Playas y bahías donde disfrutar de la costa maltesa
Como todo buen conjunto de islas del Mediterráneo que se precie, las que conforman el archipiélago de Malta han pasado de ser codiciadas por todos sus vecinos debido a su estratégica ubicación, a ser las “niñas bonitas” de todos los turistas gracias a su patrimonio histórico y, sobre todo, a sus magníficas playas y bahías. Hoy nos vamos a centrar en la faceta más paradisíaca de estas fantásticas islas recorriendo alguno de los rincones clave de su costa.
Malta cuenta con playas aptas para todos los públicos y todos los usos posibles. Las hay grandes, fácilmente accesibles, con múltiples servicios, perfectas para los que viajan en familia o no quieren complicarse la vida; las hay más recónditas, con menor afluencia de personas, donde relajarse y disfrutar de las vistas; y también hay espacio para la práctica de deporte como el surf, hay bahías a las que sólo se puede acceder en barco, o espacios que cuentan con las mejores aguas para la práctica del submarinismo. A continuación hemos hecho una breve selección de algunas de las mejores playas y bahías que encontrarás en Malta, Gozo y Comino, las tres islas que conforman Malta.
Ghajn Tuffieha (Malta)
Situada al lado de la concurrida y popular Golden Bay, al norte de la isla, se encuentra esta playa de arena fina, mucho más tranquila y menos frecuentada que su vecina. La razón de esta calma: los doscientos escalones de acceso a la misma, todo un reto para sus visitantes. Eso sí, el esfuerzo bien merece la pena, y vendrá compensado por un buen chapuzón en sus aguas.
Bahía de Mgiebah (Malta)
También al norte de la isla, muy cerca de la localidad de Selmun, se encuentra esta bahía que cuenta con una playa de dorada arena, alejada del bullicio y rodeada de naturaleza virgen. El acceso a la misma es un poco complicado pero, al igual que la playa anterior, se verá compensada tamaña aventura con unas estupendas aguas donde sumergirse y con un paisaje donde desconectar de todo.
Blue Grotto (Malta)
Aunque no se trata de una playa propiamente dicha, sí que se encuentra situada en la costa maltesa, y es lugar de parada obligatoria para los aficionados al submarinismo. La Blue Grotto (Cueva Azul) consta de seis cuevas marinas situadas a los pies de unos acantilados del sur de Malta, a unos 13 kilómetros de Valletta. Sus cristalinas aguas y sus rocas cubiertas de corales estamos más que seguros que te dejarán maravillado. La mejor manera de acceder al lugar es con barca, que por unos 7 euros realiza un recorrido por tan magnífico lugar. Las primeras horas de la mañana son las mejores para su visita, ya que en este momento del día el sol produce un efecto lumínico que realza aún más la belleza de esta zona.
Ramla il-Hamra (Gozo)
Al norte de Gozo se encuentra la que es casi la única playa de arena de esta isla, siendo también la más popular entre los locales y los turistas. Entre sus peculiaridades está el color rojizo de su arena, que no pasa desapercibido para el visitante. Como curiosidad, en esta misma bahía se encuentran las cuevas donde se dice que Ulises fue retenido durante siete años por Calipso, hija de Atlas.
Dwejra o Azure Window (Gozo)
En la costa oeste de Gozo se encuentra este precioso golfo, del que destaca el impresionante arco de roca calcárea que lo preside, al que seguro que no podrás resistirte a fotografiarlo y compartirlo en alguna de tus redes sociales. Ésta es un área perfecta para la práctica del submarinismo, o para recorrerla en barca y disfrutar de las vistas de la costa.
Blue Lagoon (Comino)
La isla de Comino, en sus tan sólo 3,5 kilómetros cuadrados de superficie guarda un pequeño paraíso en su haber, el Blue Lagoon (Laguna Azul), una fantástica bahía a la que solo se puede acceder por barca, y en cuyas cristalinas aguas no podrás evitar la tentación de zambullirte y deleitarte con las vistas.
Coge tu Vueling y aprovecha para darte un chapuzón y recargar energías en algunas de las magníficas playas y bahías del archipiélago de Malta.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Malcolm Debono, Bs0u10e0, William Shewring, Jennifer Morrow, Robert Pittman, Flavio Ensiki
+ infoRuta por los 7 faros de Menorca
Los faros menorquines forman parte del entorno de la isla y custodian sus abruptas costas. Se encuentran por ello en algunas de las zonas más bellas y salvajes, lo que hace de su ruta un encuentro con la naturaleza y con los diferentes paisajes de Menorca. Más allá de la función primera de señalar el camino a los barcos, forman una postal inigualable en la ya de por sí bella costa menorquina.
Todos los faros están gestionados por la Autoridad Portuaria de Baleares y en su web se muestran las características técnicas de cada uno de ellos
Faro de Favàritx
Su ubicación en el entorno natural del Parque Natural de s'Albufera des Grau, la zona más húmeda de Menorca a unos 20 kilómetros al norte de Maó, lo convierte en uno de los más visitados.
Punto clave de la Reserva de la Biosfera de la isla, aquí encontramos una gran variedad de aves acuáticas y rapaces como el águila pescadora, el milano o el águila calzada
Faro de Cavalleria
A unos 14 kilómetros de Es Mercadal, en el extremo más meridional de la isla, se alza este impresionante faro sobre un acantilado de más de 80 metros y con fantastícas vistas sobre el mar.
Una curiosidad que observarás si visitas el faro de Cavalleria: verás que por los alrededores sorprenden unos montones de piedras encarados al mar. Los construyen los turistas que se acercan al faro porque, según la tradición, quién crea estas formas y pide el deseo al faro de volver a Menorca, tu deseo se cumplirá.
Faro de Punta Nati
Inagurado en 1913, su creación proviene de un trágico accidente. Y es que, en esta zona de fuertes vientos y corrientes marinas naufragó tres años antes el moderno vapor francés Général Chanzy a causa de una gran tempestad.
Los días con fuerte viento del norte se puede disfrutar de un espectáculo natural cuando, la grieta cercana al faro expulsa con gran fuerza el agua, en una suerte de bufador que arremete contra la óptica del faro, que en ocasiones ha sido dañada por su presión.
Faro Illa de l'Aire
Al sur de Mahón, en el municipio de Sant Lluis, se encuentra la turística Platja de Punta Prima. Desde aquí se observa perfectamente la Illa de l'Aire y la silueta de su faro en un entorno de aguas turquesas y gran riqueza marina.
Una de las características de la isla es la de albergar una especie endémica de Menorca y Mallorca: la lagartija negra. Pero no sólo el pequeño reptil puebla el islote, que alberga también numerosas aves en su paso migratorio.
Faro Artrutx
De características rayas gruesas blancas y negras, el faro de Artrutx se encuentra a 7 kilómetros de Ciudadela. Se construyó a mediados del siglo XIX, en 1858, y al principio, funcionaba con petróleo hasta 1930 en el que llegó al faro la electricidad. Ahora, el faro de Artrutx forma parte del patrimonio histórico de Menorca.
Muy cerca del faro se encuentran las calas den Bosch y Son Xoriguer, una de las que presenta mayor oleaje y que por tanto posibilita la práctica del windsurf.
Sa Farola
Se encuentra en el Paseo Marítimo de Sa Farola por lo que se puede llegar tranquilamente hasta él dando un paseo de unos 30 minutos desde el centro urbano de Ciutadella. Durante el trayecto podrás disfrutar del hermoso paisaje o de un baño en la Caleta es Frares, con sus plataformas habilitadas para los bañistas, y que queda a medio camino.
Faro de Sant Carles o Faro de Maó
Considerado el primer faro de la isla, se construyó en 1852 sobre las ruinas del Castell de Sant Felip, en la punta de Sant Carles. Tras algunas discusiones sobre su ubicación, se sustituyó por un torre metálica de franjas negras y blancas.
Cerca del faro se encuentra el Fuerte de Marlborough, una singular edificación de forma heptagonal rodeada de un foso excavado en la tierra y construida por los británicos entre 1710 y 1716, del que se pueden visitar sus galerías.
Imágenes cedidas por www.portsdebalears.com
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+ infoEl secreto mejor guardado de la Jet set
Vale que las playas de la costa Esmeralda son un refugio para todo aquel que desea playas paradisíacas y aguas cristalinas de color azul turquesa. Y sí, es probable que a uno se le olvide la posibilidad de visitar la ciudad de Olbia. Desde aquí vamos a reivindicar esta encantadora localidad del norte de Cerdeña, así como también la Costa Esmeralda y sus alrededores. Su visita durante los meses estivales es una apuesta segura, pero os proponemos ir fuera de temporada para que conozcáis su ADN genuino, más allá de la distorsión turística.
Olbia
Al otro lado de su cinturón industrial hay una atractiva localidad con un centro histórico lleno de tiendas, bares de vinos y plazas atestadas de cafeterías. Pero por encima de todo, Olbia contrasta, por su autenticidad, con las zonas más turísticas del norte y del sur de la isla.
Olbia se encuentra en la costa Esmeralda y, sin duda, evoca las imágenes sardas más clásicas: playas blancas, rocas esculpidas por el viento que se adentran en aguas de color azul, y mucho turismo de lujo, con yates anclados en las múltiples calas de toda su costa. En el interior, Gallura parece estar en las antípodas, con sus viñedos, sus bonitos pueblos, sus montañas y sus misteriosas nuragas - principal tipo de edificio megalítico que se puede encontrar en Cerdeña, remontándose a años anteriores al 1000 a. C. -. La costa norte de Gallura es ruda, con unas aguas que son todo un santuario exclusivo para delfines, submarinistas y windsurfistas que disfrutan del mar cristalino de la reserva marina de La Maddalena. El Parque Nacional de la Maddalena incluye un archipiélago formado por siete islas, conocidas como las “siete hermanas”: la Maddalena, que es la más importante, Caprera, Santo Stefano, Spargi, Budelli, Santa María y Razzoli. Todas las islas son de granito y se caracterizan por su proximidad mutua y por sus aguas poco profundas. Dichas características junto a las variaciones cromáticas del mar y a la maravillosa naturaleza crean un escenario incomparable que hay que descubrir. La ciudad conserva el aspecto del antiguo pueblo de pescadores, con el ayuntamiento, la iglesia parroquial de Santa María Magdalena y restaurantes y tiendas que ofrecen todo tipo de productos.
Costa Esmeralda
La costa Esmeralda, que se extiende a lo largo de 55 km desde Porto Rotondo hasta el golfo de Arzachena, es el objetivo vacacional más exitoso de la isla, un ostentoso enclave de hoteles de alto standing, playas ocultas y puertos deportivos al alcance de muy pocos. Desde que el Aga Khan se hizo con la costa por cuatro chavos en los años 60, atrae a miembros de la jet set de todo el mundo, y a un enjambre de paparazzi, claro. Pero pese a tanta futilidad, es un lugar que roza la perfección, con montañas de granito que se bañan en aguas de color esmeralda a lo largo de una gama de calas, todas distintas, todas perfectas.
La capital es Porto Cervo, población muy curiosa que incluso puede parecer de cartón piedra, con una arquitectura con reminiscencias moriscas y calles limpísimas. Alegre, colorado y mundano, este sofisticado lugar es un verdadero paraíso. Entre junio y septiembre es el centro de la fiesta high class, con bellezas bronceadas que posan en Piazzetta y petro millonarios merodeando en las tiendas pertenecientes a grandes firmas. Pero el resto del año, la cosa está muy tranquila, y seguro que no te toparás con nadie más, aparte de un puñado de lugareños.
Es muy recomendable hacer una excursión hacia el oeste. Allí se encuentra la Baia Sardinia, que da a una extensión de arena preciosa, mientras que al sur, cerca del Hotel Cala di Volpe, están las espectaculares playas de Capriccioli y Spiaggia Liscia Ruia. Próxima al Hotel Romazzino, la Spiaggia del Principe es una medialuna de arena blanca bañada por aguas de color azul intenso. Pero sigamos con el sueño. Y es que no todas las buenas cartas de esta región se encuentran en la costa.
En el interior, no hay que perderse la aldea de San Pantaleo, la cual merece una visita –y dos-. Tierra adentro, la localidad de Arzachena ofrece algunos yacimientos arqueológicos interesantes como la Nuraghe di Albucciu, junto a la carretera principal a Olbia, y Coddu Ecchju, una de las más importantes tombe dei giganti - monumentos funerarios son de tumbas colectivas pertenecientes a la Edad Nurágica (segundo milenio antes de Cristo)- toda la isla.
¿A qué esperas para descubrir las maravillas de la Costa Esmeralda y Olbia en sus meses más sosegados? Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Gabriel Garcia Marengo
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De Stuttgart a las tierras de los sueños
Al suroeste de Alemania se encuentra el estado federado de Baden-Württemberg, cuya capital es Stuttgart. Aunque por el nombre puede resultar un tanto desconocida, se trata de la segunda región más turística del país, llena de lugares fascinantes.
Por ejemplo, Stuttgart es la puerta de entrada para llegar hasta la misteriosa Selva Negra, el impresionante lago Costanza, la imponente sierra de Jura de Suabia o pequeñas ciudades de ensueño como Esslingen, Freiburg, Ludwigsburg, Baden-Baden o Heidelberg. Ahora todo empieza a resultar más familiar ¿verdad?.
La Selva Negra
Es una zona famosa por sus relojes de cuco, por los que los alemanes tienen tanta afición. La Selva Negra tiene toda una historia de elaboración de relojes de cuco, donde se llevan fabricando desde 1740. En el turístico pueblo de Triberg encontrarás el reloj de cuco más grande del mundo - y también el segundo del mundo-. A las 12 del mediodía podrás contemplar el canto de su cuco de más de 4 metros de altura!
Otra dato curioso de Triberg, es que aquí se conserva la receta original de la tarta de la Selva Negra, la más famosa de la gastronomía alemana, hecha de capas de esponjoso bizcocho, crema y mermelada de cerezas. Se encuentra en el Café Schäfer y data de 1915.
Y si te gustan la curiosidades, deberás acercarte también hasta Gengenbach, un pueblo de cuento, literalmente. Aquí rodó Tim Burton algunas de las escenas de Charlie y la Fábrica de Chocolate. Poco debió modificar Burton de Gengenbach, ya que sus calles adoquinadas, entramados de madera y balcones floreados la hacen de por si realmente encantadora.
Al parecer, en los pueblecitos de la Selva Negra todo se hace a lo grande. Las ventanas del mismo Ayuntamiento de Gengenbach -que data del siglo XVII-, se abren en la cuenta antrás desde el Domingo de Adviento hasta la Navidad, para formar el mayor calendario de Adviento del mundo.
Al oeste de la Selva Negra, se encuentra la ciudad universitaria de Friburgo, considerada la capital ecológica de Alemania y la ciudad alemana con más horas de sol. Al estar rodeada de naturaleza por todos lados, es la ciudad ideal desde la cual organizar actividades al aire libre de todo tipo y durante todo el año.
Tras esta serie de anécdotas, decir que la Selva Negra es principalmente un lugar destacado de turismo rural, por su gran densidad forestal, verdes valles y grandes lagos, como el Glaswaldsee, Mummelsee, Kimbergsee, Feldsee o Titisee.
El lago Constanza
Pero si de lagos hablamos, sin duda el más conocido -por ser el mayor lago continental de Alemania- es el lago Constanza, que marca la frontera entre Alemania, Austria y Suiza. Su gran inmensidad hace que se pierda la vista en el horizonte por su agua cristalina, como si se tratara de un océano. Aquí terminan los casi 3.000 kilómetros de la ruta turística de Arquitectura de Entramados.
Por su rico entorno y los pueblos que lo rodean -como Constanza, Lindau o Wasserburg-, el lago Constanza constituye un valioso patrimonio cultural y natural.
El lago, de 74 kilómetros de largo, contiene 3 maravillosas islas que pueden visitarse. Mainau -hasta la que se puede llegar atravesando un puente- es una isla paradisiaca llena de flores y plantas , por lo que es conocida como Isla de las Flores, y a la que acuden gran variedad de mariposas de todo tipo. La isla de Lindau, que posee un puerto en el que destacan el faro y el León de Baviera, y la isla de Reichenau, unida a tierra firme por un puente, cuyo monasterio y el resto de iglesias han sido considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Jura de Suabia
Jura de Suabia atraviesa el estado de Baden-Württemberg. Se trata de una sierra de mediana altura, por la erosión que han sufrido sus picos a lo largo de los años. El Danubio y otros ríos, han creado profundos valles y es también una de las zonas del planeta con mayor número de volcanes.
Por toda la sierra se levantan imponentes castillos y palacios, aunque de entre todos, destaca especialmente el magnífico castillo de Hohenllorn, que se encuentra en la cumbre del monte del mismo nombre.
Su interior alberga tesoros como la corona de Guillermo II, efectos personales de Federico II de Prusia o una carta de George Washington al Barón von Steuben.
Funciona como museo y es el mayor atracctivo de la zona, aunque se trata de una reconstrucción homeanje a la dinastía Hohenzollern, realizada en el siglo XIX.
Maineau por Stako | Freiburg por joergens | El reloj de cuco mas grande del mundo por MrSurrender | Lago Constanza por Markus Bernet | Castillo de Hohenzollern por Uvatter
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