A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Checkpoint Charlie

Se han escrito muchos libros y se han rodado muchas películas ambientadas en la ciudad de Berlín, ya sea sobre los días de la Segunda Guerra Mundial o de la posterior Guerra Fría. En todas estas historias, el muro que dividía la ciudad aparecía como símbolo inequívoco de aquellos años de confusión que cambiaron el mundo para siempre. Pero si tuviéramos que elegir un lugar que resumiera la paranoia que se vivió en la capital alemana hasta 1989, sin duda éste sería Checkpoint Charlie: el paso fronterizo más famoso de todos los que hubo a lo largo del muro y que separaba la zona de control estadounidense de la soviética (donde actualmente se unen los barrios de Mitte y Kreuzberg).

Como recuerdo de este pasado tan reciente y de la historia de la capital alemana a lo largo del siglo XX, hoy se mantiene una réplica de la caseta de control del paso fronterizo en su emplazamiento original. De este modo, los turistas que pasean por la céntrica avenida de Friedrichstraße pueden apreciar cómo era cruzar de Berlín Este a Berlín Oeste y todo lo que esto comportaba en aquellos días de tensión política. Asimismo, junto al Checkpoint Charlie se encuentra el popular museo dedicado a la historia del Muro de Berlín y de la Guerra Fría. Un lugar caótico (como la propia historia que relata), pero repleto de imágenes y de objetos fascinantes, como una camiseta firmada por Keith Haring o los ultraligeros caseros que se fabricaban para cruzar el muro sin ser detectados por los soldados.

Como dato curioso, decir que este puesto fronterizo se bautizó con el nombre de Charlie por culpa del alfabeto fonético que utilizaba la OTAN. Como se trataba del tercer puesto de control de la ciudad, le correspondía la letra C (siendo los dos primeros Alpha y Bravo).

Por David Moreu

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