En el corazón del noveno arte
¿Quién no ha pasado horas disfrutando de las aventuras de Tintín y de su fiel compañero Milú? ¿Recuerdas al solitario cowboy Lucky Luke montando su caballo Jolly Jumper, acechado por los temibles hermanos Dalton? ¿Y a Spirou, el joven botones y sus inseparables amigos Fantasio y la ardilla Spip? Por no hablar de los Pitufos, esos pequeños seres azules que habitaban en casas en forma de seta y huían del malvado Gargamel y su gato Azrael. Y, ¿qué tienen en común todos estos personajes? Pues que sus creadores son belgas y pertenecen a una de las principales industrias del cómic, la franco-belga, conocida por ser la tercera más importante del mundo junto con la estadounidense y la japonesa. Cuando uno visita Bruselas le resulta imposible no percibir la importancia que tiene el noveno arte en la ciudad, estando presente en museos, tiendas, murales y fiestas. A continuación os detallamos algunos lugares indispensables donde conocer el pasado y el presente del cómic belga, o como ellos lo denominan le bande dessinée o BD.
Museos
En pleno centro de Bruselas, en el edificio de estilo Art Nouveau construido por Victor Horta en 1906, está el Museo del Cómic Bruselas. También conocido como el CBBD (Centre Belge de Bande Dessinée), es uno de los principales espacios de exposición y documentación sobre el cómic de la ciudad, y uno de lo más visitados.
Casi sin movernos, en la misma calle del CBBD se encuentra el Museo Marc Sleen, que ofrece una exposición permanente, un espacio de lectura y un ciclo de exposiciones temporales donde conocer la obra de Marc Sleen, destacado autor de cómic en lengua flamenca, cuya serie más conocida es “Las aventuras de Nero”.
A sólo 30 km de Bruselas, en Louvain-la-Neuve, está localizado otro de los espacios de imprescindible visita, el Museo Hergé. Emplazado en el magnífico edificio obra del arquitecto francés Christian de Portzamparc, el museo contiene dibujos originales, fotografías, películas, objetos y documentos relacionados con Georges Remi, más conocido como Hergé, y padre deTíntín, referente del cómic belga.
Algo más distendido es el Museo Moof (Museum Of Original Figurines) que expone figuras en tres dimensiones de personajes relacionados con el mundo del cómic. Además de las estatuillas se pueden ver objetos de colección, láminas y dibujos originales.
Ruta de las fachadas
En Bruselas el terreno del cómic no se limita a los espacios cerrados, sino que también está presente en sus calles, donde hay alrededor de 50 murales pintados en sus fachadas con escenas protagonizadas por Lucky Luke, Tintín, los Pitufos, Nero, Astérix y Obélix y un largo etcétera de personajes relacionados con el mundo de la historieta. El Centro Belga del Cómic puso en marcha esta magnífica iniciativa en los años 90, que no ha parado de crecer y de triunfar desde entonces.
De tiendas
Como podéis imaginar, qué mejor lugar para comprar cómics que en Bruselas, donde la oferta es difícil de abarcar. Si te van las cosas a lo grande, Brüsel (Boulevard de Anspach 98) es tu espacio; nada más y nada menos que tres plantas donde comprar cómics, objetos, serigrafías y originales. Para los que buscan algo más especial está la Maison de la Bande Dessinée (Boulevard de l’Impératrice, 1), una librería donde además de un selección de cómics del pasado y del presente se pueden encontrar reediciones, tiradas de lujo, una sección en inglés, pasillos bien surtidos de manga y una amplia selección de historietas en neerlandés. Además realizan exposiciones donde se pueden ver originales procedentes de colecciones privadas. En el caso de que seas un forofo de Tintín, no te pierdas La Boutique de Tintin, (Rue de la Colline 13) donde encontrarás todo aquello relacionado con este personaje imprescindible del noveno arte. Por último, os recomendamos la Huberty-Breyne Gallery (rue Bodenbroeck 8ª Place du Grand Sablon), una galería donde se realizan exposiciones de ilustraciones y en la que se pueden comprar originales.
Ferias, salones y festivales
Para los más apasionados del tema, están el Salón del Cómic de Bruselas y el Strip Turnhout, un festival bianual especializado en la producción de historietas en neerlandés. De carácter más lúdico y desenfadado es el Comics Festival Belgium, con numerosas actividades y espectáculos en torno al mundo de la historieta, incluyendo el Balloon's Day Parade, un desfile de globos gigantes con formas de personajes de cómic.
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Texto de Isabel y Luis Comunicación
Fotos:
Oficina de Turismo de Bélgica: Bruselas y Valonia
Bruxelles, parcours bande dessinée (Stéphane Colman, Billy the Cat)_© CBBD - Daniel Fouss
Bruxelles, parcours bande dessinée (Jacobs, Blake et Mortimer)_© WBT - J.P. Remy
Bruxelles, parcours bande dessinée (Hergé, Quick et Flupke)_© WBT - J.P. Remy
Museo Hergé
Fachada del Museo Hergé - Nicolas Borel
Este verano en Bruselas hay playa
La idea no es nueva. En Berlín, Hamburgo o bajo los puentes del río Sena de París se montan cada verano desde hace ya unos años estas playas urbanas artificiales. No te hará falta meter a toda la familia en un coche ni realizar un largo y caluroso trayecto para disfrutar de la arena y refrescarte en el agua. Este paraíso tropical en Bruselas se llama Les Bains de Bruxelles y lo encontrarás durante 5 semanas en el Quai des Péniches, a lo largo del Canal de Bruselas. El horario es de 11 a 22 horas, los martes, miércoles, jueves y domingos, y de 11 a 23 horas los viernes y sábados.
Cierto que es una playa sin mucho oleaje, pero se le ha echado imaginación para hacerla lo más atractiva posible, consiguiendo congregar a un público de lo más diverso. A lo largo de 6.000 m² de arena fina se han instalado tumbonas, palmeras y cocoteros, sombrillas a rayas y chiringuitos en los que sirven bebidas frías de vivos colores. Durante el día, el ambiente es muy familiar con actividades deportivas como fútbol playa, voleibol, petanca o ping-pong, y juegos para los más pequeños. Los domingos se pueden alquilar patines a pedales y kayaks a buen precio. También puedes conocer la zona del canal a bordo del barco de Bruxelles les Bains, que ofrece diversas travesías: una rápida de 55 minutos, cruceros de 2 horas o un crucero-cóctel por la noche, mientras un guía te cuenta la historia y geografía del puerto.
A este relax playero le acompaña el festival Let it Beach, que celebra su tercera edición y que animará las tardes de los fines de semana con conciertos variados; mientras los viernes es el turno del folk, rock, pop y hip-hop, y el jazz y las músicas del mundo cobrarán protagonismo los sábados. Los domingos, el programa está dirigido a los más jóvenes, con talleres, bailes y más conciertos, claro. La oferta de ocio nocturno se complementa con las sesiones gratuitas en la Croisetteke, todos los días a partir de las 18 h. y con Boat Club, un exclusivo club flotante que tiene las fiestas más divertidas de Bruselas.
¡No sin mi helado!
Cuando el termómetro parece que no cesa en su escalada, otra deliciosa manera de refrescarse es saborear un buen helado. Para aquellos que no entienden un día de playa sin helado, os contamos dónde encontrar algunos de los mejores de la ciudad.
Comus & Gasterea (Quai aux Briques 86)
Un lugar para probar los más curiosos y novedosos sabores, porque tienen los más raros del mundo desde caviar, aceite de oliva, roquefort, lichi, wasabi a berenjena o albahaca, que elaboran de forma totalmente artesanal, sin añadir colorantes ni conservantes. Sólo tienes que armarte de paciencia porque en ocasiones se forman largas colas a sus puertas.
Capoue (Rue de Wand 112)
Chez Capoue es una de las heladerías más antiguas de Bruselas y, si en Comus & Gasterea tienen los sabores más curiosos, en Capoue realizan las combinaciones más audaces entre bounty, naranja sanguina o pan de especias. También los elaboran sin azúcar para diabéticos o sin lactosa para alérgicos a la leche de vaca.
Il Monello (Chaussée de Charleroi, 31 -33)
Aunque ha abierto recientemente, Il Monello ya se ha hecho un nombre en la ciudad por pasteles tradicionales y sus helados artesanales. Lo puedes tomar montado sobre un gofre para que no le falte consistencia (ni calorías).
Zizi (Rue de la Mutualité 57A)
¡Toda una institución en Bruselas! Zizi es la heladería más conocida de Bruselas y, en los 60 años que llevan abiertos, no han cambiado nada la forma de elaborar sus helados, de sabores naturales y sin colorantes.
¡Bruselas "rules"!
Bruselas es un refrescante destino para este verano, pero no sólo por su playa urbana. Durante el verano, todos los viernes de 17 a 23.30 horas se organizan los Apéros Urbains, animados afterworks en algunos de los lugares más hermosos de la ciudad. También el festival de música clásica Midis Minimes, con conciertos diarios de 35 minutos todos los días a las 12.15 horas (hasta el 28 de agosto) en la iglesia Saint-Jean et Etienne aux Minimes, o en el Conservatorio Real.
¿A qué espera para vivir esta experiencia? ¡Venga! Coge la toalla, y mira los vuelos a… ¡Bruselas!
Texto de Scanner FM
Imágenes de Eric Danhier
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Varsovia ¿qué ver en Semana Santa?
La Semana Santa coincide con el principio de la primavera, una época en la que las temperaturas suelen ser agradables. Aunque todavía haya que incluir en la maleta algo de abrigo como jerséis, chaqueta, chubasquero, guantes, gorro o bufanda, en Varsovia difícilmente nieva -excepto en la zona de alta montaña – y para principios de abril los días ya son bastante más largos y soleados. A diferencia de otros países durante la Semana Santa tanto el jueves como el viernes en Polonia son días laborables y la mayoría de los museos y comercios están abiertos al público. El horario de visitas puede verse afectado en lugares relacionados con el culto, como puede ocurrir en Kalwaria Zebrzydowska donde se celebra la mayor procesión del Viernes Santo en toda Polonia.
Igual que en otras zonas que siguen las tradiciones de esta festividad católica, el Domingo de Ramos se festeja por todo lo alto. Aunque en Polonia al igual que en España a los ramos se les llama "palmas" y son muy laboriosos a la hora de prepararlos. Para su elaboración se utilizan flores secas, o flores de papel pintado hechas manualmente. Son tan populares que en varias poblaciones se organizan también concursos de palmas. Os recomendamos que os acerquéis a la localidad de Łyse –a dos horas y media en coche-, en la región de Masovia, donde las palmas más grandes alcanzan en ocasiones hasta 6 metros de altura.
La vida cultural gira también alrededor de la Pascua. El evento más importante es el Festival de Pascua de Ludwig van Beethoven que reúne en Varsovia –así como también en otras ciudades como Cracovia o Gdansk- a los intérpretes más sugestivos de la escena musical clásica para participar en toda una serie de obras relacionadas con la Semana Santa. De hecho, el Festival es ya de por sí un buen motivo para visitar la ciudad. Durante estos días las iglesias albergan conciertos de música clásica, con un programa integrado por obras religiosas, teniendo un especial protagonismo, claro está, la escenificación de los Sepulcros del Señor. Es, sin duda, una buena excusa para visitar los espacios sagrados de la capital polaca. Ya en la época comunista los sepulcros simbolizaban también, sin censura, los eventos políticos más importantes del momento.
Otro de los momentos importantes de la celebración santa es la bendición de los alimentos. A partir del Sábado Santo por la mañana hay una gran afluencia que acude a las iglesias con cestas convenientemente adornadas que contienen, además de los clásicos huevos cocidos pintados en casa, también pan, sal, pimienta, embutidos y un sinfín de pasteles de Pascua para que sean bendecidos. Una vez se ha cumplido con esta tradición, ya se puede comer carne. Antaño, el contenido de las cestas decía mucho del poder adquisitivo de las diferentes familias: cuantos más alimentos variados había, mayor nivel económico se tenía.
Los huevos de Pascua se pueden adornar de diferentes maneras, y acostumbra a ser una de las actividades favoritas de los más pequeños de la casa. Una vez han sido cocidos, lo más fácil es colorearlos con polvos policromados disueltos en agua. Éstos se pueden adquirir en unos pequeños sobres que se comercializan en esta época del año. Aunque para hacerlo de una manera más natural, se pueden cocer los huevos con piel de cebolla, de esta manera adquieren un color oscuro -cuánta más piel de cebolla, más oscuro será el tono-. Y una vez está la cáscara del huevo seca, resulta sencillo dibujar con una aguja afilada.
El Lunes de Pascua definitivamente tiene un carácter muy lúdico, y está íntimamente relacionado con las tradiciones más rurales. En polaco se llama Lany poniedzialek - lunes de agua- porque, según las tradiciones eslavas, al tirar agua a las chicas, se les aseguraba a éstas una vida cargada de salud y fertilidad. Así que mejor ir con mil ojos, porque incluso a día de hoy te puede caer un cubo lleno de agua fría.
La Pascua polaca cuida mucho la mesa, en la cual no faltan los huevos, símbolo de vida nueva. Pero uno de sus fuertes son los dulces, y el gran protagonista es el mazurek, un pastel, cuya base está hecha con mantequilla y nata muy espesa, así como huevos, azúcar y harina. Se colocan frutos secos, chocolate o frutas –limón o naranja-. También se hace por estás fechas el delicioso kaimak, muy similar al mazurek pero en este caso, hecho con una masa de dulce de leche.
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Texto de ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Oficina Nacional de Turismo de Polonia
+ infoGastronomía creativa en Atenas
En la misma capital donde se alzan ruinas por las que no pasa el tiempo se erige una cocina de autor que ha sabido adaptarse a la evolución gastronómica global con creatividad y buen gusto. Atenas atesora en la actualidad direcciones 'coolinarias' tan atractivas como su patrimonio arqueológico.
Lejos de quedarse anclada en la cocina de raíz tradicional y producto local, Atenas ha sabido construir su propio discurso gastronómico fuera de las casas particulares y más allá de la comida callejera que representan los souvlakis -¡imperdibles los de O Kostas!- y las propuestas que nutren el Athens Street Food Festival. Hoy por hoy se puede comer la mar de bien en restaurantes de mesa y mantel que se escapan del itinerario más turístico, así como brindar porque Grecia progresa adecuadamente en Baba Au Rum, una de las mejores y más bonitas coctelerías del mundo.
Junto al orgullo por una tierra paradójicamente rica, los chefs griegos exhiben un profundo conocimiento del recetario mediterráneo en toda su vastedad. Es la base sobre la que construyen un gastronomía creativa que dota a la ciudad de la diversidad culinaria que merece. Ya sea en versión showcooking, esto es, con la cocina a la vista de las mesas; de manera efectista mediante el uso de técnicas de vanguardia y acabados en la mesa; o bien de manera sutil, elegante e igualmente convincente para el paladar.
Se cuentan con los dedos de una mano los restaurantes de autor más destacados en Atenas. La preferencia en la elección dependerá de la afición de cada uno por la alta cocina, el finger food (o comer con las manos), los menús degustación y los servicios eternos aunque memorables. Por su relación calidad-precio y esa necesaria armonización entre sala y cocina, ninguno mejor que Aleria. La acogedora bienvenida, el guiño a la Wolf y una carta sin estridencias bañada por el azul y blanco patrio hacen de este restaurante una sabrosa concentración de clasicismo y modernidad en platos bien ejecutados. Con el buen tiempo, resulta una delicia poder comer o cenar en su patio interior.
A pocos metros de Aleria, de una estrella Michelin, se encuentra Funky Gourmet, un dos estrellas que explora más a fondo los límites de la cocina molecular para promover la sorpresa en la mesa a partir de bocados explosivos. Como alternativa entre uno y otro está Hytra, un restaurante panorámico con menú asumible, exquisita cocina dulce y coctelería in situ para venir sólo a copear o prolongar la sobremesa.
Por último, el veterano Spondi es ese clásico de cocina contemporánea que nunca falla. Las distinciones y reconocimientos que atesora a lo largo del tiempo así lo demuestran.
Dónde dormir
En la emblemática plaza Syntagma, a la que dan la mayoría de suites y habitaciones con terraza, el histórico hotel NJD Athens Plaza de la colección LVX permite dejar el bullicio urbano a un lado y admirar la Acrópolis en la lejanía. Es el alojamiento ideal para estar en el meollo de todo por su espléndida ubicación a dos pasos de las grandes avenidas comerciales y de los mayores atractivos de la ciudad. Su bar con vistas es uno de los espacios comunes más evocadores y solicitados.
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Texto de Belén Parra de Gastronomistas.com
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