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Secretos de Florencia

Por Mariana Calleja de TravelThirst | Ilustración de Federico Rojas

Por supuesto, hay mucho que ver y aprender de Florencia, en esta ciudad tan rica, con tanto arte, paisaje e historia. Pero esta vez decidimos visitar una Florencia secreta, que se descubre por las mismas calles en las que ya habíamos estado alguna vez.

Tal vez ya hayas hecho esto antes pero siempre hay algo nuevo por descubrir. Así que, guarda tu mapa y sigue esta guía secreta. Si te pica la curiosidad, aquí podrás conocer los secretos de Florencia que hemos conseguido encontrar y sentir para ti.

1. Restos de un anfiteatro romano

Hay una pequeña calle en particular donde se puede notar una curva prominente, en la que los edificios y casas todavía se conservan. Pero lo que no se sabe ni se ha dicho, incluso dentro de sus muros, es que la fa forma de esta curva representa el lugar en el que se ubicaba un anfiteatro en tiempo de los romanos!

Camina en línea recta desde Piazza Santa Croce, tomando la estrecha calle de Via Torta. Sigue caminando hasta una calle que lo rodea todo! Serás capaz de sentir e incluso imaginar donde se encontraba esta estructura romana. Hoy en día siguen sin haber paredes.

2. Las inundaciones de Florencia

El Río Arno es parte de la esencia de Florencia. Aunque su caudal ahora parezca constante, no siempre fue así. ¿Sabías que este río inundó la ciudad hasta en 3 ocasiones diferentes en el pasado? En el año 1333 incluso llegó a derribar el conocido Ponte Vecchio. Afortunadamente fue reconstruido y continua en pie.

Pero lo que los viajeros, locales o cualquier persona curiosa no puede imaginar es que existen algunas marcas de estas inundaciones por la ciudad. Y como una parte importante de la historia, ya que es, queremos compartir este consejo con usted.

La mayor inundación se produjo en 1966, no hace mucho tiempo, cuando llegó a 5 metros de altura. Puedes ver las placas conmemorativas que recuerdas las almas perdidas durante el diluvio.

3. Impactos de Tormenta en el Duomo

En 17 de junio 1600, Florencia sufrió una terrible tormenta, durante la cual cayó un rayo directamente sobre el balón de oro y cobre de la cúpula de Brunelleschi. Esto provocó que el balón cayera al suelo pero, afortunadamente, no llegó a hacer daño a nadie. Sólo dejó un gran agujero en el suelo. En lugar en el que cayó la pelota aparece hoy en día un círculo blanco.

4. Abejas de Ferdinand

En la Piazza Annunziata, se ubica la magnífica estatua de Fernando de Médicis, en la que verás un gran enjambre de abejas que se reúnen en torno a la abeja reina, símbolo del escudo de armas de Ferdinando y la convivencia pacífica que tenían en ese momento. Se dice que las abejas son incontables … pero creo que no es cierto! Nos atrevemos hemos atrivod a contarlas y son 91 abejas!

5. Árbol de San Zanobi

Justo a uno de los lados del Baptisterio de Florencia, se puede ver una columna de un solo pie. Pues bien, esta columna tiene una bonita historia sobre un obispo muy querido, el primero de la ciudad de Florencia.

El día en que San Zanobi falleció, toda la ciudad lanzó a la calle en un desfile en su honor, y se enterró en la iglesia de San Lorenzo. Unos años después, se decidió trasladarlo a la antigua catedral de Santa Reparata.

Fue en enero, un día oscuro de invierno, mientras se llevaba a cabo de nuevo el desfile, cuando decidieron llevar su cuerpo a la nueva ubicación. Se dice que, cuando pasaron por el Baptisterio, el ataúd del obispo rozó las ramas sin hojas de un olmo, haciendo florecer de inmediato. Cuentan que fue un milagro muy hermoso.

Para celebrar este hecho, los florentinos construyeron una columna en el lugar, con un pequeño detalle de hierro de un árbol lleno de hojas que representan el milagro de San Zanobi. Se celebra cada día 27 de enero.

6. El Misterioso Retrato de Miguel Ángel

En una esquina justo al lado de la entrada principal del Palazzo Vecchio, se puede llegar a ver tallado en la misma piedra de la pared, un pequeño rostro.

Si te acercas lo suficiente, en la esquina entre la Via della Nina y Piazzale degli Ufizzi, podrás observar una pequeña talla semejante a la de un rostro humano.

Se dice que fue esculpida por Miguel Ángel, tal vez en un momento de aburrimiento o de rivalidad. La leyenda explica cómo Miguel Ángel podría haber sido desafiado por un amigo escultor que comentaba lo lento que era esculpiendo sus obras. Mientras Miguel Ángel, escuchaba se giró hacia la pared y esculpió en un momento esta cara para demostrar que su colega estaba equivocado.

Otra leyenda cuenta en cambio, cómo Miguel Ángel encontrándose en la calle escuchando una conversación aburrida de alguien que se acercaba hacia él. En su aburrimiento y una vez más, encarado a la pared, esculpió la figura de la piedra de la esquina.

¿Cuál crees que es la verdadera?

7. Antigua cárcel convertida en edificio de apartamentos

En la Via Gibhellina, se encuentra el Monasterio delle Murate, más conocido por ser sede de una importante cárcel durante 500 años. Tras su cierre y trasladado a una nueva ubicación, la infraestructura fue utilizada como restaurante y parque recreativo para mucho tiempo, hasta el siglo 20. En este momento, un proyecto social que rescata viejas estructuras para mejorar la calidad de vida, ha tomado la zona con el fin de construir un edificio de apartamentos. Todavía se puede ver e incluso visitar el lugar, tomar un café o simplemente sentarse en un banco y admirar el increíble paso del tiempo, mientras susurra una historia a tu oído.

Se trata de un ejemplo inspirador. Uno más grandes logros de la ciudad de Florencia es el de avanzar hacia tiempos mejores y mejorara la calidad de vida.

Por Mariana Calleja de TravelThirst | Ilustración y Fotografía por Federico Rojas

Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.

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Florencia para principiantes

Como muchas ciudades italianas, el capital artístico y cultural de Florencia es tan amplio que, por muchas veces que visitemos la ciudad, es casi imposible verlo todo. El Ponte Vecchio, los Uffizi, la Galleria dell’Accademia, las iglesias o el Palazzo Pitti son atracciones que no puedes perderte si quieres empaparte de las bellezas de la capital toscana. Pero atención. Intentar verlo todo de golpe puede producir síndrome de Stendhal (también denominado síndrome de Florencia) o una saturación mental que termine por arruinarnos el viaje.

Por eso, para que vayas tranquilos y disfrutes con calma, te proponemos 6 lugares imprescindibles que te ayudarán a conocer lo mejor de Florencia sin perder los nervios.

Galería de los Uffizi: el clásico imprescindible

Es una de las mejores pinacotecas del mundo y, sin duda, su colección de arte renacentista italiano no tiene parangón. Ubicada en unos edificios administrativos del siglo XVI, los Uffizi reúnen algunas de las mejores obras de Sandro Botticelli, Giotto, Leonardo da Vinci o Miguel Ángel. La visita al museo puede durar entre tres y cuatro horas y merece la pena detenerse en las salas que no están masificadas para descubrir autores menos conocidos pero igualmente interesantes. Para evitar más de una hora de cola en taquilla, te recomendamos que reserves tu entrada.

Grande Museo del Duomo: un museo del siglo XXI

Es una de las nuevas atracciones de la ciudad. Este museo acoge los tesoros del Duomo, el campanario y el baptisterio. Aquí podemos encontrar desde las puertas originales del Baptisterio, hechas por Ghiberti, a los relieves originales del campanario o las esculturas de la antigua fachada del Duomo.  De hecho, en la Sala de la Primera Fachada hay una reconstrucción a tamaño natural de la antigua fachada con esculturas de Arnolfo di Cambio y Donatello. Otros platos fuertes del museo son la Piedad que Miguel Ángel esculpió con 80 años y la máscara mortuoria de Brunelleschi. En definitiva, un museo moderno que da mucha prioridad a las obras y que está concebido para mostrar el pasado con la tecnología del futuro.

Basilica di Santo Spirito: eclosión quattrocentesca

Aunque amamos las iglesias de Santa Maria Novella y de la Santa Croce, si no tenéis mucho tiempo en Florencia y queréis ver un templo plagado de capillas con retablos del quattrocento, la Basílica del Santo Espíritu es vuestro lugar. En el corazón del animado barrio del Oltrarno se alza este templo de Brunelleschi, que cuenta con 38 capillas y obras tan importantes como la Virgen del relieve de Domenico di Zanobi y la Virgen con Niño y santos de Filippino Lippi.

Giardino di Boboli y Giardino Bardini: un paseo romántico

Una de las pinacotecas más fascinantes y tranquilas de visitar en Florencia es la que se encuentra en el Palazzo Pitti. Pero hoy no entraremos en el famoso palacio proyectado por Brunelleschi, sino que pasearemos pos sus suntuosos jardines. El Giardino di Boboli, del siglo XVI, fue el lugar de recreo de los gobernantes de la ciudad. Se extiende a lo alto de la ladera del Palazzo Pitti y destaca, en la parte alta, una rosaleda desde la que hay una espectacular vista de la campiña toscana. A cinco minutos andando, podemos utilizar la misma entrada para acceder al Giardino Bardini. Desde este lugar se observan unas vistas privilegiadas de la ciudad. En concreto,  desde el restaurante del jardín, La Leggenda Dei Frati, una galería de piedra ofrece una panorámica de la ciudad que jamás podrás olvidar.

Capilla Brancacci: solo para expertos

Sin movernos de Oltrarno, en la Basílica di Santa Maria del Carmine encontramos una de las capillas más fascinantes de la ciudad, la Capilla Brancacci. En pocos metros, la capilla conserva, en perfecto estado, pinturas de Masolino da Panicale, Masaccio y Filippino Lippi. Los frescos de Masaccio, con la vida de san Pedro, están considerados entre sus mejores obras y muestran la ruptura definitiva entre el arte gótico y el primer renacimiento. Solo se permite el aforo de 30 personas al mismo tiempo, pero la espera merece la pena.

Palazzo Vecchio: descubriendo la Florencia nocturna

En verano, el Palazzo Vecchio abre hasta media noche de viernes a miércoles. Una gran opción para realizar una visita tranquila y alternativa a uno de los edificios más significativos de la ciudad. Proyectado por Arnolfo di Cambio, fue la sede del poder municipal. Destacan sus salas, con frescos en las paredes, o el impresionante Salone dei Cinquecento, de gran tamaño y opulenta decoración. En la Camera Verde el techo está pintado por Ridolfo del Ghirlandaio, mientras que también es posible visitar las estancias del cardenal Juan de Médici, hijo de Lorenzo el Magnífico y futuro papa León X.

¿A qué esperas para visitar uno de los centros europeos de la cultura clásica? Consulta nuestros vuelos aquí.

Texto de Aleix Palau para Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de Christine und Hagen Graf

 

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Florencia con los 5 sentidos

Por Mariana Calleja de TravelThirst  Fotografía por Federico Rojas

Florencia nos hizo felices. Sí, Florencia nos hizo libres, creativos y nos abrumó en algunos aspectos de la vida.
 Lo primero es lo primero, tan obvio como sería de esperar: la belleza de Il David trajo lágrimas a mis ojos.

Esta majestuosa pieza de piedra tallada en la escultura más impresionante y conmovedora realizada te hace sentir, no pequeño, simplemente humano. Nos hace sentir abrumados por el hecho de lo que somos, de lo que tenemos o por lo que podríamos llegar a ser potencialmente. Nos hizo reflexionar sobre cosas de nosotros mismos. Il David es verdaderamente perfecto, no sólo su cuerpo, ni su figura, sino en todo lo posible y en todo aquello que puede llegar a significar y transmitir a la raza humana.

Sí, me sentí abrumada y me dieron ganas de llorar dulcemente y con ternura. Fue hermoso. Me hizo sentir la belleza.

Fue sólo uno de los muchos aspectos sobre Florencia que me hicieron sentir de una forma diferente. Hemos viajado mucho por Europa durante los tres años que llevamos viviendo aquí. Sin duda, hemos visto lugares increíbles, arte, paisajes, comida, gente, museos, historia. Pero nunca visto y sentido cosas como en esta ciudad, con todos los sentidos al mismo tiempo. ¿A qué fue debido? No lo sé, pero puede que a través de estas palabras encuentre la respuesta cuando llegue al final. Así pues, ¿empezamos?

Florencia es una ciudad construida sobre historia, de principio a fin. Y, sin embargo, hay mucho más allá de lo que simplemente podemos ver. Ningún libro o guía sería suficiente para descubrirnos todo su potencial. Por este motivo, y como nos encanta probar y hacer cosas siguiendo nuestros sentidos, logramos realmente descubrir muchas más experiencias de las que podríamos haber imaginado. Así que, continúa leyendo y descubre algunas de estas experiencias sensoriales. Tú también puedes ser creativo y tomar, de repente y sin más, el próximo vuelo a Florencia.

VER

Además de los obvios, debemos mencionar algunos de nuestros lugares imprescindibles de Florencia.

Una puesta de sol desde la Piazza Michelangeliolo. En lo alto de la ciudad, desde esta plaza Florencia se deja ver juguetonamente. Rincones, tejados y campanarios entonan al unísono una alegre melodía con la puesta lenta y romántico del sol.

Por la noche, Florencia tiene una iluminación muy peculiar. No se de quién fue la idea ni por qué se hizo de este modo, pero nunca he visto una ciudad con tanto sentido de la iluminación, sin cables y con un panorama visual tan nítido. Para nosotros las noches son siempre especiales. Tienes que salir de la habitación de tu hotel y perderte mientras deambulas por las calles, mirando adelante y a lo alto. Gracias a este consejo, descubrirás y disfrutarás de una Florencia diferente.

Y en lugar de subir a la cúpula, ¿por qué no mirar a la propia cúpula? Siempre disfrutarás de las mejores vistas en lo alto. Es algo que debe hacerse en cada ciudad, subir para tener una visión general. En esta ocasión decidimos subir al campanario de Giotto. Y una imponente cúpula apareció ante nuestros ojos. Así, tan enorme y tan pequeña al mismo tiempo. Es una buena forma de apreciar mejor los espacios también. Seguramente, la próxima vez que visite Florencia subiré a la cúpula Santa Maria del Fiore, que merece ser apreciada y no escalada en este primer viaje.

Un lugar muy interesante que descubrimos fue una antigua cárcel convertida ahora en hermosos y prácticos edificios. Difícil de creer, pero desde el exterior, incluso parecían hermosos. Aún conservan las antiguas puertas de hierro y cadenas, sin embargo, era una visión alegre y colorida. ¡No debes perderte esta visita!

PROBAR

Probar los platos tradicionales, por supuesto, como la sopa Ribollita o la carne a la Milanesa. Pero nuestra experiencia más curiosa fue el punto intermedio: ¡Pizza de sopa de Ribollita! Era exactamente una pizza fresca y recién horneada con olor y sabor a sopa de verduras. Una mezcla confusa, pero que ¡merecía la pena!

Durante una noche de mercado, justo en frente de Santa Maria Novella, encontramos un montón de cosas interesantes para probar, muy diferente de la comida tradicional italiana que conocíamos. Todo lo que puedas conseguir allí, seguro será rico. Comimos una deliciosa bola frita del tamaño de una pelota de béisbol, con un relleno compuesto de carne y arroz, servido muy caliente y de corteza crujiente. ¡Un buen bocado! ¿Qué nombre tiene? La primera y única: Frittele. ¡No debes irte sin probar uno de éstos!

Para nosotros, los gnocchi siempre son y serán una excelente forma de probar Italia. Es uno de nuestros platos favoritos. Y Florencia sin duda tiene una buena variedad para probar cada vez. Los puedes probar en cualquier lugar y a cualquier momento. La mejor opción para mí es probar el plato elaborado de forma sencilla: con una simple salsa de tomate, te permitirá reconocer si la pasta es buena o no.

Y, por supuesto, no olvides nunca empezar el día con un café y un cornetto: el desayuno tradicional italiano. Déjame describir brevemente cómo se siente un cornetto dentro de tu boca. Imagínate el pastel más delicioso, suave y cremoso, espolvoreado con azúcar en polvo. blanca y tierna, que cae traviesamente con cada glorioso bocado al paladar. ¡Nunca vas a llegar a ser más feliz que en este pequeño momento!

OLER

Toda la ciudad nos dio la bienvenida con una serie de olores interesantes, al igual que cualquier ciudad ha hecho antes. Excepto que esta vez era especial, fuerte y formidable.

Era algo así como el limón ahumado, algo entre humo, cítricos y madera de una chimenea. Transmitía una hermosa sensación de viejo y acogedor. Y esto es lo que Florencia nos transmitía. Olía como en casa.

Curiosamente, también encontramos algo especial alrededor de Florencia con el fin de estimular el sentido del olfato: ¡un bar de aromas! Por extraño que pudiera parecer, es sin duda un lugar que no hemos encontrado nunca. Todo sobre perfumes, olores de fantasía de flores y especias, de naturaleza. ¡Muy estimulante! Y relajante para nuestra sorpresa.

¿Alguna vez has estado en una “bar-a-parfums”?

Otro olor característico de Florencia fueron los “lirios”. Hermosas flores de color violeta que cuelgan de las paredes viejas y balcones por toda la ciudad, siendo acariciados por el viento durante todo el día. Probablemente es mejor percibido durante el tiempo de primavera. Pero vaya qué aroma tan dulce que da una sensación tan agradable a todo el lugar. Y sin dejar de lado lo hermosas que se ven estas flores, colgando en una forma relajada en todo momento.

OÍR

Sin lugar a dudas, este lugar tiene el conjunto más destacado de campanarios en toda Europa. Una de las cosas que capturó nuestra atención de inmediato fue la música constante de campanas todas al unísono y entonando diferentes melodías cada vez. Por alguna razón difícil de explicar, fue muy reconfortante escuchar esto. Una vez más, fue algo agradable y acogedor sobre la música de las campanas.

Por ejemplo, asegúrate de coincidir estar en el claustro Brunelleschi durante el mediodía. Probablemente uno de los más relajantes 30 minutos que hemos tenido durante nuestro viaje. Sólo estar allí, sentarse, mirar al cielo y escuchar las campanas en un jardín tranquilo y silencioso, no tiene comparación. No hay un solo turista además. ¿Te apetece pasar unos minutos aquí y disfrutar de la experiencia? Sin duda va a perdurar en tu memoria por mucho tiempo.

Una gran consejo más en nuestra experiencia es subir al campanario de Giotto, no sólo por las vistas. Esta vez en cambio, para escuchar a la ciudad. Después de un arduo camino, encontrarás un rincón muy reconfortante en la parte superior, que te ofrecerá unas vistas increíbles a la ciudad con seguridad.

Pero mejor que las vistas, este es un lugar para visitar con tus oídos más que con los ojos. Un lugar donde tú debes estar parado relajadamente, coloca la cabeza y barbilla sobre tus manos cruzadas, de pie y en una posición semi-flexionada. Luego procede a cerrar los ojos mientras das la cara a la ciudad, al aire.

Quédate ahí, con los ojos cerrados. Respira profundamente y exhala por la nariz lentamente. Enfoca y escucha el sonido a tu alrededor. Escucha Florencia. Escucha la calle, las risas, la ciudad trabajadora y la ciudad turística. Escucha las máquinas, las campanas que repican, algunos coches que pasan. Estás a 80 metros de altura y aún así, llegas a percibir toda la ciudad desde allí. Es relajante, es hermoso. Espera unos minutos hasta que puedas describir cada sonido individual en tu cabeza. A continuación, abre los ojos y sonríe. Hay unas escaleras que te esperan para llevarte abajo y adentrarte en esos sonidos.

SENTIR

El sentido del tacto es siempre el más difícil de describir y, sin embargo, el más rico, divertido y tierno. Porque es abstracto, más allá de lo evidente, más allá de notar el viento en la cara o la frialdad de las paredes de piedra.

¿Y el sentido del tacto en Florencia?

La Galleria degli Uffizi tiene un “touch tour” destinado a los invidentes, que igualmente puedes experimentar tú mismo. ¿Por qué no probar? No es necesario ser ciego para experimentar con nuestras manos y palpar nuevas sensaciones a través de ellas.
 Y con esta práctica información, esperamos que tengas una exquisita experiencia sensorial la próxima vez que visites Florencia. ¡Una ciudad perfecta para descubrir con los cinco sentidos!

Por Mariana Calleja de TravelThirst  Fotografía por Federico Rojas

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Florencia entre vini e panini

La capital de la Toscana es una ciudad impresionante llena de atractivos, a la que bien merece dedicar unos días. Allí te esperarán, entre otros, el archiconocido David de Miguel Ángel, La Primavera de Botticelli, el Puente Vecchio, la famosa cúpula de Santa María del Fiore o la Piazza della Signoria y su templado Perseo de Cellini. Una ciudad muy manejable que se presta a ser pateada de arriba abajo, que hay que disfrutar de día y de noche –momento en que luce de manera especial- y, por supuesto, que hay que comerse (y beberse).

Y es que el vino forma parte del ADN de Florencia tanto como el arte, y es de recibo pararse a tomar una copa en cualquier salumeria (charcutería), bar de vinos o enoteca, donde ofrecen, además, tablas de embutidos locales, quesos o panini (bocadillos), bocados que hacen más placentero si cabe el trago. Hay montones, pero para ir a tiro seguro, aquí te dejamos algunas recomendaciones:

Ino

Escondido entre callejuelas cerca de los Uffizi encontrarás este local de obligada visita, del chef Alessandro Frassica, al que podrás ver tras la barra o danzando fuera de ella. Panini elaborados al momento con una larga lista de opciones más y menos clásicas. En nuestro viaje nos zampamos uno de bresaola (ternera curada), queso ricotta y zucchini (calabacín) y otro de mortadella e salsa al tartufo (mortadela con salsa de trufa) que nos supieron a gloria; producto fresco recién cortado, buen pan, gran ambiente y un aire muy trendy. Por supuesto, deberás acompañar los panini de dos copas de tinto de la zona.

Alimentari Uffizi

Una tienda encantadora con apenas tres mesas en la que podrás comprar el vino y apurarlo allí mismo por un extra de descorche. Para acompañar, degustaciones de queso, embutidos, aceitunas o una sobrasada casera riquísima. Tras el mostrador encontrarás a Alessandro, atento y dispuesto a guiarte acertadamente en la elección gastronómica. Puro producto.

All’Antico Vinaio

Uno de los bares de vinos más antiguos de la ciudad, hoy regentado por un grupo de jóvenes que han imprimido nuevos aires sin dejar que pierda su esencia centenaria. Las pizarras anuncian un montón de opciones de panini con ingredientes de temporada, que también podrás combinar a tu antojo. No dejes que la cola de gente que se agolpa en este espacio te desanime porque merecerá la pena. Pide un vino y disfruta, es una de las calles más animadas para ‘salir de vinitos’. Además de vinería, cuentan con una osteria si prefieres optar por mesa.

Una cena especial en Il Santo Bevitore

Dejamos de lado el panino(aunque no el vino) para sentarnos a la mesa de un restaurante de especialidades italianas donde poder conocer la gastronomía regional florentina. Y no nos equivocamos con la elección. Ambiente joven, animado, una cocina que se sale de los top italianos que todos conocemos y una carta de vinos con cientos de referencias italianas. Nosotros nos dejamos recomendar y acabamos en la mesa con una terrina di fegatini de pollo (una especie de sabrosísimo paté típico toscano acompañado de pan brioche), tagliatelle alle castagne orisotto ai porcini (boletus). La carta cambia por temporada y tiene un bar de vinos en la misma calle donde tomar una copa para abrir el apetito.

De compras en Il Mercato Centrale y Sant'Ambrogio

Y nos fuimos de compras. El Mercado Central, situado en el corazón de San Lorenzo, es el más importante de Florencia. Allí encontrarás desde pastas de todo tipo, quesos, vinos, aceites de oliva hasta productos frescos de charcutería, frutas o verduras como en cualquier mercado. Uno de sus grandes atractivos reside en el espacio dedicado a la gastronomía ubicado en la primera planta que, influido por la cultura streetfood, ofrece picoteo de todo tipo. Una parada recomendable que encantará a los turistas más foodies, quienes tampoco podrán pasar por alto el Mercado de Sant'Ambrogio. Se encuentra en Piazza Lorenzo Ghiberti y cuenta con puestos interiores y otros al aire libre, donde se agolpan locales en busca del mejor producto. Auténtico y bullicioso, no salgas de allí sin comprar, al menos, unas aceitunas y una birra (cerveza). Siéntate en los alrededores y disfruta del ambiente. Y por qué no, acércate al puesto callejero Trippa Lampredotto Pollini y atrévete con esta especialidad florentina de casquería entre pan y pan. ¡No te arrepentirás!

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Texto y fotos de Silvia Artaza de Gastronomistas.com

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