jamie Oliver y Lorraine Pascale), en un bonito barrio, Southwark, que en su día fue obrero y que empieza a repuntar últimamente entre la fauna hipster. Se encuentra cerca de la Tate Gallery (otro museo ideal para toda la familia, con numerosas actividades para niños), de manera que es un buen lugar para comer antes de la visita, y dispone de una carta de cocina italiana elaborada que gustará a todos.

Cereal Killer

Tras comer en casa de Ramsay y visitar la Tate, una buena opción puede ser este café de Brick Lane, regentado por una pareja de hermanos hipsters, que sirve únicamente cereales de desayuno con diversos tipos de leche y toppings. Aquí encontraremos cualquier cereal imaginable, incluso ediciones limitadas, que harán las delicias de los más pequeños, que van a encontrarse como en casa simplemente contemplando el dulce paraíso que se despliega ante sus ojos, además de compartir espacio con el moderneo local.

 

Texto y fotos por Laura Conde de Gastronomistas.com