Menorca Km 0 Un paseo por los sabores de la isla balear
Podría pasar horas contando todos los atractivos de esta maravillosa isla balear, pero estas letras van a ir dedicadas a su cara más gastronómica, su rica despensa y sus restaurantes. Y es que uno de los deberes que todo viajero debería hacer es investigar sobre los sabores que va a encontrar en su destino. Vivir el turismo desde el paladar es una manera más de entender su cultura.
De esta manera, Menorca no podría entenderse sin sus quesos (D.O. Queso de Mahón-Menorca) elaborados de forma artesanal en paños, pintados de aceite y pimentón; pásate por queserías como S’Arangi (Es Mercadal) o Son Mercer de Baix (Ferreries). Y tampoco sin sus embutidos: carn i xulla (crudo y curado a base de carne magra de cerdo y tocino), sobrasada, botifarró (la carne y su sangre) o camot/cuixot/camaiot (parecido al botifarró pero embutido en piel). Y qué decir de su Gin Xoringuer, destilado popular con el que se elabora la pomada o gin amb llimonada. O de sus vinos, que después de una presencia casi testimonial, están viviendo un momento de dulce recuperación, ya bajo el sello ‘Vi de la terra Illa de Menorca’. En las tiendas El Paladar encontrarás muy buenas referencias para comprar de cualquier producto local.
Y no dejes de pedir alguno de los vinos de Hort de Sant Patrici, Sa Forana, Binifadet… cuando te sientes en cualquiera de las siguientes mesas. Nada que ver una con otra -desde cocina creativa a abarrotados menús- pero todas ellas con algo en común, el interés por ofrecer producto local y recetas que son tan de ayer como de hoy:
Binifadet. Entre viñedos
Hacer una visita guiada, comprar vinos y disfrutar de un almuerzo es un plan redondo para una mañana en Sant Lluis, al ladito de Mahón. Quesos de la zona, tostada de sobrasada con mermelada de vino, carré (costillar) de cordero y un fresquito Merluzo blanco.
Biniarroca. Entre jardines
Un encantador hotel rural en Sant Lluís cuyo restaurante sigue siendo uno de los más recomendados de la isla. Su porche y sus jardines son de día un lugar donde se para el tiempo al calor del café. De noche, un escenario de cocina de producto menorquín con buenas maneras. Acertada opción de alojamiento. Te sentirás como en casa.
Terra Bistró. En el puerto
Acaban de cumplir su primer año apostando por productos y recetas locales, bien presentadas, en un local muy mono y de precios ajustados. Hojaldre de botifarró con cebolla confitada y mermelada de tomate o arroz negro de calamar y mejillones. Hazte con una mesa en su terraza y no dejes de probar sus postres caseros.
Rías Baixas y Loar. Un alto en el camino
Vamos hacia Ciutadella y paramos en Ferreries. Nos hablan de un restaurante que combina el mejor marisco gallego con cocina menorquina: Rías Baixas. Un festín improvisado a base de frito marinero (mar y verduras), mejillones y berenjenas rellenas de gambas. Caldereta de langosta y riquísimos postres. Interesante también el menú diario del restaurante Cala Galdana del Hotel Loar, que llena las mesas de locales cada mediodía con propuestas tradicionales de la isla, también a la carta. Confortable alojamiento si pasamos noche en el interior de la isla.
Mon. Apuesta personal de Felip Llufriú y Guillem Pons
Llegamos a Ciutadella y alucinamos con la propuesta del primero en cocina y el segundo en sala, de este proyecto ya propio que habitó un tiempo en Can Faustino. Local sin distracciones con vistas a la cocina donde disfrutar de platos como pescado de roca escabechado sobre una coca fina y berenjena escalibada, cigalita en tres servicios (tartar con las pinzas, ceviche de la cola y caldo de las cabezas) o cochinillo de la isla con naranja amarga y sobrasada picante. Creatividad y producto. Imprescindible. (Passeig de San Nicolau, 4 - Tel. 971381718)
Ses Voltes. Azotea ‘casual’ en plena Ciudadella
Para quien busque una alternativa de buen precio y cocina para todos los gustos. Amplísima carta aquí, con ensaladas, pastas, arroces, carnes o pescados y un interesante apartado de pizzas. Pero también, con raciones de la tierra como huevos rotos con sobrasada o milhojas de cuixot.
Torralbenc. Alta cocina con sello de Paco Morales
Un entorno privilegiado, una paz gratificante, una cocina estupenda. En Torralbenc es posible volar a golpe de royal templada de queso curado de Mahón, un misterioso y sabroso perfecto-imperfecto, steak tartar o un postre de nombre naranja que hace llorar. Grandes vinos y gran servicio.
Más sugerencias donde dormir (y seguir comiendo):
Los hoteles Artiem (Audax, Carlos III y Capri) con su proyecto por la sostenibilidad Aportam! una firme apuesta por ofrecer entre sus opciones gastronómicas productos de la zona. Tener ensaimadas y bizcochos locales en el desayuno y embutidos artesanos en las cenas no tiene precio.
Para algo más rural, Sant Ignasi, a dos pasos de Cuitadella. También con una interesante propuesta de restaurante y una impresionante terraza donde se puede disfrutar de un relajado desayuno con gran variedad de mermeladas caseras.
Y cerramos la ruta y el día con una copa a ritmo de DJ en la espectacular azotea del Barceló Hamilton en Es Castell. Un hotel para los que busquen opción “adults only” con vistas al Mediterráneo.
Seguro que se ha esfumado cualquier resquicio de duda que pudieras tener. ¡vamos! Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de Silvia Artaza de Gastronomistas.com
Imágenes de Silvia Artaza y establecimientos
+ infoSeis cosas a hacer en la Ribera del Duero, la tierra de Baco
La Ribera del Duero es conocida por ser una de la regiones vinícolas más importantes de España. Localizada en la cuenca del río Duero, abarca un total de 115 km de longitud por 35 de anchura, distribuidos entre las provincias de Soria, Burgos, Segovia y Valladolid. El paisaje predominante está formado por grandes extensiones de viñedos que pueblan las orillas del Duero donde a cada cierta distancia asoma la presencia de una bodega. Para el conocedor del mundo del vino desplazarse por estas tierras supone el reencuentro con el origen de sabores y aromas familiares, que le han acompañado en catas, veladas románticas o festividades; para el neófito, es una oportunidad única de adentrase por la puerta grande en este complejo universo de matices. A continuación os detallamos algunas de las cosas imprescindibles a hacer en esta región:
1. Abriendo bocado. Aranda de Duero y sus bodegas subterráneas
Situada en el centro de la región, Aranda de Duero es una de las principales poblaciones de la Ribera del Duero. Los subterráneos de su casco histórico esconden lo que se conoce como la bodega de Las Ánimas, nada más y nada menos que 7 km de túneles y galerías que fueron excavados bajo tierra entre los siglos XIII y XVIII, y que aprovechaban los valores constantes humedad y temperatura (11-13º C) para la elaboración del vino. Esta visita se puede completar con la del Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN), que nos muestra la estrecha relación de Aranda de Duero y la Ribera del Duero con el vino.
2. Entre copas
Vayamos al grano, llegó el momento de conocer a los elaboradores del “elixir de Baco”. Como el número de bodegas es muy extenso e inabarcable, lo mejor es optar por hacer una selección en base al criterio que más nos convenga, que puede ir de la mera curiosidad a lo lúdico, pasando por la búsqueda de algún sabor. En los últimos años algunos bodegueros han apostado por modernizar su imagen en base al diseño de sus edificios, así que una posibilidad es acercarse a conocer la combinación resultante de la aplicación de las últimas tendencias en arquitectura al mundo del vino. Es el caso de las Bodegas Portia, obra de Norman Foster, Protos, diseñada por Richard Rogers junto a Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados, las bodegas Cepa 21, Pagos del Rey o Legaris.
Para los buscadores de nuevas sensaciones, el grupo Matarromera, entre sus múltiples experiencias enoturísticas ofrece la oportunidad de ponernos en la piel de un bodeguero y fabricar nuestro propio vino. Emocionante, ¿no?.
Si vas en la época de la vendimia (octubre-noviembre), algunas bodegas ofrecen la posibilidad de experimentarla, como es el caso de la bodega Condado de Haza con su Jornada de Vendimia.
Eso sí, en todos los casos es obligado la realización de reserva previa, ¡no lo olvidéis!
3. Comer lechazo
El plato estrella de la Ribera del Duero es el lechazococinado al horno de leña y, cómo no, bien maridado con buen vino de la zona. Os recomendamos el Molino de Palacios, que como bien indica el nombre se encuentra ubicado en un molino en Peñafiel. En otoño realizan la jornada de Caza y Setas. Otra buena opción es el asador el Lagar de Isilla, en Aranda de Duero.
4. Visitar el castillo de Peñafiel
A medio camino entre Valladolid y Aranda de Duero se encuentra esta magnífico pueblo, del que destaca su imponente castillo amurallado, construido sobre una loma, cuyo origen se remonta al siglo X. Monumento Nacional desde 1917, en la actualidad también alberga el Museo Provincial del Vino que promueve la provincia de Valladolid a través del mundo del vino. ¡No te olvides de disfrutar de las vistas que ofrece del valle!
5. ¡Vámonos de fiesta!
A mediados de agosto, como si de una fiesta veraniega más se tratase, tiene lugar el Sonorama Ribera, un festival que demuestra que el pop y el rock nacionales e internacionales puedan maridar bien con la cultura vinícola de la región. Y es que además de mucha música, hay programadas catas de vino, almuerzos en bodegas, etc.
6. ¿Vinoterapia?
Tras tanto ajetreo, tómate un merecido descanso y prueba el tratamiento que ofrece el hotel SPA Lavida en el que se aprovechan los beneficios del vino para el cuidado de la piel.
No te pierdas la ocasión de conocer esta tierra de vinos, ¡reserva ya tu billete!
Textos de ISABELYLUIS Comunicación
Fotos de Ruta del Vino Ribera del Duero
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Ocho librerías con las que disfrutar de Sant Jordi
Si tuviésemos que escoger una fecha para visitar Barcelona y descubrir su mejor cara, ésta sería sin duda alguna el 23 de abril. La celebración del Día de Sant Jordi (Diada de Sant Jordi en catalán) transforma la ciudad condal en un mar de rosas y libros por el que fluyen miles de personas a la caza de las últimas novedades editoriales o de la firma de sus autores favoritos. Tampoco faltan las rosas, mayoritariamente rojas, que todo buen galán debe de regalar a su amada. Todo un ritual que se repite año tras año y que atrae a buena parte del sector editorial hasta la ciudad condal. A continuación hemos hecho una selección de las principales librerías de la ciudad, que puedes aprovechar para visitar ese mismo día o si quieres evitar las masificaciones, cualquier otro día que andes por Barcelona y que busques un buen libro.
1. Laie
Auténtico espacio de referencia en el ámbito literario de Barcelona, la librería Laie, especializada en arte, humanidades y literatura, es lugar de imprescindible visita para el buen aficionado a la lectura. Al buen hacer de sus propietarias se suma la presencia de una cafetería-restaurante en el piso superior, lugar perfecto para comentar las últimas novedades literarias.
2. La Central del Raval
Situada en pleno corazón del Raval, en la que antiguamente era la Capilla de la Misericordia, se encuentra la Central del Raval, todo un clásico en el mundo literario de la ciudad, donde hallarás unos 80.000 títulos. Se pueden encontrar títulos de antropología, arquitectura y diseño, arte y cine, fotografía, pero también referencias de poesía y artes escénicas, entre otras. Además cuenta con un espacio en el que se programan actividades literarias.
3. Altaïr
¿Tienes previsto realizar algún viaje? Pues la librería Altaïr es el lugar por el que debes pasar sí o sí para hacer la previa ya que aquí encontrarás todos los libros necesarios para preparar tu escapada. Especializada en viajes, se cuenta entre las más grandes de Europa de este estilo, y en ella hallarás guías de viaje, mapas, y libros de viajes de todos los destinos que puedas llegar a imaginar.
4. Taifa
Ubicada en la calle Verdi, en pleno corazón de Gràcia, se encuentra la librería Taifa. Fundada en 1993 por el poeta, editor y crítico José Batlló, alberga tanto libro nuevo como de segunda mano. Especializada en humanidades, destaca por su sección dedicada al cine, por el que sienten auténtica predilección.
5. Hibernian Books
También situada en el barrio de Gràcia se encuentra Hiberian Books, que tiene el honor de ser la única librería en Barcelona especializada en libros de segunda mano en inglés. Con más de 40.000 títulos en su haber, entre los que se cuentan todo tipo de géneros, y entre los que también hay una selección para los más pequeños de la casa.
6. Loring Art
Loring Art es una libraría especializada en cultura visual contemporánea. Empezó dando sus primeros pasos allá por 1996 con apenas un centenar de libros, para acabar contando en la actualidad con unos 20.000 ejemplares con los que hacer las delicias de los especialistas en el sector. En ella podrás hacer todo un recorrido por el siglo XX y el paso al siglo XXI en pintura, escultura, diseño, moda, fotografía, arquitectura, cine, música, artes escénicas o arte electrónico.
7. Casa Anita
Esta singular librería ubicada en el barrio de Gràcia está especializada en libros ilustrados que aunque mayoritariamente van dirigidos al público infantil y juvenil, harán las delicias tanto de los más pequeños como de los más mayores.
8. Arkham comics
Esta pequeña librería del Raval especializada en cómics, en la que resulta difícil moverse entre tanto volumen, es el lugar ideal para los aficionados a la novela gráfica, donde lo mejor es dejarse llevar por las recomendaciones de Xavi, su siempre atento propietario.
Reserva tu Vueling a Barcelona y aventúrate a conocer la faceta literaria de la ciudad y de paso disfruta de una de las festividades que mejor le sienta a esta ciudad.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
+ infoRUTA DE 6 DÍAS POR EL NORTE DE GALICIA
Corcubión, A Coruña, Finisterre, Lugo... Son solo algunos de los lugares de ensueño a los que acceder en coche desde Santiago en una ruta por la Galicia menos conocida.
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