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Fiordos del oeste la Islandia más remota y auténtica

Luces bajas, melancólicos atardeceres, fiordos sin fin, pueblos pesqueros a los que sólo se llega por carreteras sin asfaltar, pozas termales con vistas al océano y, sobre todo, tranquilidad. Mucha tranquilidad. Todo ello es lo que ofrece al viajero la región de los Fiordos del Oeste, la más solitaria y virgen de Islandia. Pasar unos días explorando sus apartados confines es lo más parecido a lo que hasta hace muy poco fue viajar por la hoy popularísima Ring Road. Os recomendamos cómo llegar hasta este remoto y cautivador paraíso y, una vez allí, qué ir a visitar.

1. Ísafjördur, antigua capital de la pesca

Aunque es el asentamiento más grande de los Fiordos del Oeste, en Ísafjördursólo viven 2.600 personas. Sin embargo, en estas latitudes un censo de este calibre se interpreta como una auténtica aglomeración humana.

En el acogedor centro histórico de la población, que conserva un buen número de casas de madera del siglo XVIII, se disfruta de un animado y sorprendente ambiente. Encontraremos buenos restaurantes –el marisco y los productos del mar son la especialidad local– y agradables cafés que, con la calefacción siempre al máximo, invitan a guarecerse de las habituales inclemencias del tiempo. Resulta interesante el Museo Marítimo de los Fiordos del Oeste, lleno de reliquias de la época de los balleneros. Es de gran ayuda para comprender el origen y la era dorada de este aislado puerto.

Por tierra, mar y aire:los vuelos diarios desde Reikiavik convierten a Ísafjördur en la puerta de entrada más rápida y cómoda a los Westfjörds. También es el puerto de partida de los barcos con destino a la Reserva Natural de Hornstradir.

2. Snaefellsness y el viaje al centro de la tierra

Si preferimos aventurarnos por tierra desde Reikiavik, de camino al lejano norte merece la pena desviarse ligeramente para explorar la península de Snaefellsness. La panorámica carretera circunvala todo el perímetro de la península, que luce coronada por el espectacular volcán cubierto de glaciares que inspiró a Julio Verne para su novela Viaje al centro de la tierra.

Aunque suele soplar un fuerte viento, el trayecto está repleto de paisajes sobrecogedores, profundos acantilados, ríos de lava y playas de arena de color melocotón. Una excursión a pie muy recomendable –si el viento lo permite– es el camino costero que une Arnarstapi y Hellnar, de 5 km en total, a lo largo del cual veremos espectaculares formaciones basálticas, cuevas horadadas por el oleaje y arcos naturales de roca.

3. Frailecillos en los acantilados de Látrabjarg

Es el punto más occidental de Europa –y probablemente también uno de los más ventosos–, pero en los acantilados de Látrabjarg es posible observar muy de cerca a los fotogénicos frailecillos –o puffins–, esas vistosas aves de picos de colores que anidan junto a otras especies en estos inexpugnables precipicios que se alzan más de 400 metros sobre el océano.

Pese a la simpatía que provocan entre los viajeros, conviene tener presente que la población local se alimentó durante décadas de sus huevos y su carne. De hecho, el puffin sigue siendo un plato selecto que se ofrece en algunos restaurantes. La técnica utilizada para cazarlos obliga a descolgarse con cuerdas y redes desde lo alto de los acantilados. Precisamente la pericia y el arrojo de los cazadores de puffins de la región resultaron vitales cuando en 1947 un barco inglés se hundió en estas costas y todos los miembros de la tripulación fueron rescatados e izados uno a uno pared arriba.

Llegar a Látrabjarg implica conducir por un sector de casi 50 km de pistas de tierra (sólo ida). Unos 5 km antes del faro del "finisterre de Europa" encontraremos un área de camping muy básica (hay WC y agua potable, pero no duchas ni agua caliente), apta para tiendas y autocaravanas.

De camino hasta allí pasaremos por Hnjótur, donde hay una cafetería y un interesante museo con artefactos diversos, incluido un avión de la United States Navy.

4. Pozas termales deReykjafjarðarlaug

Las aguas termales siempre son un regalo de la naturaleza, pero en un entorno como los Westfjords se convierten en auténtico maná divino. Una de las mejores piscinas termales, aunque no la única, fue construida por un grupo de voluntarios en 1975 frente al fiordo de Reykjafjörður, a escasos 50 metros de la carretera de tierra que comunica Bíldudalur con Hrafnseyri. El manantial brota unos metros más arriba, a 52ºC, pero la piscina se mantenía a 38º. Y hablamos en pasado porque lamentablemente en 2016 permaneció cerrada. Esperamos que en 2017 vuelva a funcionar.

5. Catarata de Dynjandi

Con 100 metros de caída en forma de hermosa escalinata, Dynjandi –también conocida como Fjallfoss– es sin duda la cascada más espectacular de los Fiordos del Oeste. Se llega a ella por una carretera de montaña sin asfaltar y se ha habilitado una zona de acampada básica apta para tiendas y autocaravanas. Orientada hacia el oeste, la mejor hora para retratarla es al atardecer.

6. Focas y mermeladas en Litlibaer

Unos 70 km al este de Ísafjördur, en dirección a península termal de Reykjanes, hay una colonia de focas visible desde la carretera. Para hacernos una idea del carácter confiado de la población, un granjero local deja allí unos prismáticos para quien las quiera observar con más detalle, además de unos cuantos frascos de mermelada casera y una hucha para que quien desee llevarse un bote le deje los 6 euros que cuesta el tarro.

7. Paseos en kayak

En el siguiente fiordo, llamado Mjóifjörður –es fácil perder la cuenta–, el nuevo trazado de la ruta 61 ahorra al viajero moderno el amplio y obligado rodeo de antaño que iba hasta el fondo del estuario por la vieja carretera de tierra 633. En lo más apartado está Heydalur, una granja de turismo rural con piscinas de aguas termales, donde organizan excursiones en kayak con inicio en la colonia de focas de la boca del fiordo. Durante el trayecto, de 5 horas, a veces se avistan ballenas.

8. Expedición a la Reserva Natural deHornstrandir

Nadie vive allí, sólo los guardas forestales, las aves y los zorros árticos. Se trata del extremo más aislado y virgen del país, al que sólo se puede llegar en barco. Más allá del puerto de Hesteyri –donde se puede dormir en la vieja casa del médico, de sólo 16 plazas, construida en 1901–, no hay ni tiendas, ni restaurantes, ni hoteles. Sólo áreas de acampada básicas. Por tanto, la Reserva Natural de Hornstrandir está reservada a amantes de la fauna y la flora acostumbrados a la vida al aire libre y los caprichos de la climatología ártica. Algunas agencias organizan tours guiados de senderismo de 4 o 5 días.

Texto de Sergio Fernández Tolosa y Amelia Herrero Becker de Con un par de ruedas

Imágenes de Con un par de ruedas

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A pedales por la Toscana

La Toscana es un paraíso para la práctica del cicloturismo gracias a una red de caminos, pistas y carreteras con poquísimo tráfico que invita a perderse literalmente por paisajes que parecen de otra época. Las posibilidades son infinitas y hay rutas de todos los niveles. La que os recomendamos en este post permite ir de Siena a Florencia en 2 o 3 etapas –según nuestro estado de forma–, pedaleando a través de la región donde se cultiva y elabora uno de los tintos más famosos del mundo, elChianti.Pensando en los más neófitos, hemos planteado un recorrido fácil de seguir que suma un total de 95 km. Aunque no está exento de subidas y bajadas –la región es conocida como Colline del Chianti –, todo esfuerzo tendrá su merecida recompensa, pues el itinerario rebosa belleza y gratifica al viajero curioso con insólitas historias, unos anfitriones siempre dispuestos a ayudar y entablar conversación y, cómo no, exquisitas experiencias gastronómicas.

Joyas de la Toscana

Nada más aterrizar en el aeropuerto internacional de Florencia, ponemos rumbo al centro histórico. Si elegimos un vuelo matinal, antes de ir a recoger las bicicletas a la tienda de alquiler, podemos visitar a pie la parte monumental de la cuna del Renacimiento.

Tour renacentista

Un paseo rápido pero realmente espectacular debe empezar en la Piazza del Duomo, con la visión de la catedral de Santa Maria del Fiore, su inmensa cúpula obra de Brunelleschi y su bella fachada recubierta de mármol toscano; continuará en la Piazza della Signoria, donde se encuentra el imponente Palazzo Vecchio, la fuente de Neptuno, una reproducción del David de Miguel Ángel y una colección de estatuas de los Médici, entre las que destaca el Perseo de Cellini descabezando a Medusa; y acaba cruzando el río Arno por el emblemático Ponte Vecchio.

Helados, bicis y tren

Ya con la bicicleta –os recomendamos reservar en Florence by Bike –, pondremos rumbo a la estación ferroviaria Firenze Santa Maria Novella, que se encuentra a menos de 1 km de la tienda de bicis.

Si os apetece un helado auténticamente artesanal, parad en I Gelati del Bondi, en Via Nazionale 61R (esquina con Via Faenza), pues pasaréis por la puerta camino de la estación. Aquí venden los helados del maestro Vetulio Bondi. Pensad que hay personas que viajan hasta Florencia exclusivamente para que este artigiano gelatiere les imparta un curso personal de unas horas.

El trayecto en tren hasta Siena dura 90 minutos (horarios en http://www.trenitalia.com). Sólo en los trenes regionali se permite subir bicicletas (hay un espacio destinado a ellas por un suplemento de 3'5 euros por bici).

Una vez en Siena, lo mejor es ir directamente al hotel, aparcar la bici y salir a disfrutar de la tarde-noche de esta ciudad que rezuma vida y hermosura por todas partes. De camino a la Piazza del Campo –donde se celebra la espectacular y alocada carrera ecuestre del Palio di Siena–, encontraremos muchos restaurantes con encanto. A la hora de elegir el menú, recordad que al día siguiente toca pedalear.

La esencia del Chianti

Saldremos de Siena pedaleando por la carretera secundaria SR222, también conocida como Via Chiantigiana, que empieza en la estación central de tren de Siena y atraviesa toda la región hasta Florencia. Tras una subida inicial, muy pronto nos desviaremos por una carretera aún más solitaria, la SP102. Esta ruta va hasta Corsignano, Vagliagli y Radda in Chianti, combinando sectores asfaltados con la típica strada bianca de la Toscana, de tierra compacta, de un blanco refulgente y cegador.

Durante la jornada pedalearemos entre colinas tapizadas de viñedos y olivares flanqueados por hileras de cipreses, y pasaremos frente a diversas bodegas, como Terra di Seta (1 km antes de Vagliagli), o Capannelle (a las afueras de Gaiole in Chianti), donde realizan tours guiados y catas de sus vinos y aceites de oliva virgen.

El pequeño pueblo de Radda in Chianti es un buen punto para una pausa y recuperar fuerzas. A partir de aquí, la ruta propone un rodeo opcional de 17 km, en forma de bucle, para visitar Castello Vertine y Gaiole in Chianti. Este pequeño y tranquilo pueblo es centro de peregrinación de los aficionados al ciclismo de época. Aquí se celebra cada primer domingo de octubre la mítica ruta cicloturista l'Eroica, en la que se dan cita más de 7.000 ciclistas montados en bicicletas antiguas.

Si queremos recortar ligeramente el recorrido y ahorrarnos alguna subida, desde Radda in Chianti podemos dirigirnos directamente hacia Panzano. Aquí los aficionados a la carne de calidad tienen que parar y sentarse a la mesa de la Officina de la Bistecca –la Antica Macelleria Cecchini– y conocer a Dario Cecchini, carnicero artesano que derrocha saber y recita pasión en todo lo que hace. Existen diversos menús –incluso uno vegetariano– que se sirven a mediodía y por la noche, pero la estrella indiscutible es la Bistecca a la Fiorentina, que aún hoy se cocina y sirve con hueso (sí, con hueso). La experiencia merece absolutamente la pena para comprender el amor puro y contagioso que profesa Dario, descendiente de ocho generaciones de carniceros, por su oficio, sus carnes y su tierra. Lo vive tanto que incluso ofrece la posibilidad de ser "carnicero por un día".

Florencia por todo lo alto

Desde Panzano, la carretera nos llevará en descenso hasta Greve in Chianti, para luego continuar hacia Chiocchio y Strada in Chianti. Aquí abandonaremos la SR222 y pondremos rumbo a Ferrone e Impruneta por carreteras más locales, con la intención de entrar en Florencia por su acceso más espectacular y panorámico: la colina de San Miniato.

Desde Impruneta, la SP70 nos llevará hasta Cascine del Riccio, donde subiremos por un calle estrecha y de muy fuerte pendiente –quizá haya que caminar unos metros–, hasta San Michele di Monteripaldi. Ya en lo alto, pasaremos frente a villas muy señoriales, rumbo a Piazzale Michelangelo, donde la ciudad quedará a nuestros pies. Sin duda es la foto perfecta para el final de la ruta.

Para cenar y darle el broche de oro a esta "escapada" ciclista, os recomendamos reservar en Essenziale, el nuevo restaurante del chef Simone Cipriani, que emociona a los comensales con un entorno minimalista pero amigable y desenfadado, en el que la comida, de tradición toscana, revaloriza y reinterpreta las recetas della nonna, de una manera sutil, delicada y divertida. Los menús degustación Conoscersi (3 platos, 35 euros) y La persistenza de la memoria (5 platos, 55 euros) son una fiesta de sabores y sensaciones, a la vez que un viaje a la esencia y la historia culinaria de la región. En Essenziale también sorprende la inexistencia de barreras entre la cocina y las mesas: el chef, en persona, sirve y explica sus creaciones, revelando sus secretos.

Guía práctica

- Cómo seguir la ruta: el itinerario de 95 km que os hemos descrito lo podéis consultar en este enlace de google maps. Para planificar otros itinerarios, el mejor mapa en papel es el Firenze, Siena, Chianti de Kompass.

- Duración: cada cual puede dividir el recorrido a su gusto, en función de los alojamientos y el número de días disponibles. Para disfrutar de todo lo que ofrece la región, lo ideal sería dedicarle 3 o 4 días.

- Escoger bicicleta: con Vueling puedes llevar tu propia bicicleta en el avión, pero como la ruta cicloturista es sólo de 2 días, quizá resulte más cómodo alquilarla en destino. En Florence by Bike renuevan cada año su flota y disponen de bicicletas de todo tipo. Las de viaje son las más indicadas para la ruta que os proponemos. Si os preocupan los desniveles, también alquilan bicicletas eléctricas (2 días, 90 euros), con las que se superan las colinas casi sin realizar esfuerzo.

- Alojamientos: la oferta de alojamiento en Siena y Florencia es verdaderamente abrumadora, pero conviene reservar con antelación para asegurarse habitaciones en el centro histórico. En ruta, la mejor opción es buscar pequeños Bed & Breakfast o agroturismos. 

Texto de Sergio Fernández Tolosa & Amelia Herrero Becker

Imágenes de Con un par de ruedas y Giovanni Rasoti

 

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Un pedacito del paraiso

Nada más pisar tierra, Tenerife nos recibe con un aire de misterio y de leyenda. Sus orografía volcánica y sus orígenes inciertos, que algunos autores sitúan en la mismísima Atlántida son sólo dos de sus innumerables atractivos.

Y es que, leyendas aparte, lo que está claro es que Tenerife más que una isla afortunada, es un pedacito de paraíso en la tierra. Cuenta con dos Patrimonios de la Humanidad, un Parque Nacional, 42 espacios naturales protegidos y un clima que la convierte en la isla de la eterna primavera.

Tanto si visitas la isla con amigos, en pareja o con niños, Tenerife es un destino de esos que te dan ganas de repetir.

Parque Nacional de las Cañadas del Teide y Puerto de la Cruz

Uno de los imprescindibles de Tenerife es la visita al Parque Nacional del Teide. Sus impresionantes paisajes volcánicos consiguieron que en 2007 fuese incluido como Bien Natural en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es posible visitar el parque con diferentes excursiones, entre ellas la popular subida en dromedario.

La caldera y el volcán Teide - Pico Viejo son algunos de los monumentos geológicos más espectaculares del mundo. Además, cuenta con una gran variedad de conos y domos volcánicos, coladas de lava, pitones y cuevas que forman un extraordinario conjunto de colores y formas.

Desde allí, se puede descender a través del espectacular Valle de la Orotava hasta la costa norte, donde está situado el Puerto de la Cruz. Esta pequeña ciudad cuenta con numerosos atractivos turísticos como el Loro Parque, el Jardín Botánico, el complejo de piscinas Lago Martiánez, Playa Jardín y la plaza del Charco.

San Cristóbal de la Laguna

El casco histórico de La Laguna forma fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y es una gozada pasear por sus calles.
Merece un alto en el camino la Catedral de San Cristóbal de La Laguna, de estilo neogótico y que alberga un interesante y rico patrimonio artístico. Si seguimos paseando entre sus calles, nos encontramos con entre fachadas de otras casas señoriales, en la plaza de la Concepción frente a la iglesia del mismo nombre. Girando a la izquierda desde la plaza de la Concepción se llega hasta la calle de Herradores, completamente peatonal, con otras interesantes muestras de la arquitectura canaria. Pero si el giro es hacia la derecha, el recorrido desemboca en la calle de San Agustín, con la casas de los Jesuitas, Montañéz y de Salazar. El Palacio de Lercaro, sede del Museo de Historia de Tenerife, es otro hito en la misma calle de San Agustín, así como la iglesia y hospital de Nuestra Señora de los Dolores, la iglesia de San Agustín y el Instituto de Canarias.
 
Algo más alejado, está el bello Real Santuario del Santísimo Cristo, junto a la plaza de San Francisco, más conocida como del Cristo.

Excursiones y senderos por la naturaleza

Masca

Masca es un pintoresco caserío situado en la punta noroeste de la isla en el Macizo de Teno, dentro del parque rural del mismo nombre. En Masca se pueden encontrar impresionantes paisajes con profundos barrancos y acantilados que terminan en el Océano Atlántico, rodeados de vegetación y carreteras con curvas imposibles. Tiene la reputación de haber sido un escondite de los piratas.

Cruz del Carmen

Si lo que os gusta es caminar, uno de los senderos más antiguos de la isla es el que nos lleva a la Cruz del Carmen.Este paseo discurre por un entorno de vegetación típica, de fayas, brezos y algunas especies propias de la laurisilva, y llega hasta el Llano de Los Loros, desde donde es posible disfrutar de amplias panorámicas de la costa Norte.

Observación de cetáceos

La costa suroeste de Tenerife es un lugar privilegiado para la observación de cetáceos en libertad, puesto que existen colonias de calderones y delfines que viven aquí todo el año. Su presencia es tan cercana a la costa, que ha convertido a Tenerife en el primer lugar de Europa en importancia por el número de personas que hacen avistamiento de cetáceos en libertad. 
Podemos encontrar hasta 21 especies diferentes en estas aguas, desde la gigantesca ballena azul hasta la temible orca. Existen dos poblaciones residentes, calderón tropical y delfín mular, que se pueden observar casi el 80% de los días del año, con un porcentaje de avistamiento cercano al 100%.

¡Y por supuesto las playas!

En una isla tan privilegiada como Tenerife, no podía faltar una visita a sus increíbles playas, tanto si te gustan las de arena volcánica como las de suave arena dorada.

Para los amantes de la tranquilidad proponemos la playa del Bollullo, en el municipio de La Orotava. Es una hermosa y aislada playa de arena volcánica que destaca por la extraordinaria limpieza de sus aguas y su ambiente tranquilo. Es una playa poco concurrida, ideal para quien quiere huir de los atestados recintos turísticos y gozar de un poco de tranquilidad. El acceso a esta playa se realiza a pie por un sendero escalonado rodeado de plataneras. Hay que prestar atención al bañarse en esta playa, ya que carece de barrera de contención del oleaje.

Y para los que prefieres disfrutar de todas las comodidades turísticas, nuestra recomendación de va hacia la playa del Camisón y la playa del Duque.

El Camisón forma parte de una casi interminable sucesión de playas que, en ocasiones, apenas están separadas por una pequeña hilera de piedras sobre la arena. Las condiciones para el baño son siempre óptimas puesto que un rompeolas la protege de las corrientes y el oleaje.

El Duque es una playa de arena fina y rubia situada en la zona sur de la isla, rodeada de un precioso paseo litoral que une más de 8 playas. De aguas tranquilas, y una extensión de casi 700 metros, la Playa del Duque hace las delicias de quienes la visitan, por poseer todos los servicios de un entorno donde la calidad es el mayor distintivo.

También se puede disfrutar de otras playas espectaculares como El Medano, El Socorro, La Arena, La Pinta, La Tejita, Las Teresitas o Las Vistas.

Por Nadia Polo

Imagen de Las Teresitas por Sergio Martín González | Imagen de San Cristóbal de la Laguna por Jens Steckert | Imagen Acantilado de los Gigantes por Daniel Gaínza

Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.

 

 

 

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Londres a tus pies

Por Tensi Sánchez de actitudesmgz.com

Cuando te atrape la rutina y te apetezca un plan diferente Londres es la ciudad perfecta para cambiar de aires durante un fin de semana y volver renovado el lunes a la oficina.
 Una buena idea es coger un vuelo de ida el viernes por la mañana con vuelta el domingo por la tarde, así os dará más margen para recorrer la ciudad. Os proponemos un plan de viernes y sábado sin usar el transporte público y acceder a todos estos sitios andando.

FRIDAY

Aterrizamos sobre las diez treinta y en menos de cuarenta minutos llegamos al hotel, una buena elección es el hotel Doubletree Courthouse Hilton, situado en pleno Carnaby, además en verano puedes acceder a la terraza y disfrutar de buenas copas y todo el año de la piscina interior con centro de masajes incluido. Un hotel con mucha historia, ya que era un antiguo juzgado donde a día de hoy se pueden ver algunas de las celdas y el estrado.

Se acerca la hora del lunch y nos dirigimos al próximo destino, está a diez minutos andando desde el hotel atravesando míticas calles como Carnaby o Regent Street; y llegamos a Picadilly Circus donde está situado el recién inaugurado San Carlo Cicchetti, un concepto nuevo de tapas, comida tradicional italiana de calidad a buen precio y con una decoración muy moderna.

No muy lejos de aquí se encuentra la zona de Seven Dials, su nombre hace alusión al monumento, un dial que está en el centro de sus siete calles, que data del año 1700 que a día de hoy sigue en funcionamiento. En todas ellas hay infinidad de tiendas, galerías y bares donde te puedes perder durante horas. Toma nota de nuestras preferidas:

Magma Books si te apasionan el mundo de las revistas y libros de diseño esta librería es una auténtica joya y más adelante en la misma calle se complementa conMagma Design, aquí puedes adquirir todo tipo de objetos y demás curiosidades en torno al diseño. En la misma calle está The Vintage Showroom una curiosa tienda con sabor muy inglés que vende ropa de segunda mano para hombre.

Si te gustan los quesos no dudes en visitar Neal’s Yard Dairy, te quedarás impresionado por la variedad de quesos expuestos.

Oculta en Seven Dials existe una plaza llamada Neal’s Yard, un sitio mágico para tomarte algo en cualquiera de sus terrazas. El colorido de las fachadas y las flores colgando en las ventanas sirve de inspiración para muchas editoriales de moda, te encantará descubrirlo.

Atravesamos Neal’s Yard y al otro lado de la calle está una de las perfumerías de Miller Harris. Esta marca fue creada en el año 2000 por la perfumista Lyn Harrisen, entrarás en todo un mundo de emociones sensoriales. Aquí puedes adquirir fragancias, velas, jabones, cremas, etc; a destacar también sus papeles de pared con los diseños exclusivos de los propiospackaging de las fragancias.

En la misma calle se encuentra Coco de Mer una de las tiendas eróticas más famosas y peculiares de Londres, déjate llevar por tu alma más fetichista y regálate un capricho.

Para cerrar la tarde nada mejor que ir a cenar a Bill’s Restaurant en el área St Martins Courtyard el sitio perfecto para probar sus famosas Bill’s Burguer o la exquisita Fish Pie, además puedes comprar los productos de marca propia, como por ejemplo, la cerveza Bill’s Beer.

SATURDAY

Frente al hotel se encuentra Carnaby Street, una de las calles más carismáticas de Londres, donde siempre descubres tiendas diferentes. Toma buena nota de Cowshed, un espacio con una decoración exquisita que ofrece servicios de estética y cafetería, un perfecto punto de encuentro para charlar y mimar tu cuerpo.

Para los amantes del British Style, Peckman Rye, una pequeña tienda familiar que desde hace más de 200 años vende corbatas, pañuelos y pajaritas de seda.

Bottletop una curiosa tienda efímera de bolsos y accesorios diseñados con arandelas de latas con unos impecables diseños y, lo más importante, detrás de la marca hay una fundación que da trabajo a personas jóvenes en situaciones críticas. Lamuète Boutique, diseños franceses y italianos para mujer con estilo urban-chic. Y por último, haciendo esquina en Newburgh Street encontrarás Fourth & Main, moda de hombre funcional y elegante.

Una manera diferente y divertida de tomar un lunch en Londres es apuntarte a las clases de Sutra de la mano del cocinero Jay Morjaria, donde por menos de 15€ y durante una hora podrás aprender a realizar suculentos platos vegetarianos y luego disfrutar de ellos.

El lugar perfecto para el hombre se encuentra en la calle Brewer Street, donde conviven varias tiendas de reciente apertura, Wolsey, Jack Spade, Woolrich, Stone Island y nuestra favorita Rapha, una oda al mundo de la bicicleta y además con café-bar en el interior muy bien decorado. Y si te gustan los sombreros, visita Laird London en la calle Sherwood Street, y disfruta de su impresionante colección de borsalinos y panamás.

En la página de Regent Street se concentra toda la información, está muy bien organizado para el consumidor, y desde hace poco tiempo ofrecen nuevos servicios como la tarjeta Gift Card y el envío de las compras al domicilio o a tu hotel de manera gratuita.

Un imprescindible para cerrar el sábado noche es acudir a Sketch, el sitio de moda de la ciudad, donde puedes elegir entre su gran variedad de cócteles exclusivos; nosotros nos decantamos por su clásico Old Fashion, sin duda, este local te hace sentir una experiencia visual y sensorial alucinante difícil de describir.

SUNDAY

Un día dedicado por completo a los mercadillos londinenses, destacamos dos menos conocidos, hablamos de Spitalfields y Brick Lane; este último convertido en un símbolo multicultural y en continuo movimiento.

Cientos de puestos de ropa nueva y de segunda mano, obras de artistas emergentes y objetos de diseño a buenos precios, recomendamos también visitar las tiendas de las calles colindantes y fíjate en los graffiti que hay en por todo el área, si te gusta el arte urbano te puedes apuntar a rutas explicativas. Por último nada mejor que un break en cualquiera de los puestos de comida internacional.

Volvemos a nuestra ciudad después de tener Londres a nuestros pies durante tres días y lo más importante, con las pilas cargadas.

¿A qué esperas para reservar tu VUELING?

Por Tensi Sánchez de actitudesmgz.com

Imagen de Rubén Seco

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