Nos vamos de concierto
Y es que el circuito de salas en Londres es inabarcable para una ciudad con una superficie de 1.572 Km2 que acoge un total de 32.000 actuaciones cada año. Allí, la cultura del directo está mucho más arraigada que en cualquier rincón de Europa. Y es que en los pubs además de degustar una pinta de cerveza o comer fish & chips es habitual poder disfrutar del directo de una banda. Y no es nada novedoso. Llevan décadas haciéndolo y nunca han tenido que lidiar con ningún bando municipal de silencio que les hiciera restringir los decibelios de sonido con un limitador. Y es que la música en Londres está considerada como bien cultural, al mismo nivel que el teatro de Shakespeare o la pintura de Turner. Ni más ni menos.
En Londres pues, las salas no te las acabas. Puedes salir cualquier día del año que seguro darás con un concierto interesante. Basta coger una revista musical, tipo Mojo, Uncut o NME –ahora es gratuita- para echar un vistazo a su agenda y ponernos los dientes largos. Y es que en una sola noche puedes ir a ver desde una banda de jazz emblemática de los años 60, a un combo de ska jamaicano procedente de Tokyo, pasando por la reunión de una banda heavy mítica de los 80, así como los next big thing de turno. O sea, que hay de todo, para todos.
Una ventaja que ofrece Londres respecto a otras ciudades, sobretodo del sur de Europa, es el horario de los conciertos. Allí comienzan más temprano, lo cual es de agradecer si se quiere llegar a una hora decente a casa en un día laboral. Los londinenses, antes de ir al concierto pasan por la casilla obligatoria de “salida”, que en este caso es el pub. Así que os aconsejamos refrescar –es un decir, ya que las cervezas inglesas suelen ser templadas- el gaznate en alguno de los pubs que suelen colindar con las salas de concierto.
Para todos los gustos
A continuación os hacemos una selección de los que nos han llamado más la atención de nuestras últimas visitas a Londres. ¡A ver si coincidimos!
1. Eventim Apollo
Clásico donde los haya es el mítico Eventim Apollo. Diseñado por Robert Cromie en Art Deco, abrió en 1932 como el Gaumont Palace, se rebautizó como Hammersmith Odeón en 1962. Y hasta hace poco se conocía como Hammersmith Apollo. Se encuentra al Oeste de Londres y cuenta con una acústica a la altura de los grandes odeones, por eso aquí muchos grupos han grabado su disco de directo, como Duran Duran, Dire Straits o Kate Bush. Desde el 2003 las localidades no son fijas, pudiéndose acoger un total de 5.000 personas para algunos conciertos.
2. O2 Academy Brixton
También conocido como Brixton Academy, es otro de los espacios con más movimiento actualmente en Londres. Para muchos músicos ésta es, sin duda, la mejor sala de conciertos del mundo. En 1929 se inauguró con el nombre de Astoria. Esta sala también pasará a la historia de la música por haber albergado el último concierto de The Smiths el 12 de diciembre de 1986. Actualmente también funciona como discoteca y club de la comedia. Próxima cita Faithless (18/8).
3. Bush Hall
No es de las salas más veteranas, abrió sus puertas en 2001, pero sin duda es una de las más atractivas de la ciudad. Ubicada en Hammersmith, Bush Hall es una sala muy pequeña; es casi un teatro privado de corte clásico. No solo ha servido de espacio para conciertos, aquí también se celebran cenas, se han hecho sesiones fotográficas, e incluso se ha visto desfilar a Kate Moss. Entre los artistas que han ofrecido conciertos aquí se encuentran los ilustres Mark Knopfler, Nick Cave o Amy Winehouse.
4. Electric Ballroom
Camden es uno de los barrios con un poso más consistente en cuanto a locales de ocio, sobretodo desde la década de los 60. Pero Electric Ballroom es anterior. De hecho el local lleva en funcionamiento desde la década de los años 30, aunque en un primer momento se llamó The Buffalo Club y funcionó como pub. De tamaño medio, se caracteriza por poseer una acústica muy buena. Por aquí han tocado figuras de la era dorada del punk como Sid Vicious o The Clash. Pero también grandes nombres como U2, Paul McCartney, The Killers, The Smiths o Red Hot Chili Peppers.
5. Koko Club
Sin salirnos de Camden, también pasamos por Koko, un antiguo teatro, sede de la programación teatral de la BBC tras la segunda guerra mundial, y reconvertido en sala de conciertos a partir de los 70.El edificio fue conocido como Camden Palace de 1982 hasta 2004, pero cambió al nombre actual cuando fue adquirido y completamente restaurado por Oliver Bengough y Mint Entertainment.
6. Jazz Café
El Jazz Café, es sin duda una de las mecas de la música negra en Londres. Aquí encontrarás lo mejor en cuanto a jazz, hip hop o tendencias más novedosas como el grime o el trap. Atento a su programación porque es de órdago. En las próximas semanas pasarán por su escenario: Sugarhill Gang (3/9), Pete Rock & CL Smooth (5/9), The Real Thing (24/9), Imagination (30/9) y The Herbaliser (14/10). Poca broma.
7. Roundhouse
Este antiguo galpón de motores ferroviarios pasó a ser uno recinto para los conciertos y espectáculos escénicos más importantes de Londres. Ubicado en Chalk Farm, es un monumento clasificado con el Grado II, es decir, es considerado particularmente importante o de especial interés. Su construcción data nada menos que de 1847. Tras la II Guerra Mundial fue reconvertido en espacio para artes escénicas. Roundhouse pasará a la historia por haber sido el lugar de la única actuación de The Doors en el Reino Unido en 1968.
8. Heaven
Actualmente Heaven, es uno de los clubs con más tirón de la noche londinense. Lo encontrarás bajo los arcos de Villiers Street en pleno centro de la ciudad. The Feeling, Hurts, John Grant o Miles Kane, son sólo algunos de los grupos que han pasado por este club. Heaven abrió las puertas en los 70, imbuido por la cultura disco procedente de los USA. Pronto se convirtió en una roller disco y luego en un club de música de baile. Dispone de varias salas, y actualmente son habituales las fiestas gay heterofriendly.
9. Union Chapel
Ubicada en Islington, Union Chapel es del todo sorprendente. Se trata de una iglesia reconvertida en multi espacio. La acústica es una pasada. Además de musicales aquí se programan también conciertos. Las actuaciones son estilísticamente mucho más abiertas. En las próximas semanas, lo mismo podrás ver a The AKA Trio (23/9) – con motivo de la African Music Festival-, que a Lloyd Cole (3/11) o a Billy Bragg & Joe Henry (7 y 8/11).
10. The Camden Assembly
El club se inaugurará en septiembre de este año. Estará ubicado en el mismo lugar donde permaneció durante años el mítico Barfly, un local oscuro y pequeño, en el que era habitual dejarse media suela de las zapatillas pegada al suelo. El nuevo espacio todavía no ha desvelado su afiliación estilística. Sin duda será una de las gratas sorpresas de la temporada.
¿Harto escuchar mal los concierto en los festivales al aire libre? No esperes más y consulta nuestros vuelos para Londres, la cuna de los espectáculos musicales en directo.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Wikipedia Commons, Ewan Munro, Jamie Barras
+ infoThe Wild West el epicentro trendy de Zúrich
¡Bienvenidos a Zúrich West! El distrito creativo, gastronómico y nocturno más trendy de Zúrich. Puede que no lo parezca, ¡pero esto es Zúrich! Olvida todo lo que has aprendido, aquí no hay imagen de postal que valga: ni lago de aguas cristalinas, ni calles pintorescas, ni tiendas de lujo; sólo ladrillo, hormigón y grúas cercadas por vallas de construcción. ¿Dónde está el truco? Pues que éste es el anti-Zúrich: más informal, más urbano, y más cosmopolita.
Y es que la todopoderosa Zúrich vive una transformación radical, y su buque-insignia no es otro que Zúrich West, el antiguo distrito industrial que, en menos de dos décadas, se ha convertido en el motor de la modernización suiza, insuflando tendencias a la altura de Berlín, Londres y Nueva York.
Érase una vez un barrio industrial…
Situado a lo largo del Hardbrücke, en la parte más oeste de la ciudad, el también llamado Kreis 5 o Industriequartier emergió como zona industrial en el siglo XX. Hacia finales de los años 80, una actividad industrial agonizante dio paso a la decadencia de la zona. Almacenes, fábricas y talleres abandonados pronto fueron recuperados por artistas y diseñadores de la escena underground, abriendo espacios artísticos alternativos, y organizando fiestas ilegales célebres en media Europa.
Pero el verdadero cambio llegó con el nuevo milenio, y el Kreis 5 -Kreis significa distrito en alemán- embarcó en un proceso frenético de mutación que todavía no ha desfallecido. Hoy, allí dónde se producían barcos, jabones y turbinas, las máquinas han parado dando paso al arte, el diseño, la gastronomía, y la música. Pero también a negocios, pisos y hoteles. De la era industrial es testigo la abrumadora escala de las calles, las monumentales estructuras de las fábricas y las colosales vías del tren.
Con un eclecticismo que mezcla sin complejos pasado y futuro, edificios de ladrillo con rascacielos de acero y cristal, y un paisaje urbano en constante redefinición, Zúrich West tiene una personalidad magnética que atrae a suizos y extranjeros por igual, haciendo de ella un caldo de cultivo multicultural en plena ebullición. Seducidos por su ambiente alternativo y su imponente topografía, ¡empezamos la jornada!
Im Viadukt: Shop till you Drop!
Tiendas chic de diseñadores locales, estudios de arquitectura, cafés y puestos de comida orgánica se suceden en Im Viadukt, un vibrante paraíso de las compras construido bajo los arcos del antiguo viaducto del tren. Aquí hay de todo: desde flores hasta timbres para la bici. Eso sí, no esperes encontrar ningún chollo; el concepto ‘barato’ no existe en el léxico suizo.
Si tienes hambre, el Markthalle ofrece productos de kilómetro 0, y su restaurante menús frescos de mediodía a precios ajustados. Los domingos están dedicados a los brunchs; reserva antes o no encontrarás ni un hueco. Por la noche el bullicio no decrece, y los bares se llenan hasta la bandera con jóvenes que beben Prosecco en el Ambrosi a la espera de que empiece algún concierto en el BOGEN F.
Alrededor del Frau Gerolds Garten
Un caótico entramado de jardines, tiendas de diseño y clubs de baile se codean en Geroldstrasse. En el centro, un montón de contenedores de transporte apilados recuerdan un lego a gran escala abandonado a su suerte; es el Frau Gerolds Garten, un oasis urbano con sabor a Do It Yourself y hub hipster por antonomasia. Los sábados de verano se monta un mercado al aire libre, y en invierno se ofrece fondue para combatir el frío. A mediodía se llena de gente tomando café entre grafitis y plantas, y por la noche, el público nocturno se toma ‘la primera’ antes de atacar los clubs vecinos. No te pierdas la panorámica desde las terrazas superiores, los trenes pasan a ras y si tienes suerte puedes ver los Alpes en la distancia.
A sólo unos metros se alzan dos instituciones del clubbing alternativo. El archiconocido Hive es un templo de la música electrónica, mientras que el veterano Supermarket atrae a jóvenes que bailan house y techno hasta el amanecer. Y es que cuando se trata de clubs, Zúrich es la reina, y el distrito oeste el campamento base de la escena electrónica y experimental.
Antes de abandonar la zona nos vamos de compras. En Bogen 33 y Walter puedes comprar muebles vintage. Y en una torre de 25 metros hecha de 17 contenedores de mercancías apilados, la marca Suiza Freitag presenta sus conocidas bolsas recicladas hechas de lonas de camión; un edificio reciclado para un producto reciclado, y es que la Freitag es todo un símbolo del estilo industrial contemporáneo de Zúrich West, y su mejor embajador; las vistas desde la azotea son increíbles, e incluso hay un telescopio para que no se te escape detalle.
Tocando las estrellas en la Prime Tower
126 metros y 36 pisos consagran la Prime Tower como el edificio más alto de Zúrich. Este rascacielos de piel verdosa inaugurado en 2011 sobrevuela la ciudad, y es el nuevo estandarte de la arquitectura moderna y el desarrollo económico de la zona.
En la última planta el restaurante Clouds hace honor a su nombre, y es que desde aquí tocar el cielo parece más cerca; las vistas del lago, el casco antiguo y los Alpes cortan la respiración, así como sus precios. En la planta baja, el Hotel Rivington & Sons nos transporta al Nueva York clandestino de los años 20, cuando la Ley Seca prohibió la venta de alcohol y los bares se camuflaron bajo la piel de tiendas y hoteles; tómate un cóctel a cualquier hora, la oferta es enorme.
Schiffbau y Puls 5: vanguardia y tradición
No muy lejos de allí, los hangares del Schiffbau, dónde en el pasado se construyeron embarcaciones para medio mundo, acogen ahora las propuestas más vanguardistas del famoso teatro Schauspielhaus; los mejores conciertos de jazz de la ciudad en el Moods; y el glamuroso La Salle, que ofrece cocina francesa e italiana en un espacio abierto envuelto por paredes de cristal. Las copas se toman en el popular Nietturm Bar, un impresionante cubo de cristal que corona el edificio con una panorámica espectacular.
Una calle más abajo, los noctámbulos se preparan para encarar la noche. El Exil, ofrece un programa de fiestas y conciertos alternativos que van desde el rock al hip hop, mientras que el Blok Club se entrega a la música electrónica internacional.
A tiro de piedra, se alza Les Halles, un acogedor bistro con toques parisinos. Situado en un antiguo almacén, este popular lugar de encuentro es ruidoso y desaliñado, con artículos de segunda mano y carteles publicitarios vintage. Puedes comprar una de las muchas bicicletas dispersas en su interior mientras pides su especialidad: los Moules-frites (mejillones con patatas fritas).
Modernidad y tradición se mezclan en la antigua fundición de acero, sede del complejo Puls 5, una colosal construcción de 5000 m2 donde restaurantes, tiendas, oficinas, club de fitness y apartamentos envuelven la gran nave de producción. Con vigas de acero, tuberías expuestas y una gran grúa industrial, este espacio alberga eventos de todo tipo, y personifica las alianzas entre pasado y futuro y la fusión de usos que conviven en un mismo lugar. Si pasas por allí, no te pierdas el Restaurant Gnüsserei, en su centro se erige la centenaria cúpula del alto horno.
Löwenbräu: arte contemporáneo en vena
El arte contemporáneo se ha mudado al Kreis 5 y lo ha hecho en la antigua fábrica de cerveza Löwenbräu.Sus paredes de ladrillo rojizo acogen ahora el Löwenbräukunst, un complejo dedicado al arte más actual. Aquí, la Kunsthalle Zürich y el Migros Museum of Contemporary Art, presentan exposiciones de arte emergente de artistas de todo el mundo. El edificio es también sede de galerías internacionales, como la reconocida Hauser & Wirth, y de la mejor librería de arte de la ciudad, la Kunstgriff, donde es obligado perderse entre su extenso catálogo.
Y desde allí, guiados por el colosal Swissmill, un mastodonte de hormigón inaugurado en 2016 que sirve como almacén de grano y es la segunda torre más alta de la ciudad, ponemos punto y final a nuestro tour. Hemos llegado al Río Limmat, ¡y es hora de darse un chapuzón!
Anímate a conocer el Zürich más alternativo, ¡tienes Vuelings diarios aquí!
Texto de Núria Gurina i Puig para Los Viajes de ISABELYLUIS
Fotos de Zürich Tourism/Elisabeth Real y Núria Gurina
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Lost & Found en Londres
My Vueling City y Mondo Sonoro, unirán fuerzas durante los próximos meses con la publicación de una serie de posts, en ambos medios, que se centrarán en aspectos musicales y de cultura pop de algunos destinos Vueling. Y hemos iniciado esta colaboración, como no podría ser de otra manera, en Londres, la cuna de la música pop. Para esta cita inaugural decidimos acompañar a Joan S. Luna, redactor jefe de esta veterana revista musical, durante un fin de semana. Fueron dos días intensos, en los que hubo tiempo para todo: gastronomía variada, desde española gourmet pasada por el filtro inglés, a cocina fusión -pasando también por fast food de cuestionable excelencia-; cómics; largos paseos por Bankside, Oxford Street y Dalston -el barrio que está apuntando maneras para convertirse en el nuevo Soho de la capital británica-; desorientación con múltiples momentos de pérdidas en su laberíntica red de transportes públicos; y por supuesto algo de fiesta. Vamos a desgranar lo que dio de sí, las apenas 40 horas que estuvimos en Londres.
La previa
Nos plantamos en la mega city el viernes por la tarde, que con el cambio de hora era más noche que tarde. Era un típico día londinense, con frío y lluvia con intensidad variable. Pero todo eso nos dio igual. Íbamos a encontrarnos con el crew Mondo Sonoro en magnífico restaurante Ibérica Victoria, el último en llegar a la familia de los establecimientos Ibérica, que tanto están dando que hablar en Londres y Manchester. Aquí fue donde tuvimos el primer contacto con Joan S. Luna, el protagonista de este post. Para él fue “un verdadero placer disfrutar del fantástico menú que presenta Ibérica. Trato cercano, comida de calidad y una decoración que sorprende desde el primer instante”. La verdad es que el interiorismo llama mucho la atención”. Y es cierto, la barra de recepción está coronada por una especie de nube a base de todo tipo de cachivaches de cocina. El restaurante está diseñado por el arquitecto Lázaro Rosa Violán, de Estudios Contemporain de Barcelona. Aquí se puede comer la mejor gastronomía española, eso sí con un toque inglés. Hay que tener en cuenta que el 95% de los comensales son autóctonos. El chef ejecutivo es nada menos que el dos estrellas Michelin Nacho Manzano. La cocina está dominada por las carnes y sus tapas elaboradas. No te puedes perder sus croquetas caseras -Marcos Fernández, el Managing Director de Ibérica nos dijo que el secreto está en el hecho de tener a un cocinero trabajando exclusivamente en ellas-. También recomendamos el cordero cocinado dos veces (twice cooked lamb), marinado con cerezas, tomates y pimientos rojos de El Bierzo. Con el estómago lleno, lo mejor era retirarse para coger fuerzas de cara a la jornada de sábado que sabíamos iba a acabar a altas horas de la madrugada.
Un día hipster cualquiera
Londres sigue estando en la vanguardia de la cultura popular europea desde los años sesenta. A lo largo y ancho de la ciudad proliferan barrios que actúan de verdaderas incubadoras de tendencias. Aquí se decide que será lo másinen las próximas semanas. Hace poco el estilo de moda consistía en dejarse la barba, volver a la vida tradicional, y rendirse a los interiorismos vintage… Así que, ahora ¿quien sabe?, quizá el coleccionar sellos se convierta en un must de lo más hipster.
Nosotros decidimos empezar con un poco de cultura pop, por lo que fuimos a pasar la mañana a la Tate Modern donde vimos la expo The World Goes Pop. “Más que las obras expuestas en si mismas, fue toda una sorpresa descubrir la cara más o menos oculta de lo que fue el boom del Pop Art o cómo su onda expansiva dio frutos en países como España, Polonia o Japón”, comenta Joan tras salir del impresionante edificio, antigua central de energía construida en los años cuarenta. Luego nos dimos un paseo por Bankside, donde nos topamos con uno de los múltiples mercados navideños de la ciudad. “Bankside me resulta un barrio de lo más atractivo. Uno se pierde en sus calles y piensa en si realmente está en una gran ciudad o en una pequeña población costera”.
Tarde variada
Tras la comida, fuimos a satisfacer una de las grandes aficiones de Joan: el manga, los cómics y la ciencia ficción. Así que nos plantamos en la estación de Tottenham, y tras perdernos por enésima vez (esta vez en Oxford Street), conseguimos llegar a ese templo del entretenimiento de culto, la tienda friki por excelencia, Forbidden Planet. “Éste es, sin duda, uno de los puntos clave a visitar por cualquier aficionado a los cómics o la literatura fantástica. Referencia ineludible en su momento, quizás haya perdido parte de su importancia al haber nacido tiendas de características similares en otras ciudades del mundo, pero pese a ello, una cita divertida y en la que el tiempo pasa volando”. Y ciertamente así fue. Seguidamente pasamos por Denmark Street y alucinamos con las numerosas tiendas de instrumentos musicales -incluso había especializadas en bajos-. Luego pusimos rumbo a Dalston, el nuevo barrio canalla de la ciudad. Dalston es una calle fea, no esperéis nada bonito. Está lleno de restaurantes turcos que hacen shawarmas a la brasa. Pero es conocido por su movida nocturna, y como por ser una de las zonas gay. “Dalston fue una sorpresa descubrir cómo un barrio periférico (¿o una pequeña ciudad satélite de Londres?) empieza a crecer y a ofrecer una oferta nocturna y cultural a tener en cuenta”. Tiene mil antros de mala muerte, que consisten en sótanos estrechos y colas muy largas para entrar. Tras darnos una vuelta, decidimos refrescar el gaznate en The Victoria. “Fue toda una sorpresa enclavada en pleno Dalston. Programación de lujo a base de DJs de estilos diversos y conciertos underground a tener muy en cuenta. Añádanle a eso su oferta de cervezas de tirador de países diversos”. Asimismo estuvimos genialmente atendidos por David García, responsable de sala.
Viviendo la noche londinense
De allí, nos fuimos a cenar a The Richmond, “un restaurante en el que nada falla, desde el inicio de la cena con cócteles de lo más agradable hasta una oferta de platos curiosos y muy bien elaborados”. Efectivamente. Y llamó la atención que algunos de los cócteles jugasen con el nombre de grupos. El que más nos gustó fue el Sage Against the Machine a base de Wolfschmidt Kümmel, Cocchi Americano, lima fresca y savia. De los platos que probamos os recomendamos el de ternera de Galloway madurada durante 35 días con aros de cebolla en escabeche y médula ósea. Tras el festín y el excelente trato por parte de Vanita Prasad, el metre del local, nos fuimos corriendo hacia The Scala, “una de las multi salas más emblemáticas de Londres en las que los ambientes se complementan a la hora de ofrecer programaciones diversas. Allí he visto conciertos que todavía recuerdo”. Rememora Joan. El caso es que se celebraba la última Mega Spanish Party del 2015, organizada por Rock Sin Subtitulos Productions Ltd., una promotora especializada en llevar a Londres, artistas españoles. Precisamente Joan S. Luna iba a pinchar en la fiesta los mejores hits alternativos de aquí y de allí. La noche acabó bien, con la sala abarrotada y con la satisfacción de haber exprimido al máximo nuestra breve estancia en Londres.
Recomendaciones
Te aconsejamos sobre todo que lleves a mano un mapa (preferiblemente analógico, sino quieres desesperarte buscando zonas de free Wi-fi para seguir la APP de google Maps desde tu móvil). Londres es una ciudad megalítica que sigue un planteamiento urbanístico, digamos que particular. Si te mueves a través de su red de transporte público, deberás sacarte una licenciatura previa, porque su usabilidad es solo para avanzados. Os aconsejamos ir sin prisas a los sitios, porque es muy probable que os perdáis en algún momento, o que consumáis algo de tiempo tratando de ubicaros. Si vais para un fin de semana o pocos días os recomendamos comprar la tarjeta Oyster. Es un billete recargable, que sin duda es la manera más rápida, cómoda y rentable de pagar por viajes sencillos en autobús, metro, DLR, tranvía, Thames Clippers, el Emirates Airline y la mayoría de los servicios ferroviarios de National Rail a precio barato. Otra manera económica y eficaz de moverte por la city es mediante Uber London, una alternativa a los taxis, que ofrece una mayor flexibilidad. Con la aplicación para móvil es posible localizar a los vehículos más cercanos calcular el tiempo estimado de recepción del mismo, así como la tarifa de la carrera y su tiempo de realización. Además queda constancia de todo, por si fuera necesaria una reclamación.
Concluyó pues la primera de las experiencias conjuntas entre My Vueling City y Mondo Sonoro. La próxima parada la tendremos en 2016. Sin duda la música volverá a ser la excusa del próximo post. Pero ¿adonde iremos? París, Manchester, Berlín, Ibiza… Mantente atento, que pronto lo sabrás.
¡Ah! y si quieres disfrutar de todos estos lugares de Londres, no esperes un minuto, y consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de ISABELYLUIS Comunicación, Wikipedia Commons, Ibérica Food & Culture Ltd.
+ infoLas otras iglesias de Roma
Le llaman “La Ciudad Eterna”. Y es que Roma permanece en un limbo histórico en el que, aún hoy en día, siguen conviviendo vestigios etruscos, romanos, medievales, del renacimiento, barrocos e incluso fascistas. Cuna de nuestra civilización y meca de la religión católica, monumentos como el Coliseo, el Vaticano, el Foro o el Panteón reciben cada año millones de visitantes. Pero esta gran urbe esconde otras joyas que no todo el mundo conoce. Hemos paseado por los barrios más emblemáticos de la capital italiana y hemos descubierto las doce iglesias más espectaculares y menos conocidas de la ciudad.
Trastevere
Turistas y locales se mezclan por uno de los barrios más animados y con más personalidad de la ciudad. Además, aquí se encuentran algunas de las iglesias medievales más fascinantes de Roma, como Santa Maria in Trastevere.
1. San Franceso a Ripa: el otro éxtasis de Bernini
Piazza San Francesco d’Assisi 88
Posiblemente la escultura más conocida de Gian Lorenzo Bernini sea el Éxtasis de Santa Teresa. Pero lo que muchos no saben es que una iglesia en pleno corazón del barrio del Trastevere esconde otro éxtasis de este artista. Se trata de San Francesco a Ripa y el Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni. Una joya de mármol que seguro que os fascinará. Además, esta iglesia es famosa por levantarse en el lugar donde estuvo el hospicio en el que vivió San Francisco de Asís durante su visita a Roma en 1219. De hecho, en su celda siguen conservándose su almohada de piedra y el crucifijo.
Piazza Navona
La Piazza Navona se levanta sobre los cimientos del antiguo estadio de Domiciano, de ahí su forma oval, y es una de las grandes obras del barroco italiano. En la zona hay múltiples vestigios de Borromini, Bramante y Bernini en forma de fuentes, iglesias y palacios. Animada día y noche, esta es una de las mejores partes para medir el pulso de la ciudad.
2. Santa Maria della Pace: proporciones bramantianas
Vicolo dell’Arco della Pace 5
Esta soberbia iglesia fue construida por Baccio Pontelli en la segunda mitad del siglo XV y cuenta con un claustro de Bramante que data de 1504. Para este espacio, el gran arquitecto italiano aplicó las reglas de proporción clásicas para lograr un gran efecto en un espacio de reducidas dimensiones.
Campo de’ Fiori
Este barrio mantiene el sabor medieval de sus calles y uno de los mercados al aire libre más famosos de Europa. Centro del renacimiento romano, con edificios como el Palazzo Farnese o el Palazzo Spada, por sus calles encontramos también el colorista gueto judío, el teatro romano de Marcelo y el sorprendente pórtico de Octavia.
3. San Girolamo della Carità: festival barroco
Via de Monserrato 62A
Cerca de la Iglesia de los Españoles y en el lugar donde vivió san Felipe Neri, se levanta este templo, cuya impresionante capilla Spada bien merece una visita. Proyectada por Borromini, es una oda al barroco italiano, con estatuas, paneles de jaspe veteado y mármol y todo tipo de decoraciones doradas simulando cortinas y damascos floreados.
Esquilino
Esquilino es la mayor de las siete colinas de Roma y, hoy, es un barrio que sigue manteniendo parte de su carácter primitivo. Muchos son los restos romanos que todavía pueden verse aquí, como los restos de las termas de Trajano o la Domus Aurea, pero si por algo destaca es por el gran número de iglesias, algunas fundadas en casas privadas.
4. Santa Bibiana
Via Giovanni Giolitti 154
La sencilla fachada de Santa Bibiana fue el primer trabajo de Gian Lorenzo Bernini en el terreno de la arquitectura. Aquí reposan los restos de esta santa, que murió flagelada con cuerdas de plomo en la época romana. De hecho, se cree que la pequeña columna que hay en el interior del templo fue la utilizada para torturar a esta mártir. Dentro de la iglesia también destaca la estatua de mármol de la santa que esculpió el propio Bernini y que, como curiosidad, fue la primera figura vestida cincelada por el artista napolitano.
5. Santa Prassede
Via di Santa Prassede 9A
Joya indiscutible del arte bizantino, en Santa Prassede se encuentran algunos de los conjuntos de mosaicos más interesantes de la ciudad. La iglesia fue fundada por el papa Pascual II en el siglo IX, en el lugar donde antiguamente se alzó un oratorio del siglo II. Aunque ha sufrido alteraciones, todavía se aprecia su estructura medieval original. En la nave central hay una losa que cubre un pozo donde, según la tradición, santa Prassede enterró los restos de 2.000 mártires. Pero la atención debemos centrarla en los bellos mosaicos, que representan santos, animales, palmeras y amapolas. También en esta iglesia se encuentra parte de una columna traída de Jerusalén y en la que se cree que Cristo fue atado y azotado.
Laterano
El palacio Laterano fue la residencia del papa durante la Edad Media y es aquí donde se alza una de las iglesias más espectaculares de la ciudad, San Juan de Letrán.
6. Scala Santa y Sancta Sanctorum
Piazza di San Giovanni in Laterano 14
Muchos turistas pasan por alto este lugar al visitar San Juan de Letrán. Se trata de un edificio proyectado por Domenico Fontana y en la que se encuentran los dos últimos vestigios del palacio Luterano. Hablamos de la Scala Santa y del Sancta Sanctorum. La primera se trata de una escalera de 28 escalones por la que, según la tradición, subió Cristo hasta la casa de Pilatos antes de ser juzgados. Fueron traídos de Jerusalén por la madre el emperador Constantino, santa Elena, y colocados en este lugar por el papa Sixto V cuando se destruyó el palacio Laterano. Debes saber que se trata de un espacio sagrado y de peregrinaje, por lo que solo puede subirse esta escalera de rodillas. Al final de la escalera está el Sancta Sanctorum, que contiene una pintura que parece ser que fue realizada por san Lucas con la ayuda de un ángel.
7. Santa Croce in Gerusalemme
Piazza di Santa Croce in Gerusaleme
Aunque hoy tiene un aspecto muy distinto, esta iglesia fue fundada por santa Elena, la madre de Constantino, en el año 320 d.C. Aquí se guardan las reliquias de la crucifixión de Cristo. En la cripta hay una estatua de santa Elena que, en su origen, fue una escultura romana encontrada en el yacimiento de Ostia. En el centro del ábside, Sansovino levantó la tumba del cardenal Quiñones, que fue confesor del rey Carlos V de España.
8. Santo Stefano Rotondo
Via di Santo Stefano Rotondo 7
Es una de las iglesias más antiguas de Roma. Fundada en el 468 d.C., su llamativa planta circular es difícil de olvidar. Las cuatro capillas conservan parte de los frescos medievales y destaca un mosaico del siglo VII que representa a Jesús con san Feliciano y san Primo.
Caracalla
Las espectaculares ruinas de las termas de Caracalla siguen siendo la principal atracción de esta parte de la ciudad que, además, es ideal para pasear. La que fue zona residencial en la antigua Roma, posee hoy muchas zonas verdes y es posible apreciar la muralla romana de la ciudad y la Porta San Sebastiano, una de las mejor conservadas.
9. Santa Maria in Domnica
Piazza della Navicella 2
La iglesia data del siglo VII y se cree que se emplaza en lo que fue una antigua estación de bomberos. Merece la pena perderse hasta aquí y disfrutar de la paz de este poco turístico lugar. No os perdáis el espectacular mosaico del ábside, encargado por Pascual I en el siglo IX.
10. San Giorgio in Velabro
Via Velabro 19
Iglesia de aspecto primitivo, parece mentira que en julio de 1993 un atentado terrorista destruyese su pórtico y el frontón. Restaurada y sin signos del ataque, destaca en el ábside un fresco de Pietro Cavallini. En una de las esquinas de la fachada, no dejéis de admirar el arco degli Argentari, dedicado al emperador Septimio Severo en el 204 d.C.
11. Santa Sabina
Piazza Pietro d’Illiria 1
Al igual que San Giorgio in Velabro, esta es una de las iglesias romanas que mejor conservan la distribución de basílica cristiana. Con un púlpito, coro y trono del siglo IX, los ventanales iluminan una nave con exquisitas columnas corintias. Las puertas del pórtico lateral, talladas con escenas bíblicas, datan del siglo V.
Afueras de Roma
Las catacumbas, la Via Appia Antica o la Galleria Borghese se encuentras fuera del centro de la ciudad.
12. Santa Costanza
Via Nomentana 349
Inspiradora de iglesias de planta circular como la Capilla Palatina de Aquisgrán o Santo Stefano Rotondo, Santa Costanza es una de las joyas del primer cristianismo. Construida originalmente como mausoleo para las hijas de Constantino, las 12 columnas que sujetan la bóveda son toda una obra de ingeniería. En un nicho, hay una réplica del sarcófago de Costanza, que se encuentra en los Museos Vaticanos.
Texto de Aleix Palau para Los Viajes de ISABELYLUIS
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