El paraíso de los foodies
Sabores auténticos y recetas a base de los buenos productos que se cultivan y elaboran en la región como el trigo, jugosos tomates o aceite de oliva, hacen de Bari y la región de Puglia un paraíso para los foodies.
La zona del talón de la bota de Italia tiene excelentes características par el cultivo de las hortalizas, con muchos sol y un suelo llano y fértil Sus hortalizas y verduras son muy sabrosas y de sabor intenso, lo que hace de Puglia un lugar especialmente atractivo para los vegetarianos más exigentes.
El aceite de oliva es una de sus grandes bazas, que exportan en cantidad a toda Europa, tras extraer de sus más de 60 millones de olivos. Del mismo modo que los viñedos, que se traducen en excelentes vinos como el Primitivo, Salcie Salentino o Nero di Troia.
El antipasto -entrante propio de la gastronomía italiana - es la mejor manera de dar inicio a una buena comida. Pueden variar desde una simples olivas a los platos más elaborados-principalmente vegetarianos- entre berenjenas, calabacines y pimientos fritos o rellenos, siempre llenos de sabor. En general, con unos pocos de estos entrantes sería suficiente para llenar cualquier barriga exigente, con lo que se debe ir con mesura a la hora de pedir.
La pasta en Puglia se hace generalmente a mano y sin huevo, sólo con sémola de trigo duro y agua. Se les das variadas formas aunque las más habituales son las orecchiette -en forma de pequeñas orejas-, cavatelli, fricelli o las originales ncannulate sagne- unos especie de tallarines anchos retorcidos-. La encontrarás en cada resturante o viendo como se prepara en las calles de Bari.
Para rebañar las deliciosas salsas del plato, nada mejor que un buen pan, que los panaderos locales elaboran con excelente habilidad. Commo el pan de Altamura (con denominación de origen protegida) que se elabora con sémola de trigo durot y se sazona con aceite de oliva y tomates u otras hortalizas-, la focaccia-excelentes en Bari-, pizza, taralli picante o puccia.
Aunque estando cerca de la costa Bari no es exactamente un pueblo de pescadores, los platos de pescados y mariscos que llegan de las aguas de Ogliastra, en Cerdeña. Entre los platos de marisco tienes la ciambotta- un salteado de mariscos con verduras- o los mejillones de Taranto -que se suelen cultivar en aguas protegidas-.
Mención aparte merecen sus variados y excelentes quesos que, como el pecorino leve o madura, la burrata de Andria, cacioricotta, ricotta o cagittu, se prepararan a la manera tradicional. La burrata entre todos debe ser el más habitual, que simplemente acompañado con un poco de pan o un chorrito de aceite ya conforma un sabroso antipasto.
Con algunos de estos quesos y/o frutos secos y miel, también se preparan postres como pabassinas, panisceddas, amerettus o gattou.
La Cecchina
ristorantelacecchina.com
Piazza Mercantile, 31
Excelente calidad en el corazón del casco antiguo de Bari, en la histórica Piazza Marcantile, donde probar las diferentes especialidades de la región de Puglia.
Pizzeria Enzo e Ciro
Via Matteo Renato Imbriani, 79
Es una de las pizzerias más famosas de Bari y que acostumbra a estar siempre llena. Deliciosas pizzas de masa fina y antipasti como el prosciutto de San Daniele o las setas a la plancha.
Braceria Signorile
Via Giulio Petroni 12
Perfecto para los más carnívoros. Puedes escoger la carne que prefieras del mostrador de la carnicería de al lado y comerlo en el restaurante condimentada a tu gusto. Buena opción es también dejarse asesorar por su propietario sobre la especialidad del día .
Fiore Antonio
Strada Palazzo Di Citta, 38
En la callejuelas del casco antiguo podrás probar la que, seguramente, es la mejor focaccia de la ciudad.
Osterie le Arpie
Fundada en 1870, le Arpie es una de las osterías más antiguas de la ciudad, que conserva la manera de hacer y los sabores de toda la vida. Prueba los mejillones o la braciola di cavallo.
Vini e Cucina
Strada Vallisa 23
Restaurante genuino e informal para comer las especialidades de la región de Puglia, como los mejillones, pulpo, antipasto o un menú aceptable a buen precio.
Ristorante Bacco
ristorantebacco.it
Corso Vittorio Emanuele II 126
Productos locales y pescado y marisco fresco de primera calidad!
Te han entrado ganas de ir a Bari? Consulta aquí nuestros vuelos!
+ infoUna ciudad de música y color
Dakar es un ciudad vibrante, capital de Senegal y hasta hace poco punto final del Rally Paris-Dakar. Un punto de encuentro de las culturas africanas y europeas pero, a pesar de los evidentes vínculos con Francia, con un rico patrimonio cultural inequívocamente africano.
Dakar se extiende a lo largo de Cabo Verde, una península en forma de cuña de origen volcánico, llena de pueblos y ciudades coloniales francesas, que llega hasta Pointe des Almadies, el punto más occidental del continente africano y un lugar excelente para la práctica del surf.
Las bulliciosas calles de Dakar discurren por su Medina y los animados mercados con puestos improvisados que ofrecen gran variedad de productos. Uno de los principales es el de Kermel, un edificio de vivos colores en el que descubrirás el día a día de los senegaleses, el mercado de pescado Soumbedioune donde venden frutas y verduras, carne, pescado y crustáceos o el mercado típico de Sandaga, el más grande de la ciudad. Visitando sus mercados y disfrutando de su animada vida nocturna te sumergirás de pleno en la cultura senegalesa.
Uno de los aspectos más interesantes de su cultura es la música y danza, que acompañan a las actividades diarias y que escucharás por todos los rincones. Es curioso como un país relativamente pequeño como Senegal tiene tanta diversidad musical y grandes nombres de la música como el cantante y compositor Youssou N’Dour. Además, ha influenciado a otros estilos. En Dakar se escucha el Yela, la música de las mujeres que imita el sonido que se produce al golpear el grano. El músico jamaicano Jimmy Cliff, escuchó está música en su visita a Dakar, y se dice que influenció en el desarrollo del reggae en el Caribe. Y gracias a Jimmy Cliff, el reggae se popularizó por todo el mundo.
Prueba su gastronomía. Ten cuenta que la comida senegalesa se sirve en porciones generosas, con lo que un plato del día durante el almuerzo, que puede consistir en pollo yassa, cheb-bu-jen, tieboudienne o el contundente maffe con arroz, pollo y salsa de cacahuete, será suficiente para continuar tu visita durante horas.
Algunas interesantes excursiones que puedes hacer desde Dakar
El lago rosa
Una auténtica maravilla. El lago rosa es uno de los patrimonios naturales de Senegal. Se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de Dakar. Su verdadero nombre es Lago Retba, pero la combinación única de minerales salinos depositados durante años le otorga un intenso color rosa, por lo que es más conocido popularmente por este nombre. Al igual que el Mar Muerto, su alta concentración de sal hace que los objetos floten en sus aguas. Es precisamente la sal uno de las materias que permiten la subsistencia de la zona, que descargan en el borde del lago para su secado.
Hasta el lago Rosa acuden multitud de turistas por lo que existe diferentes tipos de alberques y campamentos para pernoctar, y excursiones en 4×4 por las diferentes aldeas Peulhs, que te permitirán conocer a fondo su cultura y forma de vida. También porque cerca se encuentra un magnífico bosque de baobabs y una zona de blancas dunas y palmeras.
La isla de Goree
Patrimonio de la Humanidad desde 1978, la isla de Goree se encuentra a 2 kilómetros del puerto de Dakar y se puede acceder a ella en ferry en un trayecto de unos 30 minutos de duración. Famosa por su asociación con el comercio de esclavos durante el siglo XVII, en la isla de Goree se puede visitar la antigua casa de esclavos ahora convertida en el museo de “La Maison des Esclaves” para conocer el horror de la trata de esclavos visitando sus celdas.
El pueblo de Kayar
A este pueblo, situado a unos 10 kilómetros del lago rosa, se le conoce como el pueblo de las canoas. La mayor parte de su población son pescadores y su costa se llena de canoas de vivos colores. Podrás observar la llegada de los pescadores al atardecer, cuando vuelven con sus canoas a la playa cargados con el pescado, langostas y camarones que allí mismo venden.
Imagen de Myriam Louviot
Te han entrado ganas de ir a Dakar? Consulta aquí nuestros vuelos!
+ info
Minsk. La gran desconocida
Pongamos por caso que tenemos unos días para escaparnos a cualquiera de nuestros destinos Vueling. ¿Por qué no visitar Minsk?
Puede que la capital de Bielorrusia sea uno de los destinos más desconocidos de cuantos podemos elegir, no obstante, se trata de una ciudad fascinante y llena de cultura que de bien seguro sorprenderá a más de uno.
Minsk es el epicentro cultural del país. Sus primeros teatros y bibliotecas fueron construidos a mediados del siglo XIX y en la actualidad podemos encontrar hasta once teatros, dieciséis museos, nueve bibliotecas ,entre las que se le encuentra la Biblioteca Nacional de Bielorrusia, y una amplia oferta de salas de conciertos.
La mejor forma de moverse por la ciudad es a través de su moderno metro, construido en la década de los ’80 y que consta de dos líneas que enlazan el centro de Minsk con la periferia. O con medios de transporte todavía vigentes como el trolebús o el tranvía, para contemplar tranquilamente la ciudad y sentirte protagonista de una película ambientada en la Guerra Fría. Cabe destacar también que Minsk es considerada una de las ciudades más limpias y seguras de Europa.
En cuanto a gastronomía, Minsk goza de una fuerte influencia tanto ucraniana como rusa. Sin lugar a dudas, el plato típico de la ciudad son las setas combinadas con tantas salsas como puedas imaginarte, además del Borsch, una sopa de remolacha servida con una crema agria con trocitos de carne llamada Smetana. Mención a parte los pescados típicos de la zona como el arenque o el considerado el producto del mar más caro y lujoso del mundo: el caviar. Por otro lado, el Vodka, la Bela-Cola y el Kefir son sus bebidas más comunes.
Vamos a repasar algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, aquellos que no debéis perderos si visistáis la capital de Bielorrusa:
1.- Plaza de la Victoria
Principal plaza de Minsk. Situada en el centro de la ciudad y dedicada a la Gran Guerra Patriótica, es el lugar de celebración de los eventos más importantes de la capital, así como desfiles y conciertos. En el centro se halla un obelisco de 40 metros de altura con forma de prisma y a sus pies hay una flama eterna en honor de los soldados del ejército soviético y los partisanos de Bielorrusia.
2.- Museo Nacional de Historia y Cultura
Poseedor de la colección más grande de la cultura material y espiritual del pueblo bielorruso, desde el 40.000 A.C. hasta nuestros días. Allí podemos ver desde antiguos manuscritos o hallazgos arqueológicos, a trajes típicos y colecciones heráldicas.
3.- Catedral del Espíritu Santo
Construida entre 1633 y 1642, se trata de uno de los pocos edificios históricos de la ciudad. En la actualidad funciona como galería de arte e incluye una magnífica colección de iconos ortodoxos como el de La Madre de Dios, descubierto en el XVI, que se cree obra de San Lucas.
4.- Isla de las Lágrimas
Al otro lado del río Svisloch, encontramos una pequeña isla donde destaca un monumento dedicado a los soldados bielorrusos caídos en Afganistán, que consta de cuatro altares con los nombres de los 771 soldados gravados en ellos. Según la tradición, los recién casados de Minsk deben visitar el monumento.
5.- Biblioteca Nacional de Minsk
Sin duda uno de los proyectos arquitectónicos más modernos de la ciudad. Un edificio de 72 metros de altura y 22 plantas con forma de diamante que desprende vanguardismo y futurismo a partes iguales y que, de noche, se convierte en uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad gracias a su espectacular iluminación.
6.- Museo de La Gran Guerra Patria
Primer museo de la Segunda Guerra Mundial en abrir durante el curso de la guerra que conmemora la batalla germano-soviética tras el fin de la ocupación nazi. En su interior podemos ver desde un modelo de campo de concentración hasta un apartado dedicado a la resistencia bielorrusa.
7.- Parque Chelyuskinites
El Parque de atracciones de Minsk. Su esencial atractivo reside en la conservación del mismo, datado de 1932. Además de atracciones de todo tipo, también se puede disfrutar del agradable jardín botánico que hay junto a él.
Imagen de Monk - Ihar Mahaniok
Por Jordi Herrero
Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.
+ info¿Qué hacer un fin de semana en Bolonia?
Si estás a punto de aterrizar en Bolonia, y te preguntas qué hacer en esta ciudad medieval del norte de Italia, capital de la región Emilia-Romana y cuna de la universidad más antigua de Europa, acabas de dar en el clavo: a continuación te detallamos algunas de las increíbles experiencias que puedes vivir por esta encantadora tierra conocida como La Rossa, debido a las fachadas rojizas de sus edificios:
1.- Da un paseo por el Portico di San Luca, el más largo del mundo
Bolonia supone un punto de encuentro con la historia en cada uno de sus rincones. Dar un paseo por su famoso pórtico que va desde la Porta Saragozza, pasando por el Arco del Meloncello, hasta el Santuario de la Madonna di San Luca, además de tratarse de una tradición para los lugareños y los peregrinos, permite contemplar la espectacular arquitectura renacentista de este columnado cuya longitud es de 3,8 km y consta de 666 arcos. Una vez en la cumbre de la colina donde se erige este icónico y majestuoso santuario, podrás disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad y de los Apeninos. Los más deportistas pueden hacer este recorrido corriendo o con bicicleta por los carriles paralelos fuera del pórtico.
2.- Descubre el casco antiguo de Bolonia
Adentrándote en pleno corazón del centro histórico, conocerás el verdadero paradigma de la vida boloñesa. Se puede empezar por la Piazza Maggiore y la Piazza Neptuno, donde se alzan una congregación de monumentos como la Basilica di San Petronio y un buen surtido de palacios, pasando por la Piazza de San Stefano con su respectiva iglesia y acabando en la Piazza di Porta Ravegnana, que atesora Le Due Torri, las emblemáticas torres Garisenda y degli Asinelli. A ésta última se puede subir para obtener una vista panorámica de todo el casco antiguo hasta las cinco de la tarde. A sus pies se encuentra la mejor pizzería de la ciudad, Due Torri, en la que es usual pedir unas porciones para llevar por tan sólo 2 euros cada una e írselas a comer tranquilamente a la Piazza Verdi, en donde la mayoría de la gente se aglutina en el mismo suelo en redonda, mientras contemplan el Teatro Comunale.
3.- Vive al ritmo de la noche boloñesa
Bolonia es una ciudad orientada a la juventud. Prueba de ello es el gran ambiente universitario que hay y la mejor forma de vivirlo es acudir a la Via del Pratello o a La Scuderia de la Plaza Verdi a entonar el cuerpo antes de salir de fiesta con el típico “aperitivi” a base de algo de picoteo, pizza y spritz. En esta calle hay un sinfín de bares y pubs musicales en los que está asegurado el comienzo de la diversión. En la Via Broccaindosso se encuentra una curiosa asociación de estudiantes de medicina con muy buen ambiente, en la que se dan conciertos en directo. Se trata de un pequeño y bizarro local al que se baja por unas escaleritas, desde el que se pueden presenciar actuaciones a la vez que hojear los libros de medicina de sus estanterías. Resulta una combinación bastante extraña pero de lo más entretenida, además se permite entrar bebida propia sin necesidad de consumir dentro de la sala. Por último, cabe mencionar uno de los mejores clubs de electrónica de Bolonia, la discoteca Link, situada a las afueras de la ciudad.
4.- Date un capricho
La Via della Independenza es el centro neurálgico del comercio de Bolonia. También puedes acudir al mercadillo de la Montagnola a rastrear sus numerosos tenderetes porque seguro que acabas con alguna maravilla. Si lo que te apetece es ir de tiendas más chic, dirígete al centro de la ciudad, en el que se hallan todo tipo de boutiques y una amplia gama de marcas conocidas.
5.- Prueba lo mejor de su gastronomía
Para sentirte como un auténtico boloñés, entra en una “salumerie” o charcutería y llévate una de sus mortadelas di Bologna o unos tortellini originarios de la región. No puedes despedirte de esta maravillosa ciudad sin haber deleitado tu paladar a base de unos “taggliatelle al ragú” acompañados de un buen vino. Un buen lugar para hacerlo es La Trattoria del Rosso. Para degustar productos locales, Tamburini es ya todo un clásico, el cual dispone de una tienda para poder comprar una gran variedad de delicatessen. En él sirven tablas de embutidos y quesos, aceites y vinos autóctonos. Il Veliero es el restaurante idóneo para los amantes del pescado, cuya especialidad es el “risotto ai frutti di mare”. Finalmente, es imprescindible probar los irresistibles helados de la Gelateria Gianni o de La Sorbetteria.
Imágen de Szs
Por Blanca Frontera
¿Te han entrado ganas de ir a Bolonia? ¡Consulta aquí nuestros vuelos!
+ info