Ruta de museos por Donostia
Uno de los grandes atractivos de esta ciudad es el conocidísimo Aquarium, que cuenta con casi un siglo de historia. Eso sí, que no te engañe su antigüedad ya que, tras su remodelación en el año 2008, este Aquarium puede presumir de ser uno de los más modernos y completos de toda Europa. Su túnel transparente de 360º dejará boquiabiertos tanto a niños como a mayores, así como su acuario táctil, en el que se pueden tocar ejemplares de peces vivos. Sin duda, un imprescindible en la ciudad.
Otro de los más preciados en la ciudad es El museo San Telmo ya que posee el titulo de ser el museo más antiguo del País Vasco y, tanto su exterior como sus exposiciones, merecen la visita. Ubicado en pleno Casco Viejo, en un majestuoso edificio del siglo XVI que, en otros tiempos perteneció a un convento de dominicos. El museo consta de tres alturas: en la planta baja encontramos la iglesia, el claustro bajo (que contiene la sección de arqueología) y dos espacios para exposiciones temporales. En la primera planta encontramos una pinacoteca de autores vascos y ya, en la segunda y última, una gran colección de pintura española y europea antigua.
¿Quién dijo que la ciencia y la diversión estaban reñidas? Eureka! Zientzia Museoa demuestra que nada más lejos de la realidad. Este divertido museo es esencial, tanto si viajas con niños, como si quieres aprender ciencia de una manera especial. Cuenta con más de 169 módulos experimentales, así como una txikiklik -ludoteca para niños-, destinada a niños de entre 4 y 9 años, donde los menores podrán descubrir el hogar de los animales del bosque y los cinco sentidos. Si viajas con niños, no te puedes perder esta visita.
El Cristóbal Balenciaga Museoa está dedicado en su totalidad al gran modisto de Getaria. Es un precioso palacio que sirvió de residencia a los marqueses de Casa Torre, abuelos de la reina Fabiola de Bélgica y maestros de Balenciaga en sus primeros años de carrera. Si te gusta la moda, éste es tu museo.
Y si quieres saber un poco más acerca de la sidra, de la manzana y de la gran importancia cultural que han tenido en Euskal Herria, no puedes dejar de visitar el Museo de la Sidra Vasca Sagardoetxea. Aquí podrás disfrutar de toda la historia: el pasado, el presente y el futuro del apasionante mundo de la manzana.
En la Casa de la Historia, en lo alto del monte Urgull, podrás investigar la vida de los donostiarras a lo largo del tiempo, descubriendo así los más de 800 años de una ciudad que mantiene su espíritu joven y vibrante. Imprescindible para conocer, en mayor profundidad, la historia de Donosti.
Situado en pleno puerto, nos topamos con el Museo Naval, un lugar mágico que conserva, estudia y difunde la historia de los donostiarras y su relación con el mar. Un lugar diferente e interesante en el que, seguro, aprenderás algo nuevo.
Por supuesto, si hablamos de Donosti, tenemos que hablar de su aclamado equipo de fútbol. El Museo de la Real Sociedad abrió sus puertas en el año 2009, cuando se cumplían nada más y nada menos que sus 100 años de historia. Aquí se muestra la andadura del club de manera novedosa, incluyendo sus otras secciones deportivas. Los amantes del fútbol no van a poder resistirse.
Por último, encontramos el Museum Cemento Rezola, un lugar de lo más variopinto en el que podrás observar el papel del cemento y las construcciones en nuestra sociedad. Cuenta con gran cantidad de audiovisuales, simulaciones y módulos interactivos que harán de tu experiencia aquí una aventura inolvidable.
¡No esta nada mal el recorrido! Donostia es pura cultura y se prepara muy fuerte para estar a la altura de su merecida elección como Capital Europea de la Cultura 2016, no en vano para finales de este año abrirá su puertas el Centro internacional de cultura contemporánea en la antigua fabrica de tabaco, un edificio centenario totalmente renovado para la ocasión.
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Texto de Tensi Sánchez (Actitudes Magazine)
Fotos de San Sebastián Turismo
+ infoVersalles La casa del Rey Sol
Cuando uno llega a Versalles entiende por qué fue la joya del reinado de Luis XIV. Partiendo de una mansión de caza de su padre, el Rey Sol construyó el palacio más grande de Europa. Los opulentos interiores y los esplendidos jardines se prepararon para alojar hasta 20.000 personas. Se contó con los mejores arquitectos y artistas: Louis Le Vau y Hardouin-Mansart diseñaron el edificio, Charles Le Brun los interiores y André Le Nôtre reformó los jardines. Todo estaba listo para recibir a la corte.
El palacio más grande de Europa
Las estancias principales de la residencia están en la primera planta. Ahí se encuentran los Aposentos del Rey y de la Reina, que se ubican alrededor del Patio de Mármol que está tras la última reja en el acceso al Palacio desde la calle. Si has visto películas como Maria Antonieta de Sofia Coppola o la serie Versailles (recomendamos encarecidamente las dos), sabrás que sus habitaciones eran de todo menos privadas. Las reinas de Francia daban a luz a sus hijos ante la corte y los reyes amanecían diariamente con la curiosa ceremonia de le lever du Roi (el despertar del Rey) en la que nobles y familiares acudían para ver como el monarca se levantaba.
No obstante, el rey tenía lugares en los que poder trabajar, como el Gabinete del Consejo, donde recibía a los ministros y a su familia, o la conocida como Biblioteca de Luis XVI, que se caracteriza por el globo terrestre del soberano y por sus preciosos paneles neoclásicos. Conectando las estancias del rey con las de la reina, está la Antecámara del Oeil-de-Bouef (ojo de buey), llamada así por su gran ventanal. Se dice que la noche del 6 de octubre de 1789 la reina María Antonieta salió de la cama y huyó a través de esta sala hacia las estancias de su marido, donde logró ponerse a salvo, cuando un grupo de revolucionarios invadió el palacio en su búsqueda. Al día siguiente abandonarían por siempre el palacio.
También en el primer piso, en un extremo de la parte del palacio que da al jardín, se encuentran las estancias estatales. De ellas, la más famosa es el Salón de los Espejos, lugar en el que se celebraban las grandes ceremonias oficiales. Con 73 metros y vistas a los jardines, acogió en 1919 la firma del Tratado de Versalles, que puso fin a la I Guerra Mundial. Otras estancias que no te puedes perder son el Salón de la Guerra, contiguo al Salón de los Espejos, con un gran relieve de Luis XIV a caballo pisoteando a su enemigos, el Salón de Apolo y el Salón de Hércules, que alberga la monumental Cena en casa de Simón del pintor Veronés, regalado por la República de Venecia a Luis XIV.
Capilla y teatro de ópera dentro de casa
En la primera planta del palacio está el acceso a la tribuna de la Capilla Real, que utilizaba el monarca y su familia, y también la Galería de las Batallas, resultado de la reforma que Luis Felipe hizo de las antiguos estancias de los nobles, que convirtió en una galería de pinturas históricas y que acoge obras de autores como Delacroix o Gérard.
En la planta baja, son visita obligada los preciosos Aposentos de Mesdames Adelaida y Victoria, hijas de Luis XV, que nunca se casaron y vivieron aquí hasta la Revolución.
El otro gran edificio del Palacio de Versalles es la Ópera Real. Este teatro, construido en 1770 para el enlace entre Luis XVI y María Antonieta, no puede visitarse, pero tiene una interesante temporada lírica que es la excusa perfecta para que pases una velada en el lugar y te sientas como un miembro más de la corte.
Jardines, fuentes y palacios perdidos
Después de visitar el palacio, lo mejor es perderse por sus inmensos jardines y disfrutar de las fuentes. Dependiendo del día, se ofrecen distintos espectáculos, por lo que no está de más que eches un vistazo a la programación antes de planificar tu visita.
Los jardines tienen un trazado formal, con caminos geométricos repletos de arboledas, setos, flores, fuentes y estanques. Fuentes como la de Neptuno, Latona, la Columnata o la Fuente del Dragón son algunas de las que más te impresionarán. Merece la pena que pasees entre ellas, dejándote llevar hasta el recinto del Trianón, una de las joyas del complejo de Versalles. Aquí encontrarás dos edificios: el Grand Trianón, palacete construido por Luis XIV para evitar la vida cortesana y disfrutar de sus amantes, y también el Petit Trianón, levantado por Luis XV y que terminó siendo el refugio predilecto de la reina María Antonieta, que le añadió un teatrito que es una monada. Además, no puedes perderte el Dominio de la Reina, donde la esposa de Luis XVI recreó un aldea de doce edificios de idealizada estética rural, con campesinos y una granja de animales, a la que acudía para olvidarse de las exigencias del mundo que le tocó vivir.
Coge tu Vueling a París y anímate a acercarte hasta Versalles –está a una media hora en tren- para conocer tan espléndido palacio y sentirte por unas horas como un rey.
Texto de Aleix Palau para Los Viajes de ISABELYLUIS
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Viaje vintage a Aranjuez
Entre las múltiples excursiones que se pueden realizar a los alrededores Madrid, está la visita a Aranjuez, que cuenta con un amplio conjunto patrimonial, en el que se unen lo artístico, lo cultural y lo ecológico. No en vano en 2001 fue declarado por la UNESCO Paisaje Cultural de la Humanidad.
El tren de la Fresa, una experiencia de otra época
Para aquellos que os vaya lo antiguo y las experiencias nuevas, existe una opción diferente y original para desplazarse desde Madrid hasta Aranjuez, y es hacerlo en el Tren de la Fresa. Pero, ¿qué tiene de especial este medio de transporte respecto a los demás? En primer lugar, recorre la que fue la segunda línea ferroviaria construida en España, inaugurada el 9 de febrero de 1851. La primera empezó a funcionar en 1948 y unía Barcelona con Mataró. El objetivo de esta nueva línea era abrir camino desde Madrid hasta el mar, teniendo como destino final Alicante. En su primera época tuvo un relevante papel en el transporte de los productos que se cultivaban en la huerta de Aranjuez a Madrid, de ahí que se le conozca como el Tren de la Fresa.
El otro gran atractivo es que el tren con el que se circula fue construido a principios del siglo XX, y ha sido restaurado para que podamos experimentar cómo se viajaba años atrás. El tren cuenta con una elegante locomotora de vapor y cuyos vagones son de madera. A esto hay que añadirle que durante el trayecto unas azafatas vestidas de época ofrecen fresones de Aranjuez a los viajeros. El Tren de la Fresa circula los fines de semana de los meses de mayo, junio, septiembre y octubre, partiendo del Museo del Ferrocarril. Podéis consultar los horarios aquí.
Aranjuez, espacio de recreo de la corte
A Aranjuez le cambió el destino en el momento en que Felipe II le concedió el título de Sitio Real. Convertida en residencia campestre de la monarquía española, se transformaría en un núcleo cortesano, sobre todo durante los reinados de Felipe V (s. XVII-XVIII) y Carlos III (s. XVIII). Precisamente estos últimos fueron los encargados de la construcción de los principales espacios por los que es imprescindible visitar esta ciudad. Guiados por el gusto imperante en la Ilustración, concibieron su casco antiguo con un trazado reticular, que se ha conservado hasta la actualidad y que no deja de sorprender al visitante.
Entre sus monumentos más destacados está el Palacio Real, cuya construcción es obra de los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, y que cuenta con alguna ampliación posterior, como las alas que se añadieron en 1775. En su interior alberga curiosidades como el Gabinete de Porcelana, obra capital de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro de Madrid, y el Gabinete Árabe, inspirado en la sala de las Dos Hermanas de la Alhambra de Granada.
Tampoco hay que perderse la visita de la Real Casa del Labrador, situada en el Jardín del Príncipe, obra de Juan Villanueva y de Isidro González Velázquez. Por último cabe destacar la iglesia de San Antonio, construida por encargo de Fernando VI para homenajear a San Antonio de Padua.
Otro de los motivos por los que destaca Aranjuez es por sus Jardines Reales, cuatro en total, el del Parterre,el del Rey, el de la Isla y el del Príncipe, que están situados en la rivera del Tajo y en el Palacio Real. Todos ellos fueron creados como espacio de recreo de la corte, en el que se entremezclan los gustos franceses de los Borbones con las influencias italianas dando lugar a un espectacular resultado por el que bien merece pasear y disfrutar.
¡Y aún hay más!
Para los que no hayáis tenido suficiente con sus monumentos y los jardines, hay otro aspecto por lo que es popular Aranjuez, y es por su huerta, una de las más importantes de España. Situada entre los ríos Tajo y Jarama, cuenta con un rico terreno de entre cuyos productos sobresalen los espárragos, conocidos con el sobrenombre de “Pericos”, y las fresas, que fueron introducidas por los Borbones desde Francia. Precisamente fueron estos últimos los que potenciaron la experimentación y la investigación agraria en estos terrenos, de los que aún se conserva el diseño renacentista de las parcelas.
No dudéis en hacer una parada gastronómica para disfrutar de los frutos de estas tierras. Entre los clásicos está Casa José, uno de los restaurantes más famosos de la comunidad de Madrid.
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Textos de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Eric Titcombe, M a n u e l, Andrés Gómez - Club Ferroviario 241
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Reikiavik una pequeña gran ciudad II
El principal motivo de nuestra visita a la capital islandesa era descubrir el caldo de cultivo de la escena musical de la ciudad, una población que no ha dejado de presentar artistas desde un primer boom a principios de los ochenta, recogido en el documental y doble CD “Rokk í Reykjavík”, con bandas islandesas como Purrkur Pillnikk, Mogo Homo, Baraflokkurinn o Tappi Tíkarrass –primera banda de la que formó parte de Björk -. Cuando pensamos en Islandia lo más sencillo es que nos vengan a la cabeza los dos nombres más populares más allá de sus fronteras, Sigur Rós y la citada Björk, pero en realidad sorprende descubrir la larga lista de artistas que se distribuyen a lo largo y ancho de su geografía. Infinidad de grupos, solistas y colectivos que, en muchos casos, comparten a sus miembros independientemente de los estilos musicales. Todos ellos han pasado en algún momento por Húrra, la principal sala de conciertos de la Reikiavik, anteriormente conocida como Harlem. Cuando pasamos por allí nos sorprendemos por lo variado de las propuestas que se presentan en los próximos días: un festival de metal extremo, una banda de reggae (Hjálmar, muy populares en Islandia) y un grupo tributo a Sex Pistols llegado desde el continente. De hecho, funciona como eje musical del centro de la ciudad, cubriendo todo tipo de géneros musicales. Húrra, sin ir más lejos, es uno de los escenarios habituales del popular festival musical Icelandic Airwaves, que se celebra a principios de noviembre en diversos escenarios de la ciudad, incluyendo el fantástico Harpa, centro de actividades musicales y culturales que ha dinamizado muchísimo la agenda local durante los últimos años.
Y obviamente, no podemos acabar la noche sin tomar una buena cerveza –abundan diversas marcas islandesas, entre las que nunca falta Viking, junto a algunas de importación- en Kaffibarinn, también conocido como KB y por el hecho de que Damon Albarn de Blur es uno de sus dueños. La sala inferior es cómoda, acogedora y con buena banda sonora constante (pop y electrónica fundamentalmente). Eso sí, no molesten al DJ que por algo puede leerse en una placa metálica junto a los platos “No se aceptan peticiones”. Si quieres fumar, aunque no está permitido dentro del local, un patio interior abierto te permitirá hacerlo mientras continúas la conversación con amigos y conocidos. Ahora bien, a partir de medianoche las cosas cambian y el piso de arriba del KB se convierte en un club para bailar hasta la madrugada.
Porque no cabe duda de que la escena local es amplia y sorprendente. Al margen de grupos con cierta trayectoria como Of Monster And Men, Sólstafir, Amina, FM Belfast, Sin Fang, etcétera, es la nueva generación la que está poniendo en movimiento y patas arriba la ciudad. Podríamos empezar por el caso de Retro Stefson, una banda de pop que ha ido acercándose a la electrónica y que recientemente llegó al número uno en Islandia gracias a su nuevo single “Skin”, adelanto de su próximo álbum “Scandinavian Pain”. De hecho, es su vocalista y guitarra Unnsteinn Manuel Stefánsson quien nos hará en parte de anfitrión en nuestra fugaz visita. Tras invitarnos a visitar su nuevo estudio, el que sin duda se convertirá en uno de los más activos de la ciudad, nos lleva a tomar café a Sæmundur í Sparifötunum, un gastro hostel hipster donde nos descubre a dos de las estrellas de rap más conocidas de Islandia, el joven talento Gísli Pálmi y el ya veterano Emmsjé Gauti, este último autor de un single llamado precisamente “Reykjávik”. Nos habla del cada día más conocido colectivo femenino Reykjavíkurdaetur y nos descubre que uno de los parlamentarios islandeses del momento, Óttarr Proppé, ha formado parte de bandas diversas, entre ellas HAM, muy populares a principios de los noventa. Ahora bien, entre sus favoritos nos cita al jovencísimo cantante (dieciséis años) de R&B y trap Aron Can, y al cantante pop Sturla Atlas.
A propósito, Manuel –de raíces familiares portuguesas y angoleñas- es también hermano deLogi Pedro, uno de los productores de hip hop más respetados y conocidos de Islandia, y autor de buena parte de las bases y ritmos de algunos de los artistas citados.
Tampoco podemos obviar la ayuda, a la hora de descubrir nuevos artistas, que nos brinda el escritor Sigurjón Birgir Sigurðsson, conocido artísticamente como Sjóny colaborador cercano de Björk. Él mismo nos recomienda al dúo de trap Úlfur Úlfur –que han dado ya un paso adelante en cuanto a popularidad y se han colocado entre los nombres actuales más conocidos del país- y a la DJ Flugvél Og Geimskip.
Y podríamos continuar hablando de artistas actuales a tener muy en cuenta como Sin Fang –quien acaba de colaborar con Jónsi de Sigur Rós en su nuevo álbum-, el hiperactivo autor de bandas sonoras estadounidense afincado en la ciudad Alex Somers –pareja del mismo Jónsi, con quien grabó bajo el nombre de Riceboy Sleeps- y el trío de pop electrónico Gangly, entre muchos otros.
Ah, y es obligatorio visitar la mejor tienda de discos de la ciudad, Smekkleysa, asociada al sello discográfico Bad Taste (traducción de su nombre en islandés), originalmente asociado a los miembros de The Sugarcubes y un motor fundamental para la expansión de la escena islandesa gracias a lanzar al mundo trabajos de proyectos de proyección internacional como Fufanu, Gus Gus, Jóhann Jóhannsson, Minus, Mugison, Múm o los propios Sigur Rós.
Sin duda, quedarás deslumbrado por la variedad de propuestas musicales que te encontrarás en Reikiavik. ¿A qué esperas para descubrir la escena de la ciudad? Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de Joan S. Luna (Mondo Sonoro)
Imágenes de Los Viajes de ISABELYLUIS
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