A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Resultados

La rica salsa canaria se llama mojo picón

Tan contrastada como sus paisajes es la gastronomía de Fuerteventura. Una cocina a base de productos sencillos pero muy sabrosos y con una tradición culinaria que viene de siglos atrás. Ha sabido aprovechar como ninguna los recursos agrícolas y ganaderos y conservar las tradiciones para su elaboración. Es el caso del gofio amasado, dieta de los antiguos habitantes de la isla, que se viene elaborando con harina de grano tostada desde hace mucho tiempo atrás.

Entre sus platos típicos se encuentran las papas arrugadas -una variedad más pequeña que la común que se hierve con sal hasta que la piel queda arrugada-, y que se sirve con una salsa picante llamada mojo. La palabra mojo proviene del portugúes, del molho, que significa precisamente salsa. En general se encuentran dos tipos de mojo: el verde -elaborado con pimiento verde y que suele acompañar a los pescados - y el mojo rojo -con pimentón y que da sabor a las carnes-.

En Fuerteventura se elabora el queso majorero, uno de los más apreciados quesos por la leche grasa y muy aromática que producen las cabras majoreras, que suelen campan a sus anchas por los terrenos.

De los productos de la tierra destacan el tomate majorero, que se cultiva con cariño en un tierra fértil con piedras volcánicas, que le otorgan ese intenso sabor y una gran consistencia y color.

Pero su producto estrella proviene del mar. El pescado se prepara en Fuerteventura de todas las maneras imaginables: frito, asado, salteado o cocido y en recetas clásicas como la del Sancorcho, que sin duda has de probar si visitas la isla.

La apuesta por una pesca sostenible ha dado sus frutos y ha permitido la proliferación de muchas espécies. Algunas de las típicas son el medregal, la sama, la fula roja, la morena o la palometa roja, que encontrarás bien frescas en sus restaurantes.

Para hacer una buena comida en Fuerteventura, conviene alejarse un poco de los núcleos más turísticos y adentrarse en la isla. En los pequeños pueblos del interior, todavía es posible encontrar lugares en los que probar comida tradicional de verdad.

Casa Isaítas
Calle Guize 7, Pájara
www.casaisaitas.com

Buena cocina majorera a base de productos frescos y de temporada. Prueba el queso majorero, las ensaladas con productos de la huerta, el queso asado con mojo verde, la carne de cabra en salsa o una versión de un plato típico, como es la Ropa Vieja, pero vegetariana para contentar a todos los gustos. Para comer entre paredes de piedra o en su patio interior y disfrutar del mejor ambiente majorero.

Restaurante la Playita
Muelle Chico, La Oliva

Del mar a los fogones. Esta zona es rica en pescados y en el Restaurante la Playita los preparan de maravilla. Prueba "la cabrita", muy frita con un buen aceite y de la que se como todo, hasta la cabeza y espinas. Y con unas vistas al mar impresionantes, ya que prácticamente se encuentra en la misma arena de la playa.

Casa Santa María
Plaza de Santa María, Betancuria

Una casa de campo del siglo XVII ahora restaurada y convertida en un restaurante que ha sido premiado como el más bonito de la isla. En el centro histórico de Betancuria encontrarás esta cocina que mezcla lo tradicional con lo experimental. A probar la especialidad de la casa, el cabrito al horno.

Casa del Queso
Betancuria

En Betacuria hay también un lugar ideal para hacer un parada rápida y probar algunas de las especialidades de la isla. La Casa del Queso es un pequeño local que se encuentra saliendo de Betancuria camino a Pájara, y en el que degustar los quesos que se elaboran en el pueblo. Si tienes interés, te explicarán las peculiaridades de cada uno, y si quieres llevarte una porción a casa, te lo envasarán al vacio.

Imagen mojo verde por Abhay Kumar | Mojo rojo por Fernando Carmona Gonzalez | Sancorcho por Canario1

Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.

+ info

A la caza de las olas grandes de la costa vasca

El surf, deporte que cada vez cuenta con más adeptos, encuentra en la disciplina de las olas grandes su faceta más apasionante, en la que el hombre se enfrenta a las fuerzas de la naturaleza en su máxima y más agresiva expresión. La costa vasca reúne un buen número de estas olas tan codiciadas por los surfistas, a las que llegarás en coche en menos de una hora desde el aeropuerto de Loiu.

Uno de los abanderados de este deporte y de esta especialidad es Axi Muniain, surfista profesional de olas grandes y cinco veces finalista en los XXL Big Wave Awards, los equivalentes a los “Oscar” del Surf. Considerado por muchos como un surfista radical e innovador, ha surcado los mares en busca de la ola más grande del mundo, motivo por el que se ha ganado el apodo de “El Cazador de Olas”. Axi nos cuenta que “en el País Vasco la inmensa mayoría de las olas grandes tienen un plus de peligrosidad debido a la cercanía a la costa. Una costa abrupta y de grandes calados en la que los riesgos y dificultades aumentan. Las olas no son tan tubulares como pueden ser Jaws o Mavericks, porque aunque en tamaño son similares, la cercanía de la costa supone riesgo añadido. Pero también hay olas seguras con grandes arenales.  Es una costa llena de contrastes, con accesos muy difíciles en muchas ocasiones por lo que no están masificadas, pero por otra parte los rescates son más complicados. El País Vasco y sus olas grandes son para auténticos profesionales”.

Olas grandes made in el País Vasco

Meñakoz: A esta cala situada entre los municipios de Sopelana y Barrika llegan los surfistas más atrevidos del mundo. Su ola derecha es una de las más potentes del Cantábrico y es conocida por ser la más poderosa de la costa vasca. Grande y completa, puede llegar a alcanzar los 8 metros. No dejes de tomarte una “birra” bien fresquita en su chiringuito, las vistas al mar desde lo alto son espectaculares. 

Punta Galea: Incluida en el Circuito Mundial de Olas Grandes, la encontrarás en el municipio de Getxo. Esta ola ubicada a la salida del puerto de Bilbao es tan poderosa como peligrosa.

Izaro: Dice la leyendaque esta preciosa islafue escenario de un amor apasionado entre un fraile del convento del lugar y una bella joven bermeana, allá por el siglo XV. Situada frente a Bermeo y Mundaka, esconde una ola que puede alcanzar hasta los 9 metros.

Roka Puta: Excelente big wave, derecha con mucha fuerza y que casi llega a alcanzar los 6 metros. Con ella se han forjado algunos de los mejores riders de olas grandes del país.

Sorgin-Zulo: Presente en la playa de Deba, esta ola mueve una gran masa de agua, siendo difícil de ver, pero cuando crece, es única. Dicen que es una de las de mayor tamaño de la costa vasca, con una gran fuerza, pudiendo alcanzar los 5 metros. Su fondo de roca y arena la hace aún si cabe más peligrosa.

Playa Gris: Entre las bellas localidades Zumaia y Getaria se da la ola más mediática e internacional de Europa, con numerosas nominaciones en los XXL Big Wave Awards.

Agiti: Ola muy difícil, por no decir casi imposible, porque rompe muy cerca del acantilado, por lo que un fallo puede ser terrible. Eso sí, logra sacar la adrenalina a todo aquel que se atreve a cabalgarla. 

Ni que decir tiene que todas estas olas van acompañadas de los fantásticos parajes que ofrece la costa vasca, y de la magnífica gastronomía que encontrarás en los restaurantes, bares y chiringuitos locales.

¿Con ganas de ir? ¿A qué esperas para reservar tu Vueling a Bilbao?

Texto de Tensi Sánchez de ilovebilbao.com

Imágenes de Greg Rabejac y Ritxi Goya

+ info

Recorriendo la Cidade Vella

Por las estrechas y sinuosas calles empedradas de la Ciudad Vieja de A Coruña podemos revivir gran parte de la historia de la ciudad. Aquí se encuentran la mayoría de los edificios emblemáticos y algunos de los rincones más encantadores.

La Cidade Vella forma una retícula que abarca desde la Plaza María Pita hasta el centro de arte y cultura contemporáneas de la Fundación Luís Seoane, pasando por lugares tan entrañables como la Praza Xeneral Azcárrega, el Convento de las Bárbaras o la Iglesia de Santiago. Es también una zona comercial, con magnificas tiendas de anticuarios y de artesania, en las que hacer alguna compra especial. Por supuesto, también para pararse a probar las especialidades más representativas de la buena gastronomía gallega en los excelentes bares y restaurantes.

Empezamos en la plaza de María Pita es, el corazón de la ciudad, que recibe su nombre de la heroína que luchó contra el ataque de la Armada Inglesa, dirigida por el corsario Francis Drake, en 1589 . En el centro de la plaza, se alza el monumento de bronce en honor a esta valiente coruñesa, obra del artista Xosé Castiñeiras.

Saliendo de la plaza nos encontramos con la iglesia de Santiago, probablemente la más antigua de la ciudad. De estilo románico, su construcción data de los siglos XII-XIII. En la fachada oeste se encuentra representado el Apóstol Santiago a caballo.

Pasarás por la evocadora plaza Azcárraga o antigua praza da Fariña. En el pasado, fue la más importante de la Cidade Vella, ya que se abrían hasta ella la Casa de la Intendencia, el Consistorio y el Almacén de Artillería. Los eventos y festejos más relevantes tenían aquí lugar, así como el mercado tradicional en el que se vendían los productos.

Muy cerca se encuentra la casa de Rosalía de Castro, en la calle Príncipe número 3. Fue la residencia, entre los años 1870 y 1879, de la poetisa gallega Rosalía de Castro y su esposo Manuel Murguía. Rosalía de Castro es una de las figuras literarias más importantes del siglo XIX, una precursora de la poesía moderna que ayudó a la recuperación de la lengua y culturas gallegas.

Caminamos hasta el convento y plaza de las Bárbaras, un beatorio fundado en el siglo XIV y posteriormente integrado a la obediencia franciscana. Recibe su nombre de la ermita dedicada a Santa Barbara que se encontraba inicialmente en este lugar.

A continuación, nos encontramos con el convento e iglesia de Santo Domingo. Aunque antiguamente se encontraba situado fuera de las murallas de la Ciudad Vieja, fue reconstruido dentro de ellas durante la primera mitad del siglo XVII. El conventó se amplió en 1726 pero la iglesia fue derribada, conservando ahora sólo las capillas de los Remedios y del Rosario.

Nos acercamos al mirador del jardín romántico de San Carlos, en el que se encuentra la escultura del Magnus Portus Artabrorum romano. También el arca fúnebre del general John Moore, que tanto gusta a los británicos, y que ayudó a liberar la ciudad de las tropas francesas que atacaron la ciudad en 1809. Se construyó inicialmente como castillo defensivo fuera de las murallas en el siglo XVI aunque, poco a poco, perdió su importancia como baluarte y fue abandonado. En el siglo XVIII se recuperó como jardín de la mano de Carlos F. de Croix.

Ya llegando al final de nuestro recorrido, se encuentra la Fundación Louis Seoane, ubicada en un antiguo cuartel rehabilitado que se inauguró en 2003. La fundación está dedicada a la divulgación de la obra de y el legado intelectual del dibujante, pintor y escritor Luis Seoane, así como a desarrollar proyectos expositivos en torno a la cultura y el pensamiento contemporáneo.

Ayuntamiento por Carlos Fernández San Millán | Tumba de Sir John Moore por Marcus | Plaza Azcárraga por FirkinCat

Un sitio que merece la pena descubrir! Consulta nuestros vuelos aquí.

+ info

Viaje al corazón del albariño

La comarca gallega de Salnés, ubicada en la provincia de Pontevedra, tiene el honor de  ser la cuna de una de las variedades de vino blanco más interesantes de España, el albariño. Realizados con la variedad de uva del mismo nombre, son vinos jóvenes, frescos, afrutados y con el toque justo de acidez, resultando una auténtica delicia para el paladar que además marida a la perfección con uno de los principales productos de la zona, el marisco. Cualquier recorrido que se precie por esta región vinícola está plagado de alicientes que van más allá del vino, como sus espectaculares paisajes, en los que no falta la presencia de la ría de Arousa, sus pazos, sus hórreos, su gastronomía, y cómo no, el amable carácter de sus gentes.

En tu camino por las tierras del albariño son múltiples las experiencias que puedes llegar a tener en las numerosas bodegas que encontrarás en el recorrido. El Pazo de Rubianes es con diferencia el ejemplo más espectacular. Declarado Jardín de Excelencia Internacional, cuenta con 600 años de historia, un precioso edificio palaciego y un área ajardinada que hará las delicias de cualquier amante de la naturaleza. En el caso del Pazo de Señoráns, será capaz de hacerte viajar en el tiempo gracias al magnífico ejemplo de casa solariega gallega del siglo XVI con el que cuenta. En la villa de Sanxenxo se halla la Adega Eidos, de corte mucho más moderno que las anteriores, ya que sus instalaciones son del 2003, con unas excelentes vistas a la ría de Pontevedra. También de corte más actual es la Adega e Viñedos Paco&Lola, fundada en 2005, con más de 200 hectáreas de viñedos y unos vinos cada vez más en boga.

Y entre bodega y bodega te recomendamos hacer una parada en el Museo do Viño de Cambados donde  profundizar en la historia, el arte, la geografía, la cultura popular, así como todos los aspectos vitivinícolas de la DO Rías Baixas.

Haciendo un alto en el camino
Como no solo de vino vive el hombre, y en algún momento del viaje habrá que recargar energías, qué mejor manera de hacerlo que en un espacio tan característico de la zona como en un pazo. Entre nuestras recomendaciones está el Pazo de Carrasqueira, un claro ejemplo de la arquitectura típica gallega, construido a principios del siglo XVIII, y que en la actualidad es un hotel que cuenta con nueve habitaciones, y en el que no falta la indispensable bodega de albariño. Otra opción interesante es la que propone el Lagar de Costa, una bodega familiar que ofrece la posibilidad de alojarse y en la que no faltan las vistas a los viñedos y a la Isla de A Toxa.

La Festa do Albariño de Cambados
El epicentro de la producción de albariño todos los veranos se entrega a la Festa do Albariño de Cambados. Declarada de Interés Turístico Nacional en 1990, es el evento por excelencia en torno al vino elaborado con esta modalidad de uva. Lo que empezase allá por 1953 como un concurso entre bodegueros promovido por don Bernardino Quintanilla Álvarez y don Ernesto Zarate, es en la actualidad un evento en toda regla, en el que no faltan los conciertos y todo tipo de actividades dirigidas a todos los públicos. La edición de este año tendrá lugar del 2 al 6 de agosto, una excusa perfecta para catar los grandes albariños de la zona, en un ambiente y un entorno incomparables, y poner un punto y final perfecto para una ruta por esta espectacular región vinícola.

Reserva tu Vueling a Santiago de Compostela, que está a menos de una hora de Cambados, y aventúrate a recorrer esta región vinícola repleta de pazos y torres llenos de encanto y de grandes vinos.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

+ info