Milán capital mundial del diseño y de la moda
Milán es uno de los más destacados centros de producción de diseño, creatividad y moda del mundo, hecho que se convierte en uno de los principales reclamos para visitarla. Solo hace falta darse un paseo por la Via Montenapoleone y la Via della Spiga, dos de sus principales calle comerciales, donde la espléndida puesta en escena de sus escaparates dejará boquiabierto a más de uno. No en vano en Milán tienen su sede firmas tan relevantes para la moda como Armani, Prada, Versace, Dolce & Gabbana, Etro, o Miu Miu. A continuación hemos hecho una selección de los eventos más relevantes del año que todo amante del diseño y de la moda debe de apuntar en su agenda y experimentarlo en primera persona.
Milan Design Week
Del 4 al 9 de abril Milán acogerá el Salone del Mobile Milano, que es una de las citas más destacadas en el campo del diseño, la innovación, la decoración y la creatividad, y que año tras año trae las últimas tendencias del sector. Además de la feria en sí, que pondrá a prueba tu capacidad para recorrer pabellones y visitar stands con sus correspondientes colas, están todas las presentaciones que las firmas realizan en paralelo en el conocido como el Fuorisalone. Precisamente este último, que se celebra en múltiples espacios repartidos por toda la ciudad, te permitirá acceder (invitación mediante en determinadas ocasiones) a espléndidos palacios privados convertidos para la ocasión en perfectos escenarios. Todo un espectáculo en el que la puesta de escena es esencial, sobre todo si de mostrar las últimas novedades en diseño se trata.
Durante todos estos días la ciudad se entrega a la causa dejándose invadir por un lado por las grandes marcas que vienen a mostrar sus productos, y por otro lado, por las hordas de visitantes procedentes de todo el mundo dispuestas a dejarse maravillar por lo último de ultimo en materia de diseño. Una recomendación a tener en cuenta en este sentido, la presencia de tal volumen de personas en la ciudad acaba repercutiendo (y mucho) en los precios de los alojamientos durante estos días, así que es primordial preparar el viaje con mucha antelación para evitar sustos de última hora.
Milan Fashion Week
El pasado mes de febrero tuvo lugar la última edición de la Milan Fashion Week, una semana en la que las grandes firmas de la moda italiana aprovecharon para mostrar las últimas tendencias de cara a la temporada de otoño-invierno de 2017/2018. La siguiente cita que no debes perderte este año es la que tendrá lugar del 20 al 27 de septiembre y en la que de nuevo las pasarelas se llenarán con los mejores diseños que acabarán marcando tendencia en nuestras armarios de cara a la temporada veraniega del 2018.
Diseño y moda más allá de los eventos
No es necesario visitar Milán durante estos dos eventos para descubrir lo fuertemente presentes que están la moda y el diseño en la capital lombarda. Como ya comentábamos al principio, el mero hecho de recorrer las principales calles comerciales de la ciudad es un auténtico placer para la vista y una oportunidad única de hacer una sesión de shopping donde hacerte con las últimas tendencias.
Otro de los espacios que debes de incluir en tu visita a la ciudad si andas a la caza de las últimas tendencias es Brera, un barrio entre bohemio y chic, que supura diseño allá por donde pases. Sus estudios de diseño, los escaparates de sus tiendas, o los interiorismos de sus locales te harán sentir en una revista de tendencias. Así pues, no dudes en perderte por sus calles y deleitarte con las vistas. La pausa perfecta para reponer fuerzas la encontrarás en el God save the food, un local situado en la soleada plaza del Carmine, flanqueada por la iglesia de Santa Maria del Carmine, de estilo neogótico a base de ladrillo.
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Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Salone del Mobile Milano, Luca Nebuloni
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De la Porticada a Puertochico
Conocemos en Santander una de esas personas con la que es un lujo recorrer la ciudad porque se la conoce al dedillo. Entre pinceladas de historia y curiosidades sobre Santander, nos lleva por los diferentes bares, bodegas, tabernas y tascas de la zona para que probemos la especialidad de cada lugar. A un ritmo vertiginoso vamos entrando y saliendo mientras nos va indicando - aquí tienen los mejores pinchos de bacalao, aquí son un poco bordes pero vamos a entrar porque el marisco es buenísimo o aquí vamos a probar la tapa de queso picón-. No hay tiempo que perder porque hay muchos y muy buenos establecimientos por la zona y quiere enseñárnoslos todos (o eso va a intentar).
El recorrido no sale especialmente caro porque en Santander los pinchos y raciones son más baratos que en otras ciudades del norte; las tapas cuestan entre 1€ y 2,50 € y las raciones entre 6 € y 18 €, según lo que se pida.
Desde la hermosa Plaza Porticada, que fue sede durante muchos años del Festival Internacional de Santander, hasta el popular barrio de Puertochico. Vamos allá, a por la excelente gastronomía de Santander!
El Marucho
Calle Tetuán 21
Bar restaurante típico, sin ningún lujo, en el que puedes comer marisco y pescado a buen precio y muy rico. Aquí probamos unas rabas extraordinarias. En temporada alta es difícil encontrar un hueco.
La Flor de Tetuán
Calle Tetuán 18
Bar restaurante especialista en marisco y pescado. El precio es algo más elevado que en el resto de establecimientos de la zona pero sirven las mejores gambas a la plancha de Santander (la ración sale a 12 €). Rabas, percebes, salpicón…todo el marisco es buenísimo!.
La Bodega de Santoña
Calle Peña Herbosa 21, enfrente del edificio del Gobierno Regional
Productos típicos de Cantabria como quesos y anchoas.
Casa Lita
Paseo de Pereda 37, al lado de Puerto chico
Gran surtido de tapas y pinchos de todo tipo, desde los más clásicos -como el pincho de tortilla- a elaboraciones propias como el pincho cántabro. Su cocinero, Joseba Guijarro, tiene estrella Michelín y Casa Lita ha recibido premios por la calidad de sus pinchos.
Bodega Fuente Dé
Calle Peña Herbosa
Aquí descubrimos el queso picón, un excelente queso azul que se elabora en Cantabria. Al entrar, la mezcla de olores del fuerte queso con los encurtidos te tumba de espaldas hasta que te acostumbras -después es casi adictivo y para volver nos compramos un queso entero que fuimos oliendo todo el viaje-. También ponen tapas y comida de carácter regional como el cocido montañés, cocido lebaniego o picadillo de Potes.
El Solorzano
Calle Peña Herbosa 17
Vermut a granel con sifón. Gran variedad de tapas, mejillones, rabas, rejos, etc.
El Diluvio
Calle General Mola 14
Al igual que Casa Lita, este lugar es pionero en Santander en servir tapas un poco más elaboradas al estilo del País Vasco.
La Cigaleña
Daoiz y Velarde, 19
Un auténtico museo del vino en el que probar especialmente la tapa de bacalao rebozado. Riquísimas.
Tapas y Vinos
Calle Marcelino Sautuola
Rioja bien servido y excelentes tapas. Lo mejor, la tortilla de patatas de chicharrones, que se acaba en cuanto la sacan.
El Tivoli
Calle Marcelino Sautuola
Rabas y rejos exquisitos, y raciones de jamón muy bien servidas.
La Conveniente
Calle de Gómez Oreña, 9
Junto al El Marucho es uno de los lugares más frecuentados por los visitantes a Santander. Buenas raciones de anchoas y fritos servidas en mesas de bancos corridos, que comemos acompañados de la música de fondo de un pianista.
El Cañadio
Calle de Gómez Oreña, 15
Excelentes tapas elaboradas por uno de los buenos cocineros de la ciudad.
Y aquí dimos por acabamos la ruta, no porque se acabe la oferta, pero es que rabas, anchoas y demás tapas nos salían por las orejas. Pero aún camino para casa, nos va recomendado - la próxima vez tenemos que hacer el Riojano (que parece un museo con sus toneles pintados por personajes célebres)-, Casa Goria, el Cantabria, Las Hijas de Florencio, Malinche, Días de Sur, la Bodega de Jesus Quintanilla...-.
Gracias a Paco Laín por enseñarnos los mejores rincones de Santander!
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+ infoCinco experiencias gastronómicas deliciosas en Oporto
Si Lisboa suele ser la elegida para un primer viaje a Portugal, la animada y bella Oporto, capital de la región Norte, roba el corazón de todos sus visitantes. Y también su nariz y paladar con una amplia oferta de bares, restaurantes, y bodegas donde se gesta el vino homónimo.
Café Majestic
Nos os dejéis impresionar por este lugar de estilo belle époque que os trasporta en el tiempo nada más cruzar la puerta. El esplendor y lujo de antaño, perfectamente conservado, por suerte no ha influenciado en los precios de la carta. En el Café Majestic, abierto en 1921, disfrutaréis de un café acompañado de pastel de Belém (tortitas de crema), mientras os imagináis las tertulias políticas, sociales y culturales que se han llevado a cabo entre estos muros.
Precio medio: 6 euros.
Concept store A Vida Portuguesa
¿Queréis traer un recuerdo de vuestra visita a Oporto? Esta tienda es el lugar perfecto para encontrarsouvenirs locales. Y algunos de ellos muy foodies, como chocolate o sal local. Sin embargo, recomendamos especialmente volver con las maletas llenas de conservas de marisco de todo tipo (pulpo, sardinas, almejas…). Además de ser de una gran calidad, tienen un packaging muy cool y cuestan menos de 5 euros cada unidad. Con ésto quedareis de fábula ante vuestros familiares y amigos.
Café Santiago
Si sois de los que no pueden pisar una ciudad sin probar sus especialidades culinarias, durante una estancia en Oporto tenéis que zamparos una francesinha. Decimos zampar porque es el término más apropiado para la bomba calórica que supone este plato. Servido de forma muy (pero que muy) copiosa, esta especie de bocadillo que se come con cubiertos combina, entre cuatro rodajas de pan de molde, diversos embutidos y carne (filetes, salchichas, fiambres, chorizo, mortadela, etc.). Todo recubierto con lonchas de queso gratinado y bañado con una salsa picante a base de tomate y cerveza. Existen variaciones en las que cambia el tipo de carne, el queso, se añade un huevo frito, la salsa es más o menos picante… Por si fuera poco, la tradición obliga a acompañar la francesinha con patatas fritas y una cerveza. Encontraréis esta especialidad en numerosos bares y restaurantes de la ciudad, pero el mejor lugar para probarla es el popular Café Santiago. Lo confirman las interminables colas que se forman cada día ante este local abierto desde 1959, donde la cocina abierta ofrece todo un espectáculo: los sandwiches se elaboran sin parar de 10 en 10, hasta bien avanzada la noche.
Precio medio: 12 euros.
¿Quieres disfrutar de una de las mejores comidas de tu vida? Si lo tuyo son los mariscos y el pescado -especialmente el bacalao, claro- debes ir, sí o sí, a este establecimiento. De una elegancia clásica y muy “de señores”, y con un personal de lo más atento, O Gaveto no tiene entre su clientela a muchos turistas, sino que aquí vienen a hacer la comida dominguera los autóctonos. Eso dice mucho. El único inconveniente es que está a las afueras del casco histórico de Oporto. Por lo tanto, hay que tomar el tranvía para ir hasta este restaurante situado en el barrio de Matosinhos (donde se encuentra el puerto de la ciudad y, por lo tanto, numerosos restaurantes de pescado). Después de haber probado, entre otros platos, las almejas, los percebes, el bacalao al horno o el arroz de mariscos (ojo, compartid cada plato porque las raciones son descomunales), todo acompañado con el excelente vino especial de la casa, recomendamos volver andando hasta el centro de la ciudad siguiendo el paseo marítimo que ofrece espectaculares vistas sobre el Atlántico. Necesitaréis un poco de ejercicio para digerir las delicias de O Gaveto.
Precio medio: 30 euros.
Visita y cata en las bodegas deVila Nova de Gaia
Gaia, la ciudad situada frente a Oporto, al otro lado del río Douro. Es el llamado “barrio de las bodegas”. A cada visitante le toca elegir cuál quiere visitar en base al tipo de recorrido ofrecido: algunas visitas son más lúdicas y mezclan el discurso con datos históricos de Oporto (como es el caso, por ejemplo, de la casa Sandeman); otras bodegas, en cambio, son más aconsejables para narices y paladares experimentados, que disfrutarán de exquisitas catas (Graham’s). Cálem, Fonseca y Kopke son otras marcas locales que proponen un itinerario turístico en sus instalaciones.
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Texto y fotos deLaia Zieger / Gastronomistas
+ infoRuta por la capital de las letras
Hay ciudades que ya sea por su belleza o por su oscuridad, son capaces de despertar a las musas y dar lugar a inolvidables obras literarias. Ese es el caso de Edimburgo, cuya repercusión en el campo de las letras bien le valió en 2004 ser la primera en ser declarada Ciudad de la Literatura del mundo por la UNESCO. Un honor irrefutable si tenemos en cuenta el volumen de escritores que han nacido o vivido allí, y la cantidad de personajes de ficción que han logrado introducir en nuestras vidas. ¿Te animas a conocer la huella que han dejado en su ciudad de origen?
1. El monumento de Scott
Sir Walter Scott es un destacado escritor del romanticismo británico, conocido por ser el creador del género de la novela histórica. Entre sus obras más relevantes están Ivanhoe, Rob Roy y Waverley. Su recuerdo en la ciudad está muy presente, pues es uno de los autores más valorados por los edimburgueses. Prueba de ello es el Monumento de Scott, una torre de estilo gótico de corte victoriano, construida entre 1840 y 1844. Con una altura de 61'1 metros, ofrece unas vistas magníficas de la ciudad, aunque para ello haya que subir 287 escalones. ¡Avisados estáis!
2. Deacon Brodie’s Tavern
A Robert Louis Stevenson le debemos habernos llevado de viaje a La Isla del Tesoro, y haber creado un personaje que haría las delicias de cualquier psicólogo en El extraño caso del Doctor Jekyll y Mr Hyde. El protagonista de esta última está basado en la figura de Deacon Brodie, un respetable hombre de negocios que vivió en el siglo XVIII, y que padecía este trastorno de doble personalidad. En la Royal Mile se encuentra la Deacon Brodie’s Tavern, un pub en el que se rinde homenaje a esta novela y a su protagonista. No dudéis en entrar y aprovechar para tomar unas buenas pintas de cerveza artesanal, y probar el haggis, una especialidad escocesa realizada a base de carne especiada embutida, que se toma acompañada de nabo y puré de patata.
3. La estatua de Sherlock Holmes
¿Quién es el detective más famoso de todos los tiempos? Inevitablemente a todos nos viene a la mente el personaje de Sherlock Holmes. Sir Arthur Conan Doyle, su creador, se inspiró en el profesor Joseph Bell, popular por su capacidad de deducción a través del análisis. En Picardy Place, que es donde estaba la casa en la que nació Conan Doyle, encontraréis la estatua de Sherlock Holmes. En esta misma plaza está The Conan Doyle, pub dedicado al escritor, yuna excusa perfecta para deleitarse con las maravillosas pintas y los magníficos whiskies con los que cuenta esta ciudad.
4. El monumento a Burns
Robert Burns, pionero del movimiento romántico, es el poeta más popular de Escocia. De él es el poema Auld Lang Syne, que acabaría convirtiéndose en el himno de despedida en los países angloparlantes. En uno de los lugares más privilegiados de Edimburgo, en la cima de Calton Hill, está ubicado el Monumento a Burns, un pequeño templete de estilo griego construido en 1830. Todo un icono con unas vistas de lujo, ¡no dudéis en acercaros!
5. El barrio portuario de Leith
Irvine Welsh es conocido por ser el autor de Trainspotting, novela en la que relata desde la ironía, la patética vida de unos heroinómanos. Su estilo directo, cargado de lenguaje callejero, lo ha convertido en todo un icono de su generación. La historia está ambienta en el barrio Leith, que por aquel entonces era una zona muy conflictiva, tal y como queda reflejado en el libro. En la actualidad ha cambiado bastante, aunque aún conserva parte de su aire canalla. Existe la posibilidad de hacer en un tour guiado que os llevará por los diferentes lugares a los que se hace referencia en la obra y que sirvieron de inspiración al autor.
6. El Museo de los Escritores
Aquellos que queráis profundizar en las figuras de Sir Walter Scott, Robert Burns y Robert Louis Stevenson, tenéis una parada obligatoria en el Museo de los Escritores. Ya sólo por la visita al lugar donde está ubicado, la mansión de Lady Stair, situada en la parte superior de la Royal Mile, merece la pena acercarse. En su interior encontraréis manuscritos, libros y objetos personales de estos tres genios de la literatura escocesa.
7. The Elephant House
No podéis iros de Edimburgo sin hacer una pausa en The Elephant House, la cafetería en la que J.K. Rowling escribió parte de las aventuras de Harry Potter.
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Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Raphaël Chekroun, Brian CK, Spixey, Alan Weir, Kyle Taylor
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