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Escapada de tres días a Roma

En Roma es tal el volumen de cosas a ver y a hacer que lo mejor es tomárselo con calma y viajar pensado en que habrá una segunda vuelta. Ante todo, lleva un buen calzado en la maleta, pues lo mejor es recorrerla a pie y perderse por sus calles. En cada rincón hay una imagen capaz de transportarte a múltiples épocas o una iglesia esperándote para que te adentres en ella para ver qué tesoro esconde en su interior. A continuación te explicamos cómo afrontar una escapada de tres días a esta bella ciudad.

Primera jornada: un paseo por la antigua Roma

¡Qué mejor manera de realizar la primera toma de contacto con la ciudad que con una visita a su parte más antigua! Te recomendamos empezar la visita desdeIl Vittoriano,monumento a Víctor Manuel II, que brinda una vistas estupendas del conjunto que conforma la antigua Roma: el Circo Massimo,el Foro Romano,el Coliseo, el Arco de Constantino, el Foro de Augusto y la siempre impresionante Columna de Trajano. Si buscas una experiencia un poco especial, te animamos a realizar un paseo por el foro romano coincidiendo justo con el atardecer, la magia está asegurada. Y si lo que buscas es algo de recogimiento, acércate hasta la pequeñaiglesia de San Bonaventura al Palatino,todo un remanso de paz.

Tras tantas emociones, lo mejor es acercarse al bello barrio del Trastevere y gozar de su amplia oferta gastronómica y de ocio nocturno. Primero se puede abrir apetito tomando un vino en el Ombre Rosse Caffe (Piazza S.Egidio 12,13), para acabar cenando auténtica comida italiana sin sofisticaciones en el Da Lucia (Vicolo del Mattonato 2).

Segunda jornada: Vaticano, plazas, palazzi, callejeo y muchas iglesias

Seas o no religioso, no puedes irte de Roma sin visitar la Basílica de San Pedro. Por mucho que la hayamos visto en fotografías y en la televisión, hasta que uno no se encuentra en la plaza de San Pedro no se percata de las dimensiones de este monumento. Una vez en el interior, todo resulta abrumador, desde la cúpula, diseñada por Miguel Ángel, la increíble decoración en mármol, el Baldaquino de Bernini culminando el altar mayor, y los conjuntos escultóricos como laPietàde Miguel Ángel o tumba de Urbano VIII de Bernini. Al que madruga Dios le ayuda, así que te recomendamos ir temprano para evitar colas.

Muy cerca de San Pedro se encuentran los Museos Vaticanos, que entre sus múltiples obras albergan otra de las joyas de la Historia del Arte,la Capilla Sixtina. Te recomendamos ir con reserva previa para evitar las esperas. Si lo que te va es la marcha, no dejes de ver lasStanze di Raffaello, cuatro estancias decoradas con frescos de Rafael por las que merece la pena alargar la visita.

Tras esta doble sesión, el cuerpo y la mente necesitarán de un buen respiro. Lo mejor, acercarse hasta Castel San Angelo, cruzar el río Tíber y retomar energías en alguno de los locales que encontrarás en la trendy Vía dei Coronari. Nuestra recomendación, probar las tablas de tablas de embutidos y quesos italianos de Fresco Coronari.

Una vez descansado, llega el momento de acercarse hasta laPiazza Navona,en la que se encuentra lo originalFontana dei Quattro Fiumide Bernini, y laChiesa de chiesa di Sant'Agnese in Agonede Borromini. No muy lejos te toparás con elPanteón de Agripa,otromustde la arquitectura romana. Construido entre los años 118 y 125 d.C., su cúpula no te dejará impasible. Por cierto, una vez en su interior no dudes en acercarte hasta la tumba de Rafael, que se encuentra en una de las capillas. Culminando este recorrido estaría otro de los clásicos de esta ciudad, laFontana de Trevi.

Una buena manera de acabar tan intensa jornada es dando un paseo hasta el Campo dei Fiori, y perderse por las calles que rodean la Piazza Farnese. Se puede aprovechar para hacer una pausa en el Caffé Perú, para acabar rematando la faena cenando en elCul de Sac (Piazza di Pasquino, 73).

Tercera jornada: de picnic con los Borghese

Los jardines de la Villa Borghese son un perfecto punto y final a una escapada a la capital italiana. Pero antes de llegar a ellos aprovecha para recorrer la Vía del Baduino, haciendo una parada en la Piazza de Spagna y otra en la Piazza dei Popolo. Desde ahí toma el camino de ascenso hacia los jardines de Villa Borghese y aprovecha para disfrutar de la panorámica que hay de Roma en su parte más elevada. Culminando el recorrido por este magnífico parque lleno de estatuas y de espacio para el ocio está el Museo Borghese. En su interior te esperan las últimas joyas del viaje: los frescos con los que está ornamentado, las escultura de Bernini y su colección de pintura.

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Texto e imágenes de ISABELYLUIS Comunicación

 

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Las otras iglesias de Roma

Le llaman “La Ciudad Eterna”. Y es que Roma permanece en un limbo histórico en el que, aún hoy en día, siguen conviviendo vestigios etruscos, romanos, medievales, del renacimiento, barrocos e incluso fascistas. Cuna de nuestra civilización y meca de la religión católica, monumentos como el Coliseo, el Vaticano, el Foro o el Panteón reciben cada año millones de visitantes. Pero esta gran urbe esconde otras joyas que no todo el mundo conoce. Hemos paseado por los barrios más emblemáticos de la capital italiana y hemos descubierto las doce iglesias más espectaculares y menos conocidas de la ciudad.

Trastevere

Turistas y locales se mezclan por uno de los barrios más animados y con más personalidad de la ciudad. Además, aquí se encuentran algunas de las iglesias medievales más fascinantes de Roma, como Santa Maria in Trastevere.

1. San Franceso a Ripa: el otro éxtasis de Bernini
Piazza San Francesco d’Assisi 88

Posiblemente la escultura más conocida de Gian Lorenzo Bernini sea el Éxtasis de Santa Teresa. Pero lo que muchos no saben es que una iglesia en pleno corazón del barrio del Trastevere esconde otro éxtasis de este artista. Se trata de San Francesco a Ripa y el Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni. Una joya de mármol que seguro que os fascinará. Además, esta iglesia es famosa por levantarse en el lugar donde estuvo el hospicio en el que vivió San Francisco de Asís durante su visita a Roma en 1219. De hecho, en su celda siguen conservándose su almohada de piedra y el crucifijo.

Piazza Navona

La Piazza Navona se levanta sobre los cimientos del antiguo estadio de Domiciano, de ahí su forma oval, y es una de las grandes obras del barroco italiano. En la zona hay múltiples vestigios de Borromini, Bramante y Bernini en forma de fuentes, iglesias y palacios. Animada día y noche, esta es una de las mejores partes para medir el pulso de la ciudad.

2. Santa Maria della Pace: proporciones bramantianas
Vicolo dell’Arco della Pace 5

Esta soberbia iglesia fue construida por Baccio Pontelli en la segunda mitad del siglo XV y cuenta con un claustro de Bramante que data de 1504. Para este espacio, el gran arquitecto italiano aplicó las reglas de proporción clásicas para lograr un gran efecto en un espacio de reducidas dimensiones.

Campo de’ Fiori

Este barrio mantiene el sabor medieval de sus calles y uno de los mercados al aire libre más famosos de Europa. Centro del renacimiento romano, con edificios como el Palazzo Farnese o el Palazzo Spada, por sus calles encontramos también el colorista gueto judío, el teatro romano de Marcelo y el sorprendente pórtico de Octavia.

3. San Girolamo della Carità: festival barroco
Via de Monserrato 62A

Cerca de la Iglesia de los Españoles y en el lugar donde vivió san Felipe Neri, se levanta este templo, cuya impresionante capilla Spada bien merece una visita. Proyectada por Borromini, es una oda al barroco italiano, con estatuas, paneles de jaspe veteado y mármol y todo tipo de decoraciones doradas simulando cortinas y damascos floreados.

Esquilino

Esquilino es la mayor de las siete colinas de Roma y, hoy, es un barrio que sigue manteniendo parte de su carácter primitivo. Muchos son los restos romanos que todavía pueden verse aquí, como los restos de las termas de Trajano o la Domus Aurea, pero si por algo destaca es por el gran número de iglesias, algunas fundadas en casas privadas. 

4. Santa  Bibiana
Via Giovanni Giolitti 154

La sencilla fachada de Santa Bibiana fue el primer trabajo de Gian Lorenzo Bernini en el terreno de la arquitectura. Aquí reposan los restos de esta santa, que murió flagelada con cuerdas de plomo en la época romana. De hecho, se cree que la pequeña columna que hay en el interior del templo fue la utilizada para torturar a esta mártir. Dentro de la iglesia también destaca la estatua de mármol de la santa que esculpió el propio Bernini y que, como curiosidad, fue la primera figura vestida cincelada por el artista napolitano.

5. Santa Prassede
Via di Santa Prassede 9A

Joya indiscutible del arte bizantino, en Santa Prassede se encuentran algunos de los conjuntos de mosaicos más interesantes de la ciudad. La iglesia fue fundada por el papa Pascual II en el siglo IX, en el lugar donde antiguamente se alzó un oratorio del siglo II. Aunque ha sufrido alteraciones, todavía se aprecia su estructura medieval original. En la nave central hay una losa que cubre un pozo donde, según la tradición, santa Prassede enterró los restos de 2.000 mártires. Pero la atención debemos centrarla en los bellos mosaicos, que representan santos, animales, palmeras y amapolas. También en esta iglesia se encuentra parte de una columna traída de Jerusalén y en la que se cree que Cristo fue atado y azotado.

Laterano

El palacio Laterano fue la residencia del papa durante la Edad Media y es aquí donde se alza una de las iglesias más espectaculares de la ciudad, San Juan de Letrán. 

6. Scala Santa y Sancta Sanctorum
Piazza di San Giovanni in Laterano 14

Muchos turistas pasan por alto este lugar al visitar San Juan de Letrán. Se trata de un edificio proyectado por Domenico Fontana y en la que se encuentran los dos últimos vestigios del palacio Luterano. Hablamos de la Scala Santa y del Sancta Sanctorum. La primera se trata de una escalera de 28 escalones por la que, según la tradición, subió Cristo hasta la casa de Pilatos antes de ser juzgados. Fueron traídos de Jerusalén por la madre el emperador Constantino, santa Elena, y colocados en este lugar por el papa Sixto V cuando se destruyó el palacio Laterano. Debes saber que se trata de un espacio sagrado y de peregrinaje, por lo que solo puede subirse esta escalera de rodillas. Al final de la escalera está el Sancta Sanctorum, que contiene una pintura que parece ser que fue realizada por san Lucas con la ayuda de un ángel.

7. Santa Croce in Gerusalemme
Piazza di Santa Croce in Gerusaleme

Aunque hoy tiene un aspecto muy distinto, esta iglesia fue fundada por santa Elena, la madre de Constantino, en el año 320 d.C. Aquí se guardan las reliquias de la crucifixión de Cristo. En la cripta hay una estatua de santa Elena que, en su origen, fue una escultura romana encontrada en el yacimiento de Ostia. En el centro del ábside, Sansovino levantó la tumba del cardenal Quiñones, que fue confesor del rey Carlos V de España.

8. Santo Stefano Rotondo
Via di Santo Stefano Rotondo 7

Es una de las iglesias más antiguas de Roma. Fundada en el 468 d.C., su llamativa planta circular es difícil de olvidar. Las cuatro capillas conservan parte de los frescos medievales y destaca un mosaico del siglo VII que representa a Jesús con san Feliciano y san Primo.

Caracalla

Las espectaculares ruinas de las termas de Caracalla siguen siendo la principal atracción de esta parte de la ciudad que, además, es ideal para pasear. La que fue zona residencial en la antigua Roma, posee hoy muchas zonas verdes y es posible apreciar la muralla romana de la ciudad y la Porta San Sebastiano, una de las mejor conservadas.

9. Santa Maria in Domnica
Piazza della Navicella 2

La iglesia data del siglo VII y se cree que se emplaza en lo que fue una antigua estación de bomberos. Merece la pena perderse hasta aquí y disfrutar de la paz de este poco turístico lugar. No os perdáis el espectacular mosaico del ábside, encargado por Pascual I en el siglo IX.

10. San Giorgio in Velabro
Via Velabro 19

Iglesia de aspecto primitivo, parece mentira que en julio de 1993 un atentado terrorista destruyese su pórtico y el frontón. Restaurada y sin signos del ataque, destaca en el ábside un fresco de Pietro Cavallini. En una de las esquinas de la fachada, no dejéis de admirar el arco degli Argentari, dedicado al emperador Septimio Severo en el 204 d.C.

11. Santa Sabina
Piazza Pietro d’Illiria 1

Al igual que San Giorgio in Velabro, esta es una de las iglesias romanas que mejor conservan la distribución de basílica cristiana. Con un púlpito, coro y trono del siglo IX, los ventanales iluminan una nave con exquisitas columnas corintias. Las puertas del pórtico lateral, talladas con escenas bíblicas, datan del siglo V.

Afueras de Roma

Las catacumbas, la Via Appia Antica o la Galleria Borghese se encuentras fuera del centro de la ciudad.

12. Santa Costanza
Via Nomentana 349

Inspiradora de iglesias de planta circular como la Capilla Palatina de Aquisgrán o Santo Stefano Rotondo, Santa Costanza es una de las joyas del primer cristianismo. Construida originalmente como mausoleo para las hijas de Constantino, las 12 columnas que sujetan la bóveda son toda una obra de ingeniería. En un nicho, hay una réplica del sarcófago de Costanza, que se encuentra en los Museos Vaticanos.

Texto de Aleix Palau para Los Viajes de ISABELYLUIS

 

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Las mejores pizzas al taglio de Roma

Por Silvia Artaza de Gastronomistas

Roma. La Ciudad Eterna. Uno de esos lugares del mundo donde cualquiera querría enamorarse. Un paseo, ungelato, el Coliseo. Una terraza, unas risas. Ir al Vaticano y querer que no pase el tiempo en la Capilla Sixtina. Sus pastas, sus pizzas, susaperitivi. Perderse en el Trastevere o sentarse en cualquierpiazza. No creo que necesites motivos para volar A Roma, pero por si acaso, te dejamos unos cuantos.

Hemos elegido la pizzaal taglio(al corte) como excusa de nuestro viaje porque nos parece una manera estupenda de comerse Roma mientras estás de jornada turística. Y es que Roma tiene muchas cosas, pero si de algo puede presumir a gritos es de una oferta monumental, artística y cultural abrumadora.

Encontrarás pizzaal taglioen cada esquina. En unpanificio, en unfornoo en locales detavola calda(mesa caliente) donde hay algunas mesas para sentarte. No tiene pérdida. Si te encuentras ante un gran mostrador de cristal, entonces has dado con estas pizzasal taglio.

Olvídate de la típica pizza. Estas pizzasal tagliotienen un espesor y una textura característicos. Requieren de un alto índice de hidratación en la masa, tienen que estar esponjosas y las encontrarás de un montón de ingredientes. Es una fórmula económica, rápida y si sabes elegir, realmente rica. Se venden al peso por porciones, los locales son pequeños y puede que no tengan ni mesa.Steet fooda la romana en estado puro. Aquí te dejamos nuestro top:

Forno Campo de 'Fiori

Más de 30 años llevan produciendo diariamente en estefornotodo tipo de panes, pizzas y otras especialidades. Su pizzabianca(solo la masa, sin ningún tipo de ingrediente) es una de las mejores de la ciudad. Esponjosa y crujiente. Sin trampa. Ligera. Se puede tomar sola, usarla como pan para un sándwich o poner algún relleno salado o con dulce comonutella.

Campo De' Fiori, 22 http://www.fornocampodefiori.com/

Antico Forno Roscioli

Otro clásicofornoa poco pasos de la piazza Campo de’Fiori. Aquí también encuentras las especialidades más “desnudas” de pizzaal taglio como la bianca o la rossa, que solo lleva pomodoro (tomate) y es la más vendida. También salen del horno otras variedades como la Caprese, con mozzarella fresca, tomate natural y albahaca. Masa esponjosa y bordes crujientes.

Via dei Chiavari, 34 http://www.salumeriaroscioli.com/

Pizza Zazà

También céntrica, muy cerca del Panteón y la Piazza Navona. Tiene un horario más amplio que losfornoasí que puedes pasar por allí a la hora de la cena también. La masa de sus pizzas lleva una fermentación de 72 horas y trabajan con ingredientes orgánicos, frescos, sin grasas animales. Probamos la de espinacas con mozzarella fresca y la de salmón. Repetimos con la de champiñón. Muy buenas.

Piazza di Sant’Eustachio, 49. http://www.pizzazaza.it/it/index.html

Pizzarium

Está un poco más retirada pero merece la visita. Perfecta si estás de ruta por el Vaticano. Aquí podrás optar por variedades un poco más creativas y arriesgadas, como la de mortadela con pasta de garbanzos (exacto, no lleva tomate ni queso) y por ingredientes naturales como berenjena, alcachofa, espinacas, jamón o flores de calabaza.

Via della Meloria, 43

Trapizzino

Y si hablamos de creatividad no podemos dejarnos este local. También alejado del centro, esta vez recomendable si estás por el Coliseo o el Circo Massimo. Creativo porque aquí la pizza se rellena y se sirve en unos originales conos. ¿Dentro? Nada de lo que cabría esperar. Aquí la pizza se rellena de guisos tradicionales comopollo a la cacciatora,bollito pichiapooparmigiana di melazane. Probamos también lossuppli, una especie de croquetas en forma de bola, rellenas de arroz y más, como por ejemplo, pollo al curry. Todo realmente bueno y los chicos encantadores.

Via Giovanni Branca, 88 http://www.trapizzino.it/

Más pizzas al taglio en:

Angelo e Simonetta. Via Nomentana 581

Pizzeria Serenella. Via Salaria 70

Volpetti Più. Via Alessandro Volta 8

Pizzeria Gegè. Piazza Vescovio 17

Farro Zero. Via Alfonso Rendano 31

Otras pistas para comer en Roma:

Ya que hemos estado te lo contamos, porque no solo nos alimentamos de pizzas en nuestra escapada. La pasta es otro de los grandes protagonistas de la cocina italiana, que se prepara de mil y una maneras dependiendo de la zona. En Roma encontrarás mucha variedad pero no faltaráSpaghetti alla carbonara,Bucatini all’amatriciana(salsa de tomate, una especie de bacón/panceta, queso pecorino y pimienta),Spaghetti cacio e pepe(solo con aceite, pecorino y pimienta) oPenne all’arrabbiata(con ajo y guindilla un poco picantes). Pasta y más como losaperitivi, una costumbre italiana de reunirse después del trabajo para tomarse un spritz y picar al gusto de un surtido de platos a modo buffet pagando solo la bebida. Toma nota de estas tres direcciones:

Trattoria Moderna. Cerca de Campo De' Fiori, esta trattoriate conquista por sus pastas y su tiramisú casero. No olvides mirar sus sugerencias del día. Nos encantaron los Ravioli de ricottay espinaca con tomates cherry y mozzarella de búfala y los Tortellini rellenos de carne y con salsa de queso. (Vicolo dei Chiodaroli 16)

Navona Notte.Una calle estrecha alrededor de la Piazza Navona. Buenas pastas, risotto y unas terrinecomo antipastien cazuelas de barro riquísimas. Nosotros nos lanzamos a por la de zucchine(calabacín) a la parmigianacon mozzarella de búfala, albahaca, tomate y quesos pecorinoy parmigiano. (Via del Teatro Pace 44)

Freni e Frizioni. Un local de El Trastevere para tomar el aperitivi. Buen ambiente y una plaza llena de gente en uno de los barrios más animados de la ciudad. También tienen coctelería (Via del Politeama 4 – 6 http://www.freniefrizioni.com/ )

Dónde dormir:

Si conoces Roma ya sabrás que alojarse en Termini es una de las mejores opciones. Si no, te lo recomendamos, porque allí llegan todos los transportes desde el aeropuerto y es una zona muy bien comunicada, tanto para moverse a pie como para alejarse en bus, metro o tren.

Nosotros nos alojamos en el Eurostars International Palace (Via Nazionale, 46 http://www.hoteleurostarsinternationalpalace.com/) hotel recomendable en la zona. Cómodo, bien situado, con un personal muy amable y un desayuno que, por supuesto, se suma a la lista de pistas gastro que te dejamos aquí. Piezas dulces, diferentes panes, embutidos, quesos, opciones más contundentes como huevos o ensalada, fruta fresca… ¡de todo! Así da gusto empezar un día de turismo en Roma, una ciudad que no nos cansaremos de recomendar que la andes, vivas y disfrutes. Buon appetito!

Dan ganas de ir verdad? Anímate! Consulta nuestros precios aquí!

 

 

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¿Por qué Roma es de otra pasta?

Este post es otro de esos caminos que llevan a Roma. ¡Esperemos que te convenza para querer ir (o volver de nuevo) a la capital italiana! En la ciudad eterna la pasta, la pizza y hasta los aperitivos saben diferente. Los romanos lo saben y el resto de italianos, también. Porque Italia, como ya sabéis, no hay sólo una.

Después de aterrizar, callejear y perdernos entre toda La Grande Bellezza, éstas son las direcciones clave para saborear Roma con gusto y esa actitud despreocupada pero controlada tan propia de la cultura italiana.

Dónde comer

Roma Sparita. Está en el Trastevere, en un rinconcito apartado del bullicio donde parece detenerse el tiempo. Imprescindible sucacio e peppe, el plato de spaghetti romano por excelencia, sus propuestas con setas en temporada y su tiramisú.

Romolo e Remo. Alejado del centro pero bien conectado por bus, este establecimiento tradicional suele estar siempre a reventar por lo que conviene reservar previamente. Cocina casera con generosas raciones,  apuesta por los platos de pasta, combinados con el mejor producto fresco, y por las pizzas si vas de noche. Servicio atento y cercano. Abre todos los días de la semana.

E-45 Piadineria Romagnola. Cerca de la Ciudad del Vaticano, resulta una opción más que plausible para comer algo rápido pero de calidad. Tú eliges el tipo de masa y su relleno. Te lo hacen al momento y es ideal para tomar con una birra artesana o incluso para llevártela a donde quieras. Prueba la clásica romana, la número 12 en la carta del establecimiento.

Taverna Trilussa. En esta taberna encontrarás exquisitosantipasti, embutidos autóctonos y destacables frituras en el Trastevere.

Assunta Madre. En una tranquila calle que discurre en paralelo al río Tevere se encuentra este templo del marisco. El vivero de la entrada es su mejor carta de presentación; como lo son también las fotografías expuestas en las paredes en las que aparecencelebrities que han pasado por la casa.

Da Felice. Imperdible trattoria en el Trastevere. Negocio familiar con recetas de toda la vida. Prueba el cordero al horno y los bucatini all’amatriciana, que son un tipo de espagueti algo más gruesos que los tradicionales, y abiertos (o perforados). Se consumen especialmente en el Lazio, y con esta salsa porque así ésta también entra en la propia pasta. No sólo por fuera. La salsa amatriciana, por su parte es una variante de las diferentes salsas con base de tomate, que en este caso incorpora panceta o tocino y queso. Las variables son muchas. All'amatriciana es cualquier pasta o plato con esa salsa. Para acompañarlo pide cualquiera de sus seleccionados vinos.

I Luzzi. Trattoria familiar con platillos romanos junto al Coliseo. Decántate por el menú o por alguna de sus pizzas. Es económica, en un enclave turístico.

Un buen helado tanto en Carapina –prueba su Nero assoluto- como en Vice café.

Dónde beber

Roscioli. Es la salumeria - charcutería o local para la degustación con predominio de productos en salmuera: embutidos y conservas sobretodo - de la ciudad, pero también una excelente enoteca. Si buscas un buen vino, aquí lo encontrarás seguro. Es un tiro a diana. Como lo son todas sus especialidades italianas.

Café Doney. Es uno de esos distinguidos cafés, también con terracita en plena Via Veneto, que hace las delicias de los romanos y de los turistas que quieren disfrutar de un buen aperitivo en una de las zonas más distinguidas y tranquilas de la capital italiana.

Porto Fluviale. Un antiguo almacén recuperado como enclave gastronómico de referencia en la zona Termini. Se puede comer y beber, sobre todo su café y el spritz de aperitivo.

To NY. El interiorismo y su larga barra con los cocteleros a tu alcance no pueden ser más llamativos. Pásate mejor por la noche, con el ambiente ya caldeado, y déjate en manos delbartender.

Dónde dormir

The Westin Excelsior Roma

Imponente hotel de porte clásico a dos pasos de la Piazza di Spagna y las calles más comerciales de la ciudad. Enclave único para entregarse a la dolce vita con sus completos desayunos con profusión de recetas caseras en tartas y pasteles; y platillos incluso de otros países del mundo. Amplias habitaciones con vistas, baños con todo lujo de amenities, salones de estilo imperial y unspa para reponerse y/o coger fuerzas antes de seguir devorando Roma. Bien comunicado por metro (parada Barberini) y bus.

Texto yf otografías de Belén Parra (Gastronomistas)

 

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