El sabor exótico de Dakar
Dakar ofrece al viajero la posibilidad de adentrarse en un mundo de sabores exóticos. Es el mejor lugar para un paladar curioso, con ganas de viajar por nuevos sabores y aromas especiados, ya que la gastronomía de Senegal tiene fama de ser de las mejores de toda África. Una gastronomía influenciada por Francia, Líbano, Portugal y Vietnam pero con su propio carácter y de sabores complejos.
Dakar, al encontrarse rodeada por tres lados por el Océano Atlántico, inunda sus restaurantes del mejor pescado y marisco, que acercan con sus canoas de vivos colores los pescadores de la zona para poner a la venta inmediatamente en el mercado de Soumbédioune. Gambas, langostas, erizos de mar, mero, atún rape, caballa, pez espada y centollos son exquisitos.
Un buen plato de carne, pescado o marisco senegalí vendrá acompañado de arroz (yassa), base de su gastronomía junto el trigo y el mijo.
Precisamente, el plato más popular de la comida senegalesa mezcla estos dos ingredientes: arroz y pescado marinado para elaborar el tradicional tieboudienne, su plato nacional.
Otro de sus platos populares es el poulet au yassa, una receta a base de pollo marinado con limón y cebolla o el contundente maffe, que se acostumbra a preparar con cordero y acompañar de arroz y una deliciosa salsa de cacahuetes.
Aplacar el color con los zumos a base frutos de la zona es todo un placer. Los que encontrarás con facilidad son los de roselle (hibisco), Bouye (del bwee, el fruto del baobab) y el de jengibre. Son muy refrescantes y aportan múltiples vitaminas.
Los puestos callejeros y mercados son buenos lugares para una comida rápida. En los alrededores de los mercados se colocan los vendedores ambulantes con sus puestos de venta de beignets, unos buñuelos que te endulzarán el día. El mejor mercado para encontrarlos es el de Sandanga, situado en la esquina de las avenidas Pompidou y Lamine Gueye Sandaga.
Just4u
Avenue Cheikh Anta Diop
facebook.com/pages/Just4uDakar
Aquí se juntan dos de los principales orgullos nacionales: su gastronomía y su música. El mejor lugar para disfrutar del talento musical de la ciudad, de la que han salido extraordinarios músicos como Youssou N'Dour, Didier Awadi o Baaba Maal. Con un programación de conciertos diaria, disfrutarás de una noche animada en este acogedor restaurante al aire libre.
Le Djembe
56 Rue Saint-Michel
Dakar cuenta con una gran comunidad libanesa. Aunque el local es propiedad de uno de esos libaneses expatriados, el menú de su restaurante es propiamente senegalés. Ideal para probar las mejores recetas típicas como el thieboudienne o el pollo con arroz acompañados de refrescantes zumos como el Bouye (de baobab) o el bissop (hibiscus)
Cabane des Pêcheurs
Plage de Ngor
facebook.com/cabanedupecheurngor
Uno de los mejores lugares para probar el pescado y el marisco local a orillas del mar, en la animada playa de N'Gor. Su interior está decorado con infinidad de motivos náuticos.
Le Toukouleur
122 rue Moussé Diop
facebook.com/pages/Le-Toukouleur
Toda la colorida cultura africana se da cita en este restaurante, con un patio adornado de estatuas de barro pintadas. Para probar una mezcla de refinada cocina local y sabores internacionales.
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+ infoDe paseo por la Marsella alternativa
Primero las malas noticias: Marsella no es París. A diferencia de su histórico rival, la segunda ciudad más grande de Francia no tiene museos de primer orden, monumentos despampanantes u hordas de japoneses haciendo colas en Louis Vuitton. ¿Las buenas noticias? Pues que Marsella no es París. Acariciada por el Mediterráneo, esta ciudad de sol brillante, población multicultural y suburbios en pleno centro, es un rara avis de tal calibre que se ha ganado a pulso el apodo de Planète Mars (Planeta Marte).
Con uno de los puertos más importantes del Mediterráneo, un urbanismo caótico y una reputación de capital decadente que la persigue desde hace décadas, Marsella es sobre todo el enfant terrible de Francia; una ciudad ruidosa, dinámica y llena de contrastes, dónde los mercados callejeros inundan la calzada, los graffitis cubren las paredes, el olor a salitre impregna la ropa, y el Olympique de Marsella es la argamasa que lo une todo.
Apartada de los destinos turísticos habituales, las tornas han cambiado desde que en 2013 fuera elegida Capital Europea de la Cultura. Zaha Hadid, Jean Nouvel y Norman Foster, todos tiene sus edificios vanguardistas en el flamante frente marítimo. Pero la vida bohemia se encuentra tierra adentro, y es allí dónde nos dirigimos. Con un mapa en el bolsillo, ¡empezamos un tour urbano-bobo-alternativo por la capital de la Provenza!
En La Friche la Belle de Mai
Una antigua fábrica de tabaco en la estación Saint-Charles es el centro cultural más activo de Marsella. ¡Hemos llegado a La Friche! Espacios de exposición, residencias de artistas, teatro, rampas de skate, e incluso una guardería se mezclan aquí. Un todo en un uno híbrido y en flujo constante, volcado en la creación actual dónde el espíritu comunitario está a la altura de su extenso programa.
Sube a la azotea, las vistas de la ciudad son espectaculares, y su inmensa terraza se llena hasta la bandera en verano, acogiendo fiestas con DJs invitados y cine al aire libre los domingos. Durante el resto del año la música no cesa, y en Le Cabaret Aléatoire hay sesiones que van del rock al hip-hop.
Si tienes hambre, dirígete a La Salle des Machines, un bar-librería dónde puedes tomar un café au lait mientras hojeas el catálogo de las últimas expos. Pero si lo que quieres es comer, Les Grandes Tables es tu sitio; aquí el menú cambia cada día pero nunca falta el clásico steak tartar ni la ensalada César; los lunes se instala un mercado de productores locales, y ya sabéis que para esto de los mercados los franceses no tienen rival.
En el exterior, bordeando las naves y con los TGVs pasando a ras, un parque urbano con paredes de graffitis anuncia que ‘Skateboarding is not a crime’. Aquí, los skaters hacen sus trucos, mientras otros juegan a basquet, escalan en el rocódromo, juegan en la zona infantil o trabajan en el huerto comunitario. Y es que Marsella es esto, un magma heterogéneo dónde todo y todos se mezclan.
Unos metros al oeste, entre las calles laberínticas de La Belle de Mai, se abre paso Le Gyptis Cinéma. Su programa (¡en versión original!) es tan ecléctico como la misma ciudad; aquí se proyectan ciclos temáticos, clásicos, títulos imposibles de encontrar en Internet y pelis para niños. Su fachada ha sido colonizada por retratos de los habitantes del barrio, resultado de un proyecto de street art colectivo que pone cara a las gentes del lugar.
Y con esta imagen en la retina, tomamos rumbo hacia el Cours Julien, el núcleo duro de la movida urbana marsellesa.
Alrededor del Cours Julien: Street Art & Urban Vibe
Alternativo, desenfadado y colorista. El Cours Ju, como lo llaman los locales, es el barrio del momento. Coge el metro hasta Notre Dame du Mont, ¡la subida desde el puerto es de infarto! Distrito de artistas, músicos y diseñadores, y bastión tomado por la modernísima comunidad bobo (término con el que los franceses designan a los burgueses-bohemios), el Cours Ju es un sin fin de cafés de moda, restaurantes de todo tipo, tiendas vintage, y calles inundadas de graffitis a todo color.
Y es que ningún otro lugar del ‘Hexagone' exhibe un despliegue de arte urbano de tal envergadura. Innumerables murales colonizan las fachadas de la Rue Vian, Pastoret y Bussy l’Indien con temas reivindicativos de corte social, referencias a la cultura pop, o anuncios de los cafés que se esconden en su interior. No en vano, el street art en Marsella es parte de su ADN urbano, rebelde y multicultural tanto como su archiconocido hip hop, y prueba de ello es éste trepidante vídeo a ritmo de rap local.
Ante semejante telón de fondo, galerías de arte, terrazas, cafés y comercios alternativos que venden desde ropa a los artículos para el hogar, inundan cada metro cuadrado del Kreuzberg marsellés. Lo mejor: perderse por el caótico entramado de calles peatonales y dejarse llevar por su ambiente relajado.
En el mismo Cours, la multifacética concept-store Oogie vende ropa y libros, sirve comida y alberga una peluquería dónde se celebran fiestas con DJs. Muy cerca, La Licorne produce jabones usando técnicas tradicionales. Y en la Rue Trois Frères Barthélémy, la microcervecería Brasserie de la Plaine vende cervezas artesanas y tiene un bistro dónde devorar la ‘Formule du Jour’ -el menú del día que normalmente incluye un entrante, un plato y el postre por unos 10€- con cocina de mercado.
El sitio cool por antonomasia es el WAAW, en la Rue Pastoret. A medio camino entre bistro y centro cultural, el WAAW acoge desde presentaciones a talleres de serigrafía, y es el mejor sitio para hacer una parada técnica, tomar el plato del día, o encarar la noche con un ‘pastís' o un ‘rosé’ a la hora del popular apéro -aperitivo alcohólico que se toma antes de cenar.
Por la noche se da paso a las copas y la música. En la plaza Jean Jaurès, L’Intermédiaire es uno de los mejores locales con música alternativa en vivo y DJ Sets. Justo al lado, Au Petit Nice ofrece un montón de cervezas en un patio interior dónde pasar las horas. Y en La Dame Noir los hipsters hacen cola para entrar en el club más cotizadode la zona.
Pero por si no hubiera suficiente, un mercado de productores locales se instala en el Cours Ju cada miércoles por la mañana; los domingos es el turno de los sellos; y el segundo sábado del mes se venden libros de segunda mano. El mercado de La Plaine, en la plaza Jean Jaurès, vende fruta, verduras, queso, pescado, comida para llevar, zapatos baratos y accesorios de toda clase cada martes, jueves y sábados por la mañana, mientras que los miércoles es el día de las flores.
¡Y es que el Cours Ju tiene un ‘no sé qué’ especial que engancha! Anímate a conocer la Marsella más cosmopolita y reserva tu Vueling aquí!
Texto de Núria Gurina i Puig para Los Viajes de ISABELYLUIS
Fotos de Caroline Dutrey, Coralie Filippini, JeanneMenjoulet&Cie, marcovdz, Pop H
+ infoNos vamos de concierto
Y es que el circuito de salas en Londres es inabarcable para una ciudad con una superficie de 1.572 Km2 que acoge un total de 32.000 actuaciones cada año. Allí, la cultura del directo está mucho más arraigada que en cualquier rincón de Europa. Y es que en los pubs además de degustar una pinta de cerveza o comer fish & chips es habitual poder disfrutar del directo de una banda. Y no es nada novedoso. Llevan décadas haciéndolo y nunca han tenido que lidiar con ningún bando municipal de silencio que les hiciera restringir los decibelios de sonido con un limitador. Y es que la música en Londres está considerada como bien cultural, al mismo nivel que el teatro de Shakespeare o la pintura de Turner. Ni más ni menos.
En Londres pues, las salas no te las acabas. Puedes salir cualquier día del año que seguro darás con un concierto interesante. Basta coger una revista musical, tipo Mojo, Uncut o NME –ahora es gratuita- para echar un vistazo a su agenda y ponernos los dientes largos. Y es que en una sola noche puedes ir a ver desde una banda de jazz emblemática de los años 60, a un combo de ska jamaicano procedente de Tokyo, pasando por la reunión de una banda heavy mítica de los 80, así como los next big thing de turno. O sea, que hay de todo, para todos.
Una ventaja que ofrece Londres respecto a otras ciudades, sobretodo del sur de Europa, es el horario de los conciertos. Allí comienzan más temprano, lo cual es de agradecer si se quiere llegar a una hora decente a casa en un día laboral. Los londinenses, antes de ir al concierto pasan por la casilla obligatoria de “salida”, que en este caso es el pub. Así que os aconsejamos refrescar –es un decir, ya que las cervezas inglesas suelen ser templadas- el gaznate en alguno de los pubs que suelen colindar con las salas de concierto.
Para todos los gustos
A continuación os hacemos una selección de los que nos han llamado más la atención de nuestras últimas visitas a Londres. ¡A ver si coincidimos!
1. Eventim Apollo
Clásico donde los haya es el mítico Eventim Apollo. Diseñado por Robert Cromie en Art Deco, abrió en 1932 como el Gaumont Palace, se rebautizó como Hammersmith Odeón en 1962. Y hasta hace poco se conocía como Hammersmith Apollo. Se encuentra al Oeste de Londres y cuenta con una acústica a la altura de los grandes odeones, por eso aquí muchos grupos han grabado su disco de directo, como Duran Duran, Dire Straits o Kate Bush. Desde el 2003 las localidades no son fijas, pudiéndose acoger un total de 5.000 personas para algunos conciertos.
2. O2 Academy Brixton
También conocido como Brixton Academy, es otro de los espacios con más movimiento actualmente en Londres. Para muchos músicos ésta es, sin duda, la mejor sala de conciertos del mundo. En 1929 se inauguró con el nombre de Astoria. Esta sala también pasará a la historia de la música por haber albergado el último concierto de The Smiths el 12 de diciembre de 1986. Actualmente también funciona como discoteca y club de la comedia. Próxima cita Faithless (18/8).
3. Bush Hall
No es de las salas más veteranas, abrió sus puertas en 2001, pero sin duda es una de las más atractivas de la ciudad. Ubicada en Hammersmith, Bush Hall es una sala muy pequeña; es casi un teatro privado de corte clásico. No solo ha servido de espacio para conciertos, aquí también se celebran cenas, se han hecho sesiones fotográficas, e incluso se ha visto desfilar a Kate Moss. Entre los artistas que han ofrecido conciertos aquí se encuentran los ilustres Mark Knopfler, Nick Cave o Amy Winehouse.
4. Electric Ballroom
Camden es uno de los barrios con un poso más consistente en cuanto a locales de ocio, sobretodo desde la década de los 60. Pero Electric Ballroom es anterior. De hecho el local lleva en funcionamiento desde la década de los años 30, aunque en un primer momento se llamó The Buffalo Club y funcionó como pub. De tamaño medio, se caracteriza por poseer una acústica muy buena. Por aquí han tocado figuras de la era dorada del punk como Sid Vicious o The Clash. Pero también grandes nombres como U2, Paul McCartney, The Killers, The Smiths o Red Hot Chili Peppers.
5. Koko Club
Sin salirnos de Camden, también pasamos por Koko, un antiguo teatro, sede de la programación teatral de la BBC tras la segunda guerra mundial, y reconvertido en sala de conciertos a partir de los 70.El edificio fue conocido como Camden Palace de 1982 hasta 2004, pero cambió al nombre actual cuando fue adquirido y completamente restaurado por Oliver Bengough y Mint Entertainment.
6. Jazz Café
El Jazz Café, es sin duda una de las mecas de la música negra en Londres. Aquí encontrarás lo mejor en cuanto a jazz, hip hop o tendencias más novedosas como el grime o el trap. Atento a su programación porque es de órdago. En las próximas semanas pasarán por su escenario: Sugarhill Gang (3/9), Pete Rock & CL Smooth (5/9), The Real Thing (24/9), Imagination (30/9) y The Herbaliser (14/10). Poca broma.
7. Roundhouse
Este antiguo galpón de motores ferroviarios pasó a ser uno recinto para los conciertos y espectáculos escénicos más importantes de Londres. Ubicado en Chalk Farm, es un monumento clasificado con el Grado II, es decir, es considerado particularmente importante o de especial interés. Su construcción data nada menos que de 1847. Tras la II Guerra Mundial fue reconvertido en espacio para artes escénicas. Roundhouse pasará a la historia por haber sido el lugar de la única actuación de The Doors en el Reino Unido en 1968.
8. Heaven
Actualmente Heaven, es uno de los clubs con más tirón de la noche londinense. Lo encontrarás bajo los arcos de Villiers Street en pleno centro de la ciudad. The Feeling, Hurts, John Grant o Miles Kane, son sólo algunos de los grupos que han pasado por este club. Heaven abrió las puertas en los 70, imbuido por la cultura disco procedente de los USA. Pronto se convirtió en una roller disco y luego en un club de música de baile. Dispone de varias salas, y actualmente son habituales las fiestas gay heterofriendly.
9. Union Chapel
Ubicada en Islington, Union Chapel es del todo sorprendente. Se trata de una iglesia reconvertida en multi espacio. La acústica es una pasada. Además de musicales aquí se programan también conciertos. Las actuaciones son estilísticamente mucho más abiertas. En las próximas semanas, lo mismo podrás ver a The AKA Trio (23/9) – con motivo de la African Music Festival-, que a Lloyd Cole (3/11) o a Billy Bragg & Joe Henry (7 y 8/11).
10. The Camden Assembly
El club se inaugurará en septiembre de este año. Estará ubicado en el mismo lugar donde permaneció durante años el mítico Barfly, un local oscuro y pequeño, en el que era habitual dejarse media suela de las zapatillas pegada al suelo. El nuevo espacio todavía no ha desvelado su afiliación estilística. Sin duda será una de las gratas sorpresas de la temporada.
¿Harto escuchar mal los concierto en los festivales al aire libre? No esperes más y consulta nuestros vuelos para Londres, la cuna de los espectáculos musicales en directo.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Wikipedia Commons, Ewan Munro, Jamie Barras
+ infoAtenas contemporánea
La primera edición se celebró el año 1955, desde entonces cada cinco años Kassel alberga la Documenta. Llegando a su decimocuarta edición, el acontecimiento de cultura moderna hace las maletas y por primera vez en su historia se traslada hasta Atenas. Bajo el título de Learning from Athens y destacando aquellas propuestas con connotaciones políticas, este 2017 la capital griega comparte titularidad con la ciudad alemana y desde el 8 de abril y hasta el 16 de julio acoge el mayor y más importante certamen de arte contemporáneo de Europa. Coincidiendo con el aterrizaje de la Documenta en latitudes helenas, nos olvidamos de la Acrópolis para perdernos por la Atenas más actual.
Museo de Arte Contemporáneo
Inaugurado el 2014, el Museo Nacional de Arte Contemporáneo (EMST), será la sede de la muestra central de la Documenta. Una exposición que recogerá obras de más de 80 artistas, siendo el eje central un viaje de tintes oscuros desde el colonialismo hasta el pragmatismo económico actual. El museo, una de las principales y más interesantes galerías de Grecia, se encuentra ubicado en la antigua sede de la Cervecería Fix (edificio erigido en 1962 sobre los planos trazados por el arquitecto Takis Zenetos en colaboración con Margaritis Apostolidis). Desaparecida en 1982, durante décadas fue la cerveza más popular del país. Avenida Kallirrois y Calle Amvr. Frantzi
Exarchia
Si lo que te interesa es la contracultura debes visitar sí o sí el barrio de Exarchia. Bastión anarquista ateniense, fue el escenario de las principales manifestaciones que vivió la ciudad en los momentos más difíciles de la crisis económica; Exarchia es lo más parecido a una interminable galería de arte al aire libre. Impresionante muestra de cultura callejera, aquí todo trozo de fachada es un lienzo en potencia, imposible encontrar un pedazo de pared que no esté cubierta de grafitis. Versión ateniense del Raval barcelonés, Malasaña madrileño, Camden londinense o Kreuzberg berlinés, en Exarchia también encontraréis algunos de los mejores cafés de la capital griega así como las más recomendables librerías y tiendas de cómics, discos y ropa de segunda mano.
Technopolis
En el barrio de Gazi, en pleno corazón de Atenas, daréis con este antiguo complejo industrial reconvertido en un inmenso centro cultural nacido con la finalidad de dar impulso a la escena artística, así como la promoción de la herencia industrial (desde 2013 acoge el Museo de gas Industrial) y la concienciación de la gente en temas de carácter social. Construida en 1857, originalmente este complejo fue una fábrica de gas. Hoy en día, entre chimeneas, hornos y enormes depósitos de gas que dan testimonio de su pasado, Technopolis acoge, casi a diario, imperdibles eventos de música, cine, teatro, artes plásticas... como la Semana de la Moda o el Festival de Jazz de Atenas. Calle Pireos, 100
Teatro Embros
Teatro autogestionado con una de las agendas culturales más efervescentes de Atenas. Encontraréis el Teatro Embros en lo que en el pasado fue el edificio de una de las editoriales más potentes de Atenas. Pero cuando el negocio se fue a pique, se vieron obligados a vender el inmueble. Lo compró una muy popular compañía teatral que hizo del local una de las salas más concurridas de la capital ateniense. La aventura, sin embargo, no duró demasiado. La compañía se dividió en dos, y el edificio cayó en desuso. En 2010 la sala fue adquirida por el ayuntamiento de Atenas, pero frente a una actividad nula un grupo de actores decidió ocupar el teatro. Desde entonces la sala acoge todo tipo de actividades artísticas y culturales a la vez que también funciona como centro social. Calle Riga Palamidou, 3
Antigua prisión de la Gestapo
Sorprende que un lugar del peso histórico de esta antigua prisión sea ignorado por la gran mayoría de guías turísticas. Tenéis que dirigiros hasta la calle Korai, justo frente a la estación de metro de Panepistimio. Ahí podréis adentraros en lo que amagó una prisión clandestina de la Gestapo nazi. Presidio subrepticio, actual y oficialmente denominado Lugar de Memoria Histórica, en el que durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial se encerraba a comunistas y demás miembros y representantes de la izquierda griega. Visita de alta carga emotiva, destaca la galería de pinturas y tallas realizadas por los revolucionarios durante su confinamiento. Calle Korai, 4
Booze Cooperativa
Uno de los locales favoritos por el moderneo local. Espacio multiusos, por la mañana reluce como un café de especialidad, refugio de barbudos trabajando con sus portátiles. Tras la hora de comer, concepto que en Grecia puede ir de las tres del mediodía a las cinco de la tarde (por cierto, muy recomendable la cocina del Booze Cooperativa) se convierte en un bullicioso bar hasta bien entrada la madrugada. Pero el gran atractivo del Booze Cooperativa es la sala de exposiciones que esconde en su sótano, galería que cobija las obras de algunos de los nombres más sugestivos de la escena artística alternativa local, y la sala de teatro que asoma en el piso de arriba, primera alternativa para los jóvenes dramaturgos atenienses. Calle Kolokotroni, 57
Αvli
Tras tanta visita cultural y artística siempre es necesario reponer fuerzas con una buena comida, más tratándose de una gastronomía como la griega. De locales donde degustar las mejores recetas tradicionales locales hay unas cuantas decenas en Atenas, pero entre todas ellas destaca el Avli, uno de los mejores rincones de la ciudad en los que degustar las especialidades griegas caseras. Y entre raciones de keftedakia, loukaniko y musaca atreveros a darle un sorbo a suouzo. De producción propia, se trata de uno de los licores griegos más populares, característico por su alta graduación (entre 37 y 50 grados) y su fuerte sabor y olor a regaliz. Calle Agiou Dimitriou, 12
Mercadillo de Monastiraki
Todo viaje hay que completarlo con una ronda de compras. Y realizando una visita por la Atenas más alternativa, estas se deben de realizar en el Mercadillo de Monastiraki. Monastiraki es conocido como uno un de los epicentros comerciales de Atenas, núcleo de numerosas boutiques. El domingo, sin embargo, el barrio, muy especialmente la calle Ermou, se convierte en un inmenso mercado de pulgas en el que comprar desde antigüedades a libros descatalogados, vinilos, ropa de segunda mano, muebles, etc. Tras un copioso desayuno a base de tarta de queso o espinacas bajada con un Milko (el Colacao griego) o un inmenso café frappé (aunque ésta sea un especialidad de Tesalónica) el plan perfecto para un domingo por la mañana en Atenas.
Reserva tu Vueling a Atenas y anímate a conocer su escena contemporánea.
Texto de Oriol Rodríguez
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