Recorriendo la Cidade Vella
Por las estrechas y sinuosas calles empedradas de la Ciudad Vieja de A Coruña podemos revivir gran parte de la historia de la ciudad. Aquí se encuentran la mayoría de los edificios emblemáticos y algunos de los rincones más encantadores.
La Cidade Vella forma una retícula que abarca desde la Plaza María Pita hasta el centro de arte y cultura contemporáneas de la Fundación Luís Seoane, pasando por lugares tan entrañables como la Praza Xeneral Azcárrega, el Convento de las Bárbaras o la Iglesia de Santiago. Es también una zona comercial, con magnificas tiendas de anticuarios y de artesania, en las que hacer alguna compra especial. Por supuesto, también para pararse a probar las especialidades más representativas de la buena gastronomía gallega en los excelentes bares y restaurantes.
Empezamos en la plaza de María Pita es, el corazón de la ciudad, que recibe su nombre de la heroína que luchó contra el ataque de la Armada Inglesa, dirigida por el corsario Francis Drake, en 1589 . En el centro de la plaza, se alza el monumento de bronce en honor a esta valiente coruñesa, obra del artista Xosé Castiñeiras.
Saliendo de la plaza nos encontramos con la iglesia de Santiago, probablemente la más antigua de la ciudad. De estilo románico, su construcción data de los siglos XII-XIII. En la fachada oeste se encuentra representado el Apóstol Santiago a caballo.
Pasarás por la evocadora plaza Azcárraga o antigua praza da Fariña. En el pasado, fue la más importante de la Cidade Vella, ya que se abrían hasta ella la Casa de la Intendencia, el Consistorio y el Almacén de Artillería. Los eventos y festejos más relevantes tenían aquí lugar, así como el mercado tradicional en el que se vendían los productos.
Muy cerca se encuentra la casa de Rosalía de Castro, en la calle Príncipe número 3. Fue la residencia, entre los años 1870 y 1879, de la poetisa gallega Rosalía de Castro y su esposo Manuel Murguía. Rosalía de Castro es una de las figuras literarias más importantes del siglo XIX, una precursora de la poesía moderna que ayudó a la recuperación de la lengua y culturas gallegas.
Caminamos hasta el convento y plaza de las Bárbaras, un beatorio fundado en el siglo XIV y posteriormente integrado a la obediencia franciscana. Recibe su nombre de la ermita dedicada a Santa Barbara que se encontraba inicialmente en este lugar.
A continuación, nos encontramos con el convento e iglesia de Santo Domingo. Aunque antiguamente se encontraba situado fuera de las murallas de la Ciudad Vieja, fue reconstruido dentro de ellas durante la primera mitad del siglo XVII. El conventó se amplió en 1726 pero la iglesia fue derribada, conservando ahora sólo las capillas de los Remedios y del Rosario.
Nos acercamos al mirador del jardín romántico de San Carlos, en el que se encuentra la escultura del Magnus Portus Artabrorum romano. También el arca fúnebre del general John Moore, que tanto gusta a los británicos, y que ayudó a liberar la ciudad de las tropas francesas que atacaron la ciudad en 1809. Se construyó inicialmente como castillo defensivo fuera de las murallas en el siglo XVI aunque, poco a poco, perdió su importancia como baluarte y fue abandonado. En el siglo XVIII se recuperó como jardín de la mano de Carlos F. de Croix.
Ya llegando al final de nuestro recorrido, se encuentra la Fundación Louis Seoane, ubicada en un antiguo cuartel rehabilitado que se inauguró en 2003. La fundación está dedicada a la divulgación de la obra de y el legado intelectual del dibujante, pintor y escritor Luis Seoane, así como a desarrollar proyectos expositivos en torno a la cultura y el pensamiento contemporáneo.
Ayuntamiento por Carlos Fernández San Millán | Tumba de Sir John Moore por Marcus | Plaza Azcárraga por FirkinCat
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+ infoBacalhau, caldo y tripas
Oporto ofrece al turista las bondades de su rica gastronomía. Con una situación excepcional, a orillas del Duero y bañada por las aguas del océano Atlántico, en Oporto podrás comer buen pescado y marisco, catar los mejores vinos y deleitarte con su variada repostería.
Encontrarás restaurantes para todos los gustos y para todos los bolsillos. Puedes comer muy bien por tan sólo 5€ en las casas de comida o en afamados restaurantes con estrella Michelín, como en The Yeatman.
Una de las cosas que debes tener en cuenta al sentarte en un restaurante es que, el aperitivo que te sirven en primer lugar y sin haber pedido, no es un atención al cliente. Se ha de pagar. Esto da lugar, en ocasiones, a malos entendidos.
También, que lo más habitual para empezar una comida en cualquier restaurante sea una sopa, que preparan muy ricas y de muchas maneras diferentes.
Una de las zonas con más oferta de restaurantes es Ribeira. Es un lugar muy animado, desde el que se tienen las mejores vistas sobre la ciudad. Aquí puedes acercarte a comer el pulpo asado de Chez Lapin o el bacalao y las “Tripas de Oporto" de Filha da Mãe Preta.
En la Rua de Aviz se encontraban gran parte de las librerías de la ciudad. Hoy en día es un hervidero de tendenciass. Entre las nuevas galerías de arte encontramos el restaurante Book, donde antes se encontraba la Livraria Aviz. Verás que todo a su alredor recuerda a su pasado como librería.
El enoturismo es una de las buenas opciones para conocer la ciudad y sus productos gastronómicos. Para ellos, es recomendables llegar hasta el otro lado del río, donde se se encuentran las bodegas de Vila Nova de Gai. En este lado del río también puedes probar las múltiples recetas de bacalao, que tanta fama tienen en todo Portugal, de El Bacalhoeiro (Avenida Diogo Leite, 74).
En el Café Santiago tienen fama de servir las mejores francesinhas, uno de los clásicos de la cocina de Oporto. Lo comprobarás viendo las colas que se forman ante sus puertas para conseguir una, en Rua Passos Manuel 226. Se trata de una tostada de pan de molde que se rellena con diferentes tipos de embutido y carne, se cubre de queso gratinado y se bañado en salsa picante. De por sí ya te puedes imaginar que con esos ingredientes es un plato muy contundente y que te llenará de energía; más si lo acompañas, como es habitual, de unas patatas fritas y una cerveza fresca.
Y para conocer los productos que se consumen en Oporto, acércate al Mercado de Bolhao. Construído en 1914, es uno de los edificios emblemáticos, en el que vivir el día a día de los tripeiros.Curioso gentilicio, ¿verdad? A los ciudadanos de Oporto se les llama así debido a que, durante los preparativos de la conquista de Ceuta en 1415, tuvieron que entregar a la expedición toda la carne y quedarse únicamente con las tripas. Ahora, as tripas à moda do Porto es en el plato por excelencia de la ciudad!
Francesinha por jfcfar| Tripas a moda do Porto por MariaCartas
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+ infoLos pueblos más bellos del lago de Garda
El lago de Garda, situado al norte de Italia, entre la Lombardía y el Véneto, es un destino perfecto para una escapada en el que hallarás la combinación perfecta de naturaleza, patrimonio histórico y gastronomía, además del lugar idóneo para la práctica del senderismo, el montañismo, el ciclismo, la vela o el windsurf. A continuación hemos realizado una selección de las poblaciones con más encanto de la zona, ¿cuál es tu favorita?
Desenzano del Garda, la puerta del lago
Desenzano del Garda es el municipio más grande del lago de Garda. Situado en el sur, es el lugar de acceso por excelencia al lago. No dudes en recorrer las calles de su centro histórico y disfrutar de su increíble ambiente, sobre a partir del atardecer. De parada obligatoria son la iglesia de Santa Maria Maddalena, donde se puede ver la Última Cena de Tiépolo, y su villa romana, situada en la via Crocifisso, y en la que destacan su mosaicos.
Sirmione, la niña bonita
Ubicado en una estrecha península al sur del lago de Garda, sin duda alguna es el pueblo más pintoresco de la zona, y en consecuencia, el más turístico. En cuanto veas su casco antiguo y su fantástico castillo medieval –con puente levadizo incluido- entenderás el por qué de su éxito, y caerás rendido ante sus encantos. Entre lo más destacado están la ruinas de una antigua villa romana, conocida con el nombre de las cuevas de Catulo (Grotte di Catulloen italiano). A pesar de no tener nada de cueva ni haber alojado jamás a Catulo, conservan unos frescos de excelente calidad, y las vistas desde su olivar son estupendas.
Malcesine, la ribera de los olivos
Este pequeño pueblo, famoso por su aceite, fue inmortalizado por Gustav Klimt en 1913. Destaca el blanco castillo medieval de Scaligero, que sobresale entre sus casas, y que cuenta en su interior con una sala dedicada a Goethe. Este último le dedicó unas líneas a Malcesine en su Viaje a Italia. Entre las actividades imprescindibles a hacer está la de subir a su funicular, que asciende hasta una altura de 1760 metros, desde la que podrde una estupendassta una altura de 1760 metros, desde la que podrás disfrutar de una magníficas vistas del lago.
Gardone Riviera, el más elegante del lago
Sus villas del siglo XIX de estilo art déco y sus espectaculares jardines lo convierten en el pueblo más elegante del Garda. Destaca Il Vittoriale degli Italiani, un peculiar a la par que estravangate complejo formado por varios edificios, un teatro, jardines y vías fluviales, obra del poeta Gabriele D'Annunzio y del arquitecto Giancarlo Maroni. El otro espacio de imprescindible visita es el Jardín Botánico Fundación André Heller, que cuenta en su haber con unas 500 especies de plantas.
Riva del Garda, para los más deportistas
Encajado en el extremo norte del lago de Garda y con las montañas como fondo, se encuentra este pequeño pueblo, idóneo para los amantes del deporte. Desde él se pueden realizar excursiones a pie o en bicicleta al monte Rocchetta, o poner a prueba tus habilidad con deportes acuáticos como la vela o el windsurf.
Reserva tu Vueling a Verona, que está situada a unos 45 kilómetros del lago de Garda, y anímate a recorrer sus orillas.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Elin B, Marcos Dione, Edoardo Costa, Edwin van Buuringen, Tony Hisgett, Ross Elliott
+ infoEl Dublín de los dublineses
En esta ocasión os vamos a mostrar un Dublín más genuino: el Dublín de los dublineses.Nos apartamos de las rutas turísticas, que sabemos que podrás encontrar en cualquier post de la blogosfera, para ofreceros una visión más actual.
Moverse por la ciudad es muy fácil porque está muy bien conectada, pero nosotros os aconsejamos descubrir la capital irlandesa a pie; a la mayoría de lugares que os vamos a recomendar, se puede llegar andando con un agradable paseo a orillas del río Liffey.
Nuestra primera parada es en una antigua Mansión Georgiana, la Casa de Richard Wingfield, Conde de Powerscourt (1730-1788), y de su esposa Lady Amelia. Convertida actualmente en un centro comercial de lo más cool, el Powerscourt Shopping Center. Una joya del pasado en la actualidad; bajo el mismo techo, podrás descubrir la transición del estilo barroco al neo-clásico. Su interior ofrece al visitante tiendas únicas de diseño, moda, gastronomía, arte etc. Entre sus seis restaurantes destacamos: The Pepper pot que ofrece una amplia carta de comida orgánica, y Pymalion, conocido por sus tapas y desayunos preparados con alimentos locales.
Muy cerca, siguiendo la calle George´s Street, está uno de los mejores pubs de gays y lesbianas: The George, perfecto para escuchar música en directo y tomarte una buena pinta ¡Cómo no!. Gírate al entrar, y en la puerta, verás dibujado uno de los murales más bellos de toda la ciudad, realizado por el artista Joe Caslin. La zona Gay de Dublín, poco a poco, va cogiendo fuerza y crea un camino alternativo en la ciudad, que bien merece una visita.
En la calle que lleva el nombre del mítico guitarrista, músico, compositor y productor irlandés Rory Gallangher está Meeting House Square. Una plaza, que en verano es un hervidero de eventos musicales, y que todos los sábados del año se convierte en el paraíso de los foodies; un mercado orgánico, muy intimista, lleno de puestos gastronómicos take away, de máxima calidad. En este lugar, se encuentra un puesto llamado Temple Oyster Bar, si eres amante de estos moluscos bivalvos, simplemente, do it!
Ya sumergidos en el famoso área de Temple Bar, pero alejándonos de la ruta convencional, nos vamos a la calle Essex Street East, donde se encuentra una de las tiendas más chulas de moda masculina de todo Dublín, Índigo and Cloth.
Si te gusta el arte de la fotografía no dejes de entrar al The National Centre for Contemporary Photography ¡Sus exposiciones siempre son buenísimas! Descubrirás temáticas sobre el Dublín antiguo, la campiña irlandesa y los recuerdos de la hambruna.
En la ciudad, existe un cine muy peculiar, punto de encuentro de bohemios y amantes del séptimo arte, donde además podrás disfrutar de un buen menú del día, hablamos del Irish Film Institute.
Pero, si quieres tener una experiencia extrasensorial y gastronómica única, haz una reserva en el restaurante de moda en la ciudad Sophies restaurant, situado en la terraza del recién estrenado Hotel The Dean. Nos quedaríamos cortos hablando sobre el glamour y el estilo que tiene su decoración y servicio; incluye unas increíbles vistas 360 grados de la ciudad.
Por último, si eres goloso, no dejes de regalarte un homenaje en Queen of Tarts, un café & pastisserie, abierto a finales de los 90, por las hermanas Fallow; entre los dublineses es un secreto a voces que sus tartas y los cakes son insuperables.
Si has seguido esta ruta, obviamente, te has alejado de la más tradicional. Pero si tienes tiempo también te recomendamos que dediques un día a recorrer la city, en el típico autobús turístico Hop on- Hop Off ¡Te garantizamos que en un fin de semana has rematado Dublín!
Nosotros volveremos a Dublín pronto, ya que 2015 es el año del diseño Irlandés, pero eso te lo contaremos en otro post … Si quieres más información entra en la pagina de Turismo de Irlanda.
Corre a reservar tus billetes con Vueling ¡Estás más cerca que nunca de Dublín!
Texto de Tensi Sánchez de actitudesmgz.com
Fotografía de Verónica García
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