Ibiza la isla del bienestar
En nuestro anterior post sobre Ibiza fuimos tras su faceta gastro aprovechando la celebración del evento #IbizaSabor2017, y descubrimos que cuenta con todo un mundo lleno de sabores por explorar. En esta ocasión nos adentramos en su lado más saludable haciendo una selección de lugares y actividades con las que cuidar al máximo nuestro cuerpo y mente, y hacer de nuestra visita a Ibiza una opción reparadora. ¿Te animas a descubrirlos con nosotros?
Take it slow
A estas alturas de la película, de todos es sabido que la práctica del yoga está repleta de beneficios tanto para la mente como para el cuerpo. Con unos cuantos asanas con los que tonificar nuestro cuerpo, una buena dosis de estiramientos y un buen rato para la meditación lograremos mejorar nuestro día a día. Si a esto le añadimos un entorno en plena naturaleza, la experiencia puede resultar totalmente arrebatadora. Este es el caso de YogaRosa Retreats, un lugar en el que marcarse un retiro con el yoga como principal protagonista, en un espacio de ensueño, en el que además cuentan con el chef austriaco Philip Gandler que añadirá a la experiencia un toque de cocina saludable. Otro espacio en el que dejar atrás el estrés mediante la práctica de yoga es Ibiza Retreats, una finca cuidadosamente restaurada situada a apenas 5-10 minutos de Santa Eulàlia, Santa Gertrudis, San Lorenzo y de las aguas turquesas de la playa de Cala Nova, y donde ofrecen casi 30 retiros desde finales de febrero a finales de octubre.
Descubriendo la faceta rural de Ibiza
Aunque parezca increíble, hay vida más allá de las playas y las discotecas ibicencas. Solo hay que desplazarse por el interior de la isla para descubrir bellos parajes rurales en los que disfrutar de una experiencia alternativa de nuestra visita a Ibiza. Puedes optar por alojarte en espacios como Can Pardal, una casa ibicenca del siglo XVI exquisitamente restaurada ubicada en el norte de la isla, donde no faltan la presencia de los olivos y de los frutales. También puedes aprovechar para visitar una finca ecológica, como Can Obrador, situada en el Camí des Pedrisset, en la carretera entre Ibiza y Santa Eulàlia, donde puedes aprender cómo funcionan los sistemas de agricultura respetuosos con el medio ambiente, o ver de primera mano una granja ecológica en Can Caus.
¡Mi vida por un spa!
Con el trasiego diario es casi imposible tener tiempo para el cuidado de uno mismo así que, ¿por qué no aprovechar tu visita a Ibiza para darte un tratamiento en un spa del que bien seguro que saldrás como nuevo? En la isla son varios los hoteles que han incluido el spa entre sus múltiples servicios como es el caso del Migjorn Ibiza, en cuyo spa llevan a cabo técnicas geotermales, tailandesas, con chocolate o con aceites esenciales; La Posidonia, por cuyas vistas al Mediterráneo desde su área de spa ya merece la pena la experiencia; o en el evocador spa del Hard Rock Hotel Ibiza, del que saldrás renovado.
Mens sana in corpore sano
Para aquellos que les vaya el deporte, Ibiza cuenta con múltiples espacios al aire libre llenos de magia y encanto donde practicarlo. Sus playas son unos de sus principales atractivos, donde podrás bucear en sus cristalinas aguas, realizar un tour en kayak, disfrutar de lo lindo practicando el kitesurf, bordear la costa en barco, o pasar un buen rato haciendo paddel surf. También puedes optar por marcarte un recorrido por la isla en bicicleta, practicar la escalada o simplemente disfrutar de la belleza natural de la isla recorriendo sus senderos.
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Texto de Los Viajes de ISABELYLUIS
+ infoCerdeña: una isla sorprendente
Hasta Cerdeña, la segunda isla más grande del Mediterráneo, llega todo tipo de turismo atraído por sus fantásticos contrastes. Los grandes reclamos son sus magníficos paisajes, las cristalinas aguas y sus playas – que nada tienen que envidiar a las playas del Caribe -, consideradas como unas de las más bonitas del mundo. Pero hasta Cerdeña llega también un turismo buscando descubrir su valioso legado cultural.
Ancestrales tradiciones y ambientes rurales que se entremezclan con ciudades modernas y, en muchas zonas, un turismo de lujo con gran poder adquisitivo. El hecho de que hasta hace poco, la isla fuera poco explotada turísticamente, hace que los sardos todavía conserven esta buena predisposición hacia el turismo. Siempre se muestran amables y dispuestos a ayudar y aconsejar.
Al norte de la isla de encuentra Olbia. Olbia significa “ciudad feliz” y no es para menos. Aquí encontrarás las que, para algunos, son las playas más bonitas de todo el Mediterráneo. Te costará elegir entre todas ellas, con sus aguas cristalinas y fina arena blanca. Las playas de Porto Istana, Lido del Sole, Li Cuncheddi, Bados, La Playa o Il Pelikano que se suceden por los 55 kilómetros de la Costa Esmeralda en unos paisajes de postal. Y para los más atrevidos, ¡recordad que es una excelente zona para practicar el excitante kite surf!
La Costa Esmeralda es lugar de veraneo de gente de alto nivel. La zona del golfo en la que sitúa Olbia se encuentra llena lujosos yates, y es frecuentada por celebridades de todo tipo que llegan atraídos por la fascinante mezcla de naturaleza cultura e historia. Y es que Olbia conserva edificios de interesante valor histórico y arquitectónico como el ayuntamiento, la iglesia románica de San Simplicio, la ruinas circenses o la muralla Cartaginesa.
La ciudad de Cagliari, capital de Cerdeña, se encuentra situada sobre siete colinas (Sant’Elia, Bonaria, Monte Urpinu, Castello, Monte Claro, Tuvixeddu, San Michele), en el golfo meridional de Cerdeña y rodeada de marismas. Cagliari, y toda la isla de Cerdeña en general, conserva importantes vestigios de las civilizaciones fenicias y romanas, y un cierto aire medieval. Te maravillará su cultura, y ese sabor de capital marinera.
El barrio más antiguo de la ciudad es el de Castello, en el que se encuentran los principales puntos de interés. Encaramado en lo alto de una colina, se puede acceder fácilmente, bien desde el ascensor del mercado de Santa Chiara, desde el que se encuentra cercano a la torre di San Pancrazio o subir por la escalinata de San Remy que sale de la piazza Constituzione. Esta plaza es un lugar muy animado por la noche, con actuaciones y animados locales. En el barrio de la Marina, de ambiente más mediterráneo, encontrarás multitud de tabernas típicas para comer. ¡Y no olvidemos sus playas! La más concurrida es la de Poetto, y una de las más bonitas de todo el Mediterráneo, así como las marismas en la que podrás observar multitud de aves de paso como flamencos.
Por último, mencionar lo excelente de su gastronomía. Como en el resto del Mediterráneo, Cerdeña es una isla rica en productos saludables provenientes de tierra y mar. Empezando por su típico pan, el pane carasau – de masa fina y crujiente que muchas veces se sirve aliñado con aceite de oliva o al que se le añade tomate, huevo frito o queso. Si quieres pedir un rico entrante, escoge entre el pulpo, el atún, la sopa de pescado, los calamares, las gambas, algún plato de pasta o los ricos arroces que tan bien preparan. Para escoger un vino, ten en cuenta que los mejores provienen de la zona de Alguer o de Oristán.
Imagen de Max.oppo
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+ infoEntre playas y dunas
El origen volcánico de Fuerteventura le concede una gran belleza natural, con kilómetros y kilómetros de arena blanca y mar turquesa, sol durante prácticamente todo el año y una fauna y flora muy característica que descubrirás en sus diferentes parques naturales. Es un lugar perfecto para practicar deportes acuáticos como el surf, el submarinismo, el windsurf o el kitesurf, con sus numerosas escuelas y cursos dedicados al aprendizaje de estos deportes, y también para realizar senderismo.
Algunas cosas que no puedes perderte si visitas Fuerteventura:
La playa de Cofete se encuentra al sur de isla y rodeada de montañas. Se llega hasta Morro Jable por una angosta carretera; su complicado acceso hace que no sea demasiado concurrida. Son 12 kilómetros de playa virgen, en los que no se encuentra ninguna edificación, sólo mar abierto, lo que la ha convertido en una de las más famosa de todas las Islas Canarias. Aquí tiene lugar la tradicional suelta de tortugas para que comiencen su nueva vida en libertad. En el muelle de Morro Jable también puedes visitar la Guardería de tortugas. Se abre al público de lunes a viernes de 09:00 horas a 13:00 horas.
Las dunas de Corralejo y sus grandes playas en el municipio de La Oliva, que va desde el hotel Tres Islas hasta la playa de la Barreta. Se encuentran dentro del Parque Natural de las Dunas de Corralejo, que cuenta con más de 2600 hectáreas, y conforman un paisaje de excepcional belleza. Siente el cosquilleo de sus aguas turquesa en tus pies y relájate con esa maravillosa sensación que produce estar en estas dunas desérticas junto a las cristalinas aguas del mar. Dentro del parque se encuentra también la montaña de Tindaya, un espacio natural de gran valor histórico y geológico, que algunos califican como montaña mágica.
Enfrente el parque de las dunas se encuentra el islote de Lobos, una pequeña isla enganchada a Fuerteventura que debe su nombre a las antiguas focas que en algún momento llegaron a poblarla, conocidas también como lobos marinos. Se puede llegar hasta ella tomando alguno de los barcos que parten desde el puerto de Corralejo. Puedes recorrer la isla de Lobos a pie o en bicicleta, visitar algunos de sus puntos de interés, como la montaña de La Caldera, bañarte en sus calitas y piscinas naturales o explorar sus maravillosos fondos marinos.
La antigua capital de Bentancuria constituye en gran medida la esencia de la isla. Fundada en 1405 por el conquistador normando Jean de Bethencourt se encuentra en el fondo de un pintoresco valle. Piérdete por sus tiendas de elegante artesanía local -algunas de las piezas están elaboradas con técnicas heredadas de los aborígenes- y museos, como la Casa Museo Arquebiológico o el Centro Insular de Artesanía. Descubre también su arquitectura, en especial la iglesia de Santa María de Betancuria, totalmente restaurada y abierta al público.
Imagen de Thomas Fietzek
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+ infoCascais entre reyes y espías anda el juego
Cascais es un municipio portugués situado a escasos 25 kilómetros al norte de Lisboa. En la actualidad es un destino turístico que tiene de todo: playas extensas y calas recónditas; naturaleza agreste donde practicar todo tipo de deportes; gastronomía con productos de calidad y una oferta inacabable de ocio; y una historia apasionante que recuerda que este lugar de Portugal fue refugio de nobles y familias reales y un nido de espías durante la Segunda Guerra Mundial.
Hoy Cascais es una población tranquila, salpicada de pequeñas playas urbanas y protegida del aguerrido Atlántico por una bella bahía y una imponente ciudadela. Merece la pena dar un relajante paseo por la Playa de la Ribeira o de los Pescadores y descubrir hermosos edificios como el Palacio de los Condes da Guarda o el Palacio Seixas.
El océano es uno de los grandes aliados de Cascais ya que de él se extrae la base de su gastronomía: el pescado y el marisco, que aquí se preparan de una forma excepcional. Entre los platos más populares de la región destacan la lubina, el sargo o el delicioso lenguado de Cascais, bien frescos, y acompañados de las mejores guarniciones. En este sentido, la oferta de restaurantes de esta localidad portuguesa es muy variada ya que hay desde los más sencillos y económicos hasta establecimientos refinados en los que innovación en la cocina está más que presente.
En el puerto de Cascais no solo se ven lujosos yates sino también embarcaciones de recreo y de competición. Y es que Cascais y, por extensión la Costa de Estoril, es un referente mundial de las competiciones de vela. Además de este deporte, las aguas de esta parte del Atlántico atraen a miles de surfistas (sobre todo a las playas de Guincho y Carcavelos), el windsurf, el paddle surf o la pesca deportiva, que cada vez está ganando más adeptos. Asimismo, el puerto de Cascais se llena de vida también cuando cae la noche porque está repleto de restaurantes y de bares y terrazas, ideales para cenar y tomar una copa.
Hogar de reyes, tierra de espías
A finales del siglo XIX la región fue una de las pioneras del turismo en Portugal. De hecho, en el año 1870 la entonces monarquía portuguesa eligió la ciudadela de Cascais para su residencia de verano debido a su excelente ubicación. También fue destino de nobles y familias de rancio abolengo europeas, entre ellos la monarquía española en el exilio que residió durante años en Villa Giralda.
Aparte de ser una población que rezumaba solera, Cascais, por su situación geográfica, atrajo durante la Segunda Guerra Mundial a innumerables espías como Ian Fleming (más conocido por todos por ser el padre del célebre espía de ficción James Bond) y el serbio Dušan Popov, mujeriego empedernido, del que se dice que fue la inspiración de Fleming cuando creó a 007. Los agentes que vivían en Cascais tenían rutinas muy parecidas. Les encantaba alojarse en el elegante Hotel Palacio, tomaban el té con deliciosos dulces portugueses en la Pastelaria Garrett y se dejaban las pestañas en el famoso Casino de Estoril que presenció más de una trifulca entre los agentes secretos que allí se daban cita.
A las afueras del núcleo urbano de Cascais está el mirador natural de la Boca do Inferno y unos veinte kilómetros al norte el Cabo da Roca, el punto más occidental de Europa continental. Desde este lugar privilegiado situado “donde la tierra termina y el mar empieza” según el poeta Luís de Camões, se puede ver una impresionante puesta de sol que os recordará que Cascais ha sido una elección perfecta para pasar unos días de descanso.
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Texto de Tus Destinos
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