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Si buscas un destino para celebrar la navidad, con o sin niños, aquí van algunas ideas.

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Ocho deportes que también son muy vascos

Muchas veces oiréis decir que me siento vasco de adopción y si hay algo que me encanta de Euskadi es su pasión por el deporte en general. Hay disciplinas que no se me dan muy bien practicar y que son solo aptas para gente de la tierra, como Harrijasotzea (levantamiento de piedras), Lasto Altxaketa (levantamiento de fardos), Aizkolaritza (talar troncos), Esku Pilota (pelota mano) o, incluso, el fútbol que también es muy de aquí, con tres equipos en primera: el Athletic de Bilbao, la Real Sociedad y el Eibar.

En cambio, hay otros deportes que para mí también cuentan con un importante arraigo en Euskadi. Los que he escogido son los ocho en los que me gustaría participar (como atleta o como espectador) durante los próximos meses, y sobre los cuales espero animaros, o bien a probar, o bien a venir a ver.

1. Ciclismo – El deporte más comentado puede que sea el fútbol pero en el País Vasco el más practicado sin duda es el ciclismo. A nivel profesional tenemos la Vuelta al País Vasco (en la que podrás disfrutar del famoso muro de Aia, en Zarauz, donde se alcanzan rampas de un desnivel del 28%) o la Clásica de San Sebastián. A nivel amateur, la Bilbao-Bilbao es una prueba que ya puedes ir apuntando en la agenda. En todas ellas, Orbea, la marca de bicicletas más antigua del mundo, es una de las protagonistas y veteranas (este año cumple 175 años), con casi dos siglos de historia en los que ha ganado olimpiadas, campeonatos del mundo de triatlón, y también bici de montaña. En definitiva, se trata de un deporte del cual todo vasco se siente orgulloso.

2. Carrera en asfalto– Después de la bici, correr es el deporte rey, y no he visto carrera más de aquí como la Behobia-San Sebastian, un recorrido en línea que va desde cerca de Irún hasta la capital guipuzcoana. Yo allí estaré en noviembre, una vez más, y espero que vosotros también la disputéis algún año. ¡Corred! (literalmente) si no estáis inscritos porque las plazas vuelan, tanto en la carrera como en alojamiento y vuelos.

3. Carrera en montaña– Ésta es, sin duda, la forma más vasca de correr, (lo llaman trail pero no deja de ser una carrera por la montaña). La prueba reina es la Zegama-Aizkorri, que, igual que laBehobia, une dos localidades y tiene las plazas muy limitadas.

4. Natación en aguas abiertas– Con más de 250 kilómetros de costa, el País Vasco puede considerarse un territorio a conquistar, en barco o ¿por qué no, a nado? Los vascos poco miedo tienen ni al Cantábrico o al frío. Travesías como la Mundaka Swim (de Bermeo a Mundaka), el 27 de junio; la Getaria Zarautz, el 26 de Julio; o la Vuelta a la Isla en Donosti son unas experiencias para vivir. Atención que hay pocas plazas. Si os gusta nadar os recomiendo visitar o añadir vuestras recomendaciones en bestplacestoswim.

5. Traineras – Recordemos que la trainera es una embarcación propia de la costa cantábrica impulsada a remo y a veces a vela que surgió en el x. XVIII como herramienta para pescar, y que ha ido evolucionando hasta convertirse en lo que actualmente conocemos como una embarcación deportiva de remo, con una estricta reglamentación en cuanto a peso, dimensiones, etc. La trainera, a diferencia del remo olímpico no lleva banco móvil, ¿para qué? Aquí todo como antiguamente, tal y como iban los arrantzales (pescadores) de antaño. La máxima competición es la ACT,y puede que la prueba más prestigiosa, la Bandera de la Concha que se celebra cada septiembre en Donosti. Tuve la suerte de poder compartir una mañana con los remeros de la Mundakarra (los de Mundaka), que estuvieron compitiendo en la bandera, en el 86 y 87. Ahora, 30 años después, su entrenador Sabino sigue contagiando con energía a todos los jóvenes de Mundaka, y a mí mismo -que no me tiente otra vez que nos plantamos a remar la próxima temporada-.

6. Triatlón – En el mundo del triatlón están muy de moda las pruebas conocidas como Ironman, o medios ironman (la prueba más exigente de esta modalidad, que consta de 3, 86 km. de natación, 180 de ciclismo y 42,2 de carrera a pie). El vasco triatleta de pura cepa lo va a intentar correr todo aquí, en Euskadi. Porque todo es duro y espectacular: Bilbao Triatlón, Zarautz, Memorial Onditz y si nos ponemos el X-Terra Basque Country. Los dos primeros son media distancia, el tercero es un olímpico con versión para mujeres, el día anterior y el último es un triatlón cross. ¿Qué caracteriza a todos ellos? Que son pruebas con un paisaje y ambientazo increíbles.

7. Surf – El Surf -y ahora también el SUP (Stand Up Paddle)- tiene en estas tierras del norte una aceptación máxima. Cerca de Bilbao están la playa de La Salvaje o Sopela, o el mismo Mundaka, donde dicen estuvo (o está) la ola de izquierdas más importante de Europa. Aquí han surfeado todos los clásicos de la ASP (Liga Mundial de Surf). Mas hacia Donosti, la misma Zurriola en el mismo centro de San Sebastián o Zarautz. Escuelas como Pukas están haciendo un gran trabajo. Además del Surf, también está cogiendo muy bien las olas, el SUP (Stand Up Paddle). Bilbao está muy al día con esta nueva disciplina, y por eso acoge el Iberdrola Bilbao World SUP Challenge, una de las pruebas más importantes del circuitoThe Euro Tour.

8. Red Bull Cliff Diving – Este deporte no es vasco, ni mucho menos, pero desde hace un año ha pasado a convertirse en una disciplina más conocida gracias a que el pasado 2014, la Ría de Bilbao acogió una de estas majestuosas e imponentes pruebas. Tanto fue el éxito por ambas partes que, esta temporada, El Botxo pasa a formar parte del circuito mundial Red Bull Cliff Diving como final. Aquí somos todos muy del checo Michal Navratil, ¿Tú con quien vas? Aunque sólo sea por disfrutar del espectáculo yo iría reservando billete y alojamiento ya para el 27 de septiembre. ¿Qué consejos te daría si te animas a venir? Para dormir fácil, justo delante de donde tiene lugar la prueba tienes el Barceló Nervión. Para comer en Bilbao te daría cuatro planes: Para un buen brunch de domingo, nada como el Brass, o bien el mercado de La Rivera; si, por el contrario, te apetece disfrutar de algo más tradicional como es el ritual de ir de pintxos, sin duda, piérdete por el Casco Viejo o la calle García Rivero. Si buscas una tercera opción, algo que implique mayor sofisticación pero sin quemarte el bolsillo, vete al Bascook, donde Aitor Elizegi lleva años mezclando la comida vasca más tradicional con las tendencias más actuales. Por último, si quieres darte un buen homenaje local y no te importa irte fuera de Bilbao, súbete al Kate Zaharra. Allí podrás disfrutar de buenísimas vistas y el mejor pescado que he comido nunca. Si después de toda esta intensidad todavía te quedan fuerzas para hacer deporte en el gimnasio o simplemente te quieres relajar en un spa, UP Bilbao tiene entradas de día.

Pues lo dicho, 8 deportes que también son muy vascos y una forma de afrontar la vida sanota, activa y muy de aquí (aunque para practicarlos no necesariamente tienes que apellidarte Zubizarreta, Ibarretxe, Urkullu o Igartiburu). Personalmente estoy encantado de estar adoptado por esta tierra tan mágica y con tanta diversidad ¿te animas tú también a descubrir qué tiene el deporte para los vascos? Reserva tu billete aquí y empieza ya a entrenar.

Texto de Raúl Casañas

Imágenes de Pello Osoro, Ioana Manolache, Jon Saez, Igor Arzanegui, Jon San Juan, RominaAmato, RedBull ContentPool 

 

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Una ruta por Lille

Mencionar que te vas de viaje a Lille [Lil] y que pregunten dónde está es una consecuencia inevitable. Cerca de la frontera de Bélgica, no puede estar mejor comunicada: a 20 minutos de Bélgica, 1 hora de París y 1h20’ de Londres. Lille es la unión perfecta entre lo francés y lo flamenco.

Arras

Estuvimos 3 días de viaje y nos dio tiempo hasta de visitar Arras. Llegamos un martes y directamente (con un conductor camicace que corría más que Fernando Alonso) nos llevaron a Arras. Una ciudad (pequeñita) que durante 4 años fue destruida por la guerra (como está en el norte y la frontera) y está restaurada entera. Nos llevaron por los túneles donde durante 10 días estuvieron miles de soldados, el museo donde tienen las carrozas del Palacio de Versalles,… Ohhh, eran espectaculares (los ricos, aunque fuera hará 600 años, ya vivían como auténticos reyes y privilegiados del s. XXI).

Las carrozas estarán hasta noviembre de 2013 en el museo de Bellas Artes de Arras: trineos esculpidos con forma de animales, sillas de mano y arreos de caballos, como los coches del cortejo de la boda de Napoleón I, la carroza de la coronación de Carlos X o el impresionante carro fúnebre de Luís XVIII. Impresionante literalmente: estábamos fotografiando la carroza más grande del museo (tuvieron que entrarla por piezas), al girarnos y ver la carroza fúnebre, nos asustamos. ¿Una curiosidad? Las carrozas de los niños iban tiradas por… ¿ponis? No. Por cabras. Una maravillosa exposición que jamás dejaríamos de recomendar.

El campanario del ayuntamiento es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y no nos extraña. No dejéis de subir y, además de contemplar la panorámica, daros la vuelta y palpad el campanario con el inmenso reloj. Si tenéis la suerte de que las campanas repiquen justo cuando estáis bajando la escalera de caracol, veréis qué intenso y ensordecedor es. Es aquí donde están los túneles de piedra donde los soldados se escondieron. Lo interesante es la historia y lo que emana un lugar así.

Para ver todo esto habréis pasado por la Gran Plaza. Destruida en la Primera Guerra Mundial, esta plaza de estilo barroco-flamenco es una maravilla arquitectónica. Cada miércoles y sábado por la mañana podemos disfrutar del mercadillo. Además, si llueve no hay problema: los arcos que dan la vuelta a toda la plaza hacen que el mercadillo se pueda trasladar a una zona cubierta.

Lo interesante es que no sólo lo exterior de la plaza es llamativo. Cuenta con dos pasos subterráneos en el que, el primero estaba reservado en su día a las caballerizas y, el segundo, servía de despensa, refugio y enfermería durante los bombardeos de 1944.
 Cinco horas dieron para bastante, ¿no creéis?

Transporte

Al día siguiente ya amanecimos en Lille. La ciudad cuenta con dos líneas de metro. No las cojáis, no hace falta. Recorred las calles y disfrutad, para empezar, de su arquitectura. No es necesario gastar tiempo y dinero en el metro. Podréis ver que tienen un sistema de bicing como en muchas ciudades. Os aconsejamos que alquiléis una antes que utilizar su bicing, es muchísimo más barato.
 Si alguien quiere hacer la ruta del bus turístico, mejor que no. Casi 1 hora en la que, de lejos, ves todo. Pero que con una mañana a pie ya puedes disfrutar de cada uno de esos rincones. Eso sí, comprobamos la paciencia de los ciudadanos de Lille: a las 10:15 de la mañana un camión descargando; después de casi 15 minutos no había pitado ni un coche; pero ni un ligero intento, nada. Santa paciencia.

Salir (comer y beber)

Comer bien en Lille y que sea barato cuesta. Lo mejor que se puede hacer es ir a una de sus típicas tabernas en las que ofrecen la comida a sus trabajadores y, en cada una de ellas, elaboran su propia cerveza. ¿Os gusta la cerveza? Las tabernas de Lille os encantarán.

Estaminet es un ejemplo de taberna buena, bonita, barata. ¿Sus ensaladas? Las individuales son como para dar de comer a 3 personas. ¿Su plato típico? Carne cocinada con su cerveza de elaboración artesanal y patatas es una delicia a prueba de los más comilones. Además, tienen un plato que se servía (aún hoy también) frío y en gelatina: con varios tipos de carne, es un plato para reponer fuerzas seguro. De postre, como en cualquier restaurante de la ciudad (tenedlo en cuenta), o pides un café o un café gourmet: te ponen el café y una tabla con 4 mini postres. Mmmmm… Definitivamente es algo que hemos de importar ipso facto.
Chicorée es el lugar ideal para beber cerveza y probar su crème brûlée. Deliciosa.

Si su café gourmet no os es suficiente, no dudéis acercaros a Meert: una de las pastelerías más antiguas del país, funciona desde 1761 haciendo que pasar por delante sea irresistible. No se ve, pero dentro tiene dos salones en los que poder tomar a cualquier hora del día cualquier de sus dulces. ¿Lo típico? El gofre de vainilla y caramelo. Pero avisar que no es tal cual lo conocemos nosotros, sino más fino y siendo dos los gofres los que envuelven a la vainilla y al caramelo.

La rue Solferino es la calle donde están la mayoría de pubs y discotecas de Lille. Pasearse por el barrio de Vieux y no tomarse una de sus cervezas en cualquier de los lugares que encontraréis es casi imposible.

Visitar

Respecto a lo que no os podéis perder y que es una muestra de saber aprovechar un espacio es Le Piscine. Una piscina que iban a derrumbar transformada en museo: escultura, pintura y colecciones de ropa son ordenadas y estructuradas con tal orden lógico que es impresionante. Un lugar que, aunque no lo hubieran convertido en museo, es digno de visitar: su enorme piscina, los baños de hombres y mujeres, el primer jacuzzi y las salas de ducha transmiten la historia de todo lo que se vivió dentro. Una maravilla.

Lo mejor de todo es que, en el centro, podréis encontrar: la Ópera, la Bolsa, la arquitectura francesa y flamenca (la distinguiréis por sus colores típicos, el dorado y el ladrillo rojo) y su fuente y estatua de mujer que preside la plaza.

Antes de llegar al Museo del Hospicio Comtesse de Lille (hospicio y orfelinato del s.XV), un museo intacto y al que os aconsejamos una hora antes de su cierre (sino, se molestan y sólo te dejan ver dos habitaciones), os aconsejamos entrar a la catedral Notre-Dame de la Treille, situada en el barrio antiguo de Lille, es la fachada principal más poco agradable que hemos visto en mucho tiempo. Seguramente no os decidáis a entrar. Mal. El interior de la catedral esconde una vista de la fachada que no os vamos a desvelar. Vale la pena entrar. Os sorprenderá cómo una fachada más propia de una industria puede llegar a ser sorprendente.

Tiendas y mercadillo (el más grande de Europa)

En la Gran Plaza, Furet du Nord se encuentra la librería más importante de Europa. Chafardeadla. Es difícil no encontrar un libro que ni siquiera conocíais.

Ombre Portées es una perfumería muy especial. Para los sibaritas de los olores, es la perfumería más exclusiva del norte de Francia: todo aquello que no se incluye en el circuito comercial, aquí lo tienen. Una atención personalizada y una selección de olores y perfumes que, si os gusta este mundo, pasad y preguntad. No os quedéis con las ganas.

Philippe Olivier es una quesería que pasa inadvertida. A 30 segundos de la pastelería Meert, una calle pequeñita hace que pases por su lado y sea inadvertida. Pequeña y con la mejor selección de quesos de Lille, nada como entrar, dejarse aconsejar y llevarse un queso de vicio.

En la Plaza del Concert cada domingo por la mañana se puede disfrutar de un mercado típico de la zona. 
Ciudad universitaria en invierno, si con todo lo que os hemos explicado no tenéis suficiente, el primer fin de semana de septiembre Lille acoge el mercadillo más grande de Europa. Sí, sí. El más grande con 100 km de extensión, 10.000 vendedores y una tradición: comer mejillones con patatas. Sin duda, en septiembre estaremos.

Por Elisa G Martin

Nosotros nos apuntamos, si quieres venirte consulta nuestros vuelos aquí.

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