La «Vecchia Signora» vuelve a la élite del fútbol
Turín tiene dos equipos de fútbol, el Torino FC y el más famoso, la Juventus FC. La mayoría de los turineses son seguidores del primero, pese a que en el resto del mundo sea mucho más conocido el segundo. Ver un partido de cualquiera de los dos equipos jugando en casa es toda una experiencia. Pero ahora hablaremos del segundo, porque vuelve a estar entre los mejores y porque su fútbol encandila.
La Juve o Vecchia Signora – Vieja Señora, como la llaman los turineses –, a diferencia de lo que dicta el catenaccio – férreo sistema defensivo, típicamente italiano -, siempre ha ofrecido un juego mucho más ofensivo y vistoso, en consonancia con otras escuelas, como la holandesa o la inglesa.
Los 80: Italia ilumina. Turín pone el juego
La Juventus vivió sus años dorados en la década de los 80 del siglo pasado cuando en sus filas militaba nada menos que Michel Platini, quien consiguió tres balones de oro consecutivos y lideró a su selección, la francesa, en la consecución de su primer título europeo, la Eurocopa del 84. Pero no solo estaba Platini en aquel equipo estratosférico. También formaron parte de aquella squadra –equipo- Stefano Tacconi, Cesare Prandelli, Zbigniew Boniek, Massimo Bonini, Gaetano Scirea, Sergio Brio y Antonio Cabrini. ¡Ahí es nada! Y es que este grupo de luminarias del balón consiguió lo que nadie hasta aquel entonces había logrado y fue la obtención de todos los títulos internacionales posibles en el transcurso de un año. Así entre 1985 y 1986 ganaron la Recopa de Europa (contra el Oporto), la Supercopa de Europa (contra el Liverpool), la Champions –entonces conocida como Copa de Europa- (también contra el Liverpool), y la Copa Intercontinental (contra el Argentinos Juniors), una proeza que con posteridad solo ha logrado el FC Barcelona de la era Guardiola. El fútbol italiano se había colocado en la vanguardia, a mucha distancia del resto. A nivel de selección había conquistado el campeonato mundial de España ’82, y a nivel de clubs, primero con la Juve y luego con el AC Milán, la supremacía europea delcalcio se prolongaría hasta bien entrada la siguiente década. Y es que en aquellos días de fútbol engominado, Italia estaba en boca de todo el mundo. El país con forma de bota se convirtió en el destino vacacional preferido de los europeos, su moda encabezada por marcas como Versace, empezó a marcar la pauta global, y hasta su música, en forma de ítalo disco copaba los primeros puestos de todos los hit parade continentales.
Lágrimas y alguna alegría
Quizá el hecho de haber sido el club que más finales de Champions haya perdido hace que le tengamos un cariño especial. Y es que si la década de los ochenta supuso para el club un derroche de celebraciones y títulos, los noventa fueron más bien un calvario. El club bianconero tardó en volver a ganar la máxima competición europea once años, y lo hizo por penaltis contra el Ajax, pero a partir de ahí, todo fueron desconsuelos. En siete años perdieron tres finales –contra el Borussia Dormund, Real Madrid y AC Milán respectivamente-, y su poderío a nivel europeo se diluyó prácticamente. Hasta esta temporada, en la que vuelven a dominar sin rival la liga de su país –le lleva más de 10 puntos al segundo clasificado-, y en la que por fin, ha vuelto a clasificarse para una semifinal de Champions – no lo hacía desde 2003-. ¿Y cual es la clave? La combinación de veteranía –Buffon, Tévez, Pirlo- con nuevas promesas –Morata, Fereyra, Pogba. Pero parte de la culpa la tiene también el entrenador Massimiliano Allegri, que en su primera temporada ha sabido imprimir versatilidad a un equipo que es capaz de jugar a la defensiva o al ataque, según convenga.
La ciudad de «Le Zebre»
Efectivamente, Turín es una ciudad volcada con su equipo de fútbol más internacional. El calcio sigue siendo el tema de conversación favorito en cualquiera de sus mercados, cafeterías y restaurantes. Pero donde se respira más ambiente futbolístico es en su estadio de fútbol, el Juventus Statium. Ubicado en Corso Gaetano Scirea, 50, este espectacular coliseo ideado por el arquitecto Gino Zavanella fue inaugurado en 2011, en substitución del histórico Stadio delle Alpi.
Dentro del estadio está el J Museum, uno de los museos de fútbol más importantes del mundo. Fue inaugurado el 16 de mayo de 2012 y dispone de varias salas en las que están expuestos los trofeos ganados por el club y camisetas de los jugadores más importantes de la historia de la Juve, además de zonas interactivas, llenas de fotografías históricas del club turinés.
En los alrededores del estadio hay un Paseo de la fama conformado por los nombres de cincuenta de los jugadores más importantes de la histora bianconera, elegidos por los aficionados del club a través de la página web del club. Entre los más destacados se encuentran nombres históricos del fútbol mundial como Roberto Baggio, Zinedine Zidane, Michel Platini, David Trezeguet, Alessio Tacchinardi, Dino Zoff, Alessando Del Piero o Pavel Nedvěd.
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Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Juventus FC, forzaq8
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El lado más cool de Birmingham
Tras un largo día de trasiego por Birmingham visitando sus museos, descubriendo su pasado industrial o yendo de tiendas, es el momento de tomarse un respiro y disfrutar de la otra cara de la ciudad, la más lúdica y volcada a los sabores y las experiencias, y, por qué no, donde conocer a sus gentes. Como no podía ser menos, Birmingham cuenta con un buen número de locales que han apostado por romper con lo clásico, ya sea en su decoración, en su carta o en su ubicación. A continuación tenéis una selección de aquellos por los que bien merece la pena tomar un descanso:
The Rose Villa Tavern
(172 Warstone Lane, Jewellery Quarter)
En el Jewellery Quarter, barrio de imprescindible visita ya que en él se concentra el mayor número de negocios relacionados con la joyería de Europa, se encuentra este pub donde se funden a la perfección la tradición con la modernidad. Decorando su interior hallarás antiguas vidrieras, llamativas y coloridas baldosas y el clásico fondo de madera y muebles vintage a los que han tenido el detalle de darles un toque de color. En su carta encontrarás comida tradicional americana que puedes acompañar de cervezas artesanales y magníficos cócteles.

The Jekyll and Hyde
(28 Steelhouse Lane)
Como si de dos personalidades diferentes se tratase, y haciendo honor a su nombre, en este bar encontrarás dos espacios bien diferenciados. El interior, que cuenta con dos plantas, es el clásico pub de época victoriana. Escondido en el fondo de la primera planta hay un pequeño patio exterior cuya decoración no pasa inadvertida ya que está inspirada en Alicia en el País de las Maravillas. Pero aún hay más. Por la tarde podemos optar por tomar un té acompañado por una selección de sándwiches y pasteles caseros. Pero si lo tuyo son las emociones fuertes, entonces debes decantarte por sus cócteles servidos en originales recipientes. Los viernes abren la planta de arriba, que bajo el nombre Gin Parlour, tiene a la ginebra como la principal protagonista, pudiendo escoger entre con una extensa variedad de marcas y de cócteles realizados con esta popular bebida.

The Plough
(21 High St, Harborne)
The Plough es un bar moderno a la par que acogedor. Su interior está decorado con infinidad de detalles, muchos de ellos de inspiración vintage, como sus lámparas, mesas y baldosas. Su otro plato fuerte es su patio, que cuando el tiempo lo permite, no debemos de olvidar visitar. Este es el lugar perfecto para marcarse unbruncha base de hamburguesas gourmet, pizzas de elaboración casera o simplemente para tomarse unas cervezas en su patio disfrutando del ambiente.

The Victoria
(48 John Bright Street)
Este pub - teatro del siglo XIX se encuentra situado en el centro de la ciudad y es el lugar perfecto para finalizar la larga jornada tomando una pizza acompañada de una buena cerveza artesanal. Como curiosidad, los aficionados al cine y la música pueden poner a prueba sus conocimientos en el concurso 'Sound and Vision', que tiene lugar los martes por la tarde. Por cierto, ¡andad con ojo pues dicen que hay un fantasma morando entre sus paredes!

Sugarloaf
(12 Bennett’s Hill)
¿Un bar dentro de un restaurante? Pues sí, el Sugarloaf es un bar de temática mejicana que se encuentra ubicado en la planta inferior de la Bodega Cantina, que también tiene a Méjico como principal protagonista entre los platos de su carta. Abre de miércoles a sábado, y en él, además de las clásicas e imprescindibles calaveras ornamentando el espacio, encontrarás cócteles de tequila y de mezcal y sesiones de DJs.

Pure Craft Bar & Kitchen
(30 Waterloo St)
Este espacio, cuya especialidad es la cerveza artesanal, de la que encontrarás una extensa carta de procedencia nacional e internacional, está decorado de forma sencilla y con cierto aire industrial. No dudes en acompañar sus excelentes pintas con alguno de sus platos, basados en la cocina británica, realizada con productos locales, con un toque refinado y una presentación impecable.

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Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de The Rose Villa Tavern, The Jekyll and Hyde, The Plough, Bodega Cantina, Pure Craft Bar & Kitchen
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Venecia la ciudad más hermosa construida por el hombre
Venecia es una ciudad situada al noreste de Italia formada por 118 pequeñas islas separadas por canales y unidas por puentes. Es famosa por la belleza de su entorno, su arquitectura y sus obras de arte. Tanto es así, que la ciudad en su totalidad está catalogada como Patrimonio de la Humanidad, incluyendo, claro está, su preciosa laguna.
El nombre deriva de los antiguos Veneti que habitaron la región en el siglo X antes de Cristo. La ciudad es conocida como la Dominante, la Serenísima, la reina del Adriático, la ciudad del agua, la ciudad de máscaras o la ciudad flotante. Luigi Barcina la describió en The New York Times como "la ciudad más hermosa construida por el hombre”. También ha sido descrita por The Times Online como una de las ciudades más románticas de Europa.
Góndolas, buena comida, romanticismo… Venecia lo tiene todo. Los palazzos e iglesias al pie del agua persuaden al que transita por el Gran Canal de estar navegando por el interior de un cuadro.
Venecia es, toda ella, un museo al aire libre. Su arquitectura se caracteriza por esa herencia bizantina que se deja ver en muchos de sus monumentos y edificios, como en la Basílica de San Marcos, donde sus mosaicos reflejan ese legado. Muy cerca de la maravillosa Plaza San Marcos, encontramos el palacio Ducal, donde, antaño, se alojaba el Dogo de la ciudad y que hoy representa la ostentación de la época. También puedes adentrarte en los tétricos calabozos de la ciudad y pasear por el famoso Puente de los Suspiros, donde, cuenta la leyenda, que los reos suspiraban al ver el Adriático por última vez, antes de perder la libertad.
Sin duda, uno de los puntos fuertes de la ciudad es el Gran Canal, la arteria principal de la ciudad. La manera más económica de moverte por el interior de Venecia y sus islas es adquiriendo un City Pyass. En el Gran Canal se sitúan casi todas las paradas de los vaporettos.
Poder admirar los numerosos palacios que flanquean el canal, como el Ca d’Oro (uno de los edificios más suntuosos y con mejor presencia de Venecia gracias a los colores de su fachada principal, decorada originalmente con pan de oro y mármol brillante), o el conocido Puente Rialto es una experiencia única. Comprobarás que pese a los años, no ha perdido ni una pizca de la elegancia que le caracterizaba hace más de 400 años.
Se suele decir que para conocer una ciudad de verdad, hay que visitar sus mercados y Venecia tiene varios que merecen una visita obligada: el mercado de Erbaria, por ejemplo, se convierte en una representación de los productos gastronómicos de la zona (sobre todo espárragos y alcachofas), mientras que, en la Pescheria, podrás encontrar una amplia variedad de pescados frescos, muchos de ellos de la zona.
Para los amantes de la gastronomía italiana, el área de la Riva del Vin es un lugar idóneo para disfrutar de ella. Este muelle cuenta con infinidad de cafeterías y restaurantes que te darán la oportunidad de disfrutar de una velada placentera, tanto por la exquisita cena como por el atractivo paseo por la zona al atardecer. Tenemos muchas opciones más, como la zona del Campo Santa Margheritta que cuenta con terrazas sobre tarimas flotantes o Zattere, donde no te puedes perder la increíble puesta de sol sobre la Laguna Veneto. Déjate caer al atardecer por las calles que rodean el Campo Giacomo di Rialto, al otro lado del puente de Rialto, sin duda uno de los sitios de moda, y prueba su famoso aperitivi.
Pídete un Spritz acompañado de un sabroso montadito de Bacalao, aquí os dejamos la receta clásica del Spritz en Venecia: 1/3 de vino seco como el Prosecco, 1/3 de Seltz o de agua mineral efervescente, 1/3 de Aperol o Campari (según lo quieras dolce o amaro).
Si hablamos de museos, encontramos infinidad de ellos pero, sin duda, uno a destacar es el Guggenheim de Venecia que constituye el más importante de Italia de arte europeo y americano de la primera mitad del siglo XX. Está situado en el Palacio Venier dei Leoni, en el Gran Canal y fue inaugurado en el año 1980. Presenta la colección personal de Peggy Guggenheim de arte del siglo XX, obras maestras de la colección de Gianni Mattioli, el jardín de la escultura de Nasher, así como exposiciones temporales.
Por último, nunca es mala idea salir un poco de la ciudad para poder observar todo su esplendor desde la distancia. En la Plaza de San Marcos se sitúa la parada San Sacaría. Desde ahí puedes tomar el vaporetto 42 que te llevará a Murano, la isla más famosa de Venecia, pasando por Fonamente Nuove y el cementerio de San Michelle en un viaje que dura aproximadamente 40 minutos. Una excusa ideal es la visita del más que curioso cementerio local ubicado en la isla de San Michelle. Anteriormente, en realidad eran dos islas las que lo conformaban, pero éstas fueron unidas y ahora la Isla de San Michelle está dedicada enteramente a aquellos que ya partieron, siendo ocupada en su totalidad por iglesias y por largas filas de tumbas. Aquí es posible encontrar tumbas de grandes personalidades, incluyendo a Igor Stravinsky, Joseph Brodsky, Sergei Diaghilev, Ezra pound y Luigi Nono entre otros.
Si al estar rodeado de tanta agua se te antoja un baño, no hay problema, puedes pasar por la pequeña playa de Lido. Aquí encontrarás multitud de cafés y restaurantes donde comer o, simplemente, tomar algo, pero también unas vistas que te quitarán el hipo.
Sin duda, Venecia es única. Da igual cuantas veces la hayas visitado, nunca dejará de sorprenderte. ¿A que esperas para reservar tu Vueling? Consulta nuestros vuelos aquí.
Fotos: Fernando Sanz
Texto: Tensi Sánchez de actitudesmgz.com
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Un paseo por Verona
Situada en la región del Véneto, en el Norte de Italia, Verona es una ciudad de imprescindible visita si se viaja al norte de Italia. Sus monumentos y sus calles son capaces de transportarnos a las múltiples épocas vividas, desde la Roma Imperial (fue lugar de descanso de Julio César), pasando por la medieval, la renacentista, la de dominación francesa y austríaca, hasta llegar a la actualidad. Todo un pasado histórico que ha dejado huellas en forma de edificios, calles y plazas que bien le han valido ser considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Una ciudad ligada a un río
Verona se encuentra encajada en un meandro del río Adigio, atravesado por puentes como el de Pietra, el único de origen romano que queda en la ciudad, o el puente Scaligero, con sus características almenas. Precisamente este último forma parte de Castelvecchio, antiguo castillo medieval que en la actualidad acoge uno de los museos más importantes de la ciudad.
Verona y su pasado romano
Entre los vestigios de la Verona romana destaca la Arena, anfiteatro construido en el siglo I para la realización de combates entre gladiadores. Desde 1913 acoge otro tipo de espectáculo más adecuado para nuestros tiempos, como es la ópera, que se programa entre los meses de junio y septiembre. Las grandes dimensiones de este espacio, con un aforo de 30.000 personas, permiten unas escenografías espectaculares, así que no perdáis la oportunidad de vivir esta experiencia. También os recomendamos la visita del teatro Romano, situado en el margen derecho del río Adigio, que en la actualidad forma parte del Museo Arqueológico Nacional. Igual que en la Arena, en verano se convierte en un espacio en el que se programan espectáculos, pero en este caso se trata de obras de teatro.
Piazzas llenas de vida, amores imposibles y espacios para la oración
Presidiendo el centro histórico de la ciudad está la Piazza delle Erbe. Construida sobre el antiguo foro romano, con su características sombrillas blancas cubriendo los puestos del mercado, es un auténtico hervidero de gente y un espacio único. En ella se encuentran edificios tan relevantes como el Palazzo Maffei, de estilo barroco, la Torre dei Lamberti, desde cuya azotea se pueden obtener buenas vistas de la ciudad, o las fachadas de las Casas Mazzanti, decoradas con magníficos frescos.
El Arco della Costa nos lleva a la Piazza dei Signori, también conocida como la Piazza Dante, que es donde tenía lugar la vida política de la ciudad durante el siglo XVI. En ella se conservan, entre otros, el Palazzo della Ragione y el Palazzo di Cansignorio, sede del poder político de los Scala y de los venecianos.
No muy lejos de estas magníficas plazas, en la Via Capello, se encuentra uno de los lugares de visita obligada, cuyo encanto reside en formar parte de uno de los obras más populares de Shakespeare, y que ha convertido a Verona en destino para los más románticos. Sí, estamos hablando de el archiconocido drama protagonizado por Romeo y Julieta. La casa de Julieta bien merece la pena ser visto, aunque suponga una dificultad moverse por tan pequeño patio con tal volumen de turistas, pero como tal, tiene su encanto.
En el apartado religioso no hay que perderse la Basílica de San Zeno Maggiore, que es una de las obras maestras de la arquitectura románica del norte de Italia, y el Duomo, también de origen románico (del siglo XII), cuyo interior alberga la Ascensión de Tiziano.
Tiempo para la gastronomía
No todo va a ser caminar y ver monumentos, también hay que retomar fuerzas y disfrutar de la gastronomía de la zona. Os recomendamos probar la pastissada, un guiso realizado con carne de caballo, cuyos orígenes estarían en la antigua Roma.
Para los que prefiráis una pausa rápida y más refrescante podéis hacer una parada en la Gelateria Zeno Gelato e Cioccolato, situada en la Piazza San Zeno, y probar alguno de sus magníficos gelatos.
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Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Spencer Wright, Lorenzo Blangiardi, Elescir, Kosala Bandara, FotoCla., Jorge Cancela, Allie_Caulfield, Son of Groucho
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