78 horas degustando Lanzarote
Por Isabel Loscertales de gastronomistas
¿Nostalgia por el fin del verano? A escasas tres horas de vuelo desde Barcelona, Lanzarote se presenta como una solución cercana y accesible para volver a disfrutar de buen tiempo durante un fin de semana largo. Aunque no debería ser la primera razón para tu visita. La singular belleza de su paisaje volcánico, el arte de César Manrique y la gastronomía de la isla te fascinarán más que su clima. Y al ser de dimensiones tan reducidas (unos 60 kilómetros de largo por unos 20 de ancho), pocos días bastan para quedarte con buen sabor de boca y romper con la rutina. Te sugerimos una ruta idónea para visitarla en tres días:
DÍA 1. CENTRO DE LANZAROTE
Entre las muchas opciones que tienes para hospedarte en la isla, la turística Costa Teguise concentra un sinfín de hoteles. Uno económico y familiar es el Barceló Lanzarote Resort (Av. del Mar, 5. Tel. 928 591 329. www.barcelo.com). En pleno proceso de renovación, cuenta con habitaciones amplias y confortables, tres piscinas para adultos y dos para niños, muchas actividades infantiles, instalaciones deportivas (rocódromo, mini-golf, pista de tenis...), centro wellness, desayuno buffet, y -entre toda su oferta gastronómica- un restaurante con pasta casera y una cuidada selección de vinos, el Mediterráneo.
Ya aposentados y relajados, un buen plan podría ser ir a explorar la zona de La Geria, por donde se extiende el peculiar paisaje de los viñedos lanzaroteños. Al tener suelo volcánico y fuertes vientos, las cepas se plantan en hoyos parapetados por muros circulares de piedra que las protegen. Cultivo de enarenado, se llama. La panorámica de esas extensiones de vides con esos tabiques perfectamente ordenados y las peladas montañas al fondo es única en todo el mundo y vale mucho la pena disfrutarla. Mejor aún si es con una copa de vino en la mano. El bueno aquí es el blanco y, más específicamente, el de malvasía volcánica, la variedad estrella en la isla. En cuanto lo pruebes, no beberás otra cosa. Para conocer más, puedes visitar alguna bodega como El Grifo (Teguise-Uga, LZ-30, km. 11. San Bartolomé. Tel. 928 524 036. www.elgrifo.com). Luego, se puede visitar el Monumento al Campesino y la Fundación César Manrique, muy cerca.
En la zona central de la isla y en la costa sur se ubica la capital, Arrecife. Su zona más encantadora, que por cierto está bastante de moda y cuenta con mucho ambiente, es el Charco de San Ginés. Tras un paseo, podéis cenar en un restaurante recién abierto, con un rollete 'cool' y bonitas vistas a la laguna: Naia. Tras los fogones está el chef mitad vasco mitad canario Mikel Otaegui, que ofrece una cocina mediterránea y actual con toques divertidos, como el foie micuit a modo de crema catalana o el arroz meloso de chipirones. Av. César Manrique, 33. Tel. 928 805 797. www.restaurantenaialanzarote.com).
DÍA 2: SUR DE LANZAROTE
El Parque Nacional de Timanfaya es una de las joyas imprescindibles de la isla. Justo a la entrada se encuentra la turística opción de dar un paseo en dromedario, que podéis hacer... o no. Lo verdaderamente espectacular es realizar el recorrido en autobús por el centro del parque, de un paisaje lunar sobrecogedor: un terreno desértico plagado de volcanes, rastros de lava, tonalidades ocres, rojizas y naranjas con el mar azul al fondo, que casi te hacen entender como sería la vida en otro planeta. Acabado el recorrido podéis tomar algo en el peculiar restaurante El Diablo, diseñado por César Manrique (el artista omnipresente que ha intervenido muchos puntos de la isla) y con mirador al parque. Acercaros a la parrilla gigante donde hacen la carne: ¡la cocinan directamente con el calor geotérmico de la tierra, a 600 grados!
Muy cerca, el pueblecito costero de El Golfo ofrece diversas opciones de cocina marinera autóctona. Entre ellos, el restaurante Bogavante (Av. Marítima, 39. El Golfo. Tel. 928 173 505), con una terraza a muy poca distancia del mar. Es el momento de probar los diferentes pescados y mariscos de Lanzarote. Con el sabor intenso y tosco que les otorga el Atlántico, bocinegro, cabrilla, bocinegro, salmonete, lapas, puntillas, cherne (mero)... se cocinan de forma sencilla, a la parrilla, y acompañados de las imprescindible papas arrugás con su mojo picón (el verde, más cítrico, y el rojo, ligeramente picante). Otros productos lanzaroteños en la carta: el queso, también servido frito con dulce de higo, y el gofio escaldado (el gofio es una harina de cereales tostados que se amasa con agua y sal que viene a sustituir el pan en algunos casos y, en otros, sirve para preparar diversos postres). Para acabar, hay que probar el bienmesabe, un dulce -muy dulce- típico de la zona, elaborado con almendras, miel, yema de huevo y azúcar.
Por la tarde, podéis visitar la Laguna Verde o de los Clicos y los Hervideros, con el curioso desgaste que el mar ha originado en las rocas volcánicas. Más abajo, las Playas de Papagayo, situadas en un parque natural (por lo que hay que pagar unos 3 € para dejar el coche) y con paradisíacas calas para relajarte tomando el sol.
Y para que sea un día redondo, nada como reservar en el restaurante La Tegala, en el pueblo de Mácher, encima de Puerto del Carmen. Un lugar muy especial y romántico recomendado en la Guía Michelin y que combina magníficamente tradición y modernidad en la arquitectura y en el plato. Situado en una pequeña atalaya, surge de la unión entre una casa típica campesina y un anexo vanguardista a base de grandes cristaleras. La cocina de autor del chef Germán Blanco utiliza cada vez más ingredientes locales -ecológicos en la medida de lo posible- para darles un giro contemporáneo y divertido, sin perder de vista el sabor. Mejor descubrirla a través de la experiencia del menú Estela, que cambia varias veces al año y que cuesta unos más que razonables 42 €.
DÍA 3: NORTE DE LANZAROTE
De camino hacia el norte, es recomendable una parada en el pintoresco pueblo de Teguise. Si vais en domingo, celebran un mercado muy popular con un pequeño apartado gastronómico donde comprar algún queso, mojo picón artesano, vino... A pocos kilómetros, la Playa de Famara, con un impresionante acantilado y favorita de los surfers (aquí el viento sopla a lo grande) y, luego, el pueblo de Haría y su valle de las mil palmeras.
Otro de los grandes 'hits' de Lanzarote es el Mirador del Río, un proyecto de César Manrique enclavado -y perfectamente integrado- en la cima del Risco de Famara, con impresionantes vistas de sus laderas volcánicas y del archipiélago Chinijo, con la isla Graciosa a la cabeza. Se puede tomar algo en la bonita cafetería-restaurante, con amplios ventanales para disfrutar mientras de la panorámica. Después, toca visitar la Cueva de los Verdes, en un tubo volcánico que se prolonga bajo el mar. Y a continuación, otra de las grandes obras del artista lanzaroteño César Manrique, el precioso conjunto de Jameos del Agua, un tubo volcánico abierto que acoge un lago natural. Observad atentamente los pequeños cangrejos albinos que habitan en él, se trata de una especie endémica llamada jameítos. También cuenta con cafetería-restaurante.
Podéis comer en el pueblo costero de Arrieta para continuar degustando las delicias marinas de la isla. Si buscáis algo económico, el chiringuito La Casa de la Playa, en la playa La Garita ofrece mariscos y pescados a un precio medio de 15-20 € (Tel. 928 173 339). Y si os queda tiempo, no dudéis en contratar una excursión a la isla Graciosa para visitar alguna de sus playas desiertas. Normalmente salen barcos desde el municipio de Órzola. La pequeña isla sólo tiene un par de municipios y cero asfalto, por lo que los amantes de la naturaleza más virgen la van a disfrutar, y mucho, a ritmo de pedales.
Nosotros nos apuntamos, si quieres venirte consulta nuestros vuelos aquí.
Un pedacito del paraiso
Nada más pisar tierra, Tenerife nos recibe con un aire de misterio y de leyenda. Sus orografía volcánica y sus orígenes inciertos, que algunos autores sitúan en la mismísima Atlántida son sólo dos de sus innumerables atractivos.
Y es que, leyendas aparte, lo que está claro es que Tenerife más que una isla afortunada, es un pedacito de paraíso en la tierra. Cuenta con dos Patrimonios de la Humanidad, un Parque Nacional, 42 espacios naturales protegidos y un clima que la convierte en la isla de la eterna primavera.
Tanto si visitas la isla con amigos, en pareja o con niños, Tenerife es un destino de esos que te dan ganas de repetir.
Parque Nacional de las Cañadas del Teide y Puerto de la Cruz
Uno de los imprescindibles de Tenerife es la visita al Parque Nacional del Teide. Sus impresionantes paisajes volcánicos consiguieron que en 2007 fuese incluido como Bien Natural en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es posible visitar el parque con diferentes excursiones, entre ellas la popular subida en dromedario.
La caldera y el volcán Teide - Pico Viejo son algunos de los monumentos geológicos más espectaculares del mundo. Además, cuenta con una gran variedad de conos y domos volcánicos, coladas de lava, pitones y cuevas que forman un extraordinario conjunto de colores y formas.
Desde allí, se puede descender a través del espectacular Valle de la Orotava hasta la costa norte, donde está situado el Puerto de la Cruz. Esta pequeña ciudad cuenta con numerosos atractivos turísticos como el Loro Parque, el Jardín Botánico, el complejo de piscinas Lago Martiánez, Playa Jardín y la plaza del Charco.
San Cristóbal de la Laguna
El casco histórico de La Laguna forma fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y es una gozada pasear por sus calles.
Merece un alto en el camino la Catedral de San Cristóbal de La Laguna, de estilo neogótico y que alberga un interesante y rico patrimonio artístico. Si seguimos paseando entre sus calles, nos encontramos con entre fachadas de otras casas señoriales, en la plaza de la Concepción frente a la iglesia del mismo nombre. Girando a la izquierda desde la plaza de la Concepción se llega hasta la calle de Herradores, completamente peatonal, con otras interesantes muestras de la arquitectura canaria. Pero si el giro es hacia la derecha, el recorrido desemboca en la calle de San Agustín, con la casas de los Jesuitas, Montañéz y de Salazar. El Palacio de Lercaro, sede del Museo de Historia de Tenerife, es otro hito en la misma calle de San Agustín, así como la iglesia y hospital de Nuestra Señora de los Dolores, la iglesia de San Agustín y el Instituto de Canarias.
Algo más alejado, está el bello Real Santuario del Santísimo Cristo, junto a la plaza de San Francisco, más conocida como del Cristo.
Excursiones y senderos por la naturaleza
Masca
Masca es un pintoresco caserío situado en la punta noroeste de la isla en el Macizo de Teno, dentro del parque rural del mismo nombre. En Masca se pueden encontrar impresionantes paisajes con profundos barrancos y acantilados que terminan en el Océano Atlántico, rodeados de vegetación y carreteras con curvas imposibles. Tiene la reputación de haber sido un escondite de los piratas.
Cruz del Carmen
Si lo que os gusta es caminar, uno de los senderos más antiguos de la isla es el que nos lleva a la Cruz del Carmen.Este paseo discurre por un entorno de vegetación típica, de fayas, brezos y algunas especies propias de la laurisilva, y llega hasta el Llano de Los Loros, desde donde es posible disfrutar de amplias panorámicas de la costa Norte.
Observación de cetáceos
La costa suroeste de Tenerife es un lugar privilegiado para la observación de cetáceos en libertad, puesto que existen colonias de calderones y delfines que viven aquí todo el año. Su presencia es tan cercana a la costa, que ha convertido a Tenerife en el primer lugar de Europa en importancia por el número de personas que hacen avistamiento de cetáceos en libertad.
Podemos encontrar hasta 21 especies diferentes en estas aguas, desde la gigantesca ballena azul hasta la temible orca. Existen dos poblaciones residentes, calderón tropical y delfín mular, que se pueden observar casi el 80% de los días del año, con un porcentaje de avistamiento cercano al 100%.
¡Y por supuesto las playas!
En una isla tan privilegiada como Tenerife, no podía faltar una visita a sus increíbles playas, tanto si te gustan las de arena volcánica como las de suave arena dorada.
Para los amantes de la tranquilidad proponemos la playa del Bollullo, en el municipio de La Orotava. Es una hermosa y aislada playa de arena volcánica que destaca por la extraordinaria limpieza de sus aguas y su ambiente tranquilo. Es una playa poco concurrida, ideal para quien quiere huir de los atestados recintos turísticos y gozar de un poco de tranquilidad. El acceso a esta playa se realiza a pie por un sendero escalonado rodeado de plataneras. Hay que prestar atención al bañarse en esta playa, ya que carece de barrera de contención del oleaje.
Y para los que prefieres disfrutar de todas las comodidades turísticas, nuestra recomendación de va hacia la playa del Camisón y la playa del Duque.
El Camisón forma parte de una casi interminable sucesión de playas que, en ocasiones, apenas están separadas por una pequeña hilera de piedras sobre la arena. Las condiciones para el baño son siempre óptimas puesto que un rompeolas la protege de las corrientes y el oleaje.
El Duque es una playa de arena fina y rubia situada en la zona sur de la isla, rodeada de un precioso paseo litoral que une más de 8 playas. De aguas tranquilas, y una extensión de casi 700 metros, la Playa del Duque hace las delicias de quienes la visitan, por poseer todos los servicios de un entorno donde la calidad es el mayor distintivo.
También se puede disfrutar de otras playas espectaculares como El Medano, El Socorro, La Arena, La Pinta, La Tejita, Las Teresitas o Las Vistas.
Por Nadia Polo
Imagen de Las Teresitas por Sergio Martín González | Imagen de San Cristóbal de la Laguna por Jens Steckert | Imagen Acantilado de los Gigantes por Daniel Gaínza
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Helsinki Gastronomistas
Por Ana Sánchez de Gastronomistas
Literalmente, ¡no paran!, son conscientes del privilegio de los largos días soleados que les brinda el verano y su agenda está repleta de eventos por toda la ciudad. La mejor opción si vas a Helsinki, acércate a la oficina de turismo y pregunta por las actividades programadas de la semana. Nosotros no nos podíamos perder el Restaurant Day, el día en que los finlandeses de a pie ponen a prueba su creatividad y juegan a ser chefs, montando sus puestos callejeros por toda la ciudad.
Se trata de uno de los eventos de streetfood más importantes del planeta que, aunque tuvo su origen en Helsinki donde a día de hoy está más consolidado, tiene vocación internacional y cualquier ciudad puede animarse y participar. Se celebra cuatro veces durante el año y si tienes planeada una escapada a Helsinki en verano toma nota, porque el próximo Restaurant Day es el 17 de agosto. Encontrarás puestos de comida por toda la ciudad, pero si realmente quieres empaparte de toda una variedad de delicias caseras no dejes de visitar la Esplanadi, una de las Avenidas principales de la ciudad.
Déjate llevar por los olores en el Restaurant Day, ten en cuenta que pocas veces podrás disfrutar de comida auténticamente casera haciendo turismo, así que prepárate, cuchara en mano, a recorrer puestos para todos los gustos. Encontrarás no sólo la comida tradicional, como diversos tipos de empanadillas rellenas de arroz, de pescado o de frutos rojos ylos deliciosos rollitos de canela; también montan parrillas de carne, puestos de comida oriental e hindú, cupcakes y tartas.
Cuatro rutas imprescindibles por la ciudad
No se puede hacer turismo con el estómago vacío, por eso te proponemos cuatro rutas diferentes por Helsinki con paradas obligatorias para reponer fuerzas.
Arquitectónica: A 15 minutos del centro, puedes comenzar un recorrido por el puerto hasta llegar a la península de Katajanokka, uno de los distritos con mayor encanto de Helsinki, y perderte por sus calles que todavía conservan muestras de la arquitectura del modernismo de principios de siglo XX. Si eres un coleccionista de experiencias y todavía no has estado entre rejas te proponemos un alojamiento de lo más auténtico en la península, el Best Western Premier Hotel Katajanokka (Merikasarminkatu, 1), una prisión reconvertida en hotel en 2007. Bordeando la península encontrarás Johan&Nyström (Hamringevägen, 1) donde podrás recargar las pilas con su gran variedad de cafés étnicos y ecológicos que ellos mismos seleccionan de diferentes partes del mundo.
Frente al café verás un impresionante edificio de ladrillo rojo y cúpula verde, uno de los más destacados de la ciudad, la Catedral de Uspenski, la catedral ortodoxa más grande de Europa Occidental y principal legado de la invasión rusa. Toma la calle Aleksanterinkatuy llegarás a la Plaza del Senado donde encontrarás la catedral luterana de San Nicolás, que se erige blanca e impresionante. En su interior observarás la gran diferencia de la decoración austera nórdica en comparación con la decoración dorada e iconoclasta rusa de la catedral ortodoxa.
Si todavía no has tenido suficiente y sigues ávido de cultura finlandesa, remata la ruta probando su gastronomía tradicional en Savotta (Aleksanterinkatu, 22). En este restaurante apuestan por los sabores centenarios lapones y la cocina vinculada a la naturaleza de los bosques y los lagos de Finlandia. Aquí podrás probar las tradicionales sopas de pescado finlandesas (normalmente de salmón), de textura cremosa y servidas con pan negro típico del país. Otro de los platos estrella es el reno, servido con verduras y salsa de arándanos. Pero si te consideras un curioso de los sabores y no tienes reparos, en Savotta podrás probar la carne de oso. Nosotros hemos apostado por el pescado en este plato de varias exquisiteces finlandesas: lucio ahumado, mus de huevas de trucha arco iris, pan de centeno relleno de arenques y pastel de centeno relleno de patata y arándano rojo.
Alternativa: No sé qué opinas de los barrios alternativos emergentes, a nosotros nos encantan. La cara B de Helsinki se llama Kallio y es un distrito obrero que está surgiendo con fuerza de la mano de los estudiantes, repleto de boutiques, bares, tiendas de discos, de segunda mano y salas de ensayo. Que no te extrañe entrar a un bar y encontrarlo repleto de finlandeses, chaqueta de cuero negro y cerveza en mano, no te has teletransportado a un bar de moteros de la ruta 66, es que los finlandeses son muy metaleros. Probablemente, estén viendo un partido de hockey.
Te recomendamos que hagas una paradita o un bruchen la GalleriaKeidas (Fleminginkatu, 7), donde además de servir un café orgánico increíble, exponen obras de artistas locales. Para comer, no dudes en ir al restaurante de moda Sandro (KolmasLinja, 17) que te cautivará, no sólo por su decoración sino también por sus elaborados platos de comida marroquí.
Pero si realmente quieres encontrar un espacio único para el paladar de lo más alternativo tendrás que ir a Teurastamo. Fuera de Kallio, hacia el norte, en la calle Työpajankatu se encuentra el antiguo matadero de Teurastamo totalmente reconvertido en un espacio dedicado a la cultura gastronómica.Dentro del matadero hay diferentes actividades, ente ellas la escuela de cocina y coctelería Flavour Studio, un jardín de agricultura urbana en el patio y una barbacoa gratuita para uso de cualquiera. En el restaurante B-Smokery, decorado con antigua maquinaria del matadero, podrás degustar la mejor carne a la brasa, costillas y hamburguesas. Y si te quedas con hambre, tómate el postre en Jädelino, una heladería especializada en helados artesanales italianos para todos los gustos (los tienes con leche de soja, sin azúcar y edulcorados con estevia). El nuestro lo pedimos de grosella y coco.
Cosmopolita: Todos conocemos la fama del diseño sueco, pero el diseño nórdico no empieza ni acaba en la estantería Expedit. Por si no lo sabías, Helsinki fue elegida capital mundial del diseño en 2012 y es la responsable de grandes iconos del diseño de interiores, como el jarrón curvo de iittala (diseño de Alvar Aalto) o el puppy y la silla bola de EeroAarino. Si te gusta recolectar de tus viajes souvenirs realmente especiales, te recomendamos que te des una vuelta por el DesignDistrict, un área próxima al centro que aglutina la mayoría de las tiendas de decoración, joyas y moda finesa. Nuestra favorita, el DesignForum Shop (Erottajankatu, 7) donde además de encontrar verdaderos objetos de deseo podrás disfrutar de un café y una amplia selección de tartas en su cafetería.
Para poner el broche final a una tarde de compras, nada mejor que tomarse un respiro contemplando el atardecer en el mirador con las mejores vistas de la ciudad: el Ateljee Bar (Yrjönkatu, 26) del Hotel Torni. Entre su variedad de cócteles nosotros nos hemos decantado por un AAlto, en homenaje al máximo exponente de la arquitectura finesa, compuesto por vodka de arándano, cointreau, soda y zumo de limón con arándano.
Dominguera: Uno de los pasatiempos de los finlandeses cuando empieza el buen tiempo es disfrutar al máximo del aire libre y Helsinki tiene la suerte de contar con un transporte marítimo inmejorable que conecta con las principales islas cercanas. Así que, no lo dudes y cógete un barco. Nosotros te proponemos una visita a la isla-fortaleza de Suomenlinna, los barcos salen cada media hora del puerto y disfrutarás de unas vistas increíbles de la ciudad durante el trayecto. La isla es una antigua fortaleza sueca que ha conservado hasta nuestros días su singular arquitectura y a día de hoy es uno de los principales lugares de recreo y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
En la isla hay restaurantes pero, como buen dominguero, sabemos que te encantan los picnics, por eso te proponemos que encargues un picnic en Sunn (Aleksanterinkatu, 26). El nuestro se componía de varios platos: salmón braseado, ensalada de brócoli y patatas, ensalada de canónigos y mozzarella de búfala, empanada de pollo y una selección de frutas y pastelillos.
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Ferrol, una joya fortificada próxima a A Coruña
¿De dónde viene el nombre de Ferrol? Dice la leyenda que "Ferrol" proviene del santo bretón de nombre San Ferreol, el cual se cuenta que arribó a tierras gallegas en un barco entre un impresionante coro de siete sirenas. Pero estudios más terrenales dicen que lo más probable es que el origen de este término se encuentre en la toponimia medieval, relacionando dos palabras que pueden significar bien 'puerto – cercano' o 'embarcadero sobre pilastras'.
Historia
Los primeros pobladores de aquel enclave fueron los celtas. Poco después pasaron a incorporarse al Imperio romano en el siglo I a. C. A partir de ahí los habitantes de aquella villa próxima al mar empezaron a especializarse en la exportación pesquera y conservera. En 1087 fue la primera vez que se usó el topónimo de Ferrol en un documento eclesiástico que hace referencia a una donación realizada al monasterio próximo de San Martín de Jubia por parte de una pequeña población costera, que contaba con una pequeña iglesia dedicada a San Julián. El Ferrol de la Edad Media se situaba sobre lo que en la actualidad se conoce como barrio de Ferrol Vello.
Desde A Coruña
Ferrol es una ciudad que está bien comunicada con las principales poblaciones del norte de Galicia. Se encuentra a poco más de 42 minutos de A Coruña, en un trayecto en coche con impresionantes paisajes a través de la AP-9. Pero desde allí también es fácil llegar por carretera a otras poblaciones como Villalba, Naró y Ortigueira. En el camino que va de A Coruña a Ferrol se atraviesan numerosos ríos como el Eume. A lo largo del viaje se alternan las extensas praderas verdes plagadas de riachuelos de ensueño, con las panorámicas vistas al gran océano. También se pasa junto al Parque Natural Fragas do Eume, sin duda una parada obligada para el viajero. Se trata de uno de los bosques atlánticos de ribera mejor conservados de toda Europa. Se extiende a lo largo de 9.000 hectáreas que a día de hoy se mantienen prácticamente vírgenes. El parque es de forma triangular y se ubica entre As Pontes, Pontedeume y Monfero. Entrar en el bosque es como trasladarse a un cuento de hadas y duendes. Lo mejor es dejarse llevar y perderse a través de su frondosa vegetación, llegando a ser tan tupida por momentos que se hace imposible vislumbrar los rayos del sol. Aquí encontraremos fresnos, robles, chopos, alisos y un sinfín de especies de helechos y líquenes. Pero no todo acaba aquí, el agua es un componente muy importante y las fuentes y cascadas abundan por doquier. Si tienes paciencia y no te dejas embaucar por la flauta mágica de la naturaleza puedes conseguir una más que merecida recompensa: la visita del encantador monasterio de Caaveiro, un antiguo convento establecido aquí en el año 934 d. C. desde el cual se divisan unas majestuosas vistas de esta espesura de fantasía.
Paseo por el barrio de la Magdalena
Para entrar en ambiente, nada mejor que iniciar un paseo por el Barrio de la Magdalena, una de las zonas comerciales y de ocio más importantes. Trazado exactamente como una cuadrícula, a la manera racionalista de la Ilustración, y con excepcionales construcciones modernistas como el Teatro Jofre (1892), el Mercado de La Magdalena- “La Pescadería” (1923), el Casino Ferrolano (1923), el Hotel Suizo (1916), o el Banco Hispano-Antigua Fonda Suiza (1909-1910). El barrio se puede recorrer sin problemasa pie, en coche o autobús. Con una disposición urbana similar al Ensanche de Barcelona está parcelado en numerosas manzanas de idéntica forma y dimensiones. Destacan en los extremos dos amplias plazas cuadradas (Plaza de Amboage o del Marqués de Amboage, y Plaza de Armas). Conserva viviendas del s. XVIII, con balcones en hierro forjado sobre ménsulas de piedra y galerías de madera acristalada en blanco (la mayoría de ellas ya del s. XIX); además de edificios de estilo modernista, El Barrio de A Magdalena fue declarado Conjunto Histórico-artístico en 1983. Además, si lo que quieres es ir de compras, en el barrio hay cientos de establecimientos comerciales, sobretodo a lo largo de sus calles principales: Real, Magdalena, Igrexa, Dolores, Galiano y María. Hay un abundante número de negocios textiles, así como sector de la hostelería. La zona de tascas y bares donde poder disfrutar de tapas y copas se ubica a lo largo de la calle del Sol.
Ciudad Fortificada
Una auténtica joya dentro de la historia naval son el Castillo de San Felipe, las diferentes fortalezas de la población y en especial, el Arsenal. Construido en el siglo XVIII, también bajo el estilo de la Ilustración, es un complejo de obras hidráulicas y edificios únicos en todo el continente, entre los que se incluye el Museo Naval, también de visita ineludible. Incluye la Porta do Dique, puerta de estilo neoclásico que comunica el Ferrol Vello con el Arsenal, que fue realizada bajo el reinado de Isabel II. No hay que dejar escapar la ocasión de visitar el Castillo de San Felipe, que nos evocará épocas pasadas y la importancia que el elemento militar tuvo en la construcción y desarrollo de la ciudad. De estilo neoclásico, su construcción se inició en tiempos de Felipe II. Sin duda constituye uno de los mejores ejemplos de las denominadas "baterías-abaluartadas" del siglo XVIII. Desde esta fortificación se pueden admirar unas grandiosas vistas sobre toda la ría y el Castillo de A Palma.
La Armada
Ferrol es una población dedicada sobretodo a una actividad económica marítima. De ahí que cuente con un puerto pesquero y comercial, astilleros civiles y militares, y las magníficas instalaciones de La Armada Española. Ésta última es una de las fuerzas navales activas más antiguas del mundo. Funciona desde finales del siglo XV. La Armada Española ha tenido un papel protagonista en la Historia de España, particularmente en los ámbitos logístico y defensivo durante la época del Imperio Español. Entre los grandes hitos de la Armada están el descubrimiento de América y la primera vuelta al mundo hecha por el hombre, a cargo Juan Sebastián Elcano La Armada Española fue la más poderosa del mundo desde el siglo XVI hasta mediados o finales del XVII.
Ferrol es sin duda una oportunidad única de descubrir un pedazo de nuestra historia dentro de un exuberante marco paisajístico. ¿A que esperas para reservar tu Vueling? Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto: Isabel y Luis Comunicación
Fotos: Juan Balsa, Diputación de A Coruña y Concello de Ferrol
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