Erase una vez...una ruta mágica por los cuentos de hadas
Blancanieves, La Cenicienta, Hänsel y Gretel, Juan Sin miedo, La Bella Durmiente o Pulgarcito son algunas de los famosos cuentos infantiles escritos por los Hermanos Grimm. Todos conocemos estos cuentos; los hemos leído o nos los han contado de pequeños, haciendo volar nuestra imaginación hasta tierras lejanas en la que habitan bondadosas hadas, hermosos príncipes y princesas o malvadas reinas.
Ahora puedes vivir realmente tu propio libro de aventuras, recorriendo la Ruta de los Cuentos de Hadas de Alemania, que harán que vuestros sueños infantiles se conviertan realidad.
Son unos 600 kilómetros por un itinerario que va de Bremen a Hanau, atravesando los más encantadores pueblecitos y bosques encantados que nos trasladarán al siglo XIX y a los escenarios en los que pasaban aventuras y desventuras sus protagonistas.
Una ruta pasa por lugares tan emblemáticos como Hanau, la ciudad en la que nacieron Jacob y Wilhelm Grimm, los famosos creadores de cuentos infantiles hermanos Grimm. En el mismo centro de la plaza del Mercado de Hanau, se alza un monumento en su honor. Pasarás también por Kassel, el pueblo principal de la ruta, en el que transcurren muchos de los textos infantiles y donde se encuentra el museo dedicado a los Hermanos Grimm, el Castillo de Sababurg en Hofgeismar -vinculado al cuento de la Bella Durmiente-, Bremen -el hogar de los Músicos de Bremen-, la ciudad de Polle -donde sucede la historia de la Cenicienta- o la ciudad de Hamelin en la que el famoso flautista embelesaba a niños y ratas con su música.
Un itinerario recomendado para recorrer en familia o para adultos que aún conservan el espíritu de su niñez. Empieza a preparar este mágico viaje que siempre empieza con "Érase una vez...".
Imagen de Christoph Runge
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Harry Potter y Edimburgo
Por Angie de Más Edimburgo
Hablar de Harry Potter y Edimburgo evoca, inevitablemente, la imagen de una joven J.K. Rowling acurrucada en el rincón de una cafetería, volcando en el papel su universo imaginado mientras las horas vuelan y la taza humeante se vacía poco a poco. Aunque es difícil saber hasta qué punto es indiscutible que Rowling se inspiró en los parajes de la capital escocesa para poblar su mundo de personajes y lugares fantásticos, ya que fue en Edimburgo donde las primeras andanzas del mago cobraron forma a principios de los 90 y donde Rowling dio por finalizado el último libro de la saga en 2007. Muchos fans de Harry se desplazan a la ciudad para seguir los primeros pasos de un niño que un buen día recibió una carta que le cambiaría la vida.
Inicios
En 1994, Rowling y su hija pequeña, todavía un bebé, se mudaron a Edimburgo desde Portugal, donde trabajaba como profesora de inglés. Cuando llegó a Escocia, la idea de Harry Potter llevaba años gestándose y Rowling ya había escrito los primeros capítulos del primer libro de la saga, «Harry Potter y la piedra filosofal».
Cafeterías
Durante el invierno de 1994, Rowling comenzó a frecuentar distintas cafeterías de la ciudad, donde pasaba horas escribiendo en una libreta mientras su hija dormitaba plácidamente a su lado después de pasearla por las calles de Edimburgo.
Al principio, Rowling acudía a una cafetería hoy en día desaparecida, Nicholson’s Café, en Nicholson Street. Cuenta la historia que, por el precio de un café, se le permitía pasar la tarde entera escribiendo en el establecimiento. Hoy otra cafetería, Spoon, ocupa su lugar.
The Elephant House, en George IV Bridge, es la cafetería que más estrechamente se relaciona con Rowling. Aunque en una inscripción y un dibujo en su cristalera The Elephant House presume de ser “el lugar de nacimiento de Harry Potter”, lo cierto es que no abrió hasta 1995, y por aquel entonces el primer libro de la saga ya avanzaba con fluidez. Pero es verdad que la autora escribió muchas tardes en una mesa del fondo de la cafetería, junto a la ventana, cuyas espléndidas vistas sobre el castillo y el cementerio de Greyfriars se cuenta que le sirvieron de inspiración para construir su historia. A lo largo de los años, los seguidores de la saga han llenado las paredes de los baños de The Elephant House de inscripciones:
Rowling siguió visitando los cafés de la ciudad hasta mucho después de que sus libros se convirtieran en un éxito de ventas, pero mientras escribía el cuarto volumen, «Harry Potter y el cáliz de fuego», su fama cada vez mayor la obligó a abandonar esta práctica.
Greyfriars Graveyard
Cuenta la historia que el cementerio de Greyfriars, uno de los más conocidos de Edimburgo por las supuestas apariciones de algún que otro habitante del más allá y por la leyenda del perrito Bobby, inspiró la mítica y lúgubre escena del cementerio de «Harry Potter y el cáliz de fuego», en la que Voldemort retoma su forma física y se bate en duelo con Harry.
En este cementerio podrás visitar dos puntos interesantes. El primero es la tumba de William McGonagall, un autor galardonado con el título de peor poeta de la historia del Reino Unido. Se rumorea que de aquí proviene el nombre de la profesora Minerva McGonagall, ya que la misma Rowling comentó que le parecía curioso el contraste entre este poeta de poca monta y una mujer brillante como la profesora. En el segundo punto, una lápida recuerda a un padre y un hijo llamados Thomas Riddell. En los libros ingleses, el nombre real de Voldemort es Tom Marvolo Riddle y, aunque escrito de distinta forma, el padre y el abuelo de «el que no debe ser nombrado» también compartían el nombre de Tom / Thomas, y Harry visita sus tumbas en las novelas.
George Heriot’s School
Muy cerca del cementerio de Greyfriars se alza la espectacular construcción gótica de George Heriot’s School, cuyo fundador, George Heriot, ideó como una escuela para niños huérfanos donde estos recibían educación gratuita. Hoy en día es una prestigiosa escuela privada, y se dice que Rowling se inspiró en ella para crear la inolvidable Hogwarts. De hecho, los alumnos de George Heriot’s School están divididos en cuatro casas, como los magos de Hogwarts: Lauriston (caracterizada por el color verde), Greyfriars (de color blanco), Raeburn (de color rojo) y Castle (de color azul). ¿Slytherin, Hufflepuff, Gryffindor y Ravenclaw? Durante el curso, cada alumno aspira a conseguir puntos para su casa respectiva, que se consiguen gracias al buen rendimiento académico, entre otras cosas. Habitualmente no es posible acceder a la escuela, pero en ocasiones abre sus puertas en días señalados como el Open Doors Day.
Mientras que los primeros libros de Harry Potter nacieron en cafeterías humildes, Rowling escribió las últimas líneas de la novela que cierra la saga en una habitación del lujoso hotel Balmoral, uno de los más prestigiosos y caros de la ciudad. La autora se hospedaba en la suite 552 mientras terminaba la obra y, en cuanto la concluyó, dejó escritas las siguientes palabras en un busto de mármol: «El 11 de enero de 2007, J.K. Rowling acabó de escribir ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte’ en esta habitación».
Otros lugares
Existen otros muchos puntos de la ciudad relacionados de alguna manera con la autora de la saga. Por ejemplo, justo antes de la publicación de «Harry Potter y el misterio del príncipe», se convocó un sorteo y los 70 niños que resultaron ganadores pudieron disfrutar de un fin de semana en el castillo de Edimburgo, que se vistió de Hogwarts para la ocasión. Rowling se reunió con los niños, que llegaron al castillo en carruaje, y respondió a sus preguntas, les regaló ejemplares firmados del nuevo libro y les invitó a distintos actos y banquetes.
Además, se cree que Rowling inspiró el bullicioso Callejón Diagon, donde los magos acuden a aprovisionarse de todo el material necesario, en una conocida y pintoresca calle de Edimburgo, Victoria Street, que también está repleta de tiendas, como un establecimiento de productos de broma al más puro estilo de los gemelos Weasley.
También se dice que J.K. Rowling basó el Sombrero Seleccionador, un sombrero de miles de años de antigüedad que los jóvenes magos se ponen a su llegada a Hogwarts para que les asigne una casa, en una tradición que tiene lugar en la ceremonia de graduación de la University of Edinburg, en la que los estudiantes suben uno a uno al escenario para que el vicerrector les dé un golpecito en la cabeza con un sombrero histórico.
En un rincón de las Edinburgh City Chambers, en la Royal Mile, se inmortalizan las manos de personalidades relevantes para la ciudad, y J.K. Rowling fue la segunda en recibir este honor, después del escritor Ian Rankin. Hoy en día, Rowling sigue residiendo en Edimburgo la mayor parte del tiempo, así que, si eres seguidor de la saga, ten los ojos bien abiertos, porque de vez en cuando se deja ver por la ciudad.
Si paseas un sábado cualquiera por el parque de los Meadows, encontrarás partidos de fútbol, de rugby… ¡Y entrenos de quidditch! Aunque comenzó siendo un deporte ficticio, pronto se llevó a la práctica y desde hace años muchas universidades americanas y británicas tienen su propio equipo. Una de las características es que se juega sobre una escoba, aunque, a diferencia de los libros, no es voladora.
Tours
La mayoría de tours de Edimburgo mencionan los libros de Harry Potter en algún punto del recorrido, y también existe un tour especializado en el mago, el Potter Trail, que, a pesar de ser una ruta agradable que te proporcionará información y te llevará a los sitios mencionados anteriormente, no da acceso a ningún edificio privado ni tiene un gran valor añadido con respecto a un paseo que tú mismo puedas diseñar a tu medida por el centro (consulta el mapa para más información).
Imagen de Eiscir
Por Angie de Más Edimburgo
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Ferrol, una joya fortificada próxima a A Coruña
¿De dónde viene el nombre de Ferrol? Dice la leyenda que "Ferrol" proviene del santo bretón de nombre San Ferreol, el cual se cuenta que arribó a tierras gallegas en un barco entre un impresionante coro de siete sirenas. Pero estudios más terrenales dicen que lo más probable es que el origen de este término se encuentre en la toponimia medieval, relacionando dos palabras que pueden significar bien 'puerto – cercano' o 'embarcadero sobre pilastras'.
Historia
Los primeros pobladores de aquel enclave fueron los celtas. Poco después pasaron a incorporarse al Imperio romano en el siglo I a. C. A partir de ahí los habitantes de aquella villa próxima al mar empezaron a especializarse en la exportación pesquera y conservera. En 1087 fue la primera vez que se usó el topónimo de Ferrol en un documento eclesiástico que hace referencia a una donación realizada al monasterio próximo de San Martín de Jubia por parte de una pequeña población costera, que contaba con una pequeña iglesia dedicada a San Julián. El Ferrol de la Edad Media se situaba sobre lo que en la actualidad se conoce como barrio de Ferrol Vello.
Desde A Coruña
Ferrol es una ciudad que está bien comunicada con las principales poblaciones del norte de Galicia. Se encuentra a poco más de 42 minutos de A Coruña, en un trayecto en coche con impresionantes paisajes a través de la AP-9. Pero desde allí también es fácil llegar por carretera a otras poblaciones como Villalba, Naró y Ortigueira. En el camino que va de A Coruña a Ferrol se atraviesan numerosos ríos como el Eume. A lo largo del viaje se alternan las extensas praderas verdes plagadas de riachuelos de ensueño, con las panorámicas vistas al gran océano. También se pasa junto al Parque Natural Fragas do Eume, sin duda una parada obligada para el viajero. Se trata de uno de los bosques atlánticos de ribera mejor conservados de toda Europa. Se extiende a lo largo de 9.000 hectáreas que a día de hoy se mantienen prácticamente vírgenes. El parque es de forma triangular y se ubica entre As Pontes, Pontedeume y Monfero. Entrar en el bosque es como trasladarse a un cuento de hadas y duendes. Lo mejor es dejarse llevar y perderse a través de su frondosa vegetación, llegando a ser tan tupida por momentos que se hace imposible vislumbrar los rayos del sol. Aquí encontraremos fresnos, robles, chopos, alisos y un sinfín de especies de helechos y líquenes. Pero no todo acaba aquí, el agua es un componente muy importante y las fuentes y cascadas abundan por doquier. Si tienes paciencia y no te dejas embaucar por la flauta mágica de la naturaleza puedes conseguir una más que merecida recompensa: la visita del encantador monasterio de Caaveiro, un antiguo convento establecido aquí en el año 934 d. C. desde el cual se divisan unas majestuosas vistas de esta espesura de fantasía.
Paseo por el barrio de la Magdalena
Para entrar en ambiente, nada mejor que iniciar un paseo por el Barrio de la Magdalena, una de las zonas comerciales y de ocio más importantes. Trazado exactamente como una cuadrícula, a la manera racionalista de la Ilustración, y con excepcionales construcciones modernistas como el Teatro Jofre (1892), el Mercado de La Magdalena- “La Pescadería” (1923), el Casino Ferrolano (1923), el Hotel Suizo (1916), o el Banco Hispano-Antigua Fonda Suiza (1909-1910). El barrio se puede recorrer sin problemasa pie, en coche o autobús. Con una disposición urbana similar al Ensanche de Barcelona está parcelado en numerosas manzanas de idéntica forma y dimensiones. Destacan en los extremos dos amplias plazas cuadradas (Plaza de Amboage o del Marqués de Amboage, y Plaza de Armas). Conserva viviendas del s. XVIII, con balcones en hierro forjado sobre ménsulas de piedra y galerías de madera acristalada en blanco (la mayoría de ellas ya del s. XIX); además de edificios de estilo modernista, El Barrio de A Magdalena fue declarado Conjunto Histórico-artístico en 1983. Además, si lo que quieres es ir de compras, en el barrio hay cientos de establecimientos comerciales, sobretodo a lo largo de sus calles principales: Real, Magdalena, Igrexa, Dolores, Galiano y María. Hay un abundante número de negocios textiles, así como sector de la hostelería. La zona de tascas y bares donde poder disfrutar de tapas y copas se ubica a lo largo de la calle del Sol.
Ciudad Fortificada
Una auténtica joya dentro de la historia naval son el Castillo de San Felipe, las diferentes fortalezas de la población y en especial, el Arsenal. Construido en el siglo XVIII, también bajo el estilo de la Ilustración, es un complejo de obras hidráulicas y edificios únicos en todo el continente, entre los que se incluye el Museo Naval, también de visita ineludible. Incluye la Porta do Dique, puerta de estilo neoclásico que comunica el Ferrol Vello con el Arsenal, que fue realizada bajo el reinado de Isabel II. No hay que dejar escapar la ocasión de visitar el Castillo de San Felipe, que nos evocará épocas pasadas y la importancia que el elemento militar tuvo en la construcción y desarrollo de la ciudad. De estilo neoclásico, su construcción se inició en tiempos de Felipe II. Sin duda constituye uno de los mejores ejemplos de las denominadas "baterías-abaluartadas" del siglo XVIII. Desde esta fortificación se pueden admirar unas grandiosas vistas sobre toda la ría y el Castillo de A Palma.
La Armada
Ferrol es una población dedicada sobretodo a una actividad económica marítima. De ahí que cuente con un puerto pesquero y comercial, astilleros civiles y militares, y las magníficas instalaciones de La Armada Española. Ésta última es una de las fuerzas navales activas más antiguas del mundo. Funciona desde finales del siglo XV. La Armada Española ha tenido un papel protagonista en la Historia de España, particularmente en los ámbitos logístico y defensivo durante la época del Imperio Español. Entre los grandes hitos de la Armada están el descubrimiento de América y la primera vuelta al mundo hecha por el hombre, a cargo Juan Sebastián Elcano La Armada Española fue la más poderosa del mundo desde el siglo XVI hasta mediados o finales del XVII.
Ferrol es sin duda una oportunidad única de descubrir un pedazo de nuestra historia dentro de un exuberante marco paisajístico. ¿A que esperas para reservar tu Vueling? Consulta nuestros vuelos aquí.
Texto: Isabel y Luis Comunicación
Fotos: Juan Balsa, Diputación de A Coruña y Concello de Ferrol
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Langstrasse, Im Viadukt y otras joyas de Zúrich
Zúrich, a primera vista, parece la ciudad del dinero y de la banca privada, de los zapatos bonitos y de la educación máxima, la ciudad del lujo y de las compras, de los lagos y los parques. Pero también es una ciudad con propuestas culturales muy interesantes y de diseñadores atrevidos.
Una buena referencia para localizarte en Zúrich es laHauptbahnhofo lo que es lo mismo, la estación central de trenes. La estación central de trenes es una enorme estación que te trae y te lleva al aeropuerto, por ejemplo, y donde podrás coger tranvías y autobuses urbanos para desplazarte por la ciudad. En la capital suiza, el transporte público es la mejor opción. Olvida los taxis si no quieres pagar sobre los 30 euros por trayecto. Hablando de euros, la moneda suiza es todavía el franco suizo por lo que te va a costar pagar en euros. Te recomendamos usar la tarjeta siempre que puedas. El coste de la vida en Suiza es aproximadamente dos veces y media la española por lo que, por poner un ejemplo, un desayuno de café con leche y croissant te costará sobre los ocho euros.
Cerca de la estación central se encuentra la vieja Zúrich, cruzando el río Limmat. Calles peatonales de adoquines y muchas librerías para un perfecto paseo por la zona.
Posteriormente me dirijo a Langstrasse, entre los distritos 4 y 5, lugar que me recomienda fervientemente un amigo suizo porque es donde están las propuestas más modernas y atrevidas.
Langstrasse era una calle con aire arrabalero, si se puede utilizar este adjetivo referido a esta lujosa ciudad, donde todavía queda algún cine erótico y presuntamente algo de decadencia, pero la verdad es otra totalmente distinta. Langstrasse es la calle donde encontramos ofertas culturales tan originales como Perla-Mode. Entro y me dejo seducir por el discurso de Stefan. Perla-Modees, según sus palabras, un colectivo de artistas que han tomado el local en el número 84 de la calle Langstrasse para desarrollar arte contemporáneo, pensamiento y cultura. Hay unas salas diferenciadas donde cada artista expone sus proyectos, donde se suelen hacer tertulias y charlas sobre cultura, arte y antropología y alberga, además, un cine improvisado construido con antiguos asientos de estadio de futbol y palés de madera donde pasan películas que luego comentarán en una sala pequeña. Una maravilla. E lPerla-Mode está constituido por el Corner College y por Motto Books donde disponen de multitud de libros y revistas de arquitectura, fotografía o diseño de distintos rincones del mundo. Stefan me comenta que hay intenciones de derribar el edificio para construir viviendas y que seguramente en febrero del 2012 ya no exista másPerla-Mode. Si te encuentras en la ciudad estos fías, vale la pena acercarse a conocer a este colectivo de artistas que allí tienen su residencia.
Justo delante del Perla-Mode, me encuentro con Soho, una enorme tienda de ropa erótica y complementos varios de fetiche, botas de cuero y como me dice Sonja, la chica que atiende cuando entro en la tienda, cosas para hacerte la vida menos aburrida.
Continúo paseando por Langstrasse y descubro muchas más tiendas, unas más interesantes que otras. Voy en dirección a Joseffstrasse, según indicaciones que me dan los habitantes de Zurich. En el camino por Langstrasse, hay de todo: zapaterías, tiendas de comida, quioscos, tiendas de moda.
Cafe Bistro foifi 30, Zurich
Antes de pararme a comer en un lugar que me han recomendado, el café Bistro Föifi 30, situado en el 48 de la calle Josefstrasse, me acerco a una curiosa tienda, Senior Design Factory. Entro seducido por el escaparate y hablo con una de sus creadoras Deborah Biffi y me cuenta la historia del proyecto de diseño social que emprendió en el 2008 junto a su socio Benjamin Moser. La historia de Senior Design Factory nace de un proyecto de final de carrera que decidieron pasar del papel a la realidad y se materializó en el actual espacio en el que me encuentro. El proyecto busca trabajar junto a personas ancianas de no menos de 75 años. Trabajan con ellos en la creación de cosas manuales de elaboración y diseño propio. Toda la sabiduría y la experiencia que otorgan los años plasmada en objetos de decoración magníficos. Hay cosas sorprendentes: desde objetos de cocina a lámparas u objetos de decoración de la casa. La lana es uno de los elementos que más destaca en la colección de objetos que ponen a la venta. Los sábados se realizan talleres que los mayores imparten a los jóvenes tratando de explicar los secretos de su creatividad.
La tienda y la función social de la misma me ha fascinado y he estado charlando largo y tendido con Deborah. Cuando salgo veo que el caféBistro Föifi 30está a tope y me recomiendan un restaurante turco, Bar Valentinsen en la calle Gasometerstrasse. Después de comer algo, bajo por Josefstrasse en dirección al viaducto. Me han dicho que hay cosas muy interesantes por allí. Y la verdad es que sí.
Josefwiesse, Zurich
Antes de llegar al viaducto me encuentro con Josefwiesse, un estupendo parque donde juegan padres con sus hijos y donde poder tomar algo mientras los niños corren por el parque. Un rincón de montaña en plena ciudad.
Justo salgo de joseffwiesse,y me encuentro con el famoso viaducto. Está pegado al parque y se llamaIm Viadukt, en la calle Viaduktstrasse. En cada puente del viaducto, descubres tiendas de moda, bares y comercios varios. Voy a chafardear un poco y entro enFamous Ape. Una tienda original suiza que tiene dos establecimientos: el de Zúrich, donde me encuentro, y otro más en Geneva. Anina me cuenta un poco de la tienda y me deja echar un vistazo. Goyagoyaes otra de las tienda que descubro. Ropa femenina de diseñadores alemanes y algunas marcas difíciles de encontrar porque su producción es casi artesanal. 52 locales distintos y un mercado, el MarktHalle. Accesorios y bicicletas enVelos, ateliers como el deDaniel Blunschi, flores en Marsano, peluquería y tienda de ropa como es el caso de Fashionslaveo bares de moda como el Ambrossi Coffee Bar.
Im Viadukt, Zurich
Dejo la zona para ir al Cabaret Voltaire, templo del dadaísmo y visita ineludible en Zúrich. Antes me paro para contemplar el gran lago de Zúrich, y me siento en un banco, como muchos locales, a ver los patos, los Alpes al fondo y el perímetro de la ciudad rodeando el lago.
El Cabaret Voltaire huele a historia. De hecho, conserva una sala donde se hacen exposiciones y performances que mantiene vivo el espíritu que dio origen al movimiento Dadá. Me gusta y me tomo una cerveza en el bar del Cabaret Voltaire. Antes de dejar el centro cultural, paso por la tienda para comprar un pedazo de historia en forma de recuerdo.
Cabaret Voltaire, Zurich
Por la noche, voy a tomar unas cervezas al Sihlcity donde se levanta un centro de ocio que ha nacido de las ruinas de una antigua factoría. En el centro de la plaza todavía conservan la característica chimenea que le da el aire industrial que requiere el entorno. Hay hoteles, tiendas, restaurantes y una discoteca y sala de conciertos, elPapiersaal, donde tomar unas copas de noche.
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