6 restaurantes para comerse Gijón
Gijón no tiene la fama turística de otras ciudades españolas, pero merece una visita. Y no solo por esa coqueta y pequeña Plaza Mayor que tanto contrasta con la grandiosidad y monumentalidad de la Universidad Laboral, casi en las afueras, por ese paseo marítimo amplio y agradable o por el parque del Cerro de Santa Catalina, coronado por la escultura de Eduardo Chillida ‘El elogio del horizonte’.
Caminar 10 minutos desde el centro tiene premio: la Mejor Fabada del Mundo 2015, escogida entre las que presentaron unos 80 restaurantes de toda España. Hecha con fabes de la Granja, enormes y tiernas, porque han pasado casi cinco horas haciendo chup-chup con morcilla, chorizo, lacón, panceta y tocino 100% ibéricos de bellota. Un sabor largo, un puntito picante y en absoluto pesada, porque no usan sofritos. Tiene también unos calamares en su tinta que quitan el sentido, unas ricas croquetas de queso emmental y coliflor, así como pescado y marisco fresco por el que muchos gijoneses peregrinan hasta allí.
Una taberna de vinos con cocina asturiana e internacional, porque a Mariano Mier, el chef, le encanta viajar (ha visitado unos 50 países). Su Gwao Bao, bocata hecho con pan taiwanés al vapor con carrillera de cerdo de la raza astur-celta Gochu, cacahuete y cilantro, ha ganado el Campeonato de Españade Tapas de Madrid Fusión2016, y el Okonomiyaki, una tortilla hecha con cinco verduras y siete especias, fue finalista en el 2015. El Quinto, que dedica menús temáticos a varios países, ha sido finalista también del concurso de pinchos de Asturias 2016 con la ensalada hawaiana Ahi Poke, elaborada con tartar de atún marinado, aceite de sésamo, soja, salsa sriracha y cebollino.
Para aprender todo de las sidras. Ubicada en Lavandera, a 10 kilómetros de Gijón, viendo su lagar se sabe cómo prensan las manzanas (una botella de 0,75 litros equivale a un kilo de manzanas), cómo dejan fermentar el mosto de 4 a 6 meses en barricas de madera de hasta 40.000 litros y de acero inoxidable en un túnel construido para transportar carbón… En el restaurante, productos de su huerta: cebollas rellenas de bacalao o carne y ‘arbeyinos' (guisantes) servidos con huevo escalfado. También hay guisos de ‘cucharina' (fabada, pote...) y platos como chuletón de buey, tortilla de bacalao y tacos de bacalao.
Quien quiera buen pescado, este es el lugar. Lo selecciona a diario JoséLuis Camacho, alma máter de El Candil, cuya obsesión es dar un producto excelente sin ser caro. Además de los platos de pescado de la carta (lubina, besugo, rey, lenguado...), tiene siempre salmón ahumado porélmismo con serrín de roble, carnes de gran calidad, platos de cuchara, como fabada y cocido de garbanzos, verduras y hortalizas. En este restaurante del centro, que abre de lunes a sábado, se respeta el producto de temporada y se enriquece cada mes la carta de vinos con cinco novedades que se ofrecen a copas, en jarras de medio litro y en botella.
La Boleraes uno de los mejores asadores de España. Su responsable, Cuco, estudioso de la carne de vacuno, aplica su sabiduría como genetista y cocinero con piezas de Black Angus, frisona alemana y holandesa, simmenthal alemana, parda suiza, holstein holandesa... De su parrilla de carbón vegetal con marabú cubano salen platos que provocan sincera emoción en los comensales, que se acaban los chuletones de 350-400 gramos en un pispás, guarnición incluida (las patatas fritas y pimientos rojos son para enmarcar). Otros platos destacables son el bacalao, el arroz de capón y setas y los puerros rellenos con jamón ibérico y queso.
Una opción interesante para alojarse en Gijón es este 3 estrellas funcional, moderno, luminoso, asequible y ubicado en una céntrica pero tranquila calle peatonal, a tres minutos a pie de la plaza Mayor, de la playa de San Lorenzo y del puerto deportivo. En su bar-cafetería sirven los desayunos para sus clientes y, ya como restaurante de mediodías laborables, un menú con platos de puchero (6,9 euros con un plato y 9,90 con dos platos, ambos con postre, pan, bebida y café) y una carta variada con pasta, sándwiches, pizzas, hamburguesa y platos combinados que nunca superan los 8 euros y se pueden llevar a casa. Tiene wifi gratuita de alta velocidad y parking opcional.
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Texto y fotos de Ferran Imedio de Gastronomistas.com
+ infoTurín, enamorada del cine
Una película me llevó a Turín. Me impactó con un gigantesco edificio acabado en aguja que se erigía por encima de la ciudad. Era la Mole Antonelliana, descriptivo nombre que hace referencia tanto a su brutal presencia como al arquitecto, Alessandro Antonelli, que la ideó inicialmente como sinagoga. La descubrí en un pequeño pero apreciable filme independiente llamado Dopo Mezzanotte (After Midnight), de Davide Ferrario, quién vive en la ciudad y ha rodado allí muchas de sus películas. Es un canto de amor al cine, un triángulo pasional cuya acción se desarrolla dentro del Museo Nazionale del Cinema, localizado desde el año 2000 precisamente en el interior de la Mole. Con 3.200 m2, es el más grande de Europa dedicado al Séptimo Arte, y tanto por su ubicación como por la disposición de su colección -que incluye objetos ópticos pre cinematográficos, linternas mágicas, o atrezzo antiguo y moderno, incluyendo máscaras de Star Wars y de El Séptimo Sello de Bergman, la capa de Superman o un corpiño de Marilyn Monroe- supone una exposición original y espectacular. Es, de hecho, uno de los museos más frecuentados de Italia, lo que es mucho decir en un país rico en legado histórico y artístico. Allí se celebra además el Torino Film Festival -próxima edición del 20 al 28 de noviembre-, que han dirigido realizadores como Nanni Moretti, Gianni Amelio o Paolo Virzi.
La ciudad que hechizó a Risi, Tornatore y Argento
Obviamente, la que fuera la primera capital del estado italiano, es habitual en su cinematografía, del neorrealismo a las comedias eróticas, con profusión de policíacos de títulos tan explícitos como Torino violenta, Torino Nera o Torino, centrale del vizio. El maestro del terror Dario Argento rodó aquí varias escenas de uno de sus primeros éxitos, El Gato de Nueve Colas, y enamorado confeso de la ciudad, filmaría por completo en ella sus últimas obras ¿Te gusta Hitchcock?, Insomnio (Non ho sonno) o Giallo.
La ciudad del club de futbol Juventus -y del Torino F.C.-, con el que disputa el Derby de la Mole - es también parada obligada en los viajes representados por clásicos imprescindibles. Enrico Loverso emigra del pobre sur al norte fabril turinés en Así reían (Così ridevano), de Gianni Amelio. En Están todos bien, de Giuseppe Tornatore, un anciano y espléndido Marcello Mastroianni visita a sus hijos repartidos por Italia y al último lo encuentra -claro- en Turín. Y desde su estación de tren parte el irascible ciego interpretado por Vittorio Gassman en Perfume de mujer, dirigida por Dino Risi (mucho después harían unremakecon Al Pacino). Por cierto, fue en la misma localidad alpina donde Risi debutó en el cine, como asistente en el rodaje de Pequeño mundo antiguo, y donde una noche juró amor eterno a la bellísima actriz Alida Valli, cuando se encontraban dentro de una carroza bajo la lluvia, en los románticos y frondosos jardines del Parco del Valentino.
Escenario para robos y espías en el cine USA
En La Pantera Rosa 2, con Steve Martin, se roba uno de los mayores tesoros de la ciudad, nada menos que la Sábana Santa. Pero probablemente la película que más ha dado a conocer Turín en el mundo haya sido una cult movie de 1969 llamada Un trabajo en Italia, de Peter Collinson -y de la que un remake reciente recuperaba el título original, The Italian Job-, donde la banda comandada por Michael Caine roba un botín y con sus pequeños automóviles Mini Cooper escapan de los carabinieri (policías italianos), a través del Palazzo Carignano; por las escaleras interiores del Palazzo Madama y por las exteriores de la iglesia Grande Madre di Dio; derrapando por el glamuroso centro comercial Galleria San Federico, ascendiendo a la cubierta abombada del Palazzo a Vela -creado para la Exposición Internacional de 1961 y recuperado como centro deportivo en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2006- y subiendo también a la vertiginosa pista oval de pruebas que se halla en el techo de la antigua fábrica FIAT -verdadero motor de la ciudad durante décadas-, situada en el Lingotto -hoy espacio multidisciplinar para ferias y festivales-. En su escapada final, los Mini llegaban hasta los cercanos Alpes, la impresionante cadena montañosa que sirve de fondo a esta preciosa ciudad, no sin antes atravesar el mismísimo río Po.
Y es justo frente al Po, donde se encuentra la majestuosa Piazza Vittorio Veneto, que aparece en El ultimátum de Bourne, de la saga protagonizada por Matt Damon. Sin embargo, el café donde luego vemos sentarse al adrenalínico agente secreto ¡está en realidad en Madrid! El equipo de rodaje trabajaba ya en España, cuando un cambio en el guión obligó a rodar de nuevo la escena inicialmente filmada en Turín. Porque la magia del cine siempre tiene truco.
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Texto de Carlos G. Vela para ISABELYLUIS Comunicación
Imágenes de Felipe Cadona Colombo, Jean-Pierre Dalbera, Luigi Giordano, Marco Coïsson, MarkusMark, Nicola Gambetti
+ infoEl mejor diseño está en Palma
Mallorca es una de las perlas del Mediterráneo. A lo largo de los años, la isla ha sabido aprovechar su filón tradicional para reinventarse y estar a la última. Por eso, no es de sorprender que sea una de las mecas españolas del diseño. Aquí nació la marca de zapatos Camper y también el pintor Miquel Barceló, y no podemos olvidar que fue lugar de acogida de artistas como Joan Miró o el pianista Frédéric Chopin. Y este afán por la creación y el buen gusto ha llevado a que su capital, Palma, forje una interesante red de tiendas, restaurantes, bares y hoteles que son una verdadera perdición para los amantes del diseño. Del casco histórico al castizo barrio de Santa Catalina, de lo clásico al vintage más auténtico, tenemos una cosa clara: Palma es diseño.
1. In Progress
En el corazón de Santa Catalina, se encuentra la tienda de Sonia y Jesús, dos enfants terribles del vintage especializados en piezas de entre los años 50 y 80. Aquí encontrarás de todo, desde sillas y lámparas, a vajillas de la marca Pontesa, copas Arcoroc o antiguos mostradores de tiendas palmesanas. Con especial atención en el Made in Spain, muchos sábados por la mañana organizan conciertos vermut y exposiciones de artistas locales.
2. Rialto Living
Cuando entres en Rialto Living te sentirás como en uno de los sitios más chic de Capri o los Hamptons. Este living store se encuentra en un antiguo palacio del casco histórico de la ciudad y ofrece desde muebles, arte y libros hasta moda o un restaurante. Todo en una atmósfera que mezcla lo antiguo y lo moderno y tiene ese toque mediterráneo que tanto nos gusta.
3. Frida Watson
Ya desde el escaparate, la colección de piezas de Frida Watson son un amor a primera vista. En esta tienda de Santa Catalina convive el puro diseño escandinavo de los años 50, 60 y 70 con relojes de Vitra, cristal de Murano y lámparas retro que parecen platillos volantes.
4. Hotel Cort
Con la firma del interiorista Lázaro Rosa-Violán, el Hotel Cort es uno de los más elegantes de la ciudad. La iluminación perfecta, los suelos hidráulicos y los colores de la isla son un mejunje de elementos que te harán perder la cabeza. Además, el sofisticado restaurante del hotel es un lugar ideal para cenar tranquilamente con tu pareja.
5. La Pecera
En pocos lugares saben mezclar tan bien el mobiliario europeo de mediados del siglo XX con piezas mallorquinas vintage y contemporáneas. La Pecera es una tienda pequeña pero resultona, donde encontrarás lámparas y muebles de diseño y artículos de decoración y artesanía. C/ Victoria, 4
6. Ariela Schönberg Vintage Collective
El mobiliario alemán es uno de los fuertes de Ariela Schönberg, una de las últimas tiendas en llegar a Santa Catalina. Aquí se dan cita piezas de firma con mobiliario anónimo llegado de todo el continente.
7. Posada Terra Santa
Con este solemne nombre, la Posada Terra Santa es uno de los hoteles con mayor encanto de la ciudad. Ubicado en un antiguo palacio del siglo XVI, sus 26 habitaciones mezclan modernidad e historia con comodidad. Además, su piscina con vistas a la catedral es un lugar perfecto para relajarse y dejarse llevar por el encanto de la ciudad.
8. Sa Costa
Sa Costa es un clásico en Palma. Sus piezas antiguas lucen fantásticas al lado de objetos vintage de formica, plástico y hierro. Cuando entres en la tienda te darás cuenta que puedes pasarte horas observando las decenas de objetos y muebles que pueblan esta tienda del centro de la ciudad. Costa de Sa Pols, 7A
9. Patrón Lunares
La esencia más clásica del Mediterráneo llega a Palma de la mano del chef Javier Bonet y la taberna Patrón Lunares. Un bonito lugar decorado con baldosas hidráulicas, columnas de hierro y muebles retro en el que comer buen marisco y disfrutar de los sabores de la isla.
10. Galería Veintinueve
En su recién estrenado nuevo local, la Galería Veintinueve sigue con su imparable doble faceta de centro de exposiciones de arte contemporáneo y lugar en el que encontrar grandes piezas de diseñadores del siglo XX, como Jacobsen, Scarpa o Colombo. La tienda y el patio son espectaculares, y la colección de mobiliario y arte no te dejará indiferente.
11. Viveca
Antigüedades, cerámica, textiles y mucho vintage. Esta es la esencia de Viveca Palma, donde Íñigo Güell e Ingrid Iturralde han abierto un almacén en el que encontrarás muebles suecos del siglo XVIII y mobiliario icónico del siglo XX. Una gozada.
12. Louis 21
Los jóvenes artistas se pelean por exponer en Louis 21, una de las principales plataformas para proyectar la carrera de artistas emergentes. Con otra galería en Madrid, su filosofía busca una interacción con el público y el impulso colaborativo.
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Texto de Aleix Palau para Los Viajes de ISABELYLUIS
Imágenes de Aleix Palau
+ infoDe ruta por Granada y Almería con Joe Strummer
Hace ya más de 10 años que Joe Strummer nos abandonó. Un artista conocido por su etapa punk en los míticos The Clash, pero que entre otras cosas era un enamorado de Lorca, Granada y la costa almeriense, donde durante sus últimos años pasó largas temporadas. Algo que quizás a mucho puede sorprenderles pero que los que le conocieron tomando ron pálido con cola en el mítico Silbar -en la calle Pedro Antonio de Alarcón de Granada- o indagaron en su discografía bien lo saben.
Fue en la casa okupa en la que vivía en Londres – a pesar de ser una figura mundialmente reconocida- conviviendo con un navarro y dos malagueñas, donde Strummer soltó en una ocasión que quería montar una ferretería en Andalucía. De ahí el nombre del documental de Antonio Jesús García y Javi Navarrete que cuenta como el cantante se refugió en Granada y Almería en busca del anonimato, y que dirigió Carlos Prats bajo el título “Quiero tener una ferretería en Andalucía“. En el documental explican todo tipo de anécdotas su viuda Lucinda Garland, el vocalista de la banda 091 José Antonio García, ‘Pitos’, el batería de su primera banda Richard Dudanski y Jem Finer, componente de The Pogues.
Otro de los documentales sobre su estancia en España lo narra “I Need a Dodge!” del director británico Nick Hall, que indaga sobre la localización del coche que tanto amaba y que dejó olvidado en un garaje de Madrid. Al comprar este Dodge, quiso acercárse hasta Víznar, la población a 8 kilómetros de Granada donde fusilaron a Federico García Lorca, con la loca idea de comprar una pala en una ferretería, localizar su tumba y desenterrarlo.
Y es que Joe tenía gran interés por la Guerra Civil española y por Federico García Lorca. De este modo escribió en su honor uno de los temas más emblemáticos de The Clash “Spanish Bombs”. En 1984 se instaló en Granada y pasó largos períodos de tiempo en las tierras del sur de España buscándose a sí mismo y buscando también desconexión. Diez años después de su muerte, la ciudad que amó le ha puesto nombre a una pequeña plaza en el corazón del Realejo, la antigua judería de la ciudad.
El Realejo de Granada – Placeta Joe Strummer
Celebrando la vida y obra de uno de los frontmants más carismáticos y dado el vínculo del artista con Andalucía, os llevamos de ruta por algunos de sus lugares favoritos partiendo desde la plaza que lleva su nombre en el realejo de Granada.
Gracias a la petición popular a través de la que los fans pedían en Facebook que Joe formara parte de la ciudad, el Ayuntamiento de Granada ha acabado cediendo, dedicándole un pequeño espacio a los pies de la Alhambra. Además de su primera esposa, Gaby Slater, y su viuda, Lucina Garland, un emotivo concierto en acústico a recordado a la influyente figura del líder de The Clash. Los granaínos Jose Antonio García y Antonio Arias de 091 a los que Joe apadrinó para “Más de cien lobos”, Pablo Cook de The Mescaleros, Jem Finer de The Pogues o Richard Dudanski de The 101′ers han hecho un repaso por parte del repertorio del artista, sin olvidar clásicos como “Spanish Bombs” o “London Calling.
Las Gabias – Granada
En este pueblo a pocos kilómetros de la capital granadina estuvo alojado Joe Strummer, en la casa de Gaby Contreras, un radiólogo al que Joe apodaba ‘el médico loco’ y que también era amigo íntimo de Sid Vicious.
San José – Almería
Durante sus largas estancias en el sur de España, Joe Strummer se estableció un tiempo en el pequeño y pintoresco pueblo de San José, en el Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar. Adquirió una casa para pasar los verano y disfrutar de las playas de Mónsul y Genoveses. Pasaba las noches en el bar de Jo, el Pez Rojo -ahora convertido en el Pez Azul- y el Dagobah. Fan del cataor el Niño de Olivares, Strummer acudía con asiduidad a la peña flamenca de Fernán Pérez para asistir a sus actuaciones.
En verano, y coincidiendo con el cumpleaños de Joe el 21 de agosto continúan celebrandose conciertos en su memoria en el bar de Jo de San José a cargo del grupo Doghouse de Richard Dudanski -primer batería de The 101′ers con el que Joe Strummer hizo su primera incursión en el mundo de la música-.
Desierto de Tabernas – Rodaje de “Straight to Hell”
El desierto de Tabernas se encuentra a unos 30 kilómetros de Almería, en una zona desértica con una tasa tan baja de precipitaciones que la convierte en una de las más secas de Europa. A pesar de ello tiene un encanto turístico por haber sido escenario del rodaje de numerosos spaghetti westerns como La muerte tenía un precio o El Bueno, el Malo y el Feo y así hasta más de cien westerns.
Aquí se rodó la película Straight to Hell de Alex Cox en 1987, con Joe Strummer como protagonista y con los cameos de Dennis Hopper, Courtney Love, Grace Jones , Elvis Costello, Jim Jarmusch y miembros de las bandas de, Amazulu, The Circle Jerks y The Pogues. El viaje de los irlandeses The Pogues a Almería les inspiró en uno de sus temas más conocidos “Fiesta”. Straight to Hell es una parodia de los spaghetti westerns que se escribió en dos o tres días y se rodó en cuatro semanas.
I am Francisco Vasquez Garcia
I am welcome to Almeria
We have sin gas and con leche
We have fiesta and feria
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