La ruta del esmorçaret en Valencia
Para todo aquel viajero que recala en la ciudad del Túria, parece que sus paradas turísticas están escritas: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, La Catedral, El Miguelete, La Lonja de la Seda, El Mercado Central, Las Torres de Serrano, Las Torres de Quart, el puerto, el Bioparc —si hay niños— y, por supuesto, La Albufera. Todo ello sin olvidar disfrutar de una buena paella para comer y una horchata para merendar.
Pero Valencia es mucho más. De hecho, existe una costumbre que es casi una religión: el almuerzo, más conocido como el esmorçaret, en el que junto al apetecible bocadillo con pan recién horneado, podréis degustar el platito de aceitunas o frutos secos, la cervecita, y el café, y todo, por menos de cinco euros.
Os sugerimos 8 bares de peregrinación obligada que os convertirán en adeptos a esta sana costumbre que suele hacerse entre las 10 y las 12 de la mañana.
Para los amantes de la tortilla
Bar Alhambra. En este pequeño local en la zona de Juan Llorens, cada día su dueño, Benito, cocina de media unas seis tortillas, de 2 kilos y medio de peso cada una. La principal sería la de patata, pero podemos elegir también entre la de patata y cebolla, de patata y ajos tiernos, la de patata y sobrasada, de patata y morcilla, entre otras. Otra de sus especialidades que te harán salivar es el bocadillo de lomo apaleao.
Bar Rojas Clemente. Escondido en uno de los mercados más pequeños de la ciudad, su barra es un espectáculo con múltiples variedades de tortillas, revueltos, embutidos y los clásicos pasteles salados tan característicos del local. El de queso de cabra, tomate confitado y espinacas es menester probarlo.
Bajo el sol de Valencia
Kiosco La Pérgola. Situado en el tranquilo y codiciado Paseo de la Alameda, es uno de los grandes clásicos de la ciudad, no sólo por su comida, sino por su soleada terraza. El ‘bombón’ es el bocata estrella: con lomo, champiñones, queso y salsa especial. Pero también podemos pedirnos uno solo con champiñones, o con mero, o con hígado, que en La Pérgola se convierte en todo un manjar.
El tamaño sí importa
Bodega La Pascuala. El local más solicitado por los amantes del almuerzo ubicado en el barrio marinero de El Cabañal y a tan sólo unos metros de la Playa de la Malvarrosa. Su ‘hit’ es el ‘Súper’, un descomunal bocadillo de barra entera con carne de caballo, cebolla, bacon, queso y el pan con tomate a la catalana. Los cacahuetes y aceitunas corren a cuenta de la casa.
Almuerzo con Estrella Michelín
Central Bar. Almorzar con Estrella Michelín también es posible. Este bar regentado por el reconocido chef Ricard Camarena, se encuentra ubicado en el increíble Mercado Central en el Barrio del Carmen, el casco antiguo de la ciudad. El bocadillo estrella lleva el nombre del propio Ricard Camarena y está elaborado con lomo, cebolla, mostaza y queso. ¡Un festival de sabor!
Un clásico: bocadillo de calamares
Casa Mundo. Fundado en 1953 por el mítico jugador y máximo goleador de la historia del Valencia C.F. Edmundo Suarez "Mundo”, este bar situado en el centro de la ciudad resiste cuál fortín ante la invasión de las franquicias. Destaca el bocadillo de calamares (el más famoso), pero también el blanco y negro con habas, el chivito y el pepito de pisto, tal y como se hacían hace más de 50 años.
La Piulà. Abundantes bocadillos con suculentos calamares rebozados arropados por un par artesanal y crujiente. El condimento opcional: la suave mahonesa. No os perdáis tampoco ‘el ciclista’, con jamón, tortilla y tomate como ingredientes principales.
Un lugar escondido en el casco antiguo
Tasca Ángel. La última parada de esta ruta es un recóndito local situado cerca del Mercado Central de Valencia, a escasos metros de la Lonja. Posiblemente sea el bar que mejor prepara las sardinas, su reclamo y auténtica especialidad, pero no es la única delicia que podemos probar. Desde unas verduritas a la plancha, hasta tapas muy difíciles de encontrar en otros locales como los riñoncitos, o la lleterola (mollejas), muy valorada en la huerta valenciana. Todo ello sin olvidarse de su ajo arriero.
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Texto de Laura Llamas para Los Viajes de ISABELYLUIS
+ infoLas mil y una Asturias
Y es que en Asturias encontrarás desde la alta montaña a playas en la costa mejor preservada de toda España, propuestas artísticas de vanguardia junto con manifestaciones tradicionales y arte paleolítico reconocido como Patrimonio de la Humanidad… y todo en un territorio que supone el 2% de la superficie de todo el Estado. Pero si hay que centrarse en propuestas concretas, vamos con alguna de ellas:
Para quienes estén planificando unas vacaciones en familia no se pueden perder la Costa de los Dinosaurios, precisamente ahora que vuelven a ser los reyes de la gran pantalla. En Asturias van a poder ver y tocar in situ huellas reales de dinosaurios fosilizadas en la roca en la playa de la Griega, los acantilados de Tereñes, en un tramo de la costa asturiana realmente fantástico desde cualquier punto de vista. Para culminar este acercamiento a los dinosaurios, nada mejor que una visita al Museo del Jurásico de Asturias, un edificio en un lugar privilegiado con una muestra tan rigurosa como lúdica que cuenta con multitud de actividades y talleres infantiles.
Para parejas que busquen desconectar, Asturias cuenta con lugares donde se ha detenido el tiempo como en Taramundi y Oscos-Eo, donde los oficios tradicionales siguen plenamente vivos y de los que se puede participar en primera persona, ¿te apetece ser ferreiro–herrero- por un día... Localidades que nos trasladan a otro tiempo como Os Teixois o Mazonovo con ingenios hidráulicos que transforman la fuerza del agua en energía a través de molinos, fraguas, batanes… Desconectar también es otra obligación en cualquiera de nuestras seis reservas de la Biosferapor la UNESCO o en sus tranquilas playas, con recónditas y pequeñas calas completamente alejadas de la masificación.
Para urbanitas impenitentes que quieran conocer una fórmula distinta y original de articular una urbe de 800.000 habitantes en distintas ciudades, cada una con su propia cultura y forma de entender la vida que se encuentran a apenas 20 minutos de coche unas de las otras. La cosmopolita Gijón, la monumental Oviedo, la dinámica Avilés, las mineras Langreo y Mieres… el centro de Asturias es una suerte de caracteres y propuestas urbanas inscritas en pleno Paraíso Natural, a tan solo minutos de espacios declarados reserva de la biosfera.
Para los más aventureros, en grupo, en pareja o en familia, van a encontrar en Asturias mil opciones para el turismo activo: desde descenso de ríos, de barrancos, parapente, bicicleta de montaña, senderismo, surf, vela, espeleología, encontrar oro con bateas en el río… y todo acompañados por profesionales de primer nivel para que la experiencia sea la mejor posible.
Para quienes buscan lo auténtico el verano asturiano estalla en centenares de fiestas en las que se exalta la naturaleza, el patrimonio y las ganas de vivir de un pueblo que en estas fechas se muestra más abierto y afable que nunca, invitando a compartir una alegría que se desborda todos los años. Fiestas dedicadas a los productos de la Tierra como el Festival de la Sidra Natural de Nava; o celebración del deporte y la naturaleza con eventos como El Descenso Internacional del Sella o las festividades de sus ciudades: San Agustín en Avilés, Begoña en Gijón y San Mateo en Oviedo.
Para los buscadores de tesoros, Asturias alberga un legado patrimonial incomparable, con el conjunto de arquitectura altomedieval más homogéneo de Europa encarnado en su Arte Prerrománico o el arte rupestre del Paleolítico Superior, ambos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO. Pero quienes buscan tesoros en el más estricto sentido de la palabra, tienen en Navelgas (Tineo) la posibilidad de buscar (y encontrar) pepitas de oro en el río. Además esta localidad a principios de agosto acoge el Campeonato Mundial de Bateo del Oro, que congrega a bateadores de todas las latitudes del planeta.
Para quienes gustan de la buena mesa, Asturias es un auténtico festín, tanto en cantidad como en calidad. Pero es más, pueden adentrarse en los secretos que guardan nuestros productos como las cuevas de maduración de queso en Picos de Europa, admirarse ante las pendientes imposibles pobladas de viñedos que dan el Vino de Cangas, seguir el proceso de fabricación de nuestra sidra en lagares tradicionales… En Asturias la gastronomía se disfruta con los cinco sentidos.
Si a todo ello le sumamos una magnífica oferta de establecimientos desde hoteles a casas de turismo rural, campings, apartamentos… y un verano sin agobios, con temperaturas agradables que aseguran un buen descanso en compañía de personas hospitalarias por definición como son los asturianos y asturianas, creo que poco más se puede pedir.
¿Y cómo descubrirlo? Visitando la web turismoasturias donde están todos los recursos que ofrece Asturias a un solo clic. Y para llegar allí, nada mejor que un vuelo directo. Consulta nuestros vuelos aquí.
Bienvenido a la ciudad de los museos
Con más de cuarenta museos en su haber, Basilea puede jactarse de ser una de las ciudades de Europa con una de las mejores ofertas culturales del momento. Entre todo este volumen de museos, hay un buen número cuyo tema central son las artes plásticas, abarcando obras que van desde la antigüedad hasta nuestros días. La afición por el coleccionismo en esta ciudad tiene sus orígenes en el siglo XVI, en la que ha habido participación tanto pública como privada. En los últimos años varias colecciones privadas se han ido abriendo al público, aumentando aún más la oferta.
Kunstmuseum o Museo de Arte de Basilea: el principio de todo
Este es el museo más importante de Basilea, y el más grande de Suiza. Su colección, que se inició en 1662, abarca piezas que van desde la Edad Media hasta la actualidad. Los aficionados a Hans Holbein estarán de suerte si visitan este espacio ya que cuentan con una de las mejores colecciones de este artista.
Fundación Beyeler: un clásico del coleccionismo europeo
Esta fundación alberga la colección del matrimonio Ernest y Hildy Beyeler, que es una de las más grandes e importantes de Europa Central. En ella se hace un repaso arte moderno clásico, desde Monet, Cézanne y Van Gogh pasando por Picasso hasta llegar a Warhol, Lichtenstein y Bacon. A estas obras se les yuxtaponen otras piezas de arte tribal procedentes de África, Oceanía y Alaska, produciendo un interesante resultado. Tampoco hay que perderse el espacio en el que se encuentra ubicada, un bello edificio, obra del arquitecto Renzo Piano, con un precioso jardín.
El Museo Tinguely:conociendo a fondo al artista de las “máquinas escultura”
Dedicado a la vida y obra del escultor suizo Jean Tinguely. En el interior de este original edificio, obra del arquitecto Mario Botta, encontrarás las máquinas escultura que lo hicieron popular, además de documentos, fotografías y bocetos de su obra.
Museo de la Antigüedad: en busca de los clásicos
Este es el único museo suizo dedicado al arte y a las civilizaciones antiguas del Mediterráneo. La colección abarca piezas datadas entre el IV milenio a.C. y el siglo VII d. C., procedentes de las civilizaciones egipcia, griega, itálica y romana, aunque también hay obras de Oriente Próximo y Chipre. Destacan la cerámica y escultura griegas y la sección dedicada al antiguo Egipto.
Klingental: en busca de las tendencias artísticas de la región
Ubicada en la iglesia del convento de Klingental, la Ausstellungsraum Klingental está dedicada a la producción artística de la región.
Schaulager: un espacio para los expertos
El edifico que alberga este peculiar espacio es obra del estudio de arquitectos Herzog & de Meuron. Concebido para el público especializado en el arte, aunque también organiza eventos pensados para todos los públicos, es innovador hasta en el concepto. No pretende ni quiere ser un museo al uso. Simplemente es un depósito abierto al público que alberga las obras no expuestas de la colección de la Fundación Emanuel Hoffmann.
HeK: una mirada hacia los nuevos medios en la producción artística
El Haus der elektronischen Künste Basel (La Casa del Arte Electrónico en Basilea) es un espacio que está especializado al arte contemporáneo que emplea los medios electrónicos, también conocido como elnew media arto arte digital. En él se realizan todo tipo de actividades en torno a estas nuevas prácticas artísticas. Además acoge el Foro de los Nuevos Medios y el Festival de las Artes Electrónicas Shift.
Schoenthal, escultura al aire libre
En el antiguo convento románico de Schoenthal, situado a media hora de Basilea, se encuentra el Stiftung Sculpture at Schoenthal, un parque de esculturas al que bien merece la pena hacer una escapada. En él se pueden ver cerca de veinte obras de artistas suizos e internacionales. El espacio eclesiástico románico ha sido transformado en galería en la que se programan exposiciones temporales sobre artistas contemporáneos.
¿Ya has tomado nota de todo el arte que puedes ver en Basilea? Consulta nuestros vuelos aquí y aventúrate a conocerlo de primera mano.
Textos de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Forgemind ArchiMedia, Jean-Baptiste Maurice, John Lord, régine debatty, Rosmarie Voegtli
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Dulces paradas por París
La palabra francesa “gourmand” hace referencia en nuestro idioma a aquellas personas que les gusta el buen comer. Precisamente el próximo mes de mayo quienes os identifiquéis con este término tenéis un buen motivo para visitar París y poner en práctica su significado: el Taste of Paris. En este festival gastronómico que se celebrará del 18 al 21 de mayo en el Grand Palais podrás descubrir las mejores creaciones culinarias y productos de la capital francesa y sus alrededores. Para ir abriendo boca os proponemos un recorrido por las firmas más dulces de la capital. Oh là là!
Para un buen chocolate
Ganador de la copa del mundo del Mejor Chocolate en 1994 y Mejor Artesano de Francia en el 2000, Patrick Roger es, sin duda, el maestro chocolatero más famoso de Francia, y un apasionado de la escultura. Uniendo sus dos pasiones, usa la materia prima en bruto para realizar increíbles creaciones chocolateras a gran tamaño, que vale la pena ir a ver a su tienda. Y de paso, no os podéis perder su praliné con avellanas o almendras torradas, sus trufas o su chocolate negro que recubre con naranja amarga. ¡Una delicia!
Para un buen brunch
Este desayuno-comida también está pisando muy fuerte en París, donde ya son muchos los cafés y pastelerías que ofrecen fórmulas de brunch. Ante la imposibilidad de determinar nuestro establecimiento favorito, en este caso os proponemos dos opciones como son el Biglove Caffè, donde se degustan los mejores pancakes de la capital: regordetes, ligeros y tiernos. Los acompañan con caramelo, mermeladas, chocolate, etc. Por otro lado el Peco Peco es el lugar donde descubrir el brunch japonés. Aquí los tradicionales scones (panecillos individuales de forma redonda originarios de Escocia) y tostadas han sido sustituidos por el sashimi, ensaladas de algas, tatakis… y es una maravilla.
Para un buen Saint Honoré
En la pastelería Hugo & Victor definen sus creaciones como “gastronomía dulce”. En pocos años se ha convertido en uno de los mejores establecimientos de la capital y se ha ganado su fama gracias a sus tartas de frutas, milhojas de crema y, sobre todo, por su Saint Honoré, una especialidad francesa que se elabora con profiteroles montados en una base cilíndrica de hojaldre recubierta con crema y nata montada. Una de las peculiaridades de Hugo & Victor es que adaptan este postre tradicional según los productos de temporada: castaña, fresas e incluso mojito. Oh mon Dieu!
Para buenas bollerías sin gluten
En Noglu son especialistas en todo tipo de bollería casera sin gluten: brioche, escargot (caracola), chouquette (especie de lionesa sin relleno decorada con azúcar perlado), pain au chocolat (napolitana de chocolate), cruasán… Completan el menú del brunch con mermeladas, mantequilla, miel, tés gourmet, sopas frías y zumos naturales. Todo de elaboración artesanal. ¡Ñam!
Para un buen baba au rhum
Sin duda, una de las pastelerías de más alto nivel actualmente en París. Pain de Sucre ofrece repostería con perfectas combinaciones de sabores y una estética muy cuidada que hace que cualquier pieza entre por la vista. ¿Qué recomendamos? Su éclair (pepito) de chocolate con menta, tan intenso como fresco y fino, y, sobre todo, su baba au rhum (una masa más ligera que un bizcocho recubierta de nata montada y mojada con ron), único, que viene con una pipeta de ron para que puedas emborrachar esta creación pastelera a tu gusto.
Para macarons, flan y pain au chocolat
Si viajas a París y eres amante del dulce es muy probable que en tu ruta turística hayas previsto una parada en Ladurée, esta preciosa pastelería de estética clásica conocida por sus famosos macarons que se venden en cajitas y que cambian según las tendencias, la actualidad o la temporada. Y valen la pena, porque más allá de su impresionante despliegue de marketing, con el que la firma ha conseguido fama internacional, sus creaciones son exquisitas. Pero en París hay otro maestro en la materia que muchos aseguran elabora los macarons mejor que su principal rival: se trata de Pierre Hermé. Existen en un sinfín de sabores intensos. Aquí también hay que probar sí o sí el flan de vainilla (que vale los 5 € que cuesta) y su pain au chocolat.
Para un buen cruasán
Parece mentira pero incluso en la capital del cruasán resulta cada vez más difícil encontrar un buen ejemplar artesanal. En Blé Sucré descubrirás su cruasán elaborado por el maestro pastelero Fabrice Le Bourdat, que ha labrado su carrera en las mejores cocinas del mundo. ¿Y por qué es mejor que el de cualquier otro? Su masa hojaldre que parece una superposición de micro hojas luce el más apetitoso vestido doradito y sabe a una intensa mezcla de mantequilla y caramelo. Crujiente primero, desvela a continuación una miga untuosa pero consistente. A degustar con un buencafé au lait en la pequeña y agradable terraza con vistas a un parque para disfrutar del regreso del buen tiempo.
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Texto de Laia Zieger de Gastronomistas.com
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