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En tierra de navegantes

Génova es la ciudad puerta de entrada a la Riviera italiana y la gran vía de comunicación entre el Mediterráneo y Europa. En 1992, con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América, se remodeló completamente para convertirse una de las principales zonas de ocio de la ciudad, en el corazón de la ciudad. Uno de los elementos que más llaman la atención es el hermoso galeón de madera que se construyó para la película Piratas de Polanski.

Pero el verdadero símbolo de la ciudad es la Linterna, el gran Faro de Génova que, con sus 76 metros de altura de San Benigno, es el orgullo de los genoveses y que ofrece fantásticas vistas sobre la ciudad al que lo visita. Al lado de la torre se puede visitar el Museo della Lanterna.

Génova es una histórica ciudad de tradición comercial y de navegantes. He aquí algunos ejemplos: aunque son muchas las teorías y divagaciones sobre la ciudad de origen de Cristóbal Colon, el mayor consenso de los expertos viene a indicar la ciudad de Savona como su ciudad de nacimiento. En la piazza Dante de Génova puedes visitar la Casa-Museo de Cristóbal Colón, en la que vivió entre 1455 y 1470. Genovés era también Andrea Doria, el almirante que descubrió como navegar contra el viento o Lancelotto Malocello, considerado el redescubridor medieval de las Islas Canarias, y en honor al cual se puso el nombre a la isla de Lanzarote.

En esta ciudad tan relacionada con el mar, encontramos el mayor acuario de biodiversidad acuática de Europa, el Acquario di Genova que se encuentra en el mismo puerto, con más de 15.000 animales de 400 especies diferentes entre tiburones, pingüinos, manatíes, animales antárticos, medusas y peces tropicales, en un recorrido que dura unas tres horas aproximadamente. Se encuentra junto al Galata, el Museo del Mar y de la Navegación, dedicado a las profundidades marinas y la historia de la navegación genovesa.

Otro de los lugares estrechamente relacionados con su cultura marítima es el Museo Delle Culture Del Mondo, en el Castello d’Albertis, de estilo florentino. Enrico d’Albertis fue otro navegante y escritor genovés que dio la vuelta al mundo en tres ocasiones y circunnavegó África en busca de excavaciones arqueológicas. El museo acoge estas interesantes colecciones etnográficas y arqueológicas que Enrique d’Albertis recogió en sus viajes por el mundo.

El centro histórico de Génova es especialmente hermoso, aunque un poco caótico con esa amalgama de edificios y callejuelas que forman un laberinto. Aquí vivían los ricos mercaderes de la época, en suntuosos edificios góticos que se han reconvertido en museos o en modernas tiendas.

Por último, un apunte sobre la cocina genovesa elaborada con productos frescos y sencillos. Tienes que probar una focaccia de verduras con un buen chorro de aceite de oliva o los diversos tipos de pasta rellenos de los que a uno más le guste, como los ravioli o los corzetti. Los platos de verduras y sus numerosas recetas marineras; sopas de pescado, el pescado frito o los crujientes buñuelos de bacalao y especialidades como el ciuppin o la buridda.

Imagen por Twice25 & Rinina25

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Un paseo por la bella Amberes

Situada a 50 kilómetros de Bruselas, Amberes en uno de esos lugares de parada obligatoria si te aventuras a recorrer tierras flamencas. En ella encontrarás todos los ingredientes para disfrutar de una magnífica escapada: desde calles repletas de moda, a un magnífico centro histórico con hermosos edificios, pasando por la casa-museo de Rubens, y rematando la jugada recorriendo el barrio donde se concentra el 85% de comercio mundial de diamantes. No está nada mal, ¿no?

Una de las mejores formas de “dejarse caer” en esta ciudad es en tren, ya que con él la primera en recibirte será su espectacular Estación Central. Construida entre 1895 y 1905, cuenta con un imponente y amplio edificio coronado con una inmensa cúpula, y decorado con una veintena de tipos de mármol, por lo que también es conocida como el templo de mármol. No en vano, está considerada como una de las estaciones de ferrocarril más bellas del mundo.

Tras este espléndido recibimiento, lo mejor es dirigirse hacia su centro histórico en busca de las huellas que han quedado de su espléndido pasado. De imprescindible vista es suPlaza Mayor(Grote Markt), enmarcada por edificios gremiales de los siglos XVI y XVII, de entre los que destaca el Ayuntamiento de Amberes. Justo en el centro de la plaza se encuentra uno de los iconos de Amberes: la fuente de Silvio Brabo. Realizada en de bronce en 1887, su temática hace referencia a los orígenes de la ciudad. Según cuenta la leyenda, un gigante llamado Druoon Antigoon custodiaba el río Escalda, que cobraba un peaje a todos barcos que quisieran pasar, cortando la mano y arrojándola al río a todo aquel capitán que se negase a pagar. Un día el centurión romano Silvio Brabo, cansado de la situación, cortó la mano del gigante y la tiró al río, dando origen al nombre de la ciudad: Antwerpen (Ant= Mano, Werpen= Lanzar). No es de extrañar que uno de los dulces típicos de Amberes, los handjes, tengan forma de mano, en recuerdo a esta leyenda.

Siguiendo por nuestro paseo por el centro, te recomendamos detenerte en la Catedral, en cuyo interior encontrarás una de las obras maestras de Rubens, el Descendimiento de la Cruz. Otro lugar de recomendada visita es la iglesia de Santiago, de estilo gótico, y que forma parte del Camino de Santiago desde los Países Bajos.

Otro de los platos fuertes que encontrarás en Amberes es la casa de Rubens (Rubenshuis), en la que residió durante los últimos 29 años de su vida. En la actualidad ha sido transformada en museo, en el que podrás hacerte una idea de cómo vivía y trabajaba este genial pintor, que fue uno de los favoritos del rey Felipe IV de España, y principal cliente.

Entre las curiosidades con las que cuenta la ciudad, y por lo que es conocida a nivel mundial (con el permiso de su puerto, que es uno de los más importantes de Europa) es por su relevante papel en el comercio de diamantes. Las cifras hablan por si solas: en Amberes se comercializa el 40 % del diamante industrial, más del 85 % del diamante en bruto y el 50 % del diamante pulido. Ahí es nada. El barrio donde se llevan a cabo todas estas transacciones está situado al sur de la Estación Central, y en él se puede visitar el Museo del Diamante, donde podrás tus ampliar tus conocimientos sobre este lujoso y apreciado mineral.

Más variedad de bolsillos permite la calle Meir, la zona comercial por excelencia de la ciudad, donde encontrarás todo tipo de marcas emplazadas en bellos palacios de los siglos XVIII y XIX. La moda y el diseño ocupan un importante lugar en Amberes, así que no dudes en acercarte hasta la Nationalestraat, donde se encuentra el MoMu, el Museo de la Moda.

Déjate llevar por los encantos de la bella ciudad, reserva tu Vueling a Bruselas aquí.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de tom hartley

 

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Los pueblos más bellos del lago de Garda

El lago de Garda, situado al norte de Italia, entre la Lombardía y el Véneto, es un destino perfecto para una escapada en el que hallarás la combinación perfecta de naturaleza, patrimonio histórico y gastronomía, además del lugar idóneo para la práctica del senderismo, el montañismo, el ciclismo, la vela o el windsurf. A continuación hemos realizado una selección de las poblaciones con más encanto de la zona, ¿cuál es tu favorita?

Desenzano del Garda, la puerta del lago

Desenzano del Garda es el municipio más grande del lago de Garda. Situado en el sur, es el lugar de acceso por excelencia al lago. No dudes en recorrer las calles de su centro histórico y disfrutar de su increíble ambiente, sobre a partir del atardecer. De parada obligatoria son la iglesia de Santa Maria Maddalena, donde se puede ver la Última Cena de Tiépolo, y su villa romana, situada en la via Crocifisso, y en la que destacan su mosaicos.

Sirmione, la niña bonita

Ubicado en una estrecha península al sur del lago de Garda, sin duda alguna es el pueblo más pintoresco de la zona, y en consecuencia, el más turístico. En cuanto veas su casco antiguo y su fantástico castillo medieval –con puente levadizo incluido- entenderás el por qué de su éxito, y caerás rendido ante sus encantos. Entre lo más destacado están la ruinas de una antigua villa romana, conocida con el nombre de las cuevas de Catulo (Grotte di Catulloen italiano). A pesar de no tener nada de cueva ni haber alojado jamás a Catulo, conservan unos frescos de excelente calidad, y las vistas desde su olivar son estupendas.

Malcesine, la ribera de los olivos

Este pequeño pueblo, famoso por su aceite, fue inmortalizado por Gustav Klimt en 1913. Destaca el blanco castillo medieval de Scaligero, que sobresale entre sus casas, y que cuenta en su interior con una sala dedicada a Goethe. Este último le dedicó unas líneas a Malcesine en su Viaje a Italia. Entre las actividades imprescindibles a hacer está la de subir a su funicular, que asciende hasta una altura de 1760 metros, desde la que podrde una estupendassta una altura de 1760 metros, desde la que podrás disfrutar de una magníficas vistas del lago.

Gardone Riviera, el más elegante del lago

Sus villas del siglo XIX de estilo art déco y sus espectaculares jardines lo convierten en el pueblo más elegante del Garda. Destaca Il Vittoriale degli Italiani, un peculiar a la par que estravangate complejo formado por varios edificios, un teatro, jardines y vías fluviales, obra del poeta Gabriele D'Annunzio y del arquitecto Giancarlo Maroni. El otro espacio de imprescindible visita es el Jardín Botánico Fundación André Heller, que cuenta en su haber con unas 500 especies de plantas. 

Riva del Garda, para los más deportistas

Encajado en el extremo norte del lago de Garda y con las montañas como fondo, se encuentra este pequeño pueblo, idóneo para los amantes del deporte. Desde él se pueden realizar excursiones a pie o en bicicleta al monte Rocchetta, o poner a prueba tus habilidad con deportes acuáticos como la vela o el windsurf.

Reserva tu Vueling a Verona, que está situada a unos 45 kilómetros del lago de Garda, y anímate a recorrer sus orillas.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de Elin B, Marcos Dione, Edoardo Costa, Edwin van Buuringen, Tony Hisgett, Ross Elliott

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5 claves para disfrutar al máximo de las Fallas

Desde el último domingo de febrero hasta el 19 de marzo, día de San José, Valencia se vuelca en las que son las fiestas más populares y singulares de la ciudad, las Fallas (Falles en valenciano). Esta edición es de las primeras en celebrarse tras haber sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO el pasado 30 de noviembre. A continuación te damos algunas de las claves para sacarles el máximo partido.

1. Los orígenes

Las Fallas rinden homenaje a San José, que es el patrón de los carpinteros. Según la creencia popular, las primeras fallas tendría su origen en el gremio de los carpinteros que, en víspera del día de San José, hacían limpieza de sus talleres quemando los trastos sobrantes del año en un acto de purificación con el que se anunciaba la llegada de la primavera. Con el tiempo estos restos de mobiliario fueron siendo modelados y transformados en los famososninots,

2. Entreninotsanda el juego

Estas figuras con representación humana, que ponen su diana crítica en los personajes más controvertidos para crear un reflejo de la actualidad, la mayoría de las veces desde la sátira, son unos de los principales protagonistas de las fallas de Valencia. Cada año losninotscompiten para librarse de las llamas. Las semanas previas a las fiestas pueden contemplarse en una exposición colectiva, antes de que sean devorados por el fuego en la Cremà. Bueno, todos excepto uno, que por su originalidad o por su especial elaboración será indultado de la quema. ¿Cuál será el vencedor de esta edición?

3. Los momentos más relevantes

Las falleras y la pirotecnia son los otros ingredientes que conforman estas fiestas y que le dan este carácter tan especial. La Crida es el punto de partida de las Fallas, que como hemos indicado tiene lugar el último domingo del mes de febrero. Las ruidosas mascletàs, la despertà, que marca el inicio del día a base de petardos, y los espectáculos de fuegos artificiales ponen el punto de ruido, luz y color a estos días, siendo la Cremà el momento culminante de las fiestas, con la quema de losninots. 

4. Las tradiciones gastronómicas

Entre las especialidades gastronómicas estas fiestas están los buñuelos, un musten toda regla cuya carga energética te ayudará a sobrellevar tanto ajetreo. Con chocolate, solos, de viento, de calabaza, de boniato… son una delicia que no debes de dejar de probar. Puedes optar por comer los que encontrarás en los numerosos puestos que hay distribuidos por las calles de la ciudad durante estos días, o puedes acercarte a locales tan clásicos como la Horchatería Santa Catalina, localizada en pleno casco antiguo, la Horchatería El Collado, o L’Orxateria del Mercat Central.

Estando en Valencia, tierra de maestros paelleros, no puede faltar esta maravilla gastronómica entre los platos de estas fiestas. Así que no dudes en acercarte a alguna de las multitudinarias paellas populares que se elaboran durante estos días y unirte a la experiencia.

5. Más allá de las fiestas

Aprovechando que estás en Valencia, busca un hueco en tu visita para recorrer su centro histórico y dejarte deslumbrar por las joyas que alberga, como la catedral de Valencia, la Lonja de Seda, con su elegante estilo gótico civil, el Mercado Central, espléndido ejemplo de arquitectura pre-modernista, sus magníficos palacios, y sus puertas medievales.

También puedes acercarte hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en la que bien seguro que te dejarán deslumbrado los edificios de corte futurista del arquitecto valenciano Santiago Calatrava.

No dudes en reservar tu Vueling a Valencia para disfrutar al máximo de la que es una de las fiestas más importantes y emocionantes de la ciudad.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de keith ellwood

 

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