A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Resultados

Ten tu restaurante callejero por un día

Comer en la calle está de moda... Una moda que va a más cada día y a la que ha contribuido y mucho, sin duda, el Restaurant Day, que nació en Finlandia pero que ahora se celebra en varias ciudades de todo el mundo. Este evento se celebra una vez cada tres meses y representa una magnífica expresión de cultura urbana ya que su origen lo encontramos en la participación voluntaria y la propia iniciativa de los ciudadanos. Cualquier persona, o grupo de personas, puede abrir su pop up restaurant (esta palabra que está tan de moda últimamente... llegar a un lugar, montar, impresionar, vender y desmontar) sólo por un día, ya sea en un parque, en la esquina de una calle, en un patio o, incluso, en un apartamento o en una oficina. ¿Cuál es el objetivo? La experiencia culinaria y, sobre todo, pasarlo bien en comunidad... y todo ello por un módico precio. ¡Sólo en la imaginación está el límite!

Cualquier persona o grupo de amigos que lo deseen se pueden juntar por unas horas para preparar y ofrecer uno, dos, tres... cinco o hasta diez platos diferentes. Dulces o salados; lo que más les apetezca o, en definitiva, lo que mejor les salga. Ya que cómo mejor sea el producto que preparen, más raciones venderán y, seguramente, mejor negocio harán. Y es que a parte del placer que, sin lugar a dudas, puede producir la experiencia culinaria, a nadie se le escapa que ninguno de los participantes desea perder dinero. Y, a lo mejor, ¡hasta lo ganan!

Y si el Restaurant Day es toda una experiencia gastronómica para los que montan su propio pop up restaurant, evidentemente también lo es para los miles de potenciales clientes que, en cuestión de minutos, pueden degustar platos de los cinco continentes. Es muy fácil encontrar unos chicos vendiendo platos mejicanos al lado de un grupo que hace sushi, y muy cerca de un matrimonio con sus hijos que han preparado una estupenda paella, acompañada de diversas tortillas de patatas. 

El ideólogo del Restaurant Day fue el finlandés Timo Santala, que decidió poner en marcha esta iniciativa después de un viaje a Thailandia, dónde la comida callejera es un hecho muy habitual. También como contrapartida a las dificultades burocráticas que se presentan a la hora de montar un restaurante. El primer Restaurant Day,o Ravintolapäivä, tuvo lugar el 21 de mayo de 2011 y tan sólo 45 pop up restaurant se apuntaron, en 13 poblaciones de Finlandia. En la segunda ocasión la cifra de inscritos alcanzó ya la cifra de los 200. En la última edición, que se hizo el 16 de mayo de 2015, participaron cerca de 2.500 restaurantes de 34 países. Desde Finlandia a Italia, pasando por Portugal, Francia, España, Alemania, Dinamarca, Gran Bretaña, Polonia, Hungría, Rusia, Bélgica o los Países Bajos. Y es que la gente está cada vez más interesada y abierta a elaborar y conocer nuevas cocinas y nuevos sabores: ¡Los restaurantes de cocina extranjera siempre son muy bien recibidos en todas partes!

El Restaurant Day es, en definitiva, una buena manera para que los ciudadanos sean conscientes de que ellos son los verdaderos habitantes y propietarios de sus ciudades. La filosofía que hay detrás de este gran movimiento es que realmente tienen que ser ellos mismos los que pueden hacer del territorio donde viven un lugar mucho mejor. A pesar de algunos intentos por parte de las administraciones, sobre todo en Finlandia, de controlar el nivel de higiene de la iniciativa y aplicar tasas recaudatorias, finalmente tuvieron que desistir ante la popularidad que generó el evento y, por tanto, los organizadores han podido mantener el espíritu ciudadano de la propuesta original. Es, pues, una muy buena oportunidad para que cualquiera pueda ver realizado su sueño de abrir un restaurante, ¡aunque sólo sea por un día!

Ahora ya hay, incluso, una aplicación que permite buscar el lugar más cercano donde encontrar un pop up restaurant ligado al Ravintolapäivä. Las próximas ediciones de este año están previstas para el 16 de agosto de 2015 y para el 21 de noviembre de 2015, y la de Budapest será una de las de mayor participación de todo el continente.

Consulta nuestros vuelos aquí.

 

Texto e imágenes de Marc Carol y Jordi Casino (Barcelonahelsinki)

+ info

Transilvania más allá de Drácula

Estamos acostumbrados a oír la palabra Transilvania y automáticamente pensar en Drácula. Es un hecho, para bien o para mal. Seguro que Bram Stoker no era consciente de la que iba a liar inspirándose en la compleja figura del príncipe de Vlad Tepes a la hora de escribir Dracula, la novela que le haría pasar a la historia. Tampoco debía imaginarse que iba a convertir la región de Transilvania, donde se desarrolla parte de la historia, en destino turístico para los aficionados a los vampiros, y eso que escribió sobre ella basándose en fuentes literarias, ya que nunca llegó a visitarla.

Pero a la hora de plantearnos un viaje a Transilvania debemos quitarnos el velo gótico de delante e ir un poco más allá. Evidentemente la huella de Vlad Tepes está presente, pero también nos esperan magníficos paisajes, ciudades medievales con preciosas casas de colores, gentes amables y algún que otro castillo medieval que con la imaginación nos pueda llevar al algo más terrorífico, pero sólo con ella.

Brasov

Conocida por ser una de las ciudades medievales mejor conservadas de Europa, no debes dejar de visitar su centro histórico en el que encontrarás espacios llenos de encanto. En el centro de la ciudad destaca la gran plaza Sfatului donde se puede visitar el Museo de Historia, situado en el antiguo Ayuntamiento. Tampoco olvides ver la Biserica Neagră o Iglesia Negra, denominada así a causa de un incendio sufrido en 1689. Esta gran catedral gótica, de las mayores en el sudeste de Europa, cuenta en su interior con una importante colección de alfombras turcas que cuelgan de sus galerías.

La iglesia fortificada de Prejmer

A unos 18 km de Brasov se encuentra esta original monumento, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Situada en Prejmer, lugar marcado por los constantes conflictos bélicos durante la Edad Media, debido a su proximidad con la frontera. Huella de este pasado es esta iglesia fortificada del siglo XIII, que cuenta con murallas de hasta 12 metros de alto y 4 de grosor que la convirtieron en imbatible, pese a ser atacada unas 50 veces. Este espacio servía de refugio a la población en caso de ataque, donde contaban con habitaciones donde alojarse, y torres donde guardar el avituallamiento además de defenderse del enemigo.

El Castillo de Bran

Entre los montes Bucegi y Piatra Craiului, a unos 30 km de Brasov, se encuentra uno de los lugares más visitados de Transilvania. Este castillo se suele asociar a la figura de Vlad Tepes, del que se dice, erróneamente, que fue su lugar de residencia. Esta confusión se la debemos a Bram Stoker que lo convirtió en el domicilio de Dracula en la ficción. Es por ello que a nivel popular es conocido como el castillo de Dracula. Dejando de lado el mundo vampírico, merece la pena hacer una visita a este monumento construido por los sajones en 1382, y que conserva gran parte de su esplendor en la actualidad.  

Castillo de Poenari

Aquellos que quieran conocer el verdadero lugar de residencia de Vlad Tepes deberán acercarse hasta este castillo. Fue construido a comienzos del siglo XIII y abandonado a mediados del siglo XVII. A diferencia del anterior, se encuentra más derruido, y el acceso es bastante más complicado ya que hay que subir la friolera de 1.500 escalones para llegar. Eso sí, las espectaculares vistas a los Cárpatos están aseguradas y compensan más que de sobras tanto ejercicio.

Sighisoara

Situada en el centro de Rumania, en los Cárpatos transilvanos, es un popular destino turístico, y no sólo por el hecho de ser la ciudad natal de Vlad Tepes. Sighisoara cuenta con una ciudadela medieval fortificada en tan buen estado de conservación, que bien le ha valido ser declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Todavía conserva nueve de las catorce torres defensivas con las que contaba la muralla. No debes perderte la visita a la Torre del Reloj, donde merece la pena subir para disfrutar de las vistas de la ciudad. Y cómo no, los más morbosos pueden acudir hasta la que se supone que es la casa en la que nació nuestro héroe maldito, Vlad Tepes.

Sibiu

Fundada por colonos sajones en el siglo XII, es uno de los principales centros económicos y culturales de Transilvania. Situada a orillas del río Cibin, cuenta con un centro histórico lleno de callejuelas empedradas, casas medievales, grandes plazas, cafeterías y restos de parte de la muralla. Sibiu se divide en la Ciudad Baja y la Ciudad Alta, que es donde se encuentran localizados los edificios de mayor interés. No debes de dejar de visitar la Piaţa Mare o Plaza Grande, donde se encuentra uno de los principales monumentos barrocos de Rumanía, el palacio Brukenthal. Tampoco debes perderte la Piaţa Mică o Plaza Pequeña, y la Plaza Huet, rodeada de edificios en su mayoría góticos y en la que destaca la Catedral Evangélica Luterana.

¿Listo para conocer la otra cara de Transilvania? ¡Reserva tu Vueling aquí!

Texto de ISABELYLUIS Comunicación

Imágenes de Dennis Jarvis, Camil Ghircoias, Alexandru Panoiu, Daniel Tellman

+ info

10 rincones del Chiado

Lisboa tiene esa magia especial de las ciudades que huelen a historia, ese encanto de ciudades por las que han pasado tantas cosas y que te pueden ofrecer mucho si sabes disfrutarlo. Lisboa, ciudad intelectual y bohemia como pocas en Europa, se encuentra en la costa del océano Atlántico, en la desembocadura del Tajo y el centro histórico se compone de siete colinas, factor que hace que muchas de sus calles sean empinadas y que agradezcamos encontrarnos con tres funiculares y un elevador. Sí, los funiculares de Lisboa son realmente especiales y te dan la sensación de estar en una ciudad donde las cosas se toman su tiempo y donde la prisa no es nada bien recibida entre sus habitantes. Prepárate a disfrutar, a relajarte, a dejarte llevar y a callejear por sus barrios.

El Chiado se encuentra entre el famoso Bairro Alto y la Baixa. Casi todos los que hemos estado en Lisboa recordamos el barrio del Chiado por la estatua del poeta portugués Fernando Pessoa sentado en una mesa en la terraza del Café A Brasileira pero el barrio del Chiado tiene mucho más que descubrirnos: comercios, cafeterías de principios del siglo XX y antiguas tiendas. El Chiado es el barrio lisboeta donde se reunían los escritores de finales del XIX y principios del XX por lo que tiene ese áurea intelectual, como Saint-Germain-Des-Pres en Paris, de los lugares que han visto pasar por sus calles genios de la literatura.

Os sugerimos diez lugares para conocer el Chiado en todo su esplendor.

1. En el mirador de Santa Catarina se reúnen los jóvenes para tomar una copa a los pies de Adamastor mientras contemplan como el sol se va poniendo y el día deja paso a la noche lisboeta.

2. La noche del Chiado puede empezar perfectamente en el Bicaense, local cool de la noche portuguesa con estilo, sin pretensiones y de ambiente relajado. DJ’s y copas para empezar la noche antes de acabar en la zona más canalla del Barrio Alto.

3. Una curiosidad del barrio del Chiado, el Caza Das Vellas Loreto. Es una tienda de velas y tiene poco de cool o de especial si estás buscando sitios únicos de la ciudad portuguesa pero eso es justo lo que la hace especial. Si paseas por el Chiado, saca la cabeza en esta tienda de velas. Las tienen de todo tipo y colores.

4. El Cafe A Brasileira es el lugar que hay que visitar en el Chiado si eres amante de la poesía, de la literatura y/o de Pessoa. Mítico café y centro de reunión de la comunidad literaria lisboeta. Conserva una mesa con la estatua de Fernando Pessoa sentando en ella. Hay que verla.

5. Prueba una saikirinha, combinado de sake y kiwi, en la terraza chill out del último piso del Hotel Bairro Alto. Allí se reúne toda la gente guapa de Lisboa. Nos lo recomendó una de las bandas más potentes de la capital portuguesa, Buraka Som sistema. Imprescindible si quieres saber cómo se mueve la gente local en la noche lisboeta.

6. Ideal para comerse un buen entrecot. Ambiente bohemio, bullicioso, alegre. Dale una alegría a tu estómago y come en La Brasserie De L’Entrecôte. Tu cuerpo te lo agradecerá.

7. Si tu bolsillo no está para disfrutar de un excelente entrecot o si prefieres comer más ligero, el Restaurante-Lounge Storik te ofrece maravillas de la gastronomía internacional que te dejarán un buen recuerdo de tu visita a Lisboa.

8. Otra curiosidad en tema de tienda y está sí 100% portuguesa: A Vida Portuguesa. Aquí encontrarás de todo y todo muy portugués: bordados, lápices, productos tradicionales del país, jabones, santos,…

9. El Cafe No Chiado es un refugio perfecto para charlar o leer la prensa. También puedes picar algo, si te apetece. Un remanso de paz y tranquilidad para gozarlo sólo o bien acompañado.

10. En el Teatro Mário Viegas se representa lo mejor y más nuevo de la escena portuguesa. Si te gusta el teatro, deberías acudir a una función.

Dan ganas de ir verdad? Anímate! Consulta nuestros precios aquí!

+ info

De tapas por Granada

Son muchos los comentarios que habéis hecho a raíz del post que sugerimos el pasado 21 de junio De Tapas por Granada

 en el Facebook de Vueling People. Habéis sugerido distintos lugares y otras ciudades, además de Granada, donde tapear de lujo y hemos pensado que sería un acierto recopilar vuestra información e intentar hacer la ruta de tapas por Granada de la Vueling People. Como no podía ser de otra manera, aquí tenéis la primera ruta que habéis creado con vuestros comentarios. Habrán más. Vuestras aportaciones son siempre bienvenidas e intentaremos darle salida por myvuelingcity.com, el site para conocer los secretos bien guardados de los destinos Vueling.

Ardilla Feliz nos sugirió el Borsalino en Granada. El Borsalino es un lugar donde se comen tapas gratis cuando pides un botellín de cerveza, como no podía ser de otra manera en Granada. Muy cerca de la estación de autobuses, los vecinos del Borsalino, así es como llaman a los clientes de este bar, recuerdan este lugar por la calidad de sus tapas y por la simpatía de sus dueños.

Eli Moreno completó la información sobre Granada sugiriendo el barrio de La Chana para tapear, D’cuadros, Doña Rosquita o el Torcuato. Casa Torcuato tiene, además de una gran variedad de estupendas tapas, una vistas espectaculares de la ciudad por estar situado en lo alto del barrio del Albaicín. Está siempre lleno, pero no tardan nada en atenderte y, como es tradición, invitan a la tapa cuando pides una cerveza, no sea que se te suba a la cabeza por no llevar nada sólido en el cuerpo.

RM López Rodríguez nos sugería el Velilla Cafetería Celeste y Los Diamantes.Los Diamantes es otro de esos bares abarrotados de gente pero donde se come un espectacular pescadito frito. Situado en la calle Navas, es un clásico del tapeo en Granada y uno de los que más solera tiene a sus espaldas. Cosa que corrobora Cristina Jiménez, quien además nos indica que, “para tapeo en un lugar increíble, el Albaicín (plaza La Larga, plaza de San Nicolás, Torcuato, Mascarones…) y por el centro millones de sitios con buen jamón y buenos vinos como la Casa de Enrique “el Elefante”, junto a la catedral…”. Casa Enrique es, aparentemente, una tasca sin demasiadas pretensiones, pero de todos es conocida su fama en tener muy buenos embutidos, entre ellos el jamón.

El Cunini es otro de los lugares de renombre que nos invita a conocer Esther Arribas. Está situado también el centro histórico, cerca de la catedral, y se caracteriza por un rico pescado y marisco. Como la mayoría de los lugares de Granada acostumbra a estar siempre lleno y es difícil conseguir mesa, pero si lo haces, tu cuerpo te lo agradecerá.

Siguiendo en el centro de Granada, Antonio S. Zayas nos recomienda Bodegas Castañeda, por la zona de la calle Elvira. Hay quienes piensan que sus tapas y sus embutidos no son de lo mejor de Granada, pero en lo que todos coinciden es en la calidad de sus vinos, algunos de fabricación propia como el “castañeda” o el “calisacas”, o su vermú.

África Alemán nos envía a los bares de plaza del Aguaor y Begoña Benito comenta que no nos podemos perder en Granada La bella y la Bestia oel Reventaero, en el camino de Ronda y, como parece indicar su nombre, con tapas abundantes para “reventar” al personal.

Tanto Consuelo Martos como Anna Calero nos dirigen a la zona de la plaza de toros donde podemos encontrarLa Ermita, un restaurante con buen surtido de tapas, no demasiado caro y con buen jamón, como mandan los cánones.

Acabaremos la ruta de la Vueling People de tapas por Granada con la indicación de Manuel Bega de descubrir los bares de la Gran Vía de Granada y dejarse caer por ciudades de la provincia de Granada como Motril.

A raíz del tema del tapeo, otros usuarios de Vueling People nos sugeríais otros lugares como 
la calle Laurel de Logroño, una de las sugerencias que nos ofrecía Fátima Cabañas o Pilar Darder. Otros como Cristina Prat o Yorkin Beriguete nos recomendaban el casco viejo de Bilbao y, en especial, el singular Víctor Montes, tapas de primera en el norte de España. 
Muchos sugeríais lugares en distintos puntos de la geografía española como Zaragoza, Almería, León (en especial, el Húmedo), Barcelona (Ca l’Arturet en Castelldefels), Ávila, Sevilla (imperdible el Eslava) o Linares. 
Ramón Torregrossa le recordaba a Shiro Takiki un estupendo lugar para tapear en Madrid el bar scrum en la calle del so,l 7 y Vicent Stronger nos recomendaba en Cádiz el Barrio de la Viña.

Pronto otra ruta de tapas de Vueling People en otro de nuestros destinos. ¡Gracias a todos por vuestras sugerencias, hasta pronto y buen provecho!

Dan ganas de ir verdad? Anímate! Consulta nuestros precios aquí!

+ info