A 30.000 pies por viajeros para viajeros

Resultados

¿Qué comer en tu escapada a Cantabria?

Quizás el gran secreto de Cantabria esté en su excelente ubicación, entre el mar y la montaña. El mar Cantábrico la convierte en una región rica en pescados y mariscos, mientras que sus montes verdes y amplios, acompañados por un clima propicio, hacen que sea rica en abundantes huertos y pastos para el ganado. Por esto y por mucho más, Cantabria siempre es un destino ideal para comer en cualquier época del año.

Si te preparas para visitar La Montaña no te vendrá mal un pequeño resumen de lo que puedes encontrar a nivel gastronómico en tus días allí. Ya sabemos que Cantabria es infinita, y esto lo podemos aplicar a su cocina.

+ info

7 sitios pintorescos para comer mejor que bien en Cantabria

En el norte de España, comer nunca es un trámite. Es un evento social, un motivo de celebración que trasciende lo gastronómico. En Cantabria, familiares y amigos hacen planes de fines de semana pensando en restaurantes, o escapadas a zonas rurales que se conocen por un lugar donde se come muy bien, o a pueblos escondidos con la excusa de probar las delicias locales.

+ info

Senderos por los más bellos paisajes de Cantabria

Cantabria es naturaleza en estado puro. En poco espacio, concentra una gran variedad paisajística, en la que se suceden las más hermosas playas, acantilados, verdes valles de exhuberante naturaleza y hasta las más majestuosas montañas, como los Picos de Europa.

Por estas rutas de belleza incomparable, descubrirás los secretos mejor guardados de Cantabria y hará las delicias de los senderistas más exigentes.

El bosque de secuoyas del Monte Cabezón

Recorrer la senda por este bosque declarado Monumento Natural es una maravilla. Podemos pensar que sólo en California se puede encontrar este tipo de vegetación que tanto impresiona. No es así. En el Monte de las Navas tenemos un tupido bosque con secuoyas, que llegan a alcanzar incluso los 36 metros de altura.

Para entrar al parque, debes llegar al límite entre Cabezón de la Sal y Udías y emprender el camino que sale desde párking que encontrarás allí.

El valle de Nansa

Aquí tienes muchos rutas entre las que escoger. Una de los más características es la Senda temática dedicada al agua, la ruta fluvial de Nansa, que enlaza diversos miradoes relacionados con la hidrologia del valle y su patrimonio natural relacionado con el agua. Se inicia en Uznayo, cerca del nacimiento del Collavín, para terminar en la Tina Menor. Son unos 14 kilómetros entre la ida y la vuelta en un recorrido que va desde la cabecera del río hasta su desembocadura.

Parque Natural de Oyambre

En el mismo espacio costero de Saja-Nanja se encuentra el Parque Natural de Oyambre, con una de las costas mejor conservadas de todo el litoral. Abarca desde Comillas hasta San Vicente de la Barquera. El espacio, incluye las rías de La Rabia y San Vicente de la Barqueda, con extensas zonas de marismas, dunas y playas, como la de Oyambre. Un bellísimo paisaje natural para recorrer con los Picos de Europa como telón de fondo.

El camino de Aliva

El perfecto trayecto para este sencillo recorrido sería partir de Fuente Dé, a los pies de los Picos de Europa, y subir con el teleférico hasta el Mirador del Cable. A partir de aquí, se baja por Horcadina de Covarrobes para llegar hasta el valle de Camaleño, con sus hermosos parajes.

El trayecto de 11,5 kilómetros se suele realizar en unas 4 horas aproximadamente.

Por el litoral cántabro

Uno de los tramos mejor conservados del litoral cántabro es la zona que parte de La Tablía, en Suances, bordeando la costa hasta Punta Ballota. Pasa por las playas del Sable de Tagle y San Telmo y por toda la costa de Ubiarco hasta la ensenada del Puerto Calderón. Se trata de un agradable recorrido de unos 10 kilómetros, accesible para toda la familia.

El Faro del Caballo

Por el monte Buciero puedes realizar una senda circular de unos 12 kilómetros, que pasa por el Faro del Caballo y densos y misteriosos encinares. El recorrido sale de Santoña, bordeando la costa por la playa Berria y el penal de El dueso.

Al final llega la recompensa, con unas magníficas vistas de los acantilados desde el Faro del Caballo.

Ruta desde el Faro de Cabo

Si no te apetece alejarte mucho de la ciudad, tienes desde Santader una bonita ruta que parte desde el faro de Cabo Mayor, al norte de la ciudad. Este faro es la sede del museo del artista cántabro Eduardo Sanz y de sus grandes cuadros hiperrealistas sobre marismas, olas y faros.

Desde aquí se coge un sendero que bordea la costa hasta Virgen del Mar en un trayecto de una hora y media aproximadamente.

Imagen de Áliva por Florentino Alonso

Nosotros nos apuntamos, si quieres venirte consulta nuestros vuelos aquí.

+ info

Caminos con magia

Los paisajes de estas tierras son variados y nos ofrecen lo mejor del Cantábrico, con sus turbadoras líneas de costa, pero también la naturaleza del interior en estado puro. Hoy nos vamos a centrar en dos vías por las que atravesar la provincia, en las que descubriremos su extraordinario legado histórico y cultural (cuenta con un gran número de iglesias románicas de gran valor). Ambos han sido declarados por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad.

El Camino Santiago del Norte

Conocido también como Camino de la Costa, con 936 kilómetros de recorrido total, sirvió como eje vertebrador del norte de la Península durante la Edad Media. El camino costero coincide básicamente con actuales trazados de carreteras, desde el extremo oriental de la región hasta el occidental.

Desde el descubrimiento de forma milagrosa, en el 813 del sepulcro de Santiago, comenzaron las peregrinaciones a Santiago de Compostela situada en el extremo occidental del mundo conocido. Poco a poco, este centro de peregrinación irá adquiriendo más importancia, en competencia únicamente con Roma, Jerusalén y Liébana. Los peregrinos utilizaban los caminos antiguos que se dirigían hacia Occidente, generalmente calzadas romanas todavía en uso. Además del camino principal, que discurría por el Norte de la Meseta, había otros caminos alternativos, entre los que destacaba el costero, parte de cuyo trazado discurría por las comarcas costeras de Cantabria, atravesando los principales núcleos de población de la costa, como Castro Urdiales, Comillas, Laredo, Santander, Santillana del Mar y San Vicente de la Barquera, todas ellas con importantes edificios religiosos medievales, tanto románicos como góticos.

Lo más recomendado es realizarla en nueve etapas:

Etapa 1. El Haya de Ontón – Castro Urdiales (21 kms.)
Esta es la primera etapa del Camino del Norte por Cantabria. Esta etapa pasa por: Baltezana, Otañes, Santullán y Sámano. Se trata de una ruta cómoda, con todos los servicios de restauración, fuentes, áreas de descanso y sin grandes desniveles.

Etapa 2. Castro Urdiales – Guriezo (12,9 kms.)
Es una etapa corta. Merece la pena dedicar un tiempo a visitar la iglesia gótica de Santa María, sobretodo destaca su interior. Pasaremos por las localidades de Allendelagua, Cérdigo, Islares y Nocina. Destacan los tres últimos kilómetros gracias a unas preciosas vistas del mar Cantábrico.

Etapa 3. Guriezo – Laredo (23,1 kms.)
Pasamos por Rioseco, Tresagua, Lugarejos, Iseca Nueva, Sopeña, y de camino a Laredo por Iseca Vieja, Las Cárcobas y Valverde. Lo más destacable de la etapa es el paseo por el monte antes de divisar el valle de Liendo, la maravillosa estampa en torno a la playa de San Julian entre Liendo y Laredo y, esta última, con sus piedras recuerdo de la historia medieval y moderna de la Villa.

Etapa 4. Laredo – Güemes (36 kms.)
Las localidades por las que pasamos son Santoña, Argoños, Helgueras, Noja, Soano, Isla, Bareyoy Güemes. En Laredo, destaca el edificio del ayuntamiento del siglo XVI. Luego continuamos dando un paseo por las playas de la Salvé de más de 4 km, y más tarde la de Berria. Al llegar a Bareyo, no hay que perderse su iglesia, joya del arte románico en Cantabria.

Etapa 5. Güemes – Santander (18 kms.)
Etapa corta que nos da la posibilidad de conocer más a fondo la capital de Cantabria. Localidades de esta etapa son: Galizano, Somo, Pedreña y Santander. En la capital os recomendamos el centro histórico y el Paseo de Reina Victoria. Caminamos por los Jardines de Pereda y desde detrás del edificio de correos llegamos a la Catedral, bajo ella la Iglesia del Cristo donde obtenemos las credenciales, tanto del Camino de Santiago como del Camino Lebaniego.

Etapa 6. Santander – Santillana del Mar (40 kms.)
Peñacastillo, Santa Cruz de Bezana, Puente Arce, Requejada , Barreda y Queveda son los núcleos urbanos por los que pasaremos. Desde el punto de vista cultural, lo más destacable, el puente del XVI de Arce y Santillana del Mar un museo medieval en sí mismo.

Etapa 7. Santillana del Mar – Comillas (24,6 kms.)
Esta es una etapa bellísima que al igual que la anterior se puede dividir en dos. Una parte hasta Cóbreces y otra hasta Comillas. La razón es por la importancia de ambos Conjuntos Históricos. Y no os perdáis la villa de los Marqueses de Comillas con importante presencia del modernismo catalán.

Etapa 8. Comillas – San Vicente de la Barquera (12,5 kms.)
Lo más destacable, sin duda, son las dos Villas y el paisaje junto al mar Cantábrico, que las une. Rubárcena, La Rabia, Guerra, Rupuente y La Braña es la ruta a seguir en esta etapa. Ten la cámara de fotos o el móvil a mano porque pasaremos por el Parque Natural de Oyambre y algunas playas de ensueño.

Etapa 9. San Vicente de la Barquera – Unquera (16,4 kms.)
Se mire hacia donde se mire, hacia delante o hacia atrás, lo que nos rodea es espectacular. Hacia atrás la Villa de San Vicente y hacia delante los impresionantes Picos de Europa. En esta etapa pasamos por La Acebosa, Hortigal, Estrada, Serdio y Pesués. Por cierto, desde San Vicente de la Barquera hasta Unquera, nos podemos desviar en Muñorrodero si queremos, para hacer el Camino Lebaniego.

El Camino Lebaniego

Sin duda es uno de los caminos santos más importantes y hermosos. De hecho en 2017 será el año santo en Liébana. El Camino Lebaniego discurre entre San Vicente de la Barquera y el Monasterio de Santo Toribio, atravesando además los municipios de Val de San Vicente, Herrerías, Lamasón, Peñarrubia, Cillorigo, Potes y Camaleño. Por aquí se pasa por  parajes naturales de gran belleza jalonados de ejemplos capitales del patrimonio arquitectónico de Cantabria. Permite igualmente unir los Caminos Norte (o de la Costa) y Francés del Camino de Santiago a partir de las rutas leonesa y palentina que recuerdan los lazos históricos de la diócesis de Liébana con los reinos de León y Castilla. Son muchos los peregrinos que dirigen sus pasos hacia Santo Toribio, enlazando después los dos caminos de Santiago con el fin de ganar ambos jubileos. Se aconseja hacerlo en tres etapas:

1ª Etapa) San Vicente - Cades (28 km):

San Vicente de la Barquera es una de las localidades más turísticas e importantes de Cantabria y tiene, aunque fuera del camino, otros puntos de interés como el Castillo del Rey del s. XIII, El Convento de San Luis del s. XV donde se hospedó Carlos V en 1517 para ser coronado rey; el Puente de la Maza y el Santuario de la Barquera, ambos también del siglo XV. De allí partimos hacia Serdio, y luego la pista de montaña que conduce a Muñorrodero. La senda finaliza en Camijanes. Luego pasamos por Cabanzón donde destaca su Torre Medieval, y finalizamos en Cades.

2ª Etapa) Cades - Cabañes (30.53 km):

Una vez hemos salido de Cades nos dirigimos hacia La Fuente. Allí podremos admirar La Iglesia de Santa Juliana, una de las joyas del arte Románico en Cantabria, declarada Bien de Interés Cultural. Llegaremos a Cicera, y de allí nos iremos a Lebeña donde discurrimos por un bosque de robles, hayas con ejemplares milenarios y, en temporada, setas de todo tipo. Finalmente llegaremos a Cabañes, tras salvar, eso sí, un último desnivel.

3ª Etapa) Cabañes – Santo Toribio (13.7 km):

La primera parada es en Pendes, donde sería imperdonable si no pruebas el típico quesuco de Liébana. De allí seguimos el camino que conduce a Tama. Luego seguimos hasta Potes. Allí se puede ver la impresionante Torre del Infantado, el edificio más simbólico de la villa, y uno de los más destacados de Cantabria, formando una preciosa estampa con los Picos de Europa de fondo. Finalmente llegamos al Monasterio de Santo Toribio, para por fin venerar el Lignun Crucis. El monasterio es del s. XIII y s. XVIII, de estilo gótico clásico y barroco. Éste alberga la puerta del perdón, del s. XV, y que el Vaticano abre cada año Santo Lebaniego, es decir, cada año que el 16 de abril coincide con Domingo, día del aniversario del monje Santo Toribio, personaje histórico y conocido por traer El Lignum Crucis a Liébana, reliquia que es considera el resto más grande de la Cruz de Cristo.

Toda la información sobre el Camino la podéis encontrar aquí. Además de la información, noticias y rutas, veréis un enlace a un mapa del camino.

Ruta milenaria pero también moderna

El Camino Lebaniego es la primera ruta de peregrinación que contará con conexión a internet por wi-fi, gracias al proyecto llamado "Camino Lebaniego en Red". La conexión se realizará gracias a un sistema de balizas que ofrecerán conectividad durante todo su recorrido y una tecnología mediante la que los viajeros podrán interactuar, acceder a todo tipo de información y compartir su experiencia con otros caminantes. Además, ofrece sus contenidos adaptados a las personas con discapacidad, con el objetivo de facilitar una experiencia completa a lo largo de sus 72 kilómetros para todas las personas que deseen vivirla. Más información aquí.

¿Verdad que te han entrado ganas de coger la mochila y un buen calzado para caminar? ¿A qué espera para vivir tu experiencia de El Camino? Consulta nuestros vuelos aquí.

 

Texto e imágenes de Turismo de Cantabria

 

+ info