Salir De Noche En Toulouse
Toulouse es la ciudad universitaria por excelencia de Francia y eso la convierte en un buen lugar para salir por la noche. Toulouse es una de las ciudades donde la noche es más joven, más activa, más poblada y más desenfrenada. Os presentamos una lista con 10 de los mejores lugares para vivir la noche en Toulouse.
Place de St. Pierre: esta plaza es el punto de partida para infinidad de estudiantes. Está situada junto al río Garona y allí se encuentran numerosos bares para tomar unas cervezas al empezar la noche y alguna discoteca para acabarla. Si en la orilla del Garona, en la zona de césped, ven a numerosos estudiantes en grupo, no es extraño que estén practicando lo que en España llamamos botellón.
Le Bar Basque: bar popular entre los jóvenes y entre los que siguen el deporte del rugby. Tiene dos salas y cierra a las 02:00 horas excepto los sábados que cierra a las 05:00 horas. Buen ambiente y gran surtido de cervezas y alcoholes.
Le Saint des Seins: sala de conciertos y discoteca. Buenos conciertos de bandas indie de Europa y América y buena música hasta las 02:00 horas entre semana y hasta las 04:00 horas en fin de semana. Ambiente juvenil y terraza para los fumadores.
Rue Gabriel Peri: es la zona que se sitúa en las proximidades del metro Jean Jaures, famosa entre los universitarios de Erasmus y con buen ambiente nocturno.
Café Populaire: este café de Toulouse es famoso entre los Erasmus por tener unos precios muy baratos. En especial, los lunes donde se congrega toda la parroquia de universitarios con ganas de pasarlo bien.
La Maison: bar ideal para conversar con amigos mientras tomas una cerveza, un vino o un combinado. Luces bajas, conversación relajada y ambiente que esquiva la diversión desenfrenada de la ciudad universitaria.
Le Purple: discoteca de moda en la zona. El local está siempre llena pero la decoración y los sofás repartidos por la discoteca la hacen una parada casi obligatoria en la noche de Toulouse.
Centro de Toulouse:
Le Rex: un auténtico cabaret en Toulouse. Le Rex, con espectáculos variados de cantantes, bailarines, humoristas e incluso transformistas. Si quieres revivir la época de Sylvie Varthan y de los espectáculos de cabaret francés, éste es tu lugar.
Canales: hay diversos bares y discotecas que se hallan en barcos sobre los canales.
Le Cri de la Mouette: en la Allee de Barcelone (Canal de Brienne), con conciertos casi todos los días y música posterior los fines de semana hasta las 5.
Le Love Boat: discoteca en un barco situado a la altura del número 56 de Port Saint Sauveur.
Periferia: la zona universitaria por excelencia. Si buscas los locales donde bailar hasta que salga el sol entre estudiantes de todos los países, acércate a estos dos lugares que te proponemos.
Le Bikini: está situado en las afueras, al sureste de Toulouse y lo recomiendan especialmente para la noche de los jueves.
Le Ramier: situada en una isla del Garona, a la altura del metro Palais de Justice, Le Ramier es otra de las grandes discotecas y salas de conciertos de Toulouse.
Imagen de Le Purple
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El edificio más estrecho de Europa
Las peculiares arquitectónicas que encontramos en cada ciudad, acaban siendo un gran reclamo para el turismo.
Algunos ejemplos de ello son la calle más estrecha del Mundo, Spreuerhofstraße en la población alemana de Reutlingen, con tan sólo 31 centímetros de ancho en su parte más estrecha y 50 en la parte más ancha. En España, la calle más estrecha la encontramos en Hervás, un municipio al norte de Extremadura; un angosto callejón en su antiguo barrio judío que apenas llega a los 50 centímetros en su parte más estrecha. O el caso de uno de los mayores reclamos turísticos de San Francisco, la calle Lombard, tan tortuosa que en el tramo entre las calles Hyde y Leavenworth, de apenas 120 metros de longitud, tiene hasta ocho curvas muy cerradas.
Junto con el edificio de la calle Singel número 7, en Ámsterdam, este edificio en Valencia está considerado como uno de los más estrechos del mundo. La diferencia es que, el famoso edificio de Ámsterdam, a pesar de tener una fachada de tan solo un metro, tiene un interior un poco más grande, por lo que, para ser precisos, vendría a ser la fachada más estrecha del mundo.
El edificio de Valencia es tan ajustado que va a habitación por piso. Para permitir su habitabilidad, ha sido necesario distribuir sus dependencias a lo alto, en lugar de a lo ancho, como sería habitual. Se encuentra en el centro de Valencia, en la plaza Lope de Vega número 6, justo detrás de la Iglesia de Santa Catalina. En este caso, es el Libro Guinness de los Récords quien lo certifica como el edificio más estrecho de Europa.
Antiguamente se construía a lo ancho, ya que las ciudades no estaban tan masificadas. Pero hubo un momento en el que las urbes empezaron a crecer irremediablemente en sentido vertical. Y parece que en la capital mundial de la paella se lo tomaron al pie de la letra. De lo que no estamos seguros es si fue por necesidad, por falta de espacio o simplemente para ocupar un hueco en desuso, pero lo que está claro es que no era precisamente un rascacielos al estilo de la escuela de Chicago lo que pretendían crear.
Sea como sea, poco más de un metro es la causa por la que cientos de personas se fotografíen a diario ante sus puertas y por lo que se ha convertido en una de esas singularidades arquitectónicas que causan gran curiosidad.
Con el tiempo, el edificio se ha ido situando en el mapa como reclamo turístico, junto a edificios monumentales clásicos de Valencia, como su catedral o el moderno Palau de les Arts. Y es que, tras años pasando desapercibido, su dueño lo ha reformado e incluso le ha puesto un divertido cartel indicando su longitud exacta: 105 centímetros. VParece mentira que muchos valencianos ni se hubieran fijado en él, pero puede que al estar encajado entre dos edificios más imponentes ni sus 5 pisos de altura, ni su característico color rojizo había sido suficiente para llamar su atención. A pesar de haber visto ya los característicos edificios rodeados por canales de Ámsterdam y puede que hasta los nipones... ¿quién hubiera imaginado que en Valencia también había uno compitiendo por el título?
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+ infoCannes cine y mucho más
Cine, glamour y lujo bien podrían definir esta maravillosa ciudad de la Ribera Francesa. Y es que es pronunciar el nombre de Cannes y venirnos a la mente uno de sus momentos más mediáticos del año, como lo es su festival de cine, en el se viste con sus mejores galas y se puebla con los rostros más famosos del séptimo arte y con más de unasocialité dispuesta a no perderse tan digno espectáculo. Pero no solo de cine vive el hombre, y en Cannes hay mucho más que estrellas cinematográficas y millonarios con los que dejarse embelesar. Te animamos a conocer las dos facetas de esta fantástica ciudad.
Un must de rigor, pasear por la Promenade de la Croisette
Este bulevar, que antiguamente era conocido como le chemin de la petite croix (el camino de la pequeña cruz) ya que en él había (y sigue habiendo) una pequeña cruz, bien podría ser rebautizado como el bulevar de las Estrellas. Repleto de tiendas de alta costura, restaurantes de lujo y de fantásticos hoteles, y poblado por todo tipo de famosos, es el lugar perfecto para dar un paseo y dejarse llevar por el brillo de todo lo que en él acontece. En su recorrido te cruzarás con icónicos hoteles como el InterContinental Carlton, en un elegante palacio de 1911, el Martínez, de estilo art déco o el Majestic, hasta alcanzar otro lugar mítico como es el Palacio de Festivales y de Congresos. Sí, como bien habrás podido adivinar, en este espacio se da cita cada año el Festival de Cine de Cannes. Aquellos que sientan curiosidad por conocer las instalaciones en las que se desarrolla tan magnánimo evento pueden saciarla reservando un tour guiado por su interior. Otro clásico de la Croisette es el Chemin des Etoiles, que se encuentra situado frente al Palacio de Festivales y de Congresos, y en el que se pueden ver los moldes de las manos de numerosos actores, directores, y gente del mundo del cine.
Además de todo lo dicho anteriormente, no debes de olvidar que este bulevar está ubicado frente al mar, así que no dudes en volver la vista hacia sus playas y deleitarte con la panorámica que hay desde aquí de la bahía, te aseguramos que merece la pena. Eso sí, te avanzamos que la mayor parte de las playas que encontrarás en este bulevar son privadas, o mejor dicho, están ocupadas por las tumbonas de los hoteles de lujo, que esos sí, se pueden alquilar. Cerca del Palacio de Festivales y Congresos hay una pequeña playa de acceso público.
Descubrir el “otro Cannes” en el Vieux Port yLe Suquet
Como ya avanzábamos en la introducción, más allá del Cannes cinematográfico hay cosas por ver y con las que dejarse sorprender, aunque en una dimensión mucho menos opulenta. Para ello hay que acercarse hasta el Vieux Port, donde además de grandes yates de lujo nos cruzaremos con los lugareños realizando las tareas propias de su día a día. Desde aquí te recomendamos que te adentres en Le Suquet, el barrio antiguo de la ciudad, en el que imperan las callejuelas y las plazas llenas de encanto. Una de las mejores vistas de Cannes se encuentra en esta zona, en el museo de la Castre, situado en la plaza de la Castre. Seguro que no te arrepentirás del ascenso cuando tengas ante a ti la panorámica de la Croisette y del Palacio de Festivales.
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Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Daniel70mi Falciola
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Limoges más fina que su porcelana
Ciudad de Arte e Historia, la localidad de Limoges, situada en la región de Nueva Aquitania, es reconocida a nivel internacional por su porcelana blanca que se empezó a producir a finales del siglo XVIII gracias al descubrimiento en sus alrededores de abundantes yacimientos de caolín.
En este sentido, en Limoges es aconsejable hacer una ruta para conocer los secretos de la porcelana y para comprender, además, la importancia que ha tenido durante estos siglos en estas tierras. La visita en mayúsculas es el Museo Nacional Adrien-Dubouché que, tras una campaña de renovación excepcional, presenta la colección de porcelana de Limoges más rica del mundo. También cuenta con obras representativas de las grandes etapas de la historia de la cerámica. Su recorrido ofrece un viaje en el tiempo que empieza en la antigüedad, atraviesa continentes y civilizaciones hasta llevar al visitante a las creaciones más recientes. Hay curiosidades como un esternón de cerámica o aislantes eléctricos hechos de porcelana.
En este singular itinerario por la porcelana de Limoges destaca un lugar de interés histórico y técnico: el Musée du Four des Casseaux, que alberga uno de los últimos hornos de porcelana de la zona. Este edificio industrial de 1904 rinde un particular homenaje a los trabajadores, sobre todo a aquellos que perecieron jóvenes debido a las enfermedades pulmonares que contrajeron por la exposición a los sílices. Aquí se pueden ver las dos cocciones con las que se realiza la porcelana: la primera, a unos 980º, y la segunda a 1.400º.
El recorrido por la porcelana de Limoges se completa con la visita a las manufacturas donde se elabora este preciado producto. Una de ellas es Bernardaud, una empresa que perpetúa este savoir-faire con líneas depuradas, colores sutiles, y formas originales acordes a su tiempo. Por su parte, otra de las casas emblemáticas de porcelana es Jacques Pergay, una firma familiar situada a las afueras de Limoges que crea piezas originales y elegantes, con un blanco cada vez más bello.
Limoges, una ciudad de rincones escondidos
La fama de su porcelana no ha eclipsado la belleza de una de las ciudades más bonitas de Nueva Aquitania pese a que todavía es poco frecuentada por los turistas españoles.
Limoges está dividida en varios barrios siendo el de la catedral y el de los carniceros dos de los más emblemáticos.En el primero destaca, como su propio nombre indica, la catedral de Saint-Etiénne, de estilo gótico, el museo y los jardines de l’Évêché, situados a orillas del río Vienne, y el Museo de la Resistencia. Por su parte, en la calle de la Boucherie se visita la casa tradicional del carnicero, un espacio donde se recrean las condiciones de vida de una familia de matarifes del siglo XVIII, el gremio más poderoso de Limoges en esa época.
No hay que irse de Limoges sin conocer su peculiar estación de tren, de estilo art deco, o algunos lugares curiosos donde la porcelana está presente en su decoración como el Ayuntamiento, el Mercado Central o el cementerio de Louyat.
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Texto de Tus Destinos
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