El centro histórico de Málaga
Las calles de Málaga guardan un encanto y un colorido especial. Pasear por el centro de la ciudad es pasear por rincones llenos de historia, con muchos puntos de interés concentrados.
Uno de estos lugares es la bonita fachada de color crema y macetas en sus balcones del resguardado pasaje Chinitas, que evoca al pasado y al mítico Café Cantante de Chinitas, frecuentado en su época por toreros, literatos y poetas como Federico García Lorca.
El Café de Chinitas fue un escandaloso y el más famoso “café cantante” de Málaga, conocido por sus espectáculos artísticos y taberneros que existió entre 1857 y 1937. Debido a su gran popularidad, el pasaje donde estuvo ubicado, ha conservado su nombre, y los versos de Federico García Lorca así lo recuerda: En le Café de las Chinitas dijo Paquiro a su hermano: “Soy más valiente que tú, más torero y más gitano”. Sacó Paquiro el reloj y dijo de esta manera “Este toro ha de morir antes de las cuatro y media”.
El nombre lo recuperó el afamado Restaurante Chinitas que basa su cocina en mariscos, carnes, jamón y platos típicos malagueños como la fritura malagueña o el arroz caldoso con bogavante.
Cerca de allí tienes también laBodega Quitapenas, fundada en 1880 y especializada en pescados y mariscos como el pulpo frito, los calamares, chopitos, jibias, bacalao, huevas, gambas y navajas o la riquísima tortilla de camarones que se riegan con vinos malagueños.
Y la Taberna Trillo, uno de los restaurantes con más solera del casco histórico de Málaga, con sus deliciosas especialidades de albóndigas de bacalao en salsa de calabacines, higadito de chivo encebollado, ortigas de mar rebozadas o lomo ibérico relleno de chorizo y alioli de pimiento. Todo un lujo para conocer la buena gastronomía local.
A unos metros se alza la Catedral de Málaga, una de las joyas renacentistas más valiosas de Andalucía. A la Basílica de la Encarnación se la conoce popularmente con el nombre de la Manquita,por su condición de inacabada. Su tesoro artístico alberga una tabla del Divino Morales, una escultura de la Virgen de los Dolores de Pedro de Mena, y otros de Andrea del Sarto, Van Dyck, además de varios cuadros del Niño de Guevara.
Continuamos hacia el norte pasando la calle Calderería, donde se encuentra la taberna Mitjana, céntrica y bulliciosa, con sus enormes barriles en la plaza que le dan un aire rustico. Sirven enrollaos, rebanás, pescaditos fritos y raciones con el vino dulce de Pedro Ximénez, la esencia de la taberna. De esta calle destaca la elaborada rejería de diseño ochocentista y caracoles de forja.
Y justo al lado, en el Gibralfaro, sirven generosas raciones de pescadito, berenjena con miel o el adobo a muy buen precio. Eso si no tienes inconveniente en salir con olor a frito para el resto del día.
En la bonita plaza de la Merced se encuentra la Casa Museo de Picasso . Ubicado en el Palacio de Buenavista, un edificio del siglo XVI declarado Monumento Nacional y conserva más de 280 obras del artista entre pinturas, esculturas, dibujos y grabados. Las doce salas del Museo Picasso acogen desde obras del pintor cuando contaba con tan solo 13 años a sus más conocidas creaciones, bien del cubismo o de la denominada etapa azul.
A los pies del cerro de la Alcazaba, de la calle Alcazabilla se encuentra el antiguo teatro romano de Málaga. Permaneció enterrado durante siglos hasta que fue descubierto en 1951. Se puede visitar de forma gratuita durante todo el año.
La Alcazabra y el Castillo de Gibralfaro forman un conjunto fortificado y uno de los enclaves más hermosos de la ciudad. Desde la torre del homenaje de Gibralfaro se pueden observar unas magníficas vistas de la ciudad de Málaga.
Ya por último, en la calle Cervantes se encuentra el Restaurante el Refectorium. Sus deliciosos platos a base de marisco, carne, verduras, ensaladas, le han dado una merecida fama y desde allí tienes unas vistas preciosas de toda la bahía de Málaga.
Imagen de paolotrabattoni.it
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Toulouse en ocho descubrimientos
Primer descubrimiento: la ciudad rosa
Fue en Toulouse donde descubrí que los atardeceres pueden ser de color rosa sobre todo si los disfrutas a orillas del río Garona. La luz puede ser muy caprichosa sobre todo cuando incide, ángulo arriba ángulo abajo, en el mármol de los grandes edificios que jalonan el centro histórico de Toulouse. La Plaza del Capitolio, tan bella de día como de noche gracias al programa de iluminación nocturna de la ciudad, es el punto de partida de cualquier ruta por esta urbe de la nueva región de Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrénées. Aquí se alza el edificio del Capitolio, hoy sede del Ayuntamiento y del Teatro Nacional. Sus ocho columnas de mármol rosado simbolizan el poder de los ocho barrios que formaban parte de la ciudad en el siglo XVIII. En esta misma plaza también hay tesoros escondidos, como las pinturas que se encuentran bajo sus soportales y donde se explica la historia de la ciudad.
Segundo descubrimiento: la patria de Carlos Gardel y de la Inquisición
En Toulouse averigüé que Carlos Gardel era oriundo de Francia pese a que los uruguayos sostienen que el rey del tango era compatriota suyo, o que el escritor y aviador Antoine de Saint-Exupéry, autor de El Principito, se alojaba en el hotel Le Grand Balcon, como todos los pilotos de la Compagnie générale aéropostale (Compañía General Aeropostal). También aquí nacieron instituciones tan importantes como antagónicas como la Inquisición, que se fundó para combatir a los cátaros, o los Juegos Florales o de la Gaya Ciencia en el siglo XIV.
Tercer descubrimiento: su vasto patrimonio
En Toulouse se encuentra el mayor templo románico de Occidente, la basílica de Saint-Sernin, que constituye a su vez una etapa importante dentro del Camino de Santiago a su paso por Francia. Cerca está el convento de los Jacobinos, un magnífico ejemplo de construcción monástica, y ya de camino al Garona nos topamos con la basílica de Nuestra Señora de la Dorada (Notre-Dame de la Daurade), consagrada a una virgen negra que lleva mantos diseñados por grandes modistos.
Cuarto descubrimiento: Pablo Picasso
En Toulouse me enseñaron la gran pasión que sienten los tolosanos por Pablo Picasso. El Museo de Arte moderno de Les Abattoirs, considerado uno de los centros culturales más importante de la capital de Languedoc-Roussillon-Midi-Pyrénées, acoge El despojo del minotauro en traje de Arlequín, obra de este malagueño universal.
Quinto descubrimiento: Aeroscopia
Toulouse es la capital francesa de la aeronáutica (la fábrica de Airbus se encuentra en Blagnac) y todavía más desde la inauguración del Museo Aeroscopia que, en una superficie de 7.000 metros cuadrados, alberga aviones legendarios como el Concorde o el Super Guppy, que fue el predecesor del mítico Beluga.
Sexto descubrimiento: los mercados
En Toulouse descubrí que en Francia los mercados tienen vida propia y que son lugares donde la gente no solo va a comprar sino que come en sus restaurantes. El mercado de Victor Hugo, el mercado de Cristal, donde se venden frutas y verduras al aire libre, o el de Carmes son algunos de los más conocidos.
Séptimo descubrimiento: Nº5 Wine Bar
En Toulouse, como en todo el país, existe el concepto bar de vinos. Un buen ejemplo es el Nº5 Wine Bar, donde te puedes servir por copas (eligiendo no solo el vino sino también la cantidad) y pagas con una tarjeta que va memorizando todo lo que vas consumiendo. No te pierdas sus tapas como los culatello di Brozzi, elfoie o los quesos de Bonat.
Octavo descubrimiento: la noche de Toulouse
Por último, Toulouse es la urbe francesa con más influencia española. Y esto se palpa nada más llegar cuando entablas conversación con sus gentes o cuando te rindes a los encantos de la noche tolosana. Porque en la cuarta ciudad en habitantes del país vecino la gente sale a la calle pese al frío y disfruta de la vida hasta que el cuerpo aguante. Las noches en Toulouse aglutinan a numerosos locales y foráneos, muchos de ellos estudiantes, que se congregan en los locales de la Rue des Filatiers y de las plazas de Carmes, de la Trinité, Wilson, o Victor Hugo.
Toulouse es una ciudad perfecta para conocerla durante un fin de semana. Consulta tu Vueling aquí.
Texto de Tusdestinos.net
Fotos de Turismo de Toulouse
El lado business de Milán
Por Belén Parra y Carme Gasull
Milán es el paradigma de esa Italia del Norte en constante contraste con el Sur del país. Ciudad cosmopolita que representa el empuje industrial y la modernidad como vías para abrirse y proyectarse al mundo. De la moda a la gastronomía y del arte al fútbol, pocos son los que no saben poner a esta capital en el mapa. Fuente y destino también de negocios, conviene conocer bien sus puntos fuertes.
Dónde alojarse
Hotel The Gray
Via San Raffaele, 6
www.sinahotels.com
No puede estar mejor ubicado. Desde la habitación tienes el centro de la ciudad a un paso y unas vistas envidiables. Tanto es así que, de tenerlo, desearás pasar más tiempo en él. Moderno, cool y elegante a la par que discreto… Un cinco estrellas con 21 espaciosas y equipadas habitaciones en las que apenas echarás en falta un detalle. Desayuno bufé variado con platos también a la carta y un servicio impecable. Se sirve en el restaurante Le Noir, donde también se puede cenar previa reserva. Wifi gratuito en todo el establecimiento (terraza ‘comunitaria’ incluida) con contraseña personalizada para cada dispositivo.
The Gray es uno de los 520 hoteles independientes integrados en Small Luxury Hotels of the World ™ (SLH), una selección de establecimientos con encanto en 70 países del mundo, desde hoteles de diseño de vanguardia a palaciegas mansiones del siglo XVII, desde santuarios en el centro de las ciudades a remotas islas privadas, desde casas históricas a idílicos resorts.
Dónde comer
Al Pont de Ferr
Ripa di Porta Ticinese 55
pontdeferr.it/
Tierra, fuego, agua y aire. Los cuatro elementos en el plato. El uruguayo Matías Perdomo y el argentino Simón Press han revolucionado esta osteria histórica propiedad de Maida Mercuri, la primera mujer sumiller de Italia. Un trío explosivo ubicado en el Naviglio Grande, una zona llena de vida y de visita obligada para tomar el pulso a la ciudad.
Rebelot del Pont
Ripa di Porta Ticinese, 55
Justo ahora hace un año de la apertura del local derivado precisamente de Al Pont de Ferr. Una propuesta más informal liderada por el joven cocinero Maurizio Zillo, un brasileño formado en diversas cocinas españolas. Cocina en miniatura o ‘tapas’ a la italiana (y copas) a buen precio.
Cracco
Via Victor Hugo, 4
www.ristorantecracco.it
Es el gran referente de la cocina de vanguardia en Milán. Dos estrellas Michelin. Su propietario y chef Carlo Cracco, junto a su jefe de cocina Lucca Sacchi ofrecen una carta que enmarca el territorio (Italia entera) en el plato y lo enaltecen con suma creatividad. Ubicado junto al Duomo y algunas de las direcciones gourmet de la ciudad como Peck o Ladurée. Un lujo.
Pisacco
Via Solferino, 48
www.pisacco.it
Desenfadado, informal y concurrido. Propiedad de varios socios, entre ellos, el chef Andrea Berton, con restaurante de autor propio en la misma ciudad. En la carta, platos ligeros y sabrosos: salmón marinado, vitello tonnato y una deliciosa hamburguesa de ternera que se acompaña con chips firmada por el cocinero. Free wifi.
Dónde comprar
Eataly
Milano Smeraldo Piazza XXV Aprile, 10
www.eataly.it
Inaugurado recientemente en las dependencias del antiguo Teatro Smeraldo, muestra tota la riqueza de la despensa italiana en varios pisos. Quesos, vinos, embutidos, dulces, pastas recién hechas, libros de cocina… Un lugar bellísimo, con piano incluido, para albergar conciertos prácticamente acústicos. También ofrece clases de cocina para amateurs e incluso para niños.
La Rinascente
Piazza Duomo, 10
www.rinascente.it Tés, café, conservas, dulces… En el último piso de este edificio podrás tomar y/o comprar cualquier producto gourmet que te apetezca. Córners de cocinas especializadas para optar por el sushi, las tapas o la pasta y disfrutar del Duomo desde las alturas. Lo notarás más cerca que nunca si te decides por comer en el exterior. Localización eminentemente turística, por lo que conviene evitar visitarla en fines de semana. Puerta con puerta, el magnífico hotel The Gray.
La Feltrinelli Red
Piazza Gae Aulenti, 20
www.lafeltrinelli.it
Read, eat, dream. Son muchas las sucursales de la librería más emblemática de Italia pero no encontrarás una más gastronómica que ésta. Su decoración respira cocina por los cuatro costados y se puede comer o tomar algo mientras te pierdes en su selección literaria. Para todos los públicos. En la zona más nueva de la ciudad.
10 Corso Como
Corso Como, 10
www.10corsocomo.com Un pequeño jardín da la bienvenida al visitante a un café-restaurante, tienda de ropa y de objetos de diseño y galería de arte. Situado en una calle peatonal que conecta el Milán antiguo con los nuevos rascacielos de la ciudad.
Dónde tomar una copa
Armani Bamboo Bar
Via Alessandro Manzoni, 31
milan.armanihotels.com
En la séptima planta del estiloso Armani Hotel y a dos pasos del Cuadrilátero de la Moda de la ciudad. Es el local idóneo para ver y dejarse ver, entablar una reunión distendida y tomarse el consabido Aperitivo.
Champagnerie
Corso Matteotti, 4/6
milano.boscolohotels.com
Como su nombre indica, es el rincón predilecto de cuantos disfrutan de una buena copa de champán y de quienes tienen algo que celebrar. Es uno de los reclamos del Boscolo Hotel, donde también podrás optar por riquísimos cócteles con vistas privilegiadas.
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+ infoLas 6 claves para conocer Trieste
A continuación os damos las pautas para meteros de lleno en el conocimiento de esta sorprendente ciudad del Adriático.
1. Confluencia de culturas
Hablar de Trieste es hablar de mezcla cultural, y todo ello gracias a su ubicación geográfica, en el extremo norte de Italia, a orillas del mar Adriático, y muy próxima a la frontera con Eslovenia. Estratégicamente ha sido codiciada por todos sus vecinos, y para muestra un botón: a pesar de que en la actualidad pertenece a Italia, entre 1382 y 1918 formó parte del Imperio Austrohúngaro. Así pues, no es de extrañar que a pesar de encontrarnos en Italia, en más de una ocasión el visitante tenga la sensación de estar en Austria, ya sea por parte de sus edificios, o ya sea por algunos de los elementos de su gastronomía. Es el caso del Borgo Teresiano, construido a mediados del siglo XVIII, durante el reinado de la emperatriz María Teresa, y del que destaca el Canal Grande.
Fruto de esa convergencia de culturas es también la convivencia de distintas manifestaciones religiosas donde la iglesia greco-ortodoxa, la serbo-ortodoxa, la judía, la evangélica luterana, o la helvética comparten espacio de forma pacífica. No es de extrañar que entre los monumentos religiosos a visitar estén la basílica de San Giusto, de estilo bizantino, la imponente Sinagoga neoclásica de vía San Francesco, y el templo serbo-ortodoxo de la Santísima Trinidad y de San Espiridión.
2. Trieste y el mar
Si algo ha definido el papel de esta ciudad ha sido su apertura al mar, que bien la ha convertido en uno de los principales puertos del Mediterráneo a lo largo de la historia. Durante la edad media se disputaría el protagonismo por obtener la mayor afluencia de mercancías con otra ciudad vecina muy conocida por todos, Venecia. En la actualidad es el principal puerto de Italia.
Y qué mejor manera de disfrutar del mar Adriático y del golfo de Trieste que en la fantástica Piazza dell’Unità d’Italia, uno de los principales puntos de interés de la ciudad. Situada entre el Borgo Teresiano y el Borgo Giuseppino, tiene el honor de ser la mayor plaza de Europa situada al borde del mar. Con forma rectangular, está rodeada de edificios públicos y palacios del siglo XIX de estilo neoclásico y vienés, como es el caso del Palacio del Gobierno, actual sede de la prefectura, y el Palacio Stratti.
3. Pasado romano
Como no podía ser menos, los romanos ya vieron el potencial estratégico de este puerto marítimo, y no dudaron en sumarlo a sus colonias. De esa época se pueden visitar los siguientes vestigios: el teatro romano, del siglo II d.C., y el Arco de Ricardo, del siglo I d.C., que le debe el nombre al rey Ricardo Corazón de León, y que formaba parte de una de los antiguos accesos de la ciudad.
4. Ciudad de cafés históricos
De visita imprescindible son sus cafés históricos, huella de la época de esplendor de la ciudad, en los que escritores y poetas de la talla de James Joyce, Italo Svevo y Umberto Saba se congregaban para charlar, hacer lecturas y compartir ideas. De influencia austriaca, aún conservan toda la magia y el encanto del pasado. Entre los más destacados están: el Caffè Tommaseo, el Caffè degli Specchi, el Caffè San Marco y el Caffè Torinese.
5. Gastronomía llena de matices
La gastronomía triestina es heredera de esa mezcolanza de culturas que hemos hablado al principio. En ella conviven platos elaborados dentro de un estilo más mediterráneo, como sería el caso de los realizados con pescado, con otros de procedencia centroeuropea, como es el caso de los elaborados con carne. Entre los platos más destacados está la jota (sopa de alubias, col, panceta y patata) de origen eslavo, los bolliti di maiale (diferentes cortes de carne de cerdo hervida), y los sardoni in savòr (anchoas marinadas en vinagre), de procedencia veneciana.
6. La bora, viento típico de la ciudad
Otra de las peculiaridades con las que cuenta Trieste es con un viento conocido como la bora, que sopla desde la meseta al Golfo, llegándolo a hacer con muchísima intensidad – de 120 km/h, alcanzando máximos de cerca de 200 km/h -, secando el ambiente y limpiando el cielo de toda nube. Los días de bora se suelen disponer cuerdas en la ciudad para que la gente pueda agarrase a ellas y de ese modo evitar salir volando. A aquellos que sientan más curiosidad sobre el tema les recomendamos que se acerquen al museo de la Bora.
Ahora que tienes las claves para conocer Trieste coge tu Vueling y aventúrate a conocerlo.
Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Stephen Colebourne, John W. Schulze, stefano Merli, Xenja Santarelli
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