Tres días de aventura por el sur de Catalunya
Las Tierras del Ebro y sus montañas, situadas en el sur de Catalunya,ofrecen todo lo que un viajero amante de la aventura puede esperar: agradables paseos en barca; excursiones a pie o a caballo; vuelos en parapente para los más osados; la práctica del kitesurf para los más deportistas; o incursiones en cuevas para los más curiosos, entre otras muchas cosas más. A continuación te ofrecemos una selección de actividades a realizar de cara a una escapada de tres días con las que le sacarás el máximos jugo a tu visita a estos magníficos parajes.
Primera jornada
De safari por el delta del Ebro
Una buena forma de hacer una primera toma de contacto con el delta del Ebro es haciendo una excursión por él. El equipo de Natura & Aventura realizan un interesante recorrido por sus playas, lagunas y arrozales. Por el camino, un guía experto en la observación de las aves te mostrará los ejemplares más interesantes de la zona, de entre los que destacan los flamencos, de los que bien seguro que acabarás llevándote una foto de recuerdo.
El Priorat a vista de pájaro
¿Te imaginas poder ver las viñas del Priorat desde el aire? Con Parapente Montsant es posible. Ubicados en Cornudella de Montsant, ofrecen vuelos en biplaza con los que sobrevuelan el Parque Natural de la Sierra del Montsant. Una experiencia que bien seguro no olvidarás jamás.
Descubriendo los Guiamets
Tras haber sobrevolado el Priorat volvemos a tierra para acercarnos hasta el embalse de Guiamets, situado en pleno corazón del Priorat, donde el Centro Natura ServiKaYaK ofrece la posibilidad de realizar agradables paseos ya sea en kayak, patines o barcas de pesca. Los idílicos paisajes que desde aquí se pueden contemplar pondrán el broche de oro a esta trepidante primera jornada.
Segunda jornada
Seducidos por la Reserva Natural de Sebes
Empezamos la segunda jornada de nuevo en el delta del Ebro, esta vez realizando un recorrido guiado por la Reserva Natural de Sebes y el meandro de Flix. Esta zona es conocida por sus humedales donde de nuevo podrás aprovechar para deleitarte con el avistamiento de la fauna de la zona, como las cigüeñas, o disfrutar de las vistas desde los diferentes puntos de observación panorámica.
La belleza también bajo tierra
Una de las curiosidades con las que cuentan las Tierras del Ebro son las cuevas de Benifallet, conocidas más popularmente como las Cuevas de las Maravillas, donde la erosión del agua sobre las rocas ha creado un singular paisaje que no debes de olvidar de incluir en tu lista de cosas a ver en la zona.
Tercera jornada
Cabalgando por el Montsià
Una estupenda forma de experimentar la sierra del Montsià es a caballo. El centro hípico Carlos Cid te ofrece la oportunidad de realizar un recorrido por la misma en un camino repleto olivos, naranjos, algarrobos, toros, estanques con aves, cultivos de secano... Una forma singular a la par que divertida de visitar la zona. ¡No te la pierdas!
Kitesurf en el delta del Ebro
Los más deportistas no deben de dejar de aprovechar la oportunidad para disfrutar del lado lúdico que ofrecen las aguas del delta del Ebro. Una de las opciones es la de iniciarse en el divertido deporte del kitesurf. En la empresa DeltaKiteSup podrás dar tus primeros pinitos o sacar tu vena más avanzada, ¡toma nota!
Texto y fotos de Turisme Catalunya
+ info
Disfrutando de la primavera holandesa
El tulipán, junto con los zuecos, los molinos de viento y las bicicletas, es uno de los símbolos que va indisolublemente asociado a la imagen de Holanda. Este bulbo, cuyo origen se encuentra en Anatolia y Oriente Medio, llegó a Europa en el siglo XVI causando gran admiración, sobre todo en los Países Bajos, llegando a provocar un siglo después un fenómeno que pasó a denominarse como la tulipomanía. Fruto de ella fue la transformación de esta flor en un auténtico objeto de culto, por el que se pagarían elevadísimos precios, y que acabaría cotizando bolsa, llegando a provocar en 1637 la que se conoce como la primera gran burbuja financiera de la historia, debido a la elevada especulación generada en torno a este producto.
En la actualidad el tulipán inunda cada primavera el paisaje holandés, transformándolo en una auténtica explosión de color por el que bien merece la pena hacer una escapada a Holanda. Para aquellos que quieran disfrutar al máximo de esta preciosa flor, hemos seleccionados algunos de los lugares que no deben de faltar en tu lista.
Keukenhof, el parque de los más de 7 millones de bulbos florales
Keukenhof se encuentra situado en Lisse, entre Ámsterdam y La Haya, en pleno centro de la conocida como la región de los bulbos. Aquí hallarás la increíble cantidad de más 7 millones de bulbos florales con los que dejarte seducir, siendo un lugar de imprescindible visita para los amantes de esta flor y de la naturaleza en general. Ahora bien, Keukenhof no solo es conocido por el elevado volumen de flores que alberga, sino también por su bello diseño, que cuenta con lagos, fuentes, paseos y molinos, formado un conjunto asombrosamente embriagador. La única pega es que este maravilloso jardín solo está abierto en época de floración del tulipán, es decir, entre mediados de marzo y finales de mayo, y debido a la amplia afluencia de público, es recomendable reservar con bastante antelación.
De ruta por Bollenstreek, la región de los bulbos
La conocida como la región de los bulbos (Bollenstreek en holandés) es otro de esos lugares que no debes dejar de recorrer en época primaveral. Situada a 30 kilómetros al suroeste de Ámsterdam, entre Haarlem y Leiden, comprende una área caracterizada por la presencia de tierra arcillosa a la que si le añadimos el clima marítimo de la zona obtenemos el espacio perfecto para el cultivo de los tulipanes y otras plantas bulbosas como los crocos, los narcisos y los jacintos. La mejor época del año para dejarse caer por esta zona es el mes de abril, que es el momento de máximo esplendor de los tulipanes. Recorrer estas tierras, ya sea en coche o en bicicleta -existen tours organizados desde Ámsterdam que hacen un circuito bastante completo por las localidades que conforman el Bollenstreek -, es un auténtico placer para el sentido de vista, en el que se suceden campos y campos de tulipanes en todas sus formas y colores y que dejarán al visitante absolutamente obnubilado.
Museo del Tulipán
Si eres de esos que quiere conocer todos los intríngulis y la historia que encierra este popular y apreciado bulbo, entonces no debes marcharte de Holanda sin antes visitar el Museo del Tulipán de Ámsterdam. Ubicado en el barrio de Jordaan, muy cerca de la casa-museo de Ana Frank, en él podrás aprender toda la apasionante historia que se esconde tras esta preciosa flor.
Reserva tu Vueling a Ámsterdam y anímate a disfrutar de la primavera holandesa.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Fotos de Robert Lyle Bolton
+ info
Vacaciones de invierno a los pies del Mont Blanc
Chamonix, estrella absoluta de los Alpes franceses, es el lugar perfecto para una escapada invernal en la que disfrutar al máximo de la nieve de todas las maneras posibles, con unas vistas más que privilegiadas al monte más elevado de Europa, el Mont Blanc. Situado a apenas 16 kilómetros de Suiza y 11 kilómetros de Italia, es un destino que reúne a gente venida de todas partes con ganas de practicar deportes de nieve, hacer excursiones por sus espléndidos parajes naturales, relajarse en un spa, e incluso ir de compras en la pequeña ciudad de Chamonix.
Las mejores pistas negras de Francia
En Chamonix todos aquellos aficionados a los deportes de nieve encontrarán un auténtico paraíso por el que deslizarse con unas espectaculares vistas, ya sea al Mont Blanc o ya sea al valle donde se encuentra ubicado Chamonix. Los 115 kilómetros de pistas, con 12 para principiantes, 26 azules, 20 rojas y 12 negras, harán las delicias de todo aficionado al esquí o al snowboard. Aunque destaca por contar con un elevado número de pistas de alta dificultad aptas solo para los más intrépidos, también cuenta con espacios donde los más pequeños o los que están en fase de aprendizaje puedan también disfrutar de estos deportes de nieve.
La Aiguille du Midi, con una altitud de 3.842 metros, es el objetivo favorito de los menos temerosos a las alturas y de los buscadores de bajadas de altísima envergadura solo aptas para auténticos expertos en la materia. Y es que solo por la estupenda panorámica que hay desde aquí a los Alpes franceses, italianos y suizos merece la pena subirse al teleférico y vencer al vértigo. Más accesibles son las pistas de Brévent-Flégère que también cuentan con unas magníficas vistas al Mont Blanc.
Paisajes de vértigo
Los menos deportistas podéis estar tranquilos, ya que no es necesario esquiar para disfrutar de las vistas, a las que se puede acceder desde cómodos teleféricos. El Mont Blanc, con sus apabullantes 4810 metros de altura, y conocido por ser la cuna del alpinismo, es el principal foco de atención de todos los que se desplazan hasta aquí. Como ya hemos indicado en el punto anterior, Aiguille du Midi, y el pico de Le Brévent son perfectos miradores para su contemplación. Otras panorámicas a tener en cuenta en la zona son las proporcionadas por los glaciares allí presentes. Destaca el Mer de Glace, situado en la ladera norte del Mont Blanc, con 7 kilómetros de largo y 200 metros de profundidad, que lo convierten en el más largo de Francia.
Après ski de lujo
Tras una larga jornada de esquí o de recorrer la zona en busca de sensaciones, Chamonix, a diferencia de otras estaciones alpinas que solo cuentan con pequeños pueblos con una oferta muy limitada para el après sky, aquí encontrarás una pequeña ciudad repleta de servicios con los que rematar el día. Podrás desde ir de compras, a tomar unas copas acompañadas de música en directo, pasando por reponer energías probando clásicos de la gastronomía de la región de la Saboya, como la raclette o la fondue de queso. ¿Se puede pedir más?
Reserva tu Vueling a Ginebra, que está a tan solo 88 kilómetros de Chamonix, y aprovecha para darte una alta dosis de nieve ante la cumbre más elevada de Europa.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Christian Bertram
+ infoCinco imprescindibles gastro en San Sebastián
San Sebastián es una ciudad de la que es difícil no enamorarse. Por su gente, sus calles, sus playas. Y si tienes algo de inquietud gastronómica aún se hace más complicado resistirse a ella si cabe. El respeto por el producto en la zona es algo que se palpa, trabajan como nadie las carnes y los pescados, y tienen una cultura de pintxos irresistible.
Al ser una ciudad que lleva asociada a su ADN el buen comer y que cuenta con una oferta gastronómica apabullante, siempre viene bien tener una lista de favoritos a mano cuando uno encara una escapada a la capital guipuzcoana. Aquí te dejamos nuestro top 5:
Los mejores pintxos… en Zazpi
Lo decimos nosotros, por experiencia, y lo avalan las dos veces que se ha colocado la vitola de campeón de pintxos de Guipúzcoa. En cocina, un joven Paul Arrillaga que demuestra cada día su buen hacer entre fogones. Inquieto y con las ideas muy claras, despacha propuestas creativas que no enmascaran el buen producto. Zazpi tiene el mérito de no estar en la cacareada Parte Vieja, llenando mesas y barra a diario con bocados que te dejan una grata sonrisa. Espárrago con yema y yema de espárrago ha sido su último pintxo campeón, y recomendables son, por ejemplo, los txipis tinta, la vichyssoise con foie y caviar, la oreja guisada o la papada glaseada.
La mejor txuleta… en Casa Urola
Un restaurante histórico de la Parte Vieja de San Sebastián que siempre es un acierto visitar. Cocina tradicional actualizada y producto de primera comandado por el chef Pablo Loureiro Rodil, quien mima las temporadas con absoluto respeto y dirige una parrilla única en la ciudad. A su impresionante txuleta se le suman grandes platos como salteado de vainas del país, espuma de patata, lascas de bacalao y aceite de olivas negras, ostra atemperada en ravioli de papada ibérica, crema de coliflor, caldo de cigalas y aceite de piel de limón o lomo de merluza con cocochas y almejas.
La mejor tortilla… en Nestor
Una a las 13h y otra a las 20h. Dos tortillas al día para los afortunados que se apunten en la llamada ‘lista de reparto’ del Nestor, que no de reserva, que se abre una hora antes. Claro que bien merece la pena la yincana para echarse al morro una tortilla como pocas habrás probado. Tiene la cebolla, el pimiento y la patata justa para permitir que el huevo baile y caiga jugoso sobre el plato.
La mejor tarta de queso… en La Viña
Un clásico, la tarta de queso de La Viña, el “pintxo” dulce con el que poner el broche de oro a una mañana de barra en barra. La hemos probado y confirmamos que se cumplen las expectativas. Dorada por fuera, suave y cremosa en su interior, tienes que probarla si te consideras un auténtico cheesecake lover. Y hablando de tartas de queso no podemos dejar de tomarnos una pequeña licencia, salir de San Sebastián unos 10 kilómetros y llamar a la puerta de uno de los mejores restaurantes de la zona, Zuberoa, en Oiartzun, cuya tarta de queso te hace tocar el cielo.
Los mejores cócteles… Dry de María Cristina
Terminamos la ruta de infalibles donostiarras de la mano del mejor trago de la ciudad. Con el sello de Javier de las Muelas y montados sobre un escenario de excepción, los cócteles del Dry son toda una experiencia. Martinis y mixes de corte clásico, pero también creaciones de línea vanguardista te esperan en el mítico María Cristina. La excusa perfecta para poner un pie en este histórico hotel y dejarse seducir por su especial atmósfera.
Reserva tu Vueling a San Sebastián y anímate a descubrir la faceta gastro de la capital guipuzcoana.
Texto de Silvia Artaza de Gastronomistas.com
Fotos de Silvia Artaza y establecimientos
+ info