A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Resultados

A la caza de las olas grandes de la costa vasca

El surf, deporte que cada vez cuenta con más adeptos, encuentra en la disciplina de las olas grandes su faceta más apasionante, en la que el hombre se enfrenta a las fuerzas de la naturaleza en su máxima y más agresiva expresión. La costa vasca reúne un buen número de estas olas tan codiciadas por los surfistas, a las que llegarás en coche en menos de una hora desde el aeropuerto de Loiu.

Uno de los abanderados de este deporte y de esta especialidad es Axi Muniain, surfista profesional de olas grandes y cinco veces finalista en los XXL Big Wave Awards, los equivalentes a los “Oscar” del Surf. Considerado por muchos como un surfista radical e innovador, ha surcado los mares en busca de la ola más grande del mundo, motivo por el que se ha ganado el apodo de “El Cazador de Olas”. Axi nos cuenta que “en el País Vasco la inmensa mayoría de las olas grandes tienen un plus de peligrosidad debido a la cercanía a la costa. Una costa abrupta y de grandes calados en la que los riesgos y dificultades aumentan. Las olas no son tan tubulares como pueden ser Jaws o Mavericks, porque aunque en tamaño son similares, la cercanía de la costa supone riesgo añadido. Pero también hay olas seguras con grandes arenales.  Es una costa llena de contrastes, con accesos muy difíciles en muchas ocasiones por lo que no están masificadas, pero por otra parte los rescates son más complicados. El País Vasco y sus olas grandes son para auténticos profesionales”.

Olas grandes made in el País Vasco

Meñakoz: A esta cala situada entre los municipios de Sopelana y Barrika llegan los surfistas más atrevidos del mundo. Su ola derecha es una de las más potentes del Cantábrico y es conocida por ser la más poderosa de la costa vasca. Grande y completa, puede llegar a alcanzar los 8 metros. No dejes de tomarte una “birra” bien fresquita en su chiringuito, las vistas al mar desde lo alto son espectaculares. 

Punta Galea: Incluida en el Circuito Mundial de Olas Grandes, la encontrarás en el municipio de Getxo. Esta ola ubicada a la salida del puerto de Bilbao es tan poderosa como peligrosa.

Izaro: Dice la leyendaque esta preciosa islafue escenario de un amor apasionado entre un fraile del convento del lugar y una bella joven bermeana, allá por el siglo XV. Situada frente a Bermeo y Mundaka, esconde una ola que puede alcanzar hasta los 9 metros.

Roka Puta: Excelente big wave, derecha con mucha fuerza y que casi llega a alcanzar los 6 metros. Con ella se han forjado algunos de los mejores riders de olas grandes del país.

Sorgin-Zulo: Presente en la playa de Deba, esta ola mueve una gran masa de agua, siendo difícil de ver, pero cuando crece, es única. Dicen que es una de las de mayor tamaño de la costa vasca, con una gran fuerza, pudiendo alcanzar los 5 metros. Su fondo de roca y arena la hace aún si cabe más peligrosa.

Playa Gris: Entre las bellas localidades Zumaia y Getaria se da la ola más mediática e internacional de Europa, con numerosas nominaciones en los XXL Big Wave Awards.

Agiti: Ola muy difícil, por no decir casi imposible, porque rompe muy cerca del acantilado, por lo que un fallo puede ser terrible. Eso sí, logra sacar la adrenalina a todo aquel que se atreve a cabalgarla. 

Ni que decir tiene que todas estas olas van acompañadas de los fantásticos parajes que ofrece la costa vasca, y de la magnífica gastronomía que encontrarás en los restaurantes, bares y chiringuitos locales.

¿Con ganas de ir? ¿A qué esperas para reservar tu Vueling a Bilbao?

Texto de Tensi Sánchez de ilovebilbao.com

Imágenes de Greg Rabejac y Ritxi Goya

+ info

El encanto de los pueblos de pescadores

Aunque son las poblaciones del interior de Mallorca, como Valldemossa, Fonalutx o Biniaraix, que se encuentran al cobijo de la sierra de Tramuntana, las mejor resguardas y en las que se han mantenido con más interés tradiciones y costumbres, también encontramos en la costa algunos lugares que han sobrevivido al crecimiento urbanístico.

Y es que, las idílicas imágenes que tenemos de los pequeños pueblos de pescadores del Mediterráneo, han ido desapareciendo con la llegada masiva de turistas. Sin embargo, quedan algunos reductos con encanto en el litoral mallorquín, que conservan toda su esencia. Su visita es necesaria para conocer el rico patrimonio cultural de la isla.

Es Jonquet

Junto al barrio de Santa Catalina de Palma y delimitado por la calle Sant Matgí, que hace de frontera entre las dos zonas, se encuentra Es Jonguet, uno de los barrios más antiguos de la ciudad, que ha sabido conservar todo el encanto de barrio de pescadores. Un barrio humilde, tranquilo, de casitas bajas y calles irregulares, que se levanta orgulloso bajo sus característicos molinos (los antiguos molinos harineros), que dan a lo lejos la bienvenida a los turistas que llegan por mar.

S'Estaca

Conviene no confundir esta antigua aldea de pescadores, cercana a Valldemossa, con la grandiosa mansión que Michael Douglas tiene en esta localidad y que lleva el mismo nombre, S'Estaca. Se trata de una pequeña aldea formada por una veintena de antiguos refugios de pescadores, por los que parece no haber pasado el tiempo. Un lugar mágico que se encuentra entre Sa Foradada y el Port de Valldemossa.

Porto Petro

Porto Petro se encuentra en el municipio de Santanyí, al sudeste de Mallorca. Aunque ya no es realmente un puerto de pescadores como tal, sí que se ha sabido respetar, sorprendentemente, toda su esencia. No hay grandes urbanizaciones; sólo algunos comercios y alojamientos familiares. Es un lugar para los amantes de la tranquilidad y la naturaleza, con un buen número de calas próximas. Muy cerca, sin embargo, hay grandes centros de turismo, como la cala Mondragó o Cala d'Or, que en verano destacan por su animada vida nocturna.

Port des Canonge

Pasando por Banyalbufar, al suroeste de la Tramutana, la sierra se abre al mar en el Port des Canonge. Se llega hasta allí por una carretera de curvas para descubrir, al final, las viejas casetas que servían de refugio a los pescadores y que ahora conforman una pequeña urbanización, aunque su belleza continua intacta. Su embarcadero y la agradable playa de grava y cantos rodados, hacen de este enclave, un lugar muy tranquilo.

Muy cerca, descubrirás algunas pequeñas calas o podrás hacer senderismo por bosques de pinos, recorriendo la "Volta des General", en un bonito trayecto que va desde Banyalbufar al Port de Canonge.

Porto Petro por Magnus Manske | Es Joquen por Chixoy | Port des Canonge por mallorcaesasitambien

Dan ganas de ir verdad? Anímate! Consulta nuestros precios aquí!

+ info

6 razones para viajar a Madeira

El océano Atlántico tienen en su haber un conjunto de islas, las Madeira, cuyo principal atractivo es la belleza de su naturaleza, en la que contrasta el verde de su frondosa vegetación con el intenso azul de las aguas atlánticas. No en vano, durante los últimos siglos han sido lugar de evasión, descanso e inspiración por el que han pasado personalidades como el general Napoleón Bonaparte, la emperatriz Sissi, el emperador Carlos I de Austria, el escritor irlandés George Bernard Shaw o Winston Churchill, entre otros. Tú puedes ser el próximo en dejarte hechizar por estas islas; aquí tienes algunas de las principales razones por las que merece volar hasta Madeira:

1. Buen clima todo el año

Gracias a su situación geográfica y a su montañoso relieve, estas islas poseen un clima oceánico tropical que hace que las temperaturas sean agradables todo el año, fluctuando entre los 25 ºC en verano y 17 ºC en invierno. Esto hace que cualquier época del año sea buena para visitarlas y disfrutarlas.

2. Funchal, la capital

Al sur de la isla de Madeira se encuentra Funchal, una de las principales ciudades del archipiélago, que hace las funciones de capital de la región. De su precioso centro histórico sobresalen la iglesia de Sé, construida en el siglo XVI, de la que destaca en su interior su techo de alfarje trabajado en estilo mudéjar, y la Colegiata o Igreja do Colégio, en cuyo interior no faltan los dorados paneles ni los azulejos.

Uno de los rituales inevitables para cualquier turista (con agallas y sin vértigo) que visite la ciudad es la subida en el teleférico hasta la pequeña localidad de Monte, donde las vistas de la bahía son espectaculares y donde recomendamos la visita del Jardín Tropical Monte Palace y el Parque Leite Monteiro. Para la bajada se puede optar por un peculiar y singular medio de transporte, una especie de trineo de mimbre manejado por dos hombres que suelen vestir de blanco, conocidos como los carreiros, que ayudan en su deslizamiento por la pendiente.

3. Una fauna y flora únicos

Uno de los aspectos que destaca de la isla es la presencia de especies endémicas tanto animales como vegetales. De imprescindible visita es el bosque de Laurisilva,Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Por otro lado, las islas Desertas, cuentan con una auténtica reserva natural, con la presencia de moluscos endémicos, aves marinas como la pardela cenicienta o el paíño de Madeira. Aquí también se encuentran las focas monje, otra especia propia de este archipiélago.

4. La playa de Porto Santo

Curiosamente, la topografía de las islas limita el número de playas naturales a la isla de Porto Santo, que cuenta con 9 kilómetros de arena fina y dorada, y aguas cristalinas que bien le han valido el mérito de estar entre las más bellas de Europa.

5. Gastronomía

Entre los platos típicos de Madeira te recomendamos que pruebes el pez espada, a poder ser combinado con plátano, la caldeirada (sopa de pescado), el bife de atum e milho frito (atún con maíz frito), y la espetada (carne ensartada en una rama de laurel y cocido sobre brasas). Como postre te aconsejamos algo tan típico como el bolo de mel (pastel de miel de Madeira).

6. El vino de Madeira

Desde que en el siglo XVII el cultivo de la caña de azúcar perdiera fuerza en las islas –pasó a realizarse en Brasil-, éste fue reemplazado por el de la vid y la producción de vino, y aún en la actualidad ocupan un importante lugar en la economía de Madeira. Entre sus variedades se cuenta con el bual, parecido al Oporto, el verdelho, el sercial, y el malmsey o malvasía, que es el más popular de todos.

Anímate a conocer este paraíso perdido en medio del océano Atlántico, consulta tu Vueling a Madeira aquí.

 

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de David Stanley, Greg_Men, penjelly, Krzysztof Belczyński, Hannes Grobe

 

 

+ info

Los pueblos más bellos del lago de Garda

El lago de Garda, situado al norte de Italia, entre la Lombardía y el Véneto, es un destino perfecto para una escapada en el que hallarás la combinación perfecta de naturaleza, patrimonio histórico y gastronomía, además del lugar idóneo para la práctica del senderismo, el montañismo, el ciclismo, la vela o el windsurf. A continuación hemos realizado una selección de las poblaciones con más encanto de la zona, ¿cuál es tu favorita?

Desenzano del Garda, la puerta del lago

Desenzano del Garda es el municipio más grande del lago de Garda. Situado en el sur, es el lugar de acceso por excelencia al lago. No dudes en recorrer las calles de su centro histórico y disfrutar de su increíble ambiente, sobre a partir del atardecer. De parada obligatoria son la iglesia de Santa Maria Maddalena, donde se puede ver la Última Cena de Tiépolo, y su villa romana, situada en la via Crocifisso, y en la que destacan su mosaicos.

Sirmione, la niña bonita

Ubicado en una estrecha península al sur del lago de Garda, sin duda alguna es el pueblo más pintoresco de la zona, y en consecuencia, el más turístico. En cuanto veas su casco antiguo y su fantástico castillo medieval –con puente levadizo incluido- entenderás el por qué de su éxito, y caerás rendido ante sus encantos. Entre lo más destacado están la ruinas de una antigua villa romana, conocida con el nombre de las cuevas de Catulo (Grotte di Catulloen italiano). A pesar de no tener nada de cueva ni haber alojado jamás a Catulo, conservan unos frescos de excelente calidad, y las vistas desde su olivar son estupendas.

Malcesine, la ribera de los olivos

Este pequeño pueblo, famoso por su aceite, fue inmortalizado por Gustav Klimt en 1913. Destaca el blanco castillo medieval de Scaligero, que sobresale entre sus casas, y que cuenta en su interior con una sala dedicada a Goethe. Este último le dedicó unas líneas a Malcesine en su Viaje a Italia. Entre las actividades imprescindibles a hacer está la de subir a su funicular, que asciende hasta una altura de 1760 metros, desde la que podrde una estupendassta una altura de 1760 metros, desde la que podrás disfrutar de una magníficas vistas del lago.

Gardone Riviera, el más elegante del lago

Sus villas del siglo XIX de estilo art déco y sus espectaculares jardines lo convierten en el pueblo más elegante del Garda. Destaca Il Vittoriale degli Italiani, un peculiar a la par que estravangate complejo formado por varios edificios, un teatro, jardines y vías fluviales, obra del poeta Gabriele D'Annunzio y del arquitecto Giancarlo Maroni. El otro espacio de imprescindible visita es el Jardín Botánico Fundación André Heller, que cuenta en su haber con unas 500 especies de plantas. 

Riva del Garda, para los más deportistas

Encajado en el extremo norte del lago de Garda y con las montañas como fondo, se encuentra este pequeño pueblo, idóneo para los amantes del deporte. Desde él se pueden realizar excursiones a pie o en bicicleta al monte Rocchetta, o poner a prueba tus habilidad con deportes acuáticos como la vela o el windsurf.

Reserva tu Vueling a Verona, que está situada a unos 45 kilómetros del lago de Garda, y anímate a recorrer sus orillas.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de Elin B, Marcos Dione, Edoardo Costa, Edwin van Buuringen, Tony Hisgett, Ross Elliott

+ info