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Gastro-hits de Londres

En la calle de la capital inglesa, sin ir más lejos, el street food es la modalidad de comida más extendida, bien sea mediante trucks o mediante simples tenderetes bien parapetados al aire libre. El hervidero de Brick Lane a lo largo de toda la calle, especialmente un domingo cualquiera, da buena cuenta de la riqueza y la diversidad culinaria de una ciudad en la que podrías estar las 24 horas del día picoteando.  Porque cuando no es un buen curry en el Banglatown, es un excelente koshari en Boroughmarket, un ugali africano en Brixton Market o un kothi-roti típico de Sri Lanka en el novísimo Kerb Clubhouse de Hackney wick. Este último emplazamiento es ya un must para todo el que busque rincones alternativos y poco masificados en los que comer por pocas libras, beber tragos de denominaciones lejanas y conocer gente.

El hot dog a secas ya no tiene sentido cuando puedes también tomarte una pizza al horno de leña by Fundi, un pescaíto frito con patatas fritas en el Proper Fish&Chips e incluso una paella para nostálgicos en La Churrería, el chiringuito ambulante made in Spain que suele plantarse con regularidad entre Devonshire Square y Chapel Market on Angel.

En Lexington Street no hay que perderse el restaurante Bao, un asiático cuya especialidad son los bollitos al vapor rellenos de diferentes delicias. Que no te sorprendan las colas en su puerta.

El boom latino cotiza igualmente al alza y de ahí la apuesta en cada mercadillo gourmet por los tacos, los burritos y el ceviche. De todo un poco encontrarás en los diferentes street food markets, como en el efímero Dalston, que va y viene aproximadamente cada 6 meses.

Junto al modo diríamos más tirado–la gente ocupa literalmente las aceras y las calzadas peatonales- de llevarse algo a la boca, en Londres persisten aún clásicos con fast goods y direcciones de acento español (Hispania, Ametsa, Ibérica o StreetXo, en breve) que te hacen sentir más cerca de casa.

En Boulud, ubicado en el tramo más comercial de Knightsbridge, sigue sin caber un alfiler, hay que reservar con suficiente antelación para encontrar mesa y sus hamburguesas están entre las mejores de Londres. El sitio tiene distinción y tanto su menú como su carta ofrecen propuestas de temporada con el mejor producto fresco. Las salsas son un vicio, como el pan que incita a mojar. Tampoco hay que perder de vista los botellones que circulan de mesa en mesa.

Mandarin Oriental Hyde Park, 66 Knightsbridge

Al tratarse de una ciudad en constante ebullición se hace difícil valorar las últimas aperturas porque enseguida llegan nuevas. Por rompedoras, ahí van tres:

The Attendant. Lo que antes fueran unos lavabos públicos de estilo victoriano es ahora uno de los Cafés más transitados pese a estar en el subsuelo. Sirve tanto platos fríos (bocadillos y ensaladas) como calientes, y dulces como salados. Lo mejor: la decoración y su ambiente.

27A Foley St.


Cereal Killer Cafe. Cereales de cualquier tipo a cualquier hora del día. Es la oferta de este particularísimo local que promueve el self-service. Leches y toppings varios complementan al ingrediente principal.

139 Brick Lane


Hixter. Un lugar peculiar y con personalidad. Cocina vista, arte en las paredes, la carne como especialidad y un servicio de sala para recordar. Ideal para largas sobremesas. Tiene buen café, rincón de lectura y un bar -Mark’s Bar en honor al propietario- cuyo interiorismo solo, como ocurre con los baños, ya merece la visita.

16 Great Guildford Street

 

Jenius Social.Vendría a ser algo así como el cajón de sastre ideado por su fundadora, Jennifer Yong, porque es a la vez local para el tapeo y taller de cocina. Su chef, Andrew Clements, es discípulo de Jamie Oliver, conoce y sirve los recetarios de medio mundo y habla un correctísimo español.

Studio 8, 6 Hornsey Street, Islington

 

Dónde desayunar (y dormir)

The Caesar. Si quieres desayunar como un rey en plenos Queen Gardens tras dormir como los ángeles, éste es tu hotel. Cero bullicioso y bien localizado a un paso de dos estaciones de metro (Bayswater y Queensway) y a dos de la estación de Paddington. Funcional, sobrio y elegante; la atención al huésped es otra de sus señas de identidad. En el desayuno puedes optar por la opción más brit a la carta o bien decantarte por la tortilla española y el pan con tomate como fijos del surtido bufé.

26-33, Queens Gardens, Hyde Park

 

Dónde tomar el té de las 5

Grand Café Villandry. Es uno de esos places to be a los que quiere acceder todo el mundo porque es a la vez escaparate de lo que sucede a un lado y otro de sus enormes cristales. Por 18 libras por persona, los fines de semana la hora del té incluye una selección de sándwiches, otra de pastas variadas, pastelitos y pralinés. Si se prefiere, incluso, se puede optar por una copita de champán.

12 Waterloo Place, St. James's

 

Dónde alucinar

En The Shard, donde tienes Londres literalmente a tus pies. Con una altura de 309,6 metros, el edificio atesora el punto de observación más alto de toda la Europa Occidental, lo que permite contemplar toda la ciudad en un completotourde 360 grados. Una ocasión única para reconocer la monumentalidad de Londres, que gana mayor encanto iluminada de noche.

32 London Bridge Street

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Texto de Belén Parra / Gastronomistas.com

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Un Berlín de cine

En una época donde eso de hacerel turista cuando se viaja está pasado de moda (el viajante leído, inteligentemente, intenta esquivar los lugares más concurridos para ir en busca del verdadero corazón de cada ciudad), ¿cómo no va a ser una buena idea buscar cines con encanto cuando uno visita otro país? En muchos lugares las salas de cine tradicionales han desaparecido. Esas que solo tienen una o dos salas de proyección y que no pertenecen a ningún conglomerado internacional. Edificios con una arquitectura particular que reivindican la liturgia de ir a ver películas a un sitio especial.

Berlín es ya de por sí una capital cinéfila. Directores como Rainer Werner Fassbinder y Wim Wenders la convirtieron en una de sus obsesiones. De hecho Wenders, la inmortalizó en El Cielo sobre Berlín y ¡Tan lejos, tan cerca!, un díptico que ha dado lugar a artículos y tours que repasan la importancia de la arquitectura berlinesa y las localizaciones reales de la película: la Columna de la Victoria, la puerta de Brandeburgo o la Staatsbibliothek de Hans Scharoun. Con esa tradición cinematográfica a sus espaldas, no es de extrañar que la oferta de cines sea generosa. Y más aún de salas que cuidan con mimo su apariencia y programación. A continuación elegimos cinco de las mejores que, además, presentan una peculiaridad que las hace más apetecibles: programan películas en inglés o subtituladas en ese mismo idioma. Así que si eres un amante del séptimo arte con nociones de inglés, o si simplemente quieres visitar los edificios y sus cafés, esta es tu lista.

Ladenkino

Uno de los cines de versión original con más prestigio de la ciudad. Tres salas pequeñas pero bien equipadas, acompañadas también de un café-bar y una video-librería que posee una gran oferta de películas en DVD y Blu-ray. El aspecto interior es alucinante, y alguna de sus salas parece salida de una película de David Lynch. El Ladenkino se encuentra en el distrito de Friedrichshain, muy cercano a Boxhagener Platz, lugar donde cada domingo tiene lugar un célebre mercadillo al aire libre.

Odeon

Situado en Schöneberg, una de las zonas con más solera de Berlín (Marlene Dietrich y Helmut Newton nacieron allí), famosa también por su atractiva oferta culinaria, el Odeon encandila desde su preciosa fachada. Un neón verde bien grande y una marquesina a la vieja escuela que muestra horarios, y frases y preguntas ingeniosas para poner en situación al personal. La oferta es primordialmente de películas de autor e independientes.

Kino Central

El cine más punk de esta lista, cien por cien acorde, en términos artísticos, con la imaginería industrial de Berlín. Tiene dos salas y una programación variadísima centrada en películas americanas e inglesas que escapan, menos en contadas ocasiones, de las grandes producciones de Hollywood. A unos metros solo de Hackescher, una hermosa plaza en el barrio de Mitte que también alberga un mercado. Kino Central es uno de los secret spots cinéfilos de la ciudad.

Babylon Kreuzberg

Cuna del movimiento punk berlinés, no dejes escapar la oportunidad de visitar el mítico club SO36 (Iggy Pop y David Bowie fueron clientes asiduos en los setenta), el barrio de Kreuzberg puede presumir de tener una sólida vida cultural. El cine Babylon es uno de sus centros neurálgicos, dos salas de proyección en un edificio de tres pisos con historia a sus espaldas, en las que se puede encontrar un poco de todo. Desde cine indie, a películas de terror (realizan una muestra del género cada mes de octubre) y reposiciones de clásicos.

Kino International

Espectacular es la palabra que lo define, un palacete que parece salido de otra época (de hecho tiene varias décadas de historia a sus espaldas) que acoge una sala e instalaciones con regusto vintage. Un marco incomparable para elevar la experiencia cinematográfica otro nivel. Su localización no tiene pérdida, ya que está muy cercano a la legendaria Alexanderplatz, algo que lo convierte en parada obligada para el turista inquieto.

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Texto de Xavi Sánchez para Los Viajes de ISABELYLUIS

 

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Asturias paraíso ejemplar

A continuación os hemos preparados algunas rutas con estos pueblos como protagonistas:

El embrujo del oriente: primera escala

Nuestro singular itinerario cultural astur empieza por el pueblo más oriental de todos, San Esteban de Cuñaba, para disfrutar con su paisaje de alta montaña, sus senderos, sus casas y sus habitantes. Desde este pueblo además vemos los Picos de Europa, el primer Parque Nacional declarado en España. Destaca la comunidad de pastores que habita allí desde hace cientos de años. Ellos elaboran quesos como el Gamonéu o el Cabrales, que son destacadas joyas en la mapa quesero internacional. Por su parte el pueblo de Porrúa (Llanes), es el verdadero guardián de las tradiciones asturianas. Su Museo Etnográfico da buena cuenta de ello, así como su Mercáu Astur, su banda de gaitas conocida como El Llacín, o su bucólico paisaje de aldea llanisca, que mira al mismo tiempo al mar y a los Picos de Europa.

Entre manzanos y sidra: parada y fonda

Tanto Villaviciosa, como Nava concentran una importante superficie de pomaradas - extensiones de terreno donde se cultivan los manzanos-, además de llagares- lugares donde se elabora la sidra y se celebran espichas o fiestas gastronómicas -, chigres -bares típicos o restaurantes que ofrecen platos inspirados en la tradición asturiana. Por si fuera poco, en Nava está el Museo de la Sidra, cuya visita nos adiestrará aún más como apasionados del universo sidrero. También en Sariego, pueblo galardonado, degustaremos buena sidra y cocina casera de altos vuelos. Si hacemos el Camino de Santiago aquí nos toparemos con lo mejorcito del Románico rural asturiano. Y si nos perdemos caleyando -dando un paseo-, podremos llegar a Cabranes, y descubrir Torazo, otro premiado. El itinerario por la Comarca de la Sidra nos permite asomarnos al mar en una de las urbes marineras más agraciadas de norte: Lastres, también premiada, que nos deleitará con sus vistas, su ambiente, y su imprescindible cocina marinera.

Sinfonía de cumbres en la montaña central y el Valle del Nalón: un alto en el camino

En medio de la sinfonía de cumbres, montañas, valles, ríos y bosques que es la Montaña Central, este viaje nos lleva aJomezanay el Valle del Huerna, al corazón deLena. Y de aquí a Morcín, a La Foz, a disfrutar de sus quesos – impresionante su Afuega’l Pitu -, sus nabos, y su paisaje. Siguiendo por esta comarca, llegamos a Aller, y a Moreda donde cada 11 de noviembre se celebra la Fiesta de los Humanitarios comiendo, claro está, la típica fabada. Para rematar, una parada en Bueño, donde veremos un impresionante conjunto de hórreos. El Nalón, el río más largo de Asturias, marca la vida de este valle. Destaca Sobrescobio una comunidad vecinal ejemplar, donde lo mismo nos encontramos con un artesano de la madreña –tipo de calzado-, o con un urogallo, y todo en medio de idílicos escenarios camperos.

Camín Real de la Mesa: la vía romana que nos une en este itinerario

El Camín Real de la Mesa fue una de las más importantes vías romanas de cuantas unían la Meseta con la Cordillera Cantábrica, y hoy da nombre a una espléndida comarca, algunos de cuyos municipios, como Somiedo o Teverga, son territorios donde campa a sus anchas el oso pardo cantábrico. Hace ahora diez años, el pueblo somiedano de Villar de Vildas recibía también el galardón real. En Teverga, premiada en 2013, pesa aún su pasado minero y ganadero. No dejes de visitar su Parque de la Prehistoria.

El encanto del Eo y La magia de los vaqueiros: una escala occidental

La ría del Eo no solo es divisoria natural entre Asturias y Galicia, es mucho más. Su biodiversidad y belleza da vida a toda una Reserva de la Biosfera. Allí Castropol, pueblo ejemplar, mira tanto al mar como a la tierra; es un lugar ideal para el reposo, para el deporte y para la más excelente gastronomía. Más al interior, San Tirso de Abres, también galardonado, es un oasis de paz y tranquilidad. En cambio Los Vaqueiros de Alzada, pueblo ganadero y trashumante por excelencia dio nombre a una comarca que en este recorrido aporta varias paradas interesantes: Soto de Luiña y Novellana, en Cudillero, que ponen la seducción de las brañas y pueblos costeros del occidente asturiano; el interior nos lleva al recóndito Valle de Paredes, y su río Esva, en Valdés. Y aún más al interior nos topamos con dos pueblos de Tineo con mucho carácter e historia: Tuña - tierra del general Riego -, y Navelgas, muy conocido por su tradición de bateo de oro.

Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias y el río Navia: la última etapa

Desde muy antiguo esta comarca del Narcea, Degaña e Ibias ha sido tierra de riqueza mineral. Tierra de aire puro y de gentes valerosas cuya conducta y amor por el territorio les hizo pueblo ejemplar. Llegamos a las paradas finales de este viaje singular por Asturias. No dejes de visitar Grandas de Salime, reserva etnográfica y castreña del Principado; Boal los últimos galardonados- y Puerto de Vega, ya en la costa naviega. ¡Ah! No te vayas sin echar una última mirada al Cantábrico. ¿Y qué mejor que Puerto de Vega?, Sin duda se trata de una experiencia diferente, que nos ha llevado a conocer la Asturias auténtica y su esencia vital.

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Bienvenidos a Beatlepool

Efectivamente, los Beatles son algo más que una banda de referencia dentro de la música popular. De hecho son todo un icono, indispensable para entender la cultura del s. XX. Pero no nos vamos a extender en este punto, para eso ya está la Wikipedia y los libros de historia de la música. Lo que sí vamos a mostraros en este post es un listado de lugares que han tenido algo que ver con la historia de los miembros del grupo durante sus años en Liverpool, o bien han sido inspiración de alguna de sus canciones. El cuarteto integrado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr siguen atrayendo a las nuevas generaciones, y en Liverpool la historia se repite hasta el infinito.

Los 10 «Beatles’ Points»

1. The Beatles Story

Una buena manera de empezar a sumergirse en el universo beatleniano es ir al Museo The Beatles Story, en los edificios industriales del Albert Dock. Nosotros lo hicimos y quedamos encandilados con toda la memorabilia que encontramos de los fab four. El museo también ofrece talleres para los más pequeños. De aquí parte también The Magical Mystery Tour, una ruta de dos horas en autobús por los lugares vinculados al grupo.

2. The Cavern

Reconstruido ladrillo a ladrillo tras su demolición en 1973, se encuentra el famoso sótano de Mathew Street, conocido como The Cavern. Tocaron por primera vez allí en y fue donde los descubrió el manager Brian Epstein. El local es de visita obligada para el fan (o no) de los Beatles. Os recomendamos ir el jueves ya que es el día en el que se da cita un sinfín de bandas replicantes de “Los Escarabajos”. Actualmente Mathew St. está bastante animada a nivel de pubs y clubs donde escuchar música en directo, como The Grapes, el pub donde solían reunirse antes de sus actuaciones.

3. Penny Lane

Lennon y McCartney vivían muy cerca de este callejón de las afueras por el que pasaban a diario camino de la escuela. Aún existen la barbería, la tienda de fish & chips y el banco que aparece en la canción. Hace algunos años quisieron cambiar el nombre debido a que Penny Lane fue un personaje que se enriqueció gracias a la esclavitud, pero al final, fue el poder de la fuerza beatleniana el que hizo entrar en razón a los instigadores de la iniciativa.

4. Strawberry Fields

El single Strawberry Fields fue uno de los más rupturistas de toda su carrera. canción está dedicada al orfanato Strawberry Field que el Ejército de Salvación tenía en Beaconsfield Road, cerca de la casa de Lennon, en Menlove Avenue. Hoy sólo queda la verja metálica y los jardines donde él solía jugar. Las paredes de ladrillo que rodean los jardines están pintadas con grafitis en memoria de John.

5. St. Peter´s Parish Church

The Quarrymen fue la primera banda de John Lennon, y solia ensayar en St. Peter’s Parish Church, en el barrio de Woolton. Allí en 1957 se conocieron John Lennon y Paul McCartney. En su cementerio figura a lápida de Eleanor Rigby, el personaje del que habla la canción de The Beatles. John vivía muy cerca de aquí, en un bulevar arropado por casas adosadas.

6. Antigua Maternidad de Oxford Street

Aquí se encuentra el edificio que albergó la maternidad donde nació John Lennon el 9 de octubre de 1940. Se dice que nació en pleno bombardeo durante la II Guerra Mundial. Su madre estuvo acompañada por su hermana Mimi, que se convertiría en su tutora.

7. Liverpool College of Art

En 1957, Lennon se incorporó al College of Art de Hope Street, donde conocería a Stu Sutcliffe, que poco después pasó a formar parte de The Beatles. Años después abandonó el grupo en Hamburgo para iniciar su carrera como artista y vivir con la fotógrafa alemana Astrid Kirchherr. Stu murió en 1962. Paul y George estudiaban en el vecino Liverpool Institute.

8. Jacaranda

Las paredes de este pub de Slater Street están decoradas con pinturas de Lennon y Sutcliffe. Su antiguo propietario, Allan Williams, les ofreció la oportunidad de viajar a Hamburgo para tocar a diario en el Kaiserkeller Club. Es la época de los Beat Brothers, con Pete Best, primer batería de The Beatles, que más tarde fue reemplazado por Ringo Starr.

9. The Casbah

Es el local en el que empezó todo. Anterior al éxito que obtuvieron en The Cavern, con The Beatles, John Lennon ya había actuado en directo en este club, con su primer grupo, The Quarrymen en 1959. El local, a unos 6 kilómetros del centro era la bodega de Mona Best, madre de Pete Best. Aquí también tocaron Rory Storm and The Hurricanes, la primera banda de Ringo Starr. Los Beatles fueron los últimos en subirse a su escenario en 1962. 

10. Quarry Bank Grammar School

John Lennon ingresó en este colegio en Harthill Road, a los 7 años. Aquí, en compañía de su amigo de la infancia Peter Shotton, fundó The Quarrymen, un grupo de estética teddy boy, que tocaban rock´n´roll, la música que ya había revolucionado a la juventud de medio mundo.

Nadie discute que los Beatles han sido una de las bandas más grades de la historia del rock. Su asociación con Liverpool es inevitable. ¿A qué esperas para sucumbir a la beatlemanía? Consulta nuestros vuelos a Liverpool, aquí.

Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS

Imágenes de The Beatles Story, The Cavern, Wikipedia Commons

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