Tres espacios imprescindibles de Gran Canaria
Pero no todo acaba ahí, también está el inagotable abanico de lugares qué visitar y diferentes actividades que se pueden hacer. Pero entre tantas opciones hemos intentado buscar aquellas propuestas que no te debes perder.
Todos sabemos que las playas de Gran Canaria son uno de sus mayores reclamos, pero limitarnos a ellas sería del todo injusto para una isla que dispone de una oferta prácticamente ilimitada. A continuación os vamos a ofrecer una selección de tres visitas indispensables -a parte de sus playas, claro- que deberías hacer en tu próxima escapada a la isla. La elección la hemos hecho siguiendo diferentes criterios, y no sólo nos basaremos en su atractivo turístico. Aquí va nuestro ranking:
3) Museo y parque arqueológico Cueva Pintada
El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada es uno de los yacimientos más singulares de la isla de Gran Canaria y se encuentra en pleno núcleo urbano de Gáldar, en el norte de Gran Canaria (Calle Audiencia, 2), por lo que los accesos son los mismos que utilizaremos para llegar al centro histórico.
Fue descubierta en 1862 cuando, tras una serie de trabajos agrícolas, se produjo el hallazgo fortuito de la Cueva Pintada. Se trata de un amplio espacio con paredes ricamente ornamentadas con todo tipo de símbolos geométricos. Actualmente el conjunto arqueológico lo forman seis cuevas excavadas por los antiguos pobladores de Gran Canaria, en dónde aún se conservan restos del almagre que decoraban sus muros y techos.
Durante estos años se han realizado distintos proyectos arqueológicos entorno a la Cueva Pintada, que han servido para poner al descubierto un caserío de forma escalonada. Estas edificaciones conectan el fondo del barranco con el centro histórico de la ciudad y constituyen uno de los barrios que formaban parte del Agáldar prehispánico..
2) Casco antiguo de Teror
El origen del núcleo de Teror es anterior a la conquista de la isla por parte de la Corona de Castilla en el s. XV. Su nombre, de hecho, deriva del topónimo aborigen Aterura, Therore o Terori, del que se desconoce su significado.
La historia y desarrollo del pueblo siempre ha estado ligada a la aparición de la imagen de la Virgen del Pino y la existencia de su primera ermita, datada en el año 1514. Sin embargo no es hasta casi dos siglos después de su construcción, cuando se encuentran escritos que hacen referencia a esta devota tradición.
La Villa Mariana de Teror fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1979, convirtiéndola en uno de los centros turísticos más importantes del interior de la isla. En sus calles se combinan a la perfección las tradiciones populares con una cuidada y hermosa arquitectura, en el que destacan sus característicos balcones canarios.
Un recorrido a pie por el casco histórico debe iniciarse, inevitablemente, en la plaza de Nuestra Señora del Pino, junto a la basílica. A ella se llega rápidamente desde el aparcamiento, atravesando la plaza superior del mismo y tomando la calle Obispo Marquina. Si llegas a la villa en bus, éste te dejará en la zona oriental del casco, de forma que sólo deberás seguir hasta el final la calle Real de la plaza.
1) Barranco de Guayadeque
El barranco de Guayadeque se encuentra situado entre los municipios de Agüimes e Ingenio, al Este de la isla de Gran Canaria. Se trata de una zona de gran valor medioambiental y patrimonial, lo que le ha servido para ser declarada Monumento Natural y Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, otorgada por la ley de Patrimonio Histórico de Canarias.
La carretera que recorre el barranco serpentea entre unos exuberantes acantilados, en dónde podemos encontrar una gran variedad de yacimientos y espacios arqueológicos prehispánicos, entre los que destaca el poblado de Cueva Bermeja.
Allí se encuentra El Centro de Interpretación del Barranco de Guayadeque , que puede ser visitado todos los días -excepto los lunes-, y en el cual encontraremos información sobre los conjuntos arqueológicos de la zona, así como muchas e interesantes particularidades de este bellísimo entorno. El visitante también podrá conocer, en este espacio, la riqueza natural de la flora y la fauna del barranco.
Casi al final de la carretera que recorre Guayadeque encontraremos acogedores restaurantes labrados en la propia roca de la montaña. El más popular es el restaurante El Centro, conformado por un conjunto de cuevas que ofrecen al cliente un entorno único, en donde poder saborear una extensa carta de platos representativos de las gastronomía canaria. Entre sus especialidades están la carne de cerdo frita, la parrillada y el cochino asado.
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Imágenes de Patronato Turismo Gran Canaria
+ info9 panorámicas para enamorarte de Asturias
Es fácil enamorarse de Asturias. Cada paso que damos por su variada orografía, de continuos contrastes que van de montañas a valles, durante el ascenso a sus cimas o con las vistas desde su costa, nos deja bocabiertos.
Esta breve guía nos propone algunas de las mejores vistas panorámicas del amplio abanico paisajístico de Asturias. Prepara tus prismáticos y pon a punto tu cámara para no perderte ni un detalle de lo que verás.
Divinas vistas en Santa María del Naranco.
En la falda del mismo nombre se encuentra Santa María del Naranco, una iglesia con un intenso pasado durante la época Medieval. Sus vistas no son menos intensas, con las bellas panorámicas que ofrece, especialmente con la tenue luz del crepúsculo. La combinación de la iglesia prerrománica con el paisaje asturiano, crea un binomio inigualable.
Oviedo se encuentra a los pies del prerrománico y con un golpe de mirada se divisa el mítico Monsacro, que tanto sabe de reliquias y de historia de la monarquía asturiana, o la imponente Sierra del Aramo.
La corriente nos lleva por el río Sella.
Aquí se celebra uno de los eventos deportivos más famosos del mundo: el Descenso Internacional del Sella. Pero durante todo el año, el Sella nos regala panorámicas únicas, ya incluso desde la carretera nacional que transcurre en paralelo a su cauce.
El conjunto del río ofrece una agradable visión, con sus piragüistas y bosques. Acercarse hasta el Sella es pasar un agradable día en compañía de familia y amigos, y rodeados de naturaleza, que invita al mismo tiempo a pasar una jornada sosegada y con grandes dosis de diversión.
Ría de Villaviciosa. Un estuario de ensueño.
El estuario natural que crea la ría de Villaviciosa, nos regala también maravillosas vistas panorámicas. En este hermoso espacio natural, de alto valor ecológico, se conjugan elementos de río y de mar, y ofrece refugio a las aves acuáticas en sus rutas migratorias. Resulta perfecto para practicar numerosos deportes, darse un baño o para un tranquilo paseo recorriendo sus orillas.
Un camino para disfruta del ambiente marinero, con el aleteo de las aves, la visión de los peces y las estampas de las barcas flotando en el mar, y llegarán hasta nosotros los deliciosos olores y sabores a pescados y marisco fresco que se preparan en restaurantes y sidrerías de la zona.
En Sariego, vistas a un gran valle.
Desde el mirador de Perriellos se abre toda la inmensidad y belleza del valle de Sariego. Si el día está claro, incluso podemos divisar las sierras del Sueve y Peñamayor y la grandiosidad de la cordillera cantábrica.
En el área recreativa de Perriellos puedes pasar un agradable día, organizando un buen pic-nic tras el camino y con un paisaje de fondo en formato de 360 grados.
Un regalo para los sentidos en las Lagunas del Teixadal.
A diferentes cotas entorno al pico Rabo de Asno, se encuentran las lagunas de alta montaña del Teixedal. Son recónditos lugares en los que habita el oso y que nos deparan grandes sorpresas para todos los sentidos.
En el Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias descubriremos toda la vivacidad de la naturaleza asturiana, en lagunas entre bosques de hayas y robles, que acogen una rica vida animal y vegetal.
El más fotografiado: el lago Enol.
Los lagos de Covadonga han sido inmortalizados por fotógrafos y viajeros de todo el mundo. Los lagos Enol y Ercina, ofrecen la mejor de las estampas, tanto si vas en primavera, como en invierno -cuando la nieve repunta en los altos y se refleja en las gélidas aguas- o con las mil tonalidades que surgen en otoño. Durante todo el año lucen como auténticas estrellas de cine, listos para ser retratados.
Desde el Mirador de la Reina obtendrás increíbles panorámicas de la zona.
La Regalina, una atalaya con vistas a la costa occidental.
La capilla y hórreo de la Regalina forman un precioso conjunto. Por su excelente ubicación, desde aquí deleitarte con las mejores vistas de la costa occidental asturiana, mientras la mirada te lleva desde la playa de Cadavedo, que se encuentra a sus pies, pasando por decenas de playas, acantilados y calas, hasta el horizonte del océano.
Sin duda un lugar en el que disfrutar de maravillosas puestas de sol.
Quirós panorámico.
Con larga tradición alpinista y escaladora, Quirós es uno de los concejos de montaña por excelencia de Asturias. Ofrece multitud de posibilidades para los amantes de la naturaleza, entre ellas la ruta que lleva a descubrir las brañas y lagunas de Canchongo, en el entorno de Bárzana. Se trata de una ruta asequible a todos los niveles y que te sorprenderá por las vistas panorámicas que encontrarás durante el camino.
La ría del Eo a vista de pájaro.
Lugares elevados como Castropol o Figueras ofrecen en una sola mirada toda la belleza de la ría del Eo, una zona catalogada como Reserva de la Biosfera.
Los más aventureros, que llegan a adentrarse en las montañas -en el entorno de Louteiro- reciben su merecida recompensa: contemplar las vistas panorámicas sobre todo el valle, con la villa de Vegadeo al fondo, y un tramo de la ría hasta su desembocadura, llegando la vista hasta el horizonte, donde se encuentra el Puente de los Santos.
Encontrarás más propuestas para descubrir el paraiso natural de Asturias en su página oficial de turismo.
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+ infoEsplendor nobleza y belleza en el Loira
A aproximadamente una hora de París se encuentra el valle del Loira, una zona de vital importancia en la historia de Francia, y uno de platos fuertes en lo que al turismo se refiere. Estratégicamente este valle jugó un papel muy relevante en el pasado, de ahí que desde época medieval se llevase a cabo la construcción de fortificaciones que, si en un primer momento sirvieron para contener a los vikingos, siglos después serían el escenario de la encarnizada lucha que tuvo lugar entre ingleses y franceses durante la Guerra de los Cien Años. El reinado Carlos VII supuso un punto de inflexión en este bello valle, con el que alcanzaría su máximo esplendor, convirtiéndose en el lugar favorito de la nobleza francesa. A partir de este momento se empieza la construcción de espectaculares castillos en fincas campestres, siendo auténticos lugares de recreo donde dar vía libre al hedonismo. Posteriormente, la Revolución francesa causaría grandes estragos en la mayor parte de ellos, perdiéndose una parte importante de su patrimonio. En la actualidad se han rehabilitado, recuperando el esplendor del pasado, para convertirse en uno de los atractivos turísticos por excelencia de Francia.
Según la asociación “Châteaux de la Loire, Vallée des Rois” (Castillos del Loira, Valle de Reyes), encargada de la gestión del patrimonio presente en Valle del Loira, hay unos 70 sitios catalogados en él, entre los que, además de castillos, se incluyen abadías, iglesias y museos. Evidentemente, verlo todo puede resultar una locura, y hay que adentrarse en él con una selección previa realizada. Entre los castillos más relevantes están los siguientes:
Castillo de Chambord - Este pabellón de caza del rey Francisco I es una de las piezas clave del renacimiento francés, en la que se combinan a la perfección la tradición medieval con las estructuras clásicas italianas. Es uno de los castillos más grandes de la ruta y de los más populares. Las múltiples chimeneas que coronan su tejado y la escalera de doble hélice del interior son francamente impactantes.
Castillo de Cheverny – Perteneciente a la familia Hurault, es también de época renacentista y está considerado precursor de la arquitectura francesa. Destaca la espléndida decoración de su interior. Entre las curiosidades de este edificio está que sirvió de inspiración a Hergé, creador de Tintín, en la creación del dibujo del castillo de Moulinsart (Mansion Pasador).
Castillo Chenonceau – Conocido también como elcastillo de las damas, es todo un icono de la ruta de los castillos del Loira, y uno de los más visitados. Construido en el siglo XVI, uno de los aspectos que más llama la atención es su emplazamiento sobre el río Cher.
Castillo Real de Blois – Lugar de residencia de los reyes de Francia durante el Renacimiento, entre las múltiples historias que cuenta en su haber está la de que en su capilla fue bendecida Juana de Arco antes de acudir al sitio de Orleans. En la actualidad funciona como museo.
Castillo Real de Amboise – Esta fortaleza medieval transformada en residencia real durante los reinados de Carlos VIII y Francisco I, tiene el honor de albergar la tumba de Leonardo da Vinci, ya que fue aquí donde pasó sus últimos tres años de vida.
Castillo de Langeais – Considerada como la fortaleza más antigua de Francia, conserva gran parte de su encanto medieval, con puente levadizo incluido, que contrasta con su fachada oeste, realizada en estilo renacentista.
Castillo de Chaumont-sur-Loire – Uno sus múltiples propietarios fue Catalina de Médici, que entre sus huéspedes contó con la presencia del astrólogo Nostradamus. Su jardín, diseñado por Henri Duchêne, alberga todos los años desde finales de abril a mediados de octubre el Festival Internacional de los Jardines.
El mínimo de días necesarios para hacer una ruta por el Valle del Loira es de cinco días. Puedes plantearte la ruta de forma lineal, yendo desde un punto más cercano a París, hasta el más alejado (o al revés), o puedes permanecer en alguna de las ciudades más relevantes de la ruta, como Orleans, Blois o Tours, y desde ahí desplazarte a los diferentes puntos de interés. Lo bueno es que las distancias no son excesivamente largas. La forma más cómoda de desplazarse es en coche, aunque existen alternativas, como es el caso de los tours en autobús, de los que hay bastante oferta con diferentes combinaciones posibles. Los más deportistas pueden optar por recorrer estas tierras en bicicleta, aprovechando que el terreno es bastante llano.
No dudes coger un vuelo a París y acercarte a uno de los valles con la colección de castillos con más pedigrí de Francia.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Frédérique Voisin-Demery, Thomas Steiner, Benh LIEU SONG, MFSG, Jean-Christophe BENOIST
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Toulouse en ocho descubrimientos
Primer descubrimiento: la ciudad rosa
Fue en Toulouse donde descubrí que los atardeceres pueden ser de color rosa sobre todo si los disfrutas a orillas del río Garona. La luz puede ser muy caprichosa sobre todo cuando incide, ángulo arriba ángulo abajo, en el mármol de los grandes edificios que jalonan el centro histórico de Toulouse. La Plaza del Capitolio, tan bella de día como de noche gracias al programa de iluminación nocturna de la ciudad, es el punto de partida de cualquier ruta por esta urbe de la nueva región de Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrénées. Aquí se alza el edificio del Capitolio, hoy sede del Ayuntamiento y del Teatro Nacional. Sus ocho columnas de mármol rosado simbolizan el poder de los ocho barrios que formaban parte de la ciudad en el siglo XVIII. En esta misma plaza también hay tesoros escondidos, como las pinturas que se encuentran bajo sus soportales y donde se explica la historia de la ciudad.
Segundo descubrimiento: la patria de Carlos Gardel y de la Inquisición
En Toulouse averigüé que Carlos Gardel era oriundo de Francia pese a que los uruguayos sostienen que el rey del tango era compatriota suyo, o que el escritor y aviador Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, se alojaba en el hotel Le Grand Balcon, como todos los pilotos de la Compagnie générale aéropostale (Compañía General Aeropostal). También aquí nacieron instituciones tan importantes como antagónicas como la Inquisición, que se fundó para combatir a los cátaros, o los Juegos Florales o de la Gaya Ciencia en el siglo XIV.
Tercer descubrimiento: su vasto patrimonio
En Toulouse se encuentra el mayor templo románico de Occidente, la basílica de Saint-Sernin, que constituye a su vez una etapa importante dentro del Camino de Santiago a su paso por Francia. Cerca está el convento de los Jacobinos, un magnífico ejemplo de construcción monástica, y ya de camino al Garona nos topamos con la basílica de Nuestra Señora de la Dorada (Notre-Dame de la Daurade), consagrada a una virgen negra que lleva mantos diseñados por grandes modistos.
Cuarto descubrimiento: Pablo Picasso
En Toulouse me enseñaron la gran pasión que sienten los tolosanos por Pablo Picasso. El Museo de Arte moderno de Les Abattoirs, considerado uno de los centros culturales más importante de la capital de Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrénées, acoge El despojo del minotauro en traje de Arlequín, obra de este malagueño universal.
Quinto descubrimiento: Aeroscopia
Toulouse es la capital francesa de la aeronáutica (la fábrica de Airbus se encuentra en Blagnac) y todavía más desde la inauguración del Museo Aeroscopia que, en una superficie de 7.000 metros cuadrados, alberga aviones legendarios como el Concorde o el Super Guppy, que fue el predecesor del mítico Beluga.
Sexto descubrimiento: los mercados
En Toulouse descubrí que en Francia los mercados tienen vida propia y que son lugares donde la gente no solo va a comprar sino que come en sus restaurantes. El mercado de Victor Hugo, el mercado de Cristal, donde se venden frutas y verduras al aire libre, o el de Carmes son algunos de los más conocidos.
Séptimo descubrimiento: Nº5 Wine Bar
En Toulouse, como en todo el país, existe el concepto bar de vinos. Un buen ejemplo es el Nº5 Wine Bar, donde te puedes servir por copas (eligiendo no solo el vino sino también la cantidad) y pagas con una tarjeta que va memorizando todo lo que vas consumiendo. No te pierdas sus tapas como los culatello di Brozzi, elfoie o los quesos de Bonat.
Octavo descubrimiento: la noche de Toulouse
Por último, Toulouse es la urbe francesa con más influencia española. Y esto se palpa nada más llegar cuando entablas conversación con sus gentes o cuando te rindes a los encantos de la noche tolosana. Porque en la cuarta ciudad en habitantes del país vecino la gente sale a la calle pese al frío y disfruta de la vida hasta que el cuerpo aguante. Las noches en Toulouse aglutinan a numerosos locales y foráneos, muchos de ellos estudiantes, que se congregan en los locales de la Rue des Filatiers y de las plazas de Carmes, de la Trinité, Wilson, o Victor Hugo.
Toulouse es una ciudad perfecta para conocerla durante un fin de semana. Consulta tu Vueling aquí.
Texto de Tusdestinos.net
Fotos de Turismo de Toulouse